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LIBERALISMO EN LA PRIMERA MITAD DEL S. XIX

Zulis Petrosino Fusatti
zupef@adinet.com.uy

Rasgos esenciales de la ideología liberal.

La aparición del Liberalismo como doctrina política, económica y social fue uno de los hechos más importantes acaecidos en el siglo XIX, éste es inicialmente una filosofía del progreso técnico, intelectual, moral, y del bienestar. Dentro del liberalismo es necesario distinguir dos ramas, una que acepta la máquina y que favorece la industria, y otra más conservadora y proteccionista. La primera prevalece en Inglaterra, mientras que la segunda domina en Francia.
Antes de continuar caracterizando el liberalismo creemos conveniente situarnos en la época. Supongamos posible formar un conjunto con conocimientos de la historia europea hasta el siglo XIX, luego analizarlos, determinando cual es el problema que surge con mayor frecuencia, estamos seguros que el problema principal en toda época, y no solo hasta el siglo XIX, sino hasta la actualidad es el problema de la libertad.

Una libertad determinada limita o suprime a otra, siendo más tarde ahogada por otra. Esta sucesión no pacífica, ha constituido uno de los secretos del progreso europeo.

Las libertades son consideradas un conjunto de franquicias, de privilegios, de determinada colectividad de personas o de intereses para, valiéndose de esta protección, atacar a los otros, muchas veces sin el menor escrúpulo. La libertad de los campesinos fue una de las primeras en aflorar, pero quizás la última en realizarse. Son necesarias muchas condiciones para que esta libertad sea lograda. Desde el siglo XI, y mientras dura la expansión económica, la suerte del campesino se modifica a un ritmo muy rápido, produciéndose poco a poco una cierta liberación campesina; aunque la sublevación de los trabajadores y de los campesinos ingleses en1381, el levantamiento de los campesinos alemanes 1524 o, los movimientos en cadena en Francia, en el siglo XVII, fueron continuamente dominados y aplastados, pero su amenaza siempre latente, permitió a los campesinos salvaguardar una parte de las libertades conseguidas.

Esta liberación no fue completa ni definitiva. Las libertades conseguidas les fueron discutidas por toda Europa con la expansión económica y capitalista del mundo moderno.

Desde el siglo XVI, el capitalismo que con la regresión económica no encuentra facilidades para emplearse en otros sectores, se desvía hacia la Tierra. Hacia finales de este siglo se instala lo que los historiadores llaman una segunda servidumbre; viéndose el campesino atrapado en las redes de un régimen señorial donde el señor es el jefe de la explotación, el empresario, el que comercia con el trigo, etc. este régimen que duró en el Este hasta el siglo XIX es sin lugar a dudas el responsable de los retrasos de estas regiones con relación a las del Oeste.

En Occidente en un régimen comparativamente liberal, se había iniciado desde el siglo XVIII una actitud favorable al campesinado. En Francia, la evolución culmina con la Revolución Francesa, que liberó a la tierra campesina de los derechos feudales que la gravaban.

El Estado moderno nace de las necesidades de la guerra, ésta ha engendrado a la modernidad. Este Estado se niega a reconocer ninguna autoridad superior, cada Estado quiere ser todopoderoso, sin controles, ni fiscalizaciones. Se hace pasar a las formas políticas occidentales de la realeza tradicional paternalista y mística a la monarquía moderna de los juristas. En Francia la soberanía sin límites del Estado será defendida por Bodin. A medida que el Estado moderno impone su dominio, la civilización europea, producto urbano, se va convirtiendo en nacional. En la expansión de estas civilizaciones se afirma el papel desempeñado por las capitales, sostenidas por la presencia y por los gastos del Estado.

También hay libertades arrancadas por la fuerza al Estado, por ejemplo en Francia, el Estado absolutista, desde la muerte de Colbert, hasta la Revolución, pierde su eficacia y la burguesía que compre los “oficios” se apodera de buena parte de la autoridad política. Son muchos los países con acceso a una libertad política, que ponen en las manos de un grupo de privilegiados las responsabilidades del Estado; por ejemplo en Inglaterra después de la Revolución de 1688, donde su Parlamento representa a una doble aristocracia, burguesía y nobleza, pero no representa al conjunto del país.

Las bases de una libertad de conciencia han sido puestas por el movimiento intelectual del Renacimiento, y de la Reforma.

Al empezar el siglo de la Ilustración, Europa alcanza el fondo de su miseria; la Revolución suprimió los derechos feudales, pero el acreedor y el propietario siguieron oprimiendo al campesino. Los franceses tardarán un siglo más en conseguir que los sindicatos obreros sean permitidos (1884), aunque la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano exista desde 1789.

Napoleón decía que lo que el francés solicitaba era el fin de las libertades particulares y de los privilegios. Esta Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano toma cuerpo de doctrina con el Liberalismo; donde el concepto de libertad se convierte en toma de conciencia del mundo y del movimiento de la historia.

El liberalismo abarca al mismo tiempo que una doctrina política, una doctrina económica, bajo el signo de laisser faire, una doctrina filosófica, que reclama libertad de pensamiento, etc. Este liberalismo en la primera mitad del siglo XIX, sirve de escudo al advenimiento político de una burguesía y de una aristocracia mercantil, de una clase poderosa y dirigente.

El Liberalismo es un movimiento típico de la Modernidad, pensamiento político y social, que surge en la primera mitad del siglo XIX, Nahum, historiador, lo considera producto de la Ilustración y de la Revolución Francesa, considerándolo el componente burgués de la Modernidad; siendo la burguesía, la que ha tomado la bandera liberal. Este movimiento es fuertemente individualista, utilitario, racionalista, y científico. Sus dos rivales principales son el socialismo ruso, con su propio sistema económico, social y político, y los avances del monopolio estatal.

En el siglo XIX, el absolutismo político es vencido por la burguesía, a la vez que ésta logra llegar al poder estatal, conteniendo al proletariado y, conservando su predominio económico.
En la construcción de la política liberal han sido claves algunos “momentos” europeos como la Revolución Francesa, la evolución inglesa y también la americana. En la Enciclopedia de 1751, se encuentran artículos muy claros y precisos sobre la ideología de esta época, pero el texto más revolucionario y más significativo de ese período es la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano de 1789.

La burguesía liberal, en el plano político apoya la monarquía constitucional, rechazando tanto a la monarquía absoluta como al gobierno democrático. Esta ideología liberal no solo se da en el plano político y económico, sino que abarca el campo social, religioso, etc.
Los liberales postulaban dos objetivos fundamentales: salvaguardar los derechos individuales y la participación de la burguesía en la administración del Estado y en la redacción de leyes, o sea participación en el gobierno y libertades políticas, para lo que se hacía necesario aprobar una Constitución que contemplara estos petitorios; pero no reclamaba el sufragio universal.

Dentro del liberalismo surgen, como ya dijimos dos ramas , una monárquico –constitucional, reclaman una Constitución, pero con la máxima autoridad para el monarca; el otro sector aspira a un predominio de las asambleas legislativas (tomaban como modelo el régimen inglés). En lo que están de acuerdo ambos sectores es en un régimen electoral basado en la riqueza (censitario), excluyendo a la masa pobre del pueblo de los beneficios políticos que reclamaban para ellos. El elemento humano no es tenido en cuenta por los doctrinarios del liberalismo económico. Por suerte a partir de la segunda mitad del siglo XIX, aproximadamente, el liberalismo va evolucionando hacia la democracia, principalmente en Inglaterra y Francia, donde comenzarán a aplicarse los derechos políticos para todos los ciudadanos, tan reclamados en el programa liberal, pero no aplicados por la burguesía.

Otro hecho sumamente importante en esta caracterización es la Segunda Revolución Industrial, que se produce en la última mitad del siglo, provocando grandes cambios en las sociedades europeas, haciendo variar el enfoque liberal acerca de las funciones del Estado. Los partidos gobernantes, tanto liberales como conservadores, en Inglaterra y Francia, comprendieron el riesgo que los acechaba si no cambiaban su política social y económica, fue por ello que la burguesía concedió las reivindicaciones más urgentes que solicitaba la población. Incluso en el último cuarto de siglo el Estado se ocupó de las clases más carenciadas, creando hospitales, orfanatos, y, servicios públicos que pasaron a manos del Estado.

