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| 1. La cátedra de San Pedro
en Santa Cruz de La Palma y en Breña Alta |
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| Cátedra de San
Pedro |
El Martirologio Romano celebra el 22 de febrero la fiesta
de la Cátedra de San Pedro en Antioquía y el
18 de enero la de su Cátedra de Roma. La reciente reforma
del calendario unificó las dos conmemoraciones el 22
de febrero, fecha que tiene su apoyo una antigua tradición
que refiere la “Depositio martyrum” (año 354: “Natali
Petri de cathedra”).
Sin embargo, la onomástica actual del “Primer Papa”
es el 29 de junio y en La Palma hay, entre otras, dos celebraciones
importantes en las que se representa al Príncipe de
los Apóstoles sentado en su trono o cátedra.
Los templos que actualmente custodian las dos magníficas
tallas son: el Ex-convento de San Miguel de Las Victorias,
hoy Santo Domingo de Guzmán (imagen que pertenece a
El Salvador) y la Parroquia de San Pedro Apóstol en
Breña Alta.
La cátedra (del griego “kathedra”, asiento-
s. IV), literalmente, es la silla fija del Sumo Pontífice
y de los obispos. Se encuentra permanentemente en la Iglesia
Madre de la Diócesis (de ahí el nombre de “catedral”),
y es el símbolo de la autoridad del Obispo y de su
magisterio ordinario en la Iglesia local. Es el lugar donde
se enseña con autoridad y simboliza la perpetuidad
de la doctrina.
| 2. San Pedro de El Salvador |
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| Cátedra de San
Pedro - Respaldo |
En la Iglesia Matriz de El Salvador de Santa Cruz de La Palma,
encontramos un valioso ejemplo de cátedra. Después
de la fiesta de San Pedro, se lleva a Santo Domingo donde
permanece todo el año. Ésta se erigió
como una imagen típica de la Iglesia contrarreformista
y viene a recordar que Pedro fue el Primer Papa, reafirmando
así la autoridad del papado, puesta en tela de juicio
por la herejía luterana. Así pues, al Santo
se le presenta conforme a esta iconografía, con la
tiara de las tres coronas sobre su cabeza. Porta en su mano
derecha las dos llaves y la cruz papal de brazo triple en
la otra.
Como rememoraba Viera y Clavijo en sus “Noticias…”, la iglesia
mayor de La Palma “bien adornada, capaz, majestuosa, servida
de tres curas beneficiados provisión del rey, de un
clero numeroso y de muchos ministros que celebran los oficios
divinos con gran solemnidad, bien podría pasar por
una colegiata… “
El trono es de madera policromada y dorada de 192 cm de altura
y 95 x 59 x 73 cm en la base. Se cree que su autor fue Andrés
del Rosario (1615-1693), por la similitud que existe entre
esta obra de arte y el retablo mayor de la ermita de San Telmo
de la misma ciudad, donde se repiten similares mascarones
y sirénidos. También fue el artífice
del bello retablo de la capilla de la Virgen del Rosario (1660)
en la iglesia de Santo Domingo de la capital palmera y del
primer cuerpo del retablo mayor del convento de Santa Clara
(1679-1693), donde está entronizada la olvidada Patrona
de Santa Cruz de La Palma, la bellísima Santa Águeda.
Sin embargo, Jesús Pérez Morera nos informa
que estamos ante “una obra de autor desconocido y datada de
hacia 1661, fecha en la que se instituyó su cofradía”.
La profesora Gloria Rodríguez también indica
“la imagen de San Pedro sedente es posible que sea obra de
autor palmero o al menos canario, de fines del XVII, quizás
hacia 1661…” El único dato que conocemos acerca de
ella es que fue restaurada (unas manos nuevas) en 1742 por
Juan de Silva.
El “San Pedro en Cátedra” de la parroquia de El Salvador
fue encargado por la poderosa cofradía del clero, fundada
bajo su advocación el primero de noviembre de 1661,
“aunque se alistaron en ella varias personas seculares y aun
religiosas de ambos sexos” (Lorenzo Rodríguez). Se
instituyó para celebrar la función de las “Lágrimas
del Santo Apóstol” el Martes Santo y su fiesta principal
el 23 de junio (fecha distinta a la actual). Esta cofradía
se encargaba también de la función de San Fernando.
Sigue narrando el alcalde constitucional Juan Bautista Lorenzo
Rodríguez: “…tenía unas constituciones aprobadas
por la autoridad eclesiástica y había confraternidad
con las Comunidades Religiosas para asistirse mutuamente a
los entierros de los individuos de ambos Cleros y Monjas,
hacer un oficio y asistir las dichas comunidades a las dos
fiestas de San Pedro, anteriormente citadas. Esta contrata
se acabó muchos años antes de la supresión
de los conventos. El último cofrade que murió
fue el Licenciado don Antonio Ferrer y Lemos, con quien concluyó
esta Cofradía”.
Un miembro destacado de esta Hermandad fue el Beneficiado
Rector de dicho templo, Don Juan Pinto de Guisla, a su vez,
Visitador General de La Palma. Como recoge la bibliografía
consultada del profesor palmero Jesús Pérez
Morera (1994), en el testamento de Guisla (otorgado en 1693),
declaró haber hecho un alba de holán con puntas
de encajes para vestir la imagen de “San Pedro en Silla el
día de su fiesta principal”. Tiene un letrero en la
tira del cuello con su nombre.
Ésta es una talla de candelero de tamaño natural
que recuerda las maneras del discípulo de Montañés,
Martín de Andújar, y que sólo era expuesta
para la veneración de los fieles el día de su
onomástica, quedando custodiada el resto del año
en la llamada “Alcoba de San Pedro”. Existe otra impresionante
imagen de este santo “Las Lágrimas de San Pedro”- del
artista orotavense Fernando Estévez del Sacramento-,
que toma parte actualmente en la solemne procesión
del Señor del Perdón (popularmente “San Pedro
y el Gallo”), la noche del Lunes Santo, y en cuyo retablo
neoclásico en la capilla colateral del Evangelio (de
hacia 1822) podemos venerar. Esta capilla estuvo dedicada
a Santa Ana hasta que en 1818 se entregó a la Cofradía
de San Pedro.
El espléndido sitial o cátedra, en madera dorada
y policromada, evidencia la perfección que alcanzaron
los maestros isleños en el manejo de la talla decorativa.
Constituye en esencia un sillón de brazos “cuya decoración
se basa en temas de ascendencia plateresca pero tratados con
técnica barroca” (Pérez Morera). Una elegante
obra de arte que todos los años recorre en procesión
el centro de la capital palmera cada 29 de junio, oportunidad
única para disfrutarla en todo su esplendor.
Hay una gran profusión de hojas de acanto doradas
(ornamentación característica del retablo palmero
en el primer tercio del siglo XVIII). Flanquean el respaldo
a modo de dosel, unas fantásticas figuraciones cuyos
cuerpos, cubiertos con alas y plumas, son muy estilizados.
En el respaldo del fabuloso sillón encontramos la tiara
papal con las dos llaves símbolo de la autoridad del
Papa (Mt. 16: 19). Sobresale una fila de figuras aladas con
casco que rematan unas columnas de hojas de acanto. Éstas
soportan y embellecen la base del sitial. A ambos lados, dos
mascarones sujetan grandes aros con la boca.
| 3. San Pedro de Breña Alta |
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| Cátedra de San
Pedro de Breña Alta |
Una magnífica réplica de este “San Pedro en
Cátedra” de la suntuosa iglesia matriz, es el que se
haya entronizado en el cuerpo superior del magnífico
altar mayor de la parroquia homónima del municipio
de Breña Alta. Una talla de 95 cms que salió
de la gubia del prestigioso artista palmero Bernardo Manuel
de Silva (1655-1721). Fue inventariada por primera vez en
1709. Nuestro querido paisano, el profesor Jesús Pérez
Morera, nos recuerda, al estudiar esta efigie : “posee también
rica cátedra en madera tallada y dorada, con parecido
espaldar calado a base de tallos envolventes – con escudo
de San Pedro en el centro- y asiento decorado con grandes
y carnosas hojas de acanto, ornamentación característica
del retablo palmero en el primer tercio del siglo XVIII”.
El Patrón del municipio desfila procesionalmente en
este bello trono por las calles de Breña Alta, acompañado
por la imagen de San Isidro Labrador, también cada
29 de junio. Se le tributan fuegos artificiales y una magnífica
loa, entre otros muchísimos actos.
BIBLIOGRAFÍA:
- MALE, E: El Barroco. Arte religioso del
siglo XVII, Madrid, 1985, p.82
- PÉREZ MORERA, Jesús: Arte
en Canarias [Siglos XV-XIX]. Una mirada retrospectiva.
Gobierno de Canarias, 2001. p. 430.
- Archivo parroquial de El Salvador, Libro de
Visitas, visita del Licenciado don Juan Pinto
de Guisla, 1686-1688.
- Archivo parroquial del Real Santuario de Nuestra
Señora de las Nieves, testamento del licenciado
don Juan Pinto de Guisla, 15-IX-1693.
- VIERA Y CLAVIJO, J: Noticias de la Historia
General de las Islas Canarias, t. II, Santa
Cruz de Tenerife, 1982, p. 399.
- MARTÍN SÁNCHEZ, Miguel Ángel:
“La Fiesta de San Pedro de Breña Alta en
clave de Barroco Triunfal”, programa de las
fiestas patronales de la Villa de Breña
Alta, junio de 1992.
- FERNÁNDEZ GARCÍA, Alberto José:
«Notas Históricas de la Semana Santa
de Santa Cruz de La Palma», Diario de
Avisos, 28-III-1969. confirmado en el Libro
3º de la Cofradía de San Pedro,
cuentas de 1822.
- RODRÍGUEZ, Gloria: La Iglesia de
El Salvador de Santa Cruz de La Palma, Madrid,
1985, p. 46
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