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CAPÍTULO 1. PARTE
INTRODUCTORIO-ANALÍTICA
1-Tesis y antecedentes de la moda
2-La Moda. Tesis
3-Continuación del trabajo de grado
4-Al estudiar y analizar la moda
5-Charles Chaplin y la moda. Tesis
6-La moda y el color
7-La moda y los compradores de ilusiones
8-Publicidad y moda
9-Objetivos de la Publicidad. Fases
10- Narciso, consumo, publicidad y moda
CAPÍTULO II. REPORTAJES Y CONSIDERACIONES FINALES
1-Giovanni Scutaro
2-Sociólogo Tulio Hernández
3-Disertación Sociológica
1-Tesis y antecedentes de la moda
...”El
concepto moda es una palabra abstracta, sin forma, rostro ni composición
definida, que espera pacientemente tu ayuda para llegar a convertirse en fiel
realidad. El pomposo y fulgurante mundo de las pasarelas no es absolutamente
nada sin ti. Devuélvele la vida a las prendas que reposan, inertes, en el
guardarropa de tu habitación acogiéndolas en tu seno y sintiéndolas cerca,
muy cerca.
Soplan
renovadas y fresquísimas corrientes en el mundo de la moda, generando
torbellinos perfectamente acompañados por el delicado, suntuoso, muchas veces
erótico y siempre acompasado movimiento del abanico. Tómalo con gracia y
hazlo oscilar de un lado a otro de esa imaginaria línea que delimita la
elegancia. Entorna los ojos y roza tu mentón con las suaves blondas del
encaje que rodea sus varillas”...
| Un
poco de historia |
| La
palabra costura deriva del latín consutura, arte de coser, la expresión
"alta costura" es la traducción literaria del francés
"haute couture", moda de alta calidad y confección
artesanal. El couturier o la couturiere crea modelos a partir de una
toile. |
La moda se
origina, posiblemente, en el antiguo Egipto, un país milenario cuya historia
se remonta, aproximadamente, al año 3000 antes de Cristo. Esta fue
y sigue siendo una de las culturas más poderosas y ricas de todos los
tiempos, en la que los egipcios y egipcias de la Antigüedad consideraban las
telas que cubrían sus cuerpos como importantes símbolos religiosos y míticos.
La creencia en la vida después de la muerte y en la innegable inmortalidad
del alma se pone de manifiesto en los tejidos, las formas y colores.
La forma de vestir de la época respondía a
una compleja mentalidad que definía perfectamente y sin ningún tipo de dudas
la condición social y la función que cada persona cumplía en la sociedad.
Uno de los marcadores más importantes de la diferencia de clases era la
presencia o no de adornos y joyas en las telas. Los amuletos protegían del
mal y aportaban a aquellos que los poseían energía y poderes mágicos.
Los
tejidos solían ser transparentes, puesto que no existían, en aquel entonces,
prejuicios en torno de la desnudez corporal. La forma de vestir respondía,
holísticamente, a un sentido estético que, bajo ningún concepto,
obedecía a un patrón moralista.
El
Faraón, ser mítico y descendiente directo del Dios del sol Ra (la más
poderoso de todas las Deidades), era vestido con un traje especial, el cual le
otorgaba una fuerza única y una energía sobrehumana sin igual. Esta
vestimenta poseía un significado mágico y divino; ahí reside su inigualable
grado de superioridad estética.
Han pasado los años y la moda ha sobrevivido los embates del tiempo,
al punto que se ha convertido en el eje definitorio de una cultura, la
juvenil, y de una sociedad. Vestirse con la marca x es actuar en consonancia
con el momento que se vive. Existen ciertos parámetros estético-sociales que
diferencian a las distintas sociedades y a sus habitantes. Sin embargo, cada
quien escoge la manera como quiere y desea lucir.
Curiosamente, la postmodernidad,
patrón de la más variopinta, irreverente e inverosímil condición de vida y
de llevar las cosas, le otorga a la jóvenes (especialmente) esa potestad para
lucir como quieren, en detrimento de lo moralmente preestablecido o de lo que
caracteriza al común denominador humano. Muchos son los colores y diversos
son los atuendos existentes en el mercado textil. Los grandes mall del planeta
(lujosos y flamantes centros comerciales) están plagados e inundados de una
serie de tiendas que resaltan lo que está de moda en las capitales más
importantes del globo terráqueo. El llevar o adquirir las ropas creadas por
los más reconocidos diseñadores del mundo (Hugo Boss, Tommy Hifiger, Polo-Ralph
Laurent, Giorgio Arman y Levi Strauss, entre otros) es algo que se ha erigido
como una pauta, irrevocable e irrenunciable de vida. Lamentablemente, estas
marcas no pueden ser adquiridas por la totalidad de sus fans, puesto que éstos
no pueden competir con los altos precios de las mismas. En este sentido,
tienen que conformarse, muchas veces, con la adquisición de productos
similares (meras imitaciones). Esta situación ha dado pie al nacimiento de
los imitadores, personas encargadas de vender todas las piezas de moda a los
precios más bajos del mercado. Esto ha potenciado, fomentado y alimentado el
mercado buhoneril (ventas informales). El comprador sabe, en una actitud poco
conformista, que no está adquiriendo la etiqueta original.
No cabe duda que la moda es, sin
lugar a dudas, una actitud ante la vida. Llevar los atuendos del momento es
estar al día y en consonancia con este sui generis mundo.
2-La Moda. Tesis
La moda: Un arte humano, místico,
creativo y espiritual
La moda es algo más que ropa, es una distinción estético-social que
nos permite distinguirnos y diferenciarnos, de alguna manera, en el contexto
en el que nos desenvolvemos.
...“La
moda implica un cambio continuo. Realza lo individual y lo efímero, hecho
que, precisamente, le confiere ese poder de seducción. Esta se mueve en la
estrecha línea que separa el consumo del arte. A diferencia de lo que ocurría
en siglos pasados, hoy en día podemos elegir libremente la ropa que deseamos,
con la única limitación de nuestras posibilidades económicas... Prácticamente
se hace imposible escapar al dictado de la moda, pues si un color determinado
se considera moderno, será imposible encontrar ropa en otro color. La expansión
de la confección ha permitido que la moda se convierta en un elemento más.
El siglo XX fue el siglo de la revolución de la moda. Las líneas y las
formas de la ropa eran totalmente distintas a sus antecesoras más recientes.
Un ejemplo muy clarificador de este cambio se puede apreciar en la longitud de
las faldas. En la historia de la moda occidental, vemos que el borde de la
falda llegaba, como mínimo, hasta el tobillo. Pero la falda podía ser aún más
larga. Originario del siglo de Oro Español y en referencia a la reina Isabel,
en alemán existe un dicho muy significativo que dice que ninguna reina de
España tiene piernas. Durante siglos, esta expresión se ha empleado para
todas las damas que cuidaban su reputación”...
Un dato curioso lo constituye el hecho de que el siglo XX fue la época
que le permitió a las mujeres vestir ropa masculina. En este sentido, el uso
del pantalón se convirtió en una prenda corriente en el vestuario femenino.
...”La moda
vive de la diferencia entre ambos sexos, en la que radican su interés y su
potencial para los cambios. Por ejemplo, existen muchos hombres que llevan el
pelo largo, mientras que un gran número de mujeres lo llevan corto, incluso
al rape”...
Resulta un hecho indudable e ineludible el que la moda comporta y
configura actitudes sociales, bases de las grandes transformaciones y rasgos
actitudinales de la humanidad, a lo largo del tiempo. Por ejemplo, el uso del
sombrero (objeto que protege la cabeza de las personas) se empleaba como símbolo
distintivo de la condición social, del aspecto religioso o de la conducta política
e ideológica. En Italia, los sombreros ostentaban los colores y símbolos de
las familia, mientras que en Francia, en el marco de la realización de la
Revolución Francesa, los gorros frigios constituían una declaración política
y una contraposición a las pelucas de los nobles. Y, actualmente, se reconoce
el rango de un dignatario católico a
través del uso del gorro.
...”Tras
la Segunda Guerra Mundial tuvo lugar la irrupción del NEW LOK en el mundo de
la moda. El reconocido hombre de la moda, Christian Dior, declaró, en la época
en la que ganó su primer sueldo como diseñador de sombreros, lo siguiente:
Lo que cuenta en un sombrero es el perfil. Sus creaciones parecían
esculturas, como en el caso de un pequeño toque, adornado con una pluma y que
se llevaba sólo en un lado de la cabeza. Volvía a ser válido aquello de que
las mujeres bien vestidas no podían salir a la calle sin sombrero. Esta fue la última
vez que se impuso una etiqueta estroicta en el siglo XX: como complemento
imprescindible de un conjunto a la moda, el sombrero debía combinar
perfectamente con el vestido o el traje. Incluso en reuniones y en el teatro,
era costumbre no quitarse el sombrero, a pesar de que, a veces, estos modelos
impidieran toda
visión”...
Es de hacer notar que en los años veinte la moda realiza el paso
decisivo hacia la modernidad. La
Bauhaus estableció las bases del diseño preciso y desprovisto de todo
ornamento. Por su parte, el constructivismo experimentó con formas abstractas
y colores claros, buscando nuevas vías de percepción. Todas las mujeres
llevaban vestidos cortos y rectos, zapatos con correa y sombreros con forma de
olla.
...”La
moda de los años veinte alteró de manera esencial todas las modas
posteriores: líneas rectas y precisas, estructuras visibles, funcionalidad
vinculada con un valor estético propio. La moda de los veinte se palpa en
cualquier vidriera de una tienda de la actualidad”...
Coco Channel fue la encargada de popularizar, si se quiere, el pelo
corto. También fue una de las primeras mujeres que dejó tostar su cara al
sol, en la época de la Primera Guerra Mundial.
En la década de los
veinte, la sexualidad se respiraba en
el aire, pero sobre todo la homosexualidad y la androginia, tabúes sociales
de boga en la época. La moda de la época cuestionó, nuevamente, los roles
sexuales. Las mujeres desempeñaban funciones masculinas, mientras que los
hombres aparentaban un aspecto bastante femenino. Según la sexología de la
época, la homosexualidad siempre tenía que ver con una identidad sexual
cambiada: se consideraba que los hombres homosexuales mostraban tendencias
femeninas, mientras que las mujeres lesbianas presentaban un comportamiento
masculino. En el Berlín de los 20 tuvo lugar el nacimiento de la primera
subcultura gay, hecho que le hizo ganar a esa ciudad – no en balde - el
calificativo de capital homosexual de la época.
La moda y el nacimiento de una cultura fílmica
El nacimiento del cine sonoro configuró la creación y difusión de
los más novedosos patrones estéticos de vida.
...”Las
imágenes ideales de femineidad venían encarnadas por actrices como Greta
Garbo, misteriosa e inabordable, así como Marlene Dietrich, quien perfeccionó
la imagen de vampiresa ofrecida en El Angel Azul (1.929). El cine no se
limitaba simplemente a mostrar moda sino que también la creaba. Elsa
Schiaparelli declaró que la ropa cinematográfica
del presente sería la moda del mañana”... (LEHNERT Gertrud.
Historia de la moda del siglo XX. Año 2.000)
La moda está
asociada a vida, a ese trajinar político-social que desemboca en la
definitiva y plausible conformación de valores, hábitos, comportamientos y
rasgos estéticos que nos definen como sociedad.
3. Continuación
del trabajo de grado
Definitivamente la moda
es uno de los asuntos más complejos e intrínsecos en el ser humano. El
querer adaptarse a esa suerte de homogenización de gustos, costumbres,
inquietudes, necesidades, anhelos y hasta pensamientos oníricos parece ser la
premisa de nuestros días. El alcanzar un ideal estético, donde se esté a la
vanguardia, es un elemento que se ha ido configurando en todo el mundo como
una impronta indeleble. Esta sociedad postmoderna, del consumo, invadida por
los massmedia, ha sido adueñada, holísticamente, por la moda.
Recientemente, fuimos
testigos de uno de los espectáculos mediáticos más grandes e imponentes del
planeta: la celebración del mundial de fútbol Corea 2.002. Quedó
flagrantemente demostrado que el mundo entero se dejó llevar por una de las
emociones humanas, la gestada por el fútbol, más variopintas de la
humanidad. Muchos equipos se batieron incansablemente en una cancha deportiva,
con el único fin de llegar a la esperada final y de demostrar, ante los ojos
harto expectantes del planeta, cual es la más imponente escuadra futbolística.
Este mundial fue, sencillamente, un duelo de titanes. Muchos fueron los
esfuerzos y las energías derrochadas en esta experiencia, mística para
muchos y decisiva para otros, deportiva. Sin embargo, un solo equipo sería
proclamado campeón. Y este fue el brasileño. Equipo consagrado gracias a las
anotaciones de la estrella carioca Ronaldo. En este sentido, quiero destacar
que, en lo que a mi contexto inmediato respecta, los jóvenes de toda la
ciudad se congregaron en los sitios dispuestos para tal celebración futbolística:
tascas, restaurantes, cafés o en la casa de algún conocido. Estos escenarios
fueron el epicentro dedicado a la observación de los encuentros y a su
respectiva celebración... Muchos se abocaron a observar la transmisión del
tan esperado y decisivo partido.
Es de hacer notar que al
finalizar dicha contienda, muchos salieron a la calle en una especie de festín
de fin de siglo. Rostros pintados con los colores alusivos a la bandera
brasileña, el reverberante resonar, en toda la metrópoli, de múltiples cánticos
latinos (cariocas) y un despliegue sin igual, por todo lo largo y ancho de la
capital, de las banderas brasileñas, fueron los signos postmodernos, sociológicamente
hablando, que plagaron a todo evento y a todo pulmón las calles caraqueñas y
de otras regiones venezolanas. En este punto debemos hacer un alto: ¿Será la
moda capaz de motivar a muchos a insertarse en ese “obligado” proceso de
homogenización de gustos y de modos de comportamiento?
...”El
Superyo se presenta actualmente bajo la forma de imperativos de celebridad, de
éxito que, de no realizarse, desencadenan una crítica implacable contra el
Yo. De este modo se explica la fascinación ejercida por los individuos célebres,
stars e ídolos, estimulada por los mass media, que intensifican los sueños
narcisistas de celebridad y de gloria, animan al hombre de la calle a
identificarse con las estrellas, al odiar el borreguismo, y le hacen aceptar
cada vez con más dificultad la banalidad de la existencia cotidiana. Lo que
motiva básicamente a los consumidores no es el valor de uso de las mercancías;
a lo que se aspira en primer lugar es a la posición, al rango, a la
conformidad y a la diferencia social. Los objetos no son más que exponentes
de clase, significantes y discriminadores sociales; funcionan como signos de movilidad y aspiración social”... (LOAEZA
Guadalupe. MIAMI SHOPPING. Compro, luego existo).
Para la cultura del mundo actual, lo más importante es la apariencia.
La respuesta está ahí,
esperando por ser descubierta. El ser humano trata de adaptarse a lo que le
impone la comuna, esa sociedad forjadora de reglas y de estrictas e
indisolubles, en la mayoría de los casos, leyes. ¡Claro está! A esto hay
que añadirle que el fútbol es uno de los espectáculos, básicamente
televisivos, más atrayentes de la humanidad. En esa gala deportiva son muchos
los dólares apostados en pro de los equipos en pugna. Como todo en la vida,
esta actividad se ha convertido en un acto lucrativo sin igual; de ello no me
queda la menor reticencia.
Apartándonos un poco de
esta apreciación, quisiera recrear otra experiencia vivencial que me hace
autoinquirirme muchas cosas acerca de la moda, una condición humana que, sin
duda alguna, está indeleblemente asociada al concepto de cultura.
El pasado domingo 30 de
junio asistí a la presentación del reconocido astro español de la canción
rockera: Miguel Ríos, quien se presentó en las instalaciones del Teatro
Teresa Carreño en Caracas, a fin de deleitar al público asistente con un
concierto fuera de serie.
Este veterano de la canción
(showmen) vociferó una frase que define plenamente lo que es la cultura. El
dijo lo siguiente: ...”La cultura es este teatro, una de las
edificaciones más importantes de Latinoamérica. Cultura es asistir a este
tipo de espectáculos musicales. La cultura nos permite estar reunidos
disfrutando. La cultura fomenta el desarrollo de los pueblos
y contribuye con el necesario proceso de alfabetización de los
ciudadanos”...
Comparto
fielmente la apreciación de Ríos, quien entiende que nuestros pueblos deben
recrearse y asistir a magnánimos eventos artísticos, hecho que potencia el
universo de vida de cada ciudadano. Ojalá todos tuviesen la oportunidad de
asistir a la cultura y ser una parte importante de ella. Sus premisas de vida
son pasarlo bien y ofrecer un buen show, hecho logrado a través de
inigualable su jocosidad y de su vasta experiencia en el mundo artístico-musical.
Puede que la moda tenga
mucho que ver en esto, puesto que esta condición humana define la permanencia
de un artista en los primeros puestos de las listas de popularidad. Sin
embargo, Miguel Ríos ha sabido luchar contra eso durante muchos años,
ocupando un lugar importante en el ámbito musical de todo el planeta. A pesar
de que posee una ideología de vida bastante enraizada, se ha ido adaptando a
los cambios gestados en las últimas décadas. Parte de su espectáculo se
apoyó en la presentación virtual de estrellas latinas de rock, quienes
cantaron con él gracias a la
existencia de un aparato reproductor y transmisor de hologramas. La tecnología
está al alcance de nuestras manos. La misión es tratar de aprovecharla
sabia, racional e inteligentemente.
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