La personalidad que interioriza las cosas, es el punto de partida
para que nazca un intelectual, una personalidad proyectada hacía
el interior, es de las personalidades más difíciles
de encontrar en nuestra cultura. Se le considera una persona
rara a aquella persona que interioriza sus sentimientos y también
su forma de pensar.
Existe un mundo inmaterial, esto se debe a que la conciencia
se dilata. Cuando existe el amor y este dilata la conciencia
pueden pasar dos cosas, o bien que el individuo en cuestión
se satisfaga con las representaciones que proyecten el ego-yo-
o que la persona se vea presa de su propia condición
de ser humano.
Cuando alguien descubre por primera vez el amor, queda preso
de su propio reflejo, y de aquí pueden surgir dos instintos
ligados al amor, uno el instinto de personificación
y el otro el instinto de perpetuación.
Pero el verdadero punto de partida de este ensayo titulado
génesis intelectual, es el siguiente: el hambre de
inmortalidad. Iremos comprendiendo poco a poco a través
de demostraciones, como la mente es por naturaleza impulsiva,
y como existe en el hombre un "impulso" sobrenatural.
Ahora querido lector es difícil que comprendas lo que
digo pero poco a poco lo comprenderás.
DEMOSTRACIÓN 1ª: El concepto de verdad,
embriaga a algunas almas y a otras las perturba. La verdad
es el conflicto del mundo. La verdad produce poetas pero a
veces es la agitación del mundo. La verdad más
inmediata del ser humano es que es mismo, es representación.
¿Esto que quiere decir? ¿Qué no soy nada
mas que apariencia? ¿Qué el mundo cambia y se
transforma por que no es nada más que apariencia? Esta
verdad puede producir un conflicto interno por que esto no
es del todo cierto aunque se podría decir que es verdad.
El concepto de verdad es el punto de partida del intelectual.
En el intelectual existe un termino medio, esto quiere decir
que no transciende la verdad de que somos representación,
es decir, apariencia. Es verdad el mundo es apariencia pero
yo soy mucho más que el mundo. Esa es la verdad del
intelectual. La pasión por buscar la verdad puede ser
enorme en el intelectual. Siempre se siente uno mismo que
está cerca de la verdad. Hasta que no la encuentra,
no para y todo para descubrir que es mi propia verdad, es
decir, lo que yo soy, no lo que es el mundo, por que el mundo
es apariencia. Es decir el punto de partida de la génesis
intelectual es el que quiere perpetuarse sin querer comprender
que el mundo es apariencia. Aquí hay un péndulo
que se mueve en dos sentidos, por una parte el amor, es decir
todo lo limitado e ilimitado. Pues el amor limita tanto como
ilimita. Y por otra, lo importante lo sustancial, es decir
lo que es tan profundo que no es instintivo sino que solo
llega a la percepción del espíritu a través
de la intuición que es el presentimiento o el pre-
consciente. Esto solo llega a la percepción del espíritu,
es decir a su actividad, a través del preconicente.
Esta actividad, es lo que produce es sobrecogimiento del cuerpo,
y una vuelta al principio, es decir, a quedar preso del propio
reflejo. Esto es el equilibrio que aquí denominaremos
equilibrio universal. Esta demostración significa que
el universo es idéntico en todas sus partes.
DEMOSTRACIÓN 2ª. Hablaremos ahora del
materialismo. La mente por naturaleza es impulsiva como hemos
dicho, y de aquí la respuesta a que el mundo de hoy
en día sea tan materialista. No existe ni una sola
clase de drogas que en el fondo no sea materialista. La problemática
social es la siguiente: nadie hace nada por lo espiritual.
El instinto de perpetuación supera hoy en día
a ese otro instinto, el de personalización. Amar puedes
amar hasta a un perro, pero enamorarte... es decir, sentir
el sobrecogimiento del cuerpo hacía una persona… el
enamoramiento es una droga espiritual. Ser es ser percibido,
de aquí la respuesta al enamoramiento.
Explicaremos ahora hasta donde lleva el fin del materialismo.
Digo y advierto que esta explicación es solo una teoría
no un teorema. Es decir es algo tangible solo teóricamente,
pero no matemáticamente. Como digo la mente es impulsivamente
apta para llegar a la realidad, pero la realidad solo puede
ser percibida de una manera cierta y determinada en cada individuo,
es decir, nadie puede llegar a percibir la realidad de una
forma total. El impulso de la mente por llegar a la realidad
es continuo, se podría decir que es un flujo, pero
precisamente ese impulso continuo por llegar a lo real se
puede transformar en un influjo negativo. El pensamiento es
el estatuas de conciencia mas perfecto que existe. Por ejemplo:
todos los psicólogos están deacuerdo en que,
el pensamiento, es decir, el lenguaje interior que es el pensamiento,
es mas correcto que el exterior. Aquí se encuentra
un flujo de conciencia que roza la perfección, se podría
decir que en la reflexión de la autoconciencia, aparece
un dios teórico o contemplativo, a este dios contemplativo
corresponde la gloria del intelectual y su problemática
que como veremos es la circunstancia. ¿Problemática?
Problemática tan solo si ese dios contemplativo surge
o brota de la materialidad. Comprendemos ahora que en la reflexión
de la autoconciencia brota una idea de Dios, esa idea de Dios
puede ser percibida como real o como no- real. La verdad más
inmediata es que la idea de Dios no es real. Pero el problema
es percibirla como real, cuando el intelectual percibe la
idea de su Dios como real surge la problemática, que
como dijimos es que la mente solo puede percibir lo real de
una manera cierta y determinada. Cuando se percibe la idea
de Dios como real, entonces el hombre a muerto, el impulso
por lo real es tan grande que la mente cae en lo inverso.
Este sentir es algo característico de un porrero. Imposible
pues ordenar toda la materia del conocimiento. Demostrado
queda pues que la propiedad es imposible, imposible un yo
puro.
DEMOSTRACIÓN3ª. Demostrado que no es posible
un yo puro. Pero si del legítimo derecho a la intimidad
que tiene cualquier persona.
El ser humano perturba el orden de la naturaleza, hasta puntos
desorbitados. El derecho al silencio y a la intimidad es un
derecho que entra dentro del génesis intelectual. La
problemática social que como dije anteriormente es
el materialismo, es la culpable de que los medios de comunicación-
la prensa rosa- ya no respete el derecho al silencio y a la
intimidad. La problemática social -el materialismo-
es un circulo vicioso, un veneno, dificil de corregir.
El estado psico a brotado de una sociedad que transciende
todo lo material, hasta puntos de querer despojarse de su
tradición- tradición comprendida como sentimiento-.
El silencio es un estatus por el cual respetamos todas las
cosas. Y precisamente de estatus- estado- es de lo que se
trata, el derecho legítimo al silencio y al respeto,
es un estatus que nos compelen a todos, es un compromiso global.
Merece esto el detenerse en una obra de Miguel de Unamuno
llamada Del Sentimiento Trájico De la Vida donde en
el tema VII titulado amor, dolor, compasión y personalidad,
explica además de una manera acertada y precisa el
estatus del compromiso. Miguel de Unamuno explica como es
el instinto de personalización y no el de perpetuación
el que crea el compromiso global o con una pareja amada. Como
dije en la demostración primera la verdad es el punto
de inflexión del intelectual. Esa verdad contiene como
punto de partida, la sombra de la conciencia, es decir, que
el mundo es tan solo apariencia. A partir de aquí al
intelectual solo le queda el consuelo de llenar toda su mente
de representaciones, de ideas que lo unan a los objetos y
así sentirse que es más real de lo normal. Este
círculo solo lleva al intelectual a crear una conciencia
de compromiso a través del instinto de personalización.
El instinto de personalización, es decir, la inmensa
interrelación de todo el mundo tanto material como
inmaterial con el yo que lo personaliza todo, es verdaderamente
ingente. Y así también en el yo se despierta
un fuerte instinto de perpetuación, el que quiere perpetuarse
sin comprender que todo es apariencia. Queda demostrado pues
en todas estas explicaciones que en la génesis intelecutal
todo es un impulso creativo, bajo un mundo desesncadenado
a percibir tan solo la apariencia, no lo real, es decir, lo
cierto y determinado.Ser creativo es un esfuerzo, destruir
no. De aquí se comprende el legítimo derecho
que tiene el hombre o mujer al silencio y a la intimidad.
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