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Platón y La República

Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano

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POEMAS

Por Roberto Afonso Concepción


CANCIÓN PARA AMANDA

Atraviesas secas oscuridades con tu mirada cristalina
rebosante de agua fresca y espontánea ternura,
siempre atenta, como un vigía en la verde colina,
dispuesta a todas horas para observar la hermosura
del rojo amanecer, a tus ojos todo fascina,
desde la rápida hormiguita hasta el gusano en la verdura.


Mi querida Amanda, la gran musita divina,
te basta una sonrisa para despejar la más pura
tormenta de enojos acusando lo que tu cabeza maquina,
así de encantadora eres, una placentera tortura
de risas, caprichos y sueños, porque todo lo imagina
el fascinante mundo de tu mente, ¡qué locura!


Haces castillitos de pasión en el alma genuina
de quien te abraza, sin dejar de admirar la bravura
que muestras en pequeñas ráfagas, al que no atina
esos sencillos deseos florecientes de dulzura,
una tentación de azúcar y fresas, la golosina
más preciada. Cada día ansío más esta ricura
de poder verme reflejado en tu mirada cristalina.


CANCIÓN PARA IRIS

Ríes, corres, sueñas, mi tierna duendecilla,
vuelas orgullosa por encima de toda mediocridad
en un luminoso universo repleto de florecillas
creado por ti, sin que nadie aplaque tu sinceridad,
ajena a controversias desatadas por esa visión sencilla
del mundo de las cosas importantes, sin asomo de vulgaridad.


Mi querida Iris, la simpática fierecilla,
siempre rebelándote frente a la estúpida austeridad
de emociones y sentimientos, sin asomo de rencilla,
tan dulce, pero tan fuerte, abriendo con tu hilaridad
más y más corazones, formando una hermosa redecilla
de ilusiones risueñas a través de la diáfana claridad.


Con infinidad de colores en tus manos creas una nubecilla
henchida de gotitas plateadas, llena de mucha prosperidad,
que flota por tu cielo, azul y limpio, como graciosa navecilla
jugando contigo, sin descanso, en medio de una gran disparidad
de cometas, estrellas, planetas... Y esa suave cancioncilla,
decididamente, les entonas con increíble peculiaridad,
haciéndoles saber que siempre serás una tierna duendecilla.


TAN SÓLO DESEO

Tras cada caricia, después de cada próximo encuentro,
cuando ya sólo basta mirarte para poder tenerte,
cuando no necesito nada más que tu abrazo reconciliador,
es entonces que pienso que es el más feliz momento.

Pasada otra media noche, en lo más alto del cielo,
donde brillan las estrellas perdidas millones de años atrás,
donde el firmamento es tan profundo que no existe el color,
es ahí únicamente que puedo encontrar tu mirada en vuelo.

Dentro de todos mis sentidos, en mi alma enterrado,
en un lugar que nadie conoce pues existe porque tú existes,
en el rincón más escondido de lo que en verdad soy,
es en mi sitio mágico que puedo encontrar tu ser recostado.

¿ Por qué me buscas fuera de mí, donde puedes herirte,
atravesando gélidos desiertos de humana indiferencia,
traspasando duras puertas que jamás han sido abiertas,
si solamente corriendo por mi pulso puedo sentirte ?

Deseo, anhelando contra todos los malos elementos,
deseo, a favor de todos los sentidos que nunca se detienen,
deseo, y sigo con las manos el enredo de tu piel infinita,
deseo, tan sólo deseo, ver luz en tus ojos todo el tiempo.


MÁGICA LUNA BRILLANTE


Mágica Luna brillante,
noche tras noche eres testigo
de los secretos de mi espíritu,
¡pobre alma anhelante!

Gran aliada, bella confidente,
¿puedes alumbrarme aquel
lugar donde se halle
una fuerza renaciente?

Escucha, mi querida musa,
ayúdame tú que lo ves
todo desde la bóveda
grande, como una intrusa.

Enséñame, al menos, a olvidar,
a no vivir en sueños,
a no temer la realidad y
que el dolor pueda aliviar.

Admiro tu fría hermosura
de cristal y de nácar gris,
capaz con tu encanto divino
de arrastrar a una cruel locura.

¡Quién pudiera ser Luna!
una preciosa presencia
de pálidos destellos y
con hechizante fortuna.


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