6.La Moda y el Color.
La moda: un concepto lleno de
colorido
Noemí
Vásquez, una de las precursoras en España de un nuevo estudio de la imagen
personal basado en el color, considera que el esta herramienta es un magnánimo
instrumento de comunicación entre nosotros y nuestro entorno; según ella, su
propósito en el mundo animal y vegetal es proteger, defender y atraer.
Por
su parte, Isabel Villavecchia, explica que durante
las últimas décadas el uso de los colores en la moda ha sido prácticamente
inexistente.
...”La
elegancia y la discreción eran sinónimos de colores como el beige, el gris,
el azul o el negro, pero ¿no se oculta detrás de este convenio un cierto
matiz de inseguridad y de querer pasar desapercibido?
La base del trabajo para realizar una carta de color personalizada es el
estudio de los tonos de la piel, los ojos, el cabello, los rasgos de la cara y
la personalidad. Según estas características, cada persona pertenece a un
grupo determinado con distintas categorías de colores:
-
Colores básicos.
Ideales para prendas de esas que se denominan de 'fondo de armario' y que
los forman los tonos más oscuros de cada gama.
-
Colores de piel.
Vienen determinados por un tono más oscuro al de la piel. Son los mejores
para vestirse a diario, viajar y pasar desapercibida.
-
Colores tranquilos.
Son todos los de la gama de los pastel. Se trata de colores claros pero
con un poco de pigmentación.
-
Color de ojos.
Sirve de comodín y debe ser la base de color de nuestro armario.
-
Colores románticos.
Se deben usar a partir de media tarde y por la noche. Están formados por
toda la gama de los rojos.
-
Colores
impactantes. Son los únicos que no derivan del color de la piel. Son
colores que provocan un fuerte contraste y se deben utilizar en momentos
en los que se quiera llamar la atención”...
A la hora de analizar
la moda, debemos tomar en cuenta el significado de los colores, base
fundamental para lograr el buen vestir. Por ejemplo, el color blanco denota y
exalta la pureza de la luz; el rojo refleja la fuerza de la provocación (la
pasión); el amarillo resalta el despertar de la imaginación; el azul nos
obliga a meditar; el naranja nos coloca bajo el influjo del sol; el verde es
el color del desarrollo (se puede emplear para causar una buena impresión de
trabajo o personal); el violeta nos envuelve en un aura netamente espiritual;
el añil nos inyecta humanidad; el rosa es el color del amor y, finalmente, el
negro representa el lado más enigmático de la luz. Este último denota también
seriedad, formalidad y gran elegancia en sus usuarios.
El uso del color es algo
tan importante que ha hecho que gente como Tommy Hilfiger llegue a la cima de
su carrera. Recordemos que este reconocido modisto anglosajón se apropió de
las barras, de las estrellas y de los colores de la bandera norteamericana,
insignia presente en cada una de sus creaciones.
...”Este modisto
defiende como nadie los colores del espíritu americano. Hilfiger vende como
nadie todo aquello que lleva su nombre: ropa, fragancias, maquillajes, bolsos,
carteras, correas...”...
Sus inicios se remontan
al año de 1.969, fecha en la cual se dedicó a distribuir ropa hippie. Y a
fines de los 70 y principios de los 80 (tiempo en el que había desaparecido,
prácticamente, la era disco, trabajó en la marca Jordache. En 1.985 fue
capaz de crear su propia línea, la cual se apoyó en un impactante eslogan
publicitario: “Los
cuatro mejores diseñadores de ropa varonil son Ralph Lauren, Perry Ellis,
Calvin Klein y Tommy Hilfiger.
Y es que tal y como dice este osado diseñador:
...”La base de nuestra
colección consiste en mezclar el sport con un corte clásico, a fin de crear
algo nuevo y excitante. Esto es lo que nos permite llegar a un público
bastante amplio”..., comenta.
...”Su
mejor arma es la publicidad, la cual se apoya en la utilización de chicas y
chicos genuinamente americanos, de grandes mandíbulas y de aspecto sano. Sus
últimos grandes fichajes tienen conexión con la Casa Blanca, pues este
afamado diseñador se apoyó en las figuras de Laurent Bus y George P. Busch,
sobrinos de George Busch”...
Sin embargo, no todo
en la vida de Tommy Hilfiger ha sido digno de alabanza. Recordemos el
comentario que hizo este prestigioso diseñador en el marco de la entrevista
que sostuvo con la reconocida locutora y animadora (de color) norteamericana,
Oprah Winfey:
...“Si
yo hubiese sabido que los negros americanos, los latinos, los mexicanos y los
asiáticos llegarían a comprar mi ropa, no la hubiera hecho tan buena. Desearía
que este tipo de gente no la comprara, pues está hecha para gente caucásica,
de clase alta”...
Al
escuchar semejante afirmación, la reconocida Oprah le exigió a Hilfiger que
abandonara, al unísono, su aclamado show televisivo. No obstante, el espíritu
arrogante de este exclusivo diseñador, quizás, potencia aún más las ventas
de sus productos en todo el mundo. Prueba de ello es que los seguidores de
dicha marca la siguen comprando de forma compulsiva, como si se tratase de un
producto alimentario de primer orden. Sólo basta con acercarse a un centro
comercial o a una tienda Tommy para comprobar la veracidad de esta afirmación,
por más descabellado que pueda parecer. Sabemos que la publicidad obra, en
algunos casos, de forma misteriosa. Y
esta no sería la excepción a la regla. De todos modos, aquí queda arraigada
la siguiente impronta: La moda está asociada a rebeldía y a todo lo que
potencie y aúpe la irreverencia juvenil, hecho que justifica el por qué los
jóvenes de todo el mundo aún siguen comprando la marca Tommy Hilfiger, pese
a todo el desprecio que este diseñador pueda sentir por los habitantes de los
estratos más bajos de la población mundial: latinos, negros americanos,
entre otros.
7.
La moda y los compradores de ilusiones
Tal
y como señala Massimo Dessiato en su libro: “La Configuración del
sujeto en el mundo de la
imagen audiovisual”, uno de los efectos de la comunicación generalizada
que mayormente impacta es la compra de identidades ficticias:
...“
Adquiriendo los signos exteriores propios de la moda, promocionados por la
publicidad y por todo género de ficción, los individuos suplen a una falta
de actividad política, hecho que los aleja de cualquier relación propia o
con el otro. Es como si flotasen en un vacío de relaciones significativas sin
percibir tal cosa con exactitud: un vago malestar se posesiona del individuo
postmoderno. Ya no experimenta culpa, sino ansiedad. Cuando piensa su condición,
su razón no sabe indicarle qué cosa le molesta.
Hoy
día, la gente se preocupa bastante por sí misma: su estado físico y psíquico
es objeto de una constante atención. Desde los textos de autoayuda, todo género
de saber prolifera para que el individuo haga un mejor uso de su vida, para
que pueda sentirse cómodo y disfrutar más: el bienestar se ha tornado una
preocupación constante. Alimentarse con comida genuina, tomar clases de
baile, ir al gimnasio, conocer la propia sexualidad para obtener más placer,
viajar, aprender a relacionarse,
vestirse de manera adecuada y con el look más idóneo son actividades que se
han vuelto normales: en pocas palabras, estar sanos, esbeltos, tener buena
apariencia. La comunicación generalizada contribuye de forma importante para
que estas actividades sean realizadas de manera oportuna.
A pesar de
las ocasionales ilusiones de omnipotencia, el narcisismo espera de los otros
la confirmación de su autoestima. No puede vivir sin un público de
admiradores. Su aparente libertad respecto de los vínculos familiares y de
los vínculos institucionales no
lo hace más autónomo u orgulloso de su propia individualidad. Por el
contrario, ella promueve la inseguridad, que sólo puede ser superada captando
en las atenciones de los demás el reflejo de su yo grandioso o también asociándose
con quien goza de carisma, fama y poder. Para el narcisista el mundo es un
espejo, mientras que para el individualista primitivo era tierra de nadie a
modelar según su voluntad. La pantalla televisiva es hoy día el nuevo espejo
de Narciso”...
Después de revisar esta interesante y acertada reflexión, me
autoinquiero lo siguiente: ¿De no existir la publicidad y los medios de
masas, Madonna hubiese logrado convertirse en lo que representa hoy en día?
Este irreverente personaje del mundo artístico-musical demostró, en su
momento, que la lucha por ocupar un espacio en la sociedad y por alcanzar la máxima
exaltación del yo y del ideal hedonista era lo más lo más importante;
indistintamente de lo acertado o equivocado de dicha postura ideológica-psicológica
de vida.
Definitivamente este astro de los ochenta, quien aún sigue
siendo la Diva del pop, supo como aprovechar sus dotes artísticas para cuajar
y posicionarse en todo el mundo como un patrón estético-musical y social a
seguir. Esta súper estrella se ha erigido como una referencia casi obligada
para las generaciones presentes y
futuras, las que, posiblemente, se encontrarán ávidas de conocimiento.
Es
de hacer notar que Madonna siempre se ha adaptado – base de su gran éxito y
popularidad – a los nuevos tiempos, de forma asertiva y especial.
...”Así
como Madonna resulta ser un
coctel de identidades que produce una sola, Schawarzenegger ofrece un look,
una identidad homogénea. Ambos son perfectamente reconocibles,
interpretables, personalizados a la vez que universales: se han convertido en
prototipos del look, algo dispuesto para ser imitado desde su aparición en el
supermercado de identidades, cosa que conseguirán si ejercen la seducción
imprescindible, cosa, en estos casos, sobradamente demostrada. En este
aspecto, la moda sería una manufactura del carisma, según la feliz expresión
de Salvador Giner. La moda es ese laboratorio de la identidad y de la
apariencia que permite todos los experimentos posibles. El ofrecer la
posibilidad de conseguir una mezcