En
este capítulo entraremos a detallar las actividades económicas más
importantes, así como la organización social de los pueblos
carpetanos.
Paleontológicamente
se detecta un sustrato de poblaciones de remoto origen meridional o ibérico,
que se mantendría gracias a los contactos con el sur y el este, y que se
habría mezclado con poblaciones indoeuropeas que lingüísticamente
pertenecen a una capa no diferenciada o precelta.
No mucho antes del siglo VIII a.C. se comenzaron a introducir una serie de
influjos meridionales, tal vez en relación con la creciente irradiación del
foco cultural tartesico. Harán su aparición nuevos tipos de poblados, así
como nuevos ritos funerarios de incineración, la introducción de la
siderurgia o las cerámicas relacionarles con el área cultural surgida en
torno al Bronce Final en las tierras altas limítrofes al Sistema Ibérico.
Almagro
Gorbea
ve en estos cambios, mas
que la llegada de un nuevo contingente de gente, un cambio progresivo a base
de alteraciones e innovaciones.
Hay
una nueva estructura
socioeconómica, pues se da una tendencia a la jerarquización
social, se introducen el arado
y la trashumancia
ganadera, se produce un aumento demográfico debido a las nuevas
mejoras tecnológicas, pero que trae también una nueva inestabilidad. Se
produce una nueva organización defensiva y económica del territorio. Son
estas las zonas de mayor perduración de las formas de vida tradicionales, por
debajo del proceso de romanización.
Al
parecer contaban con un sistema
económico bastante más diversificado que los pueblos colindantes,
pues aunque su base era la agricultura (como lo demuestra el que en el 146
a.C. Viriato
les impusiera un tributo en trigo, en vez de robarles su ganado, como hizo con
los segobrigenses y los celtiberos ), pero, además, contaban con un cierto nivel
de ganadería, sobre todo de capridos, y también explotaban
ciertos minerales,
los que se daban en su zona, sobre todo oro
y plata, debido a que el hierro y el cobre se dan en la parte norte de la
Meseta. Además, sus hombres eran empleados como mercenarios
de otras poblaciones. También recolectaban en el bosque, y complementaban su
alimentación con lo que cazaban en los frondosos bosques, sobre todo jabalís,
conejos y liebres. Lo que cultivaban principalmente era la vid y el olivo. No
destacó, sin embargo, el pueblo carpetano, en la industria
textil, así como en el trabajo de los metales, de los que solo
controlaban algo en orfebrería.
Para
terminar con la economía carpetana, hay que indicar la aparición de la moneda
a finales del siglo III a.C. o comienzos del siglo II a.C. que se debió
fundamentalmente a los contactos de los carpetanos con los romanos y con los
cartagineses, que hicieron frecuente el uso de la moneda entre los carpetanos.
Pero hasta la mitad del siglo I a.C. no se conoce la acuñaron de moneda
propia por parte de los carpetanos.
Entraremos
ahora de lleno en la organización
social de los poblados carpetanos y el porque se produjo ese cambio
social.
Por
lo que se conoce por la arqueología y las fuentes literarias, las tribus
o Gens (nombre dado por los romanos), se dividían a su vez en familias o Gentilitas
( nombre dado por los romanos ), gobernadas por una especie de monarca, que
provenían de una élite militar ( puede tratarse de diferentes grupos
étnicos ). Las tribus o Gens, eran comunidades separadas de individuos que
compartían unas costumbres sociales, económicas, y en muchos casos,
religiosas, que hacen posible que se pueda hablar de una cultura similar. Se
trataba de aldeas situadas en cerros y normalmente con elementos defensivos
como empalizadas de madera, etc. Se trataba de un grupo de cabañas
habitualmente con zócalo de piedra, que normalmente tenían una ordenación
irregular. Allí habitaban una o varias Gentilitas, que eran una especie de
grupos familiares que se han intentado emparentar con las Gens romanas o las Gene
griegas, pues tienen elementos similares, como un culto a una divinidad propia
de la familia, etc. Pero estas Gentilitas no son todavía muy conocidas ni
comprendidas, pues hay casos en los cuales el miembro fundador de la
Gentilitas no es el mismo para algunos miembros de la familia, o que a veces
cuando una hija se casa toma el nombre de la Gentilitas de su marido, etc. por
lo que todavía no esta muy claro el funcionamiento de dichas Gentilitas.
Por
último, nos queda hablar de los monarcas.
Al principio del primer milenio a.C., se empezó a dar la llegada de grupos
indoeuropeos de carácter precelta, que comenzaron a ser asimilados dentro de
los grupos nativos preexistentes. Estos recién llegados introdujeron algunos
cambios dentro de la forma de vida de los grupos nativos,
y parece que uno de los cambios que introdujeron estos estratos
indoeuropeos fue un cambio hacia la jerarquización de la sociedad. Este cambio, afectó sobre todo a
las élites militares que subieron a la categoría de pequeños señores, que
gobernaban las tribus, y que pudieron ser considerados por los romanos como
pequeños monarcas.
También
habría que tratar en este punto el desarrollo
urbano que tuvo lugar en la Carpetania, incluso con anterioridad a la
entrada de los romanos. Ya a principios del siglo II a.C., con anterioridad a
la conquista romana, había comenzado a aparecer en la meseta central núcleos
urbanos lo suficientemente complejos como para ser considerados pequeñas y no
simples poblados. Esto se debió al desarrollo propio de la sociedad
carpetana, que había evolucionado tanto social y
económicamente, que había superado las propias de la sociedad
gentilicia. Este parece ser un hecho que ocurre en la Carpetania con
anterioridad a los pueblos limítrofes del centro, posiblemente por los
mayores contactos que habían tenido los carpetanos con
los cartagineses así como por la mayor diversidad económica que poseían los
carpetanos a diferencia de los demás pueblos del centro peninsular. Este
desarrollo urbano puede verse en las continuas campañas que tuvieron lugar
contra Toletum, y que nos dan a entender que se trataba de un centro
económico y social de importancia. Este desarrollo urbano se potencio bajo la
dominación romana, y no solo se le puede considerar un aumento del tamaño de
la población, sino que también dio lugar a un cambio en la estructura
social, así como un desarrollo de las actividades que habían comenzado a
fructificar con anterioridad a los romanos, como la manufactura, el comercio y
la aparición de la moneda.
Esta
ha sido una breve revisión de lo que debió ser la sociedad y la economía de
una de las culturas mas desarrolladas e interesantes del interior peninsular.
Después
de llevar a cabo este trabajo, hemos llegado a ciertas conclusiones bastante
interesantes sobre el modo de vida de los carpetanos.
En
primer lugar, hemos visto que la sociedad carpetana tenia una economía
bastante más diversificada que la mayoría de los pueblos del interior, pues
a diferencia de estos no se basaba en una fuerte ganadería, sino que se
basaba en la agricultura, apoyada por cierto tipo de ganadería. También
hemos descubierto los contactos comerciales que mantuvieron con los pueblos
del sur, algo más desarrollados debido a su contacto más intenso con los
griegos, cartagineses y romanos. Este contacto debió influir en la cultura
carpetana, que comenzó a desarrollarse. Pero esta cultura ya estaba en plena
evolución con anterioridad a la conquista romana, como lo demuestran sus
ciudades, su sociedad jerarquizada y la existencia de una serie de hechos como
el comercio, que nos demuestran que el cambio fue anterior, y que los romanos
solo produjeron un aceleramiento de este desarrollo. Este cambio debió
producirse por la entrada de elementos indoeuropeos en el estrato nativo, que
produjeron algunos intentos de cambios, como la ganadería de trashumancia el
empleo del arado, así como un proceso de jerarquización en la sociedad.
Todo
esto nos da una visión de este pueblo muy diferente a los puntos de vista que
se suelen tener sobre los pueblos del interior, a los cuales se nos han
mostrado como bárbaros incultos y salvajes que se agarran a las montañas
como medio de subsistencia. Ahora vemos un pueblo que estaba en pleno
desarrollo cuando se produjo la conquista romana, y en el cual se habían dado
una serie de hechos que la convirtieron, según nuestro punto de vista, en una
de las culturas más avanzadas del interior peninsular, incluyendo a los
pueblos del norte.
Puede
ser por todo esto por lo que la sociedad carpetana levantaba bastante interés
entre los conquistadores romanos, y también puede ser el motivo para la
rápida asimilación por parte de los carpetanos de la cultura romana, que les
permitió un aceleramiento del proceso evolutivo en el que ya se hallaban
inmersos.
Así
pues, hay que dejar de considerar a los pueblos del interior como simples
salvajes, y en especial al pueblo sobre el que hemos basado nuestro trabajo,
los carpetanos, y empezar a considerarlos como culturas menos desarrolladas
que otras, pero no por eso exentas de interés, sobre todo teniendo en cuenta
que se trata de nuestros antepasados, y por ello se merecen un estudio más
exhaustivo