La aplicación del principio de gratuidad en la enseñanza, hizo que se tuviesen que crear más aulas y, simultáneamente formar nuevos maestros.
Todo este desarrollo fue acompañado por el proceso de democratización política, con mayor participación de las masas, haciendo efectivo los derechos políticos para todos los ciudadanos.

¿Qué fue lo que llevó a la burguesía a ceder ante los reclamos del proletariado? La creciente importancia económica de las clases bajas y, algunos liberales convencidos que sin el apoyo de estas clases no podrían gobernar, otros simplemente por temor a lo que podría pasar si no prestaban atención a los reclamos, pero lo más importante es que el proceso de democratización ya se había puesto en marcha en distintos países.

La implantación del sufragio universal fue un pilar fundamental para la extensión de la enseñanza, ya que éste no sería posible sin un mínimo desarrollo cultural del hombre, par que pudiese existir un ciudadano conciente de sus responsabilidades.
En 1880, Francia implanta la educación gratuita, laica y obligatoria, a partir de ese momento comienza a extenderse a toda Europa, siendo un elemento básico del desarrollo de los pueblos.

Uno de los aspectos más importante del Liberalismo es el económico, sus antecedentes se encuentran en la obra del economista A. Smith, y en la escuela fisiocrática francesa , ésta última consideraba que la economía debía desenvolverse libremente sin la intervención del Estado, sin trabas que impidieran la actividad. Smith, coincidía con esta escuela , postulando la libre iniciativa individual, la libre competencia, el afán de lucro y el libre juego de mercado, regulando la producción, los precios y la competencia, lo que hoy conocemos como “libre comercio”, pero sin aduanas que estén controlando la mercadería que entra y que sale.

El liberalismo económico que supone una lucha igual entre individuos no es más que una mentira piadosa y, esta pretendida búsqueda de libertad se puede comparar con las tradicionales luchas de grupos para conseguir sus libertades, que son otros tantos privilegios
Las Revoluciones de 1848 (en Francia se establece el sufragio universal) señalan una fecha crucial para el liberalismo (en Inglaterra esta fecha está marcada por la reforma electoral de 1832); desde entonces es extendido a todas las clases el liberalismo democrático, dándose consecuentemente el triunfo de las masas.
En 1902 y en 1903 aparecen una serie de artículos sobre “crisis del liberalismo” a propósito sobre todo del monopolio de la enseñanza.

 

II- Análisis de un Texto de la época. Fijar las tesis básicas en el Discurso parlamentario de Th. B. Macaulay (abril de 1847) en tanto que representativo de cierto enfoque Liberal de la Educación Popular

Tomás Babington Macaulay, barón de Macaulay, famoso historiador y ensayista inglés, nació en el condado de Leicester, el 25 de octubre de 1800 y murió el 28 de diciembre de 1859, su padre fue uno de los promotores de la abolición de la esclavitud. Las ideas paternas influyeron en la formación del carácter de Macaulay, a los ocho años de edad ya había redactado un compendio de Historia Universal. En 1887 fue premiado con las dignidades de barón y par de Inglaterra.

En el discurso parlamentario de Macaulay, si bien lo que trata es de convencer a los parlamentaristas de eliminar la enmienda solicitada por un miembro del Parlamento, a raíz del proyecto de Educación Nacional, elaborado por una comisión del Consejo de Educación, y, poder lograr el dinero solicitado para la educación del pueblo, las tesis básicas defendidas para lograrlo son: la educación como medio de atender a la seguridad de nuestras personas y haciendas; la educación como asunto nacional; la educación como inversión; y un llamado al patriotismo, tratando de sacar al pueblo de la ignorancia.
Comienza su discurso parlamentario recordando los derechos y deberes del Estado en relación con la educación del pueblo llano, continúa su discurso pidiendo que contesten por él en relación a este tema las palabras del gran pensador Adam Smith.. Podríamos pensar leyendo este discurso, que pertenece a este siglo e, incluso que pertenece a nuestro parlamento, por ser un tema que no pierde vigencia, incluso en estos días en nuestro país “El debate educativo” es un tema importantísimo, sobre el que se está discutiendo, y no solo lo hacen los educadores, sino también los políticos, y la población en general.

El gobierno solicita un crédito, a la Cámara de los Comunes, con destino a la educación, y un miembro de la misma solicita se nombre una comisión para que realice un informe acerca de la justicia y utilidad del proyecto, para el cual se solicita el dinero, además de realizar investigaciones sobre el posible aumento de la influencia de la Corona, invadiendo las funciones constitucionales del Parlamento e interviniendo en las convicciones religiosas y derechos civiles de los súbditos de S. M. Macaulay trata de combatir esta enmienda, lo que finalmente logra.

Macaulay, pregunta cómo si todos reconocen que es deber de todo gobierno proveer a la seguridad de nuestras personas y haciendas de los individuos que componen la nación, puede negarse que la educación del pueblo es un medio sumamente eficaz de atender a los mismos.
A continuación alude a Smith, quien dice que no puede descuidarse la intervención del Estado en todo lo concerniente a la Educación, sin poner en peligro la paz pública. A la ignorancia de los pueblos se puede atribuir los motines de Nottingham, el saqueo de Bristol, etc.

Macaulay recuerda al Parlamento en su discurso que es potestad del gobierno cuidar que el pueblo no sea groseramente ignorante. También hace alusión a las clases de bajo nivel dictadas en algunos centros de estudio; y, como esta ínfima instrucción recibida, repercute en la violencia de los habitantes y su constante rebelión contra las autoridades. Por todo lo expuesto afirma que la educación del pueblo no solo es un medio, sino el mejor medio de realizar uno de los fines principales del gobierno: la educación.

Por lo que vemos a medida que avanzamos en la lectura de este discurso, en todos los tiempos el problema mayor es la toma de conciencia de los gobernantes, sobre la importancia de los recursos asignados en el presupuesto para la educación; ya que todos hablan de la importancia de la educación, pero en el momento de votar recursos para la misma, siempre surgen excusas para disminuir el monto a otorgar (sigue sucediendo lo mismo en la actualidad).

Luego cita el ejemplo de E.E.U.U. donde se estableció por ley, que con más de cincuenta casas, debía existir una destinada a enseñar a leer y escribir y, en las ciudades de más de cien casas hubiera una escuela de gramática/post primaria. Esta doctrina de proporcionar al pueblo medios de instrucción, no estaba limitado a la Nueva Inglaterra, sino que fue el postrer consejo de Washington a su nación; también fue la exortación de Jefferson; Macaulay explica que cita a este último por ser el político que más aborreció cuanto tuviera apariencia de intervención del gobierno y, sin embargo su principal preocupación fue lograr un buen sistema de educación oficial.

Continúa en su discurso haciendo hincapié en la ardua lucha a favor la libertad de comercio, libre competencia, no admitiendo que el Estado legisle en materias que deben quedar a la iniciativa individual; esto llevó a la confusión de personas que no están habituadas a hacer distinciones entre cuestiones políticas y morales, entonces consideran (equivocadamente) que si la libre concurrencia es buena para el comercio, también lo es para la educación; continúa con un ejemplo muy gráfico: en el libre comercio si una persona no tiene dinero para pagar el azúcar se privará de él, pero no puede admitirse que si no puede pagar su educación deba privarse de ella.

En este ejemplo debo decir que no estoy de acuerdo, ya que si bien es cierto que no debe admitirse que quien no puede pagar sus estudios no reciba educación, tampoco debería admitirse que quien no puede comprar su alimento deba privarse de él. Considero que no solo la educación es responsabilidad del estado, también lo es la pobreza, la marginación, el desempleo de la población, etc. Una persona con el “estómago vacío” no podrá tener su mente abierta a los conocimientos que pueda recibir. Y como muy bien lo dice Macaulay en su discurso, sería muy alucinador legislar suponiendo que el hombre se ocupa de sus semejantes tanto como de sí mismo, en otras palabras no se puede descansar en la caridad de los demás la responsabilidad que corresponde al gobierno asumir; tanto de brindar instrucción al pueblo, como de retribuir económicamente a todos aquellos que enseñan.

Continúa su discurso criticando la enseñanza impartida en Inglaterra, por personas a quienes dice “ninguno de nosotros confiaría la llave de la bodega, y hemos confiado la inteligencia de la nueva generación y con ello la libertad, la felicidad, la gloria de la patria. Todo nuestro sistema ha sido malo, aplicando el principio de la libertad de competencia a un caso al cual este principio no es aplicable”. También, analizando esta parte del discurso, continuamos pensando que esto sigue sucediendo en la actualidad, y para que ello no continúe sucediendo los legisladores deberían ser más claros y precisos en la redacción de las leyes, para que no surjan distintas interpretaciones.

Macaulay, sigue su disertación expresando que si admiten a la educación como una inversión, entonces deberían desvanecerse todas las objeciones al proyecto presentado a la Cámara; siendo imposible considerar excesiva la cantidad solicitada, además la diferencia entre una población inteligente y una población estúpida (sin educación) calculada en dinero, es mucho mayor que la suma solicitada.

En su disertación expresa que por cada libra ahorrada en educación, habrá que gastar cinco en cárceles y establecimientos penales. En este punto volvemos a creer conveniente una comparación con nuestro país, donde como consecuencia del ahorro de varios años en los sueldos de los docentes, no alcanzan actualmente las cárceles para todos los autores de copamientos, robos, asesinatos, etc. Con esto no queremos decir que sea la única variable incidente en estos hechos, pero sí una muy importante, todos somos concientes que los bajos salarios llevan al multiempleo y. Ello va en desmedro de la calidad de la educación impartida.

Entonces, fenómenos como: pobreza, desempleo, exclusión, educación, están íntimamente ligados entre sí y todos ellos son responsabilidad del Estado. El ahorro en Educación, Salud y Seguridad, ocasionará al gobierno gastos mayores como consecuencia de una mala política de Estado.

En el correr del siglo XIX, la educación se fue haciendo cada vez menos tema de educadores y más tema de los políticos. Si comparamos este discurso de Macaulay, en la Cámara de los Comunes el 19 de mayo de 1847, en Inglaterra, con la carta dirigida a los maestros por el Ministro de Instrucción Pública de Francia, Ferrí (luego de la aplicación de la ley del 28 de marzo de 1882), diríamos que ésta última, si bien se caracteriza por dos disposiciones importantísimas como lo son, dejar fuera del programa obligatorio la enseñanza de todo dogma particular y sí agregar la enseñanza moral y cívica (la enseñanza religiosa le corresponde a la familia y a la iglesia, y la instrucción moral a la escuela), su principal característica es la defensa de la laicidad en la escuela; el Ministro Jules Ferrí, abandona el tradicionalismo religioso, afiliándose al tradicionalismo moral, ya que hay una moral que se transmite de generación en generación, sin discutir sus fundamentos filosóficos, asumiendo una posición defensiva y clásica de una sociedad cerrada como la francesa de esa época. No olvidemos que si bien se preocupaba por una escuela para el pueblo (primaria), proponía otra escuela para la burguesía, el liceo, o sea que en su proyecto de escuela no se tenía en cuenta la igualdad de oportunidades.

¿Cuál es la similitud con Macaulay? Que ambos políticos, representantes del gobierno tienen una misma preocupación: la educación del pueblo, abarcando distintos aspectos de la misma, pero ambos demostrando la importancia que debe darse a la instrucción y no solo desde el pueblo, sino desde el gobierno, a través, en estos casos, de un Ministro, y un Legislador, de distintos países pero con fines comunes: la educación; no olvidando que los conceptos de educación y/0 instrucción son manejados de forma diferente, en distintos contextos, en diferente época (aproximadamente 50 años de diferencia), etc.
En Uruguay somos herederos del liberalismo utilitario inglés, pero también el liberalismo francés ha dejado sus huellas en nuestro país, ya que la actualidad es fruto de procesos generacionales anteriores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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