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| San Telmo |
La ermita de San Telmo o de la Virgen de La Luz, como también
se la conoce en la capital palmera, fue fundada con anterioridad
a 1550 sobre el risco que domina el puerto de la ciudad de
Santa Cruz de La Palma. Este venerado santo dominico fue protector
de mareantes y pescadores, así como el origen de una
profunda devoción entre los hombres de la mar.
Uno de sus exvotos fue, precisamente, una magnífica
representación de un galeón español de
finales del siglo XVII que le sirve de andas procesionales.
Sobre ellas, todos los años, los días 7 y 8
de septiembre, recorre, precediendo la preciosa talla de la
mencionada Virgen, las angostas y empedradas callejuelas del
barrio que lleva su nombre, entre el estruendo de los fuegos
artificiales, el cántico de las loas, la luz de las
bombillas y el adorno de banderas, gallardetes y estandartes…
Es sobrecogedora la imagen del navío, sobre la que
se lanza un sinfín de luces de colores que emanan de
bengalas y ruedas de fuego, proyectando su estilizada silueta
a lo largo de las paredes de las casas típicas, con
un movimiento tal que sugiere al de un barco durante una terrible
tempestad o una feroz batalla en altamar. Es fascinante.
Este original y bello trono, cuyo alto total es de 215 cm
y largo total 185 cm, está realizado en madera sobredorada
y policromada y lienzo, del que existe una reproducción
en el Museo Naval de Madrid, efectuada en 1934. Cuenta con
un soporte de madera de cedro de una sola pieza de 11 cm de
espesor, con mástiles embutidos en el casco y otros
elementos tallados, como son los cañones, jardín
de popa, balaustres y mascarón de popa…
Para encontrar el origen de esta forma peculiar de andas
hay que remontarse a la Edad Media, donde el barco era utilizado
como nave procesional y carro naval y triunfal. Otro ejemplo
lo encontramos en el inventario de los bienes del Real Santuario
de Nuestra Señora de Las Nieves, donde la talla de
la Virgen del Buen Viaje llevaba a sus pies “una forma de
nabío por peana de la imagen” (1718).
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| Galeón de San
Telmo |
Gracias a la restauración a la que fue sometido entre
los años 1998-1999 por el Taller Insular del Cabildo
de La Palma, a solicitud de los vecinos del Barrio de San
Telmo, podemos nuevamente apreciarlo en todo su esplendor.
El equipo de profesionales estuvo compuesto por Doña
Isabel Concepción, Doña Isabel Santos, Don Domingo
Cabrera y el maquetista naval Don Emilio Rodríguez
García. Ha consistido en un tratamiento de restauración
y conservación para devolverle la estabilidad y la
calidad estética, tanto a la película pictórica
como al conjunto de bellas jarcias y velas. Se eliminó
el repinte de pinturas al aceite y purpurinas, así
como el amarre incorrecto que presentaba el antiguo; el asentamiento
de capas de policromías y oro; la limpieza y la reintegración
diferenciadora de regatino y la protección final (“Patrimonio
Histórico de Canarias”).
Se recuperó incluso una tripulación formada
por varios marineros diminutos toscamente tallados en madera,
uno de ellos con un tambor. Se rescató igualmente la
pintura al óleo de la Virgen con el Niño que
aparecía en la popa del buque que recuerda “las maneras
del pintor y escultor Bernardo Manuel de Silva (1651-1721)”
(bibliografía: Fdez. García, Alberto-José
(1969), Pérez Morera, Jesús (2000). Silva fue
considerado como el artista más representativo del
Barroco en La Palma y mantuvo, durante toda su vida, estrechas
relaciones con la confraternidad de mareantes, de la que San
Telmo era el patrón. El arte de Bernardo Manuel de
Silva acusa el triple influjo flamenco, portugués y
sevillano, todo ello dentro del Barroco isleño como
envolvente de su producción. En su faceta decorativa
también encontramos puntos de contacto con el arte
americano. Como no podía ser menos, la influencia flamenca,
tan enraizada en la cultura palmera, es la más poderosa.
(Silva. Jesús Pérez Morera)
Aunque se considera de autor anónimo, varios estudiosos
han apuntado a posibilidad de que se trate de una obra de
Andrés del Rosario (1615-1693), a quien se le atribuye
el magnífico retablo mayor de la ermita de San Telmo,
donde el santo dominico está entronizado, a la derecha
de la hornacina central, donde se ubica la Virgen de La Luz.
El galeón de San Telmo (c.1681), cuyas dimensiones
son: altura del casco: 46 cm; largo: 157 cm; ancho: 49 cm,
representa la alegoría de la Nave de la Iglesia Militante,
triunfante en la Batalla de Lepanto. Tiene en cada costado
una hilera con catorce cañones que le sirven “para
combatir a herejes y piratas, corsarios y enemigos que quieren
abordarla”. Recordemos que el arte contrarreformista representa
iconográficamente a la Iglesia en una nave victoriosa.
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| Ermita de San Telmo |
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