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NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN. PARROQUIA MATRIZ DE EL SALVADOR

José Guillermo Rodríguez Escudero

 


IMAGINERÍA NEOCLÁSICA

El Neoclasicismo nació a partir del rechazo del rococó y del barroco tardío, a mediados del siglo XVIII. Los artistas neoclásicos pretendían conseguir un estilo que transmitiese ideas morales serias como la justicia, el honor y el patriotismo. Ansiaban recrear el estilo simple y digno del arte clásico de Roma y Grecia. En el terreno de la imaginería, algunos lo consiguieron mediante una gran perfección técnica y un gran dominio del oficio; la idealización y simplificación de los volúmenes; poses y vestimentas inspiradas en las esculturas clásicas; reproducción de las indumentarias adheridas al cuerpo o “ropa mojada”, etc.

Esta nueva orientación del arte que se llegó a regir por las normas de la Academia de Bellas Artes recién fundada, llega a Canarias y se divulga a través de la Escuela de Dibujo de Las Palmas, establecida en 1782.

En la Parroquia Matriz de El Salvador encontramos importantes obras neoclásicas de dos afamados y prestigiosos imagineros: el palmero Marcelo Gómez Rodríguez de Carmona (Santo Cristo de las Siete Palabras) y el orotavense Fernando Estévez del Sacramento (el Señor del Perdón y San Pedro penitente, la Virgen y San José del Belén, los Ángeles turiferarios y adoradores de la Capilla Mayor y Nuestra Señora del Carmen).

 

 

 

LA VIRGEN DEL CARMEN

El talante abierto y apacible del imaginero Estévez del Sacramento le granjeó buenos y numerosos amigos. Su honradez profesional, reconocida por todos, le facilitó trabajo, que no sólo fue destinado a las iglesias de su isla natal, Tenerife, sino que trascendió al resto del Archipiélago, siendo La Palma, la isla más favorecida por su producción gracias a la amistad que mantuvo con don Manuel Díaz, rector del templo matriz. Así, también por la mediación de este sacerdote liberal, podemos apreciar otra bellísima obra neoclásica, de este “distinguido escultor, sobresaliente dibujante y pintor”, Nuestra Señora del Carmen, realizada en 1824, entronizada en su bello retablo de mismo estilo, en la capilla colateral de la Epístola. Ésta fue fundada por don Diego de Monteverde y construida hacia 1580, sustituyendo a una más antigua bajo la advocación del “Espíritu Santo”, aunque también se le conoció como de “San Onofre”, según Viera y Clavijo, aunque no está documentada esta dedicación. Posteriormente se llamó de “San Luis” y de “Santiago” a causa de las imágenes que allí se veneraban. Ya desde 1659 se conoce con el nombre de la Virgen al establecerse allí el culto mariano.

A principios del siglo XVII se rehicieron los arcos de la capilla frontera en la nave del Evangelio para unificar el conjunto de la cabecera, según el Libro de Mandatos de 1612. Esta obra corrió a cargo de la dirección del maestro cantero don Manuel Pinelo entre 1626 y 1636. En la columna izquierda de su arco de entrada figura la fecha probable de su ejecución, 1632. La bóveda fue rehecha en 1819, según el apartado de “Descargos” de 1819 en el Libro de Fábrica número IV. Se decoró con las pinturas de Santiago, San Bartolomé, San Andrés y San Bernabé y el escudo carmelita en la clave. El retablo del Carmen repite el modelo la vecina capilla de San Pedro (colateral del Evangelio), llevando en el octógono superior la imagen de San José y el anagrama de la Virgen en el “sol” del remate.

La actual efigie sustituyó a una imagen mariana del siglo XVIII que se traspasó a la ermita de San Telmo de esta misma ciudad, venerada actualmente bajo la advocación de Nuestra Señora de La Luz.

La talla de la Virgen del Carmen, de madera estofada y pintada y de tamaño natural, tiene como basamento un grupo de nubes y querubines, solución ésta que se ha denominado en Canarias “imagen de gloria”. Tanto la Virgen como el Niño que sostiene en su brazo izquierdo llevan corona de plata dorada y van rodeados por una aureola de doce estrellas.

La corona imperial de la Virgen del Carmen parece ser una espléndida pieza de 1666 por los portapuntas de formas complejas que integran su decoración barroca. Como la define la profesora Gloria Rodríguez: ”Es desacostumbrada su disposición tan tupida que parece la transposición de una superficie lisa con una decoración relevada”. Estas características parecen concordar con la fecha documentada en 1665, según el Libro de Cuentas de la Cofradía del Carmen, fundada en agosto 1659.

Como nos relata don Juan Bautista Lorenzo en su obra Noticias para la Historia de La Palma: “Esta cofradía… tuvo su principio…en que el Licdo. Sebastián Felipe de Escobar hizo presentacion ante el Vicario Eclesiástico de un despacho del Padre Fray Bernabé de Ruedas, Provincial del orden de Carmelitas de la antigua observancia de Andalucía, dado en Sevilla el 9 de abril de 1659, concediendo licencia para fundarla y dando facultad a dicho presbítero… para bendecir escapularios…”.

Esta cofradía tenía por misión la celebración del día de la Virgen y procesión por la calle y en el interior del templo el primer domingo de cada mes. Se extinguió y se reorganizó en 1874. Las nuevas constituciones internas fueron aprobadas por el Gobernador Eclesiástico del Obispado el 11 de enero de 1876. Actualmente la Cofradía participa en la procesión y en el posterior embarque de la Virgen cada 16 de julio, su onomástica, en el muelle de Santa Cruz de La Palma.

En el lugar correspondiente al sagrario, debajo del retablo donde se venera la imagen de la Virgen, existe una hornacina de medio punto, con dovelas desiguales almohadilladas, sobre pares de columnas corintias de capiteles dorados. Allí se aloja un bello Crucificado en madera de 35 cms de altura. Es una obra del siglo XVIII cuya cruz es también de madera y remates en plata. También de plata en su color son sus potencias (de 5 x 3 cms). Están formadas por ráfagas continuas en tres tamaños que se repiten. Las más cortas con adorno de perlas, partiendo de un centro formado por tornapuntas dispuestos simétricamente.

Siguiendo con los adornos de la imagen, encontramos la media luna de plata en su color que sobresale en su base. Su borde interior lleva una decoración estriada y pequeño querubín superpuesto justo en el centro. Es un atributo iconográfico típicamente mariano que nos recuerda la visión de San Juan Evangelista en su Apocalipsis. El adorno del angelito es habitual en el Archipiélago, aunque aquí aparece sobre la luna y no sobrepuesto, como es lo corriente. Otra magnífica alhaja de plata sobredorada, y siguiendo los textos apocalípticos de “la Mujer vestida de Sol…y con la luna a sus pies…”, está formada por doce estrellas de ocho puntas alternando con rosetas que llevan en su centro una piedra azul. Ya en las cuentas de la Cofradía figuran el costo de la plata y el pago al platero en 1757. En éstas no se especifican si también llevaban las flores intermedias, aunque su aspecto es el de un conjunto unitario.


La hermosa expresión de esta imagen nos recuerda el semblante dulce y delicado de la Virgen del Rosario, esculpida por el mismo Estévez y que se venera en la vecina iglesia de Santo Domingo. Se inclina ligeramente sobre el Niño Jesús, mientras sostiene los escapularios con su mano derecha. Toda su figura es rodeada por una aureola de nubes y rayos irregulares que le imprimen aún más espectacularidad.

 

 

Es una preciosa figura que ha suscitado una gran veneración entre los hombres de la mar que la han erigido como Patrona. Es frecuente ver mucha gente en su capilla a cualquier hora del día y en cualquier día del año. Es una escultura muy bien conseguida que tiene el poder de atracción al que la observa y que parece “irradiar luz propia”. Es una obra maestra del singular maestro Estévez.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

- DARIAS PADRÓN, D.V. “El escultor Marcelo Gómez”.La Tarde, (19 y 22 de marzo de 1944)
- Exposición conmemorativa del primer centenario de la muerte de Aurelio Carmona y Antonio Rodríguez López.
- FELIPE PAZ, Eddy Antonio. Carmona y los Nacimientos antiguos de La Palma.
- FERNÁNDEZ GARCÍA, Alberto-José. “Notas históricas de la Semana Santa en Santa Cruz de La Palma”. Diario de Avisos, (6 de abril de 1963)
- Idem. “Puntualización al primer catálogo de las obras de Fernando Estévez”.
- GALANTE Gran Enciclopedia del Arte en Canarias. Gobierno de Canarias.
- GÓMEZ, F. “La iglesia matriz de El Salvador”. Aguayro.
- HERNÁNDEZ PERERA, J. “Esculturas genovesas en Tenerife”. Anuario de Estudios Atlánticos.
- ORTEGA ABRAHAM. “Recuerdos de Viernes Santo” y RODRÍGUEZ LEWIS, J.J. “Ya es Semana Santa en Ramos” en Programa de Semana Santa. Santa Cruz de La Palma. 2002.
- PÉREZ GARCÍA, Jaime. La Calle Trasera de Santa Cruz de La Palma.
- Idem. La Calle Real de Santa Cruz de La Palma.
- Idem. Los Carmona de La Palma, artistas y artesanos.
- RODRÍGUEZ, Gloria. La Iglesia de El Salvador en Santa Cruz de La Palma.
- ROIG, Juan Ferrando. La iconografía de los Santos.


 


 

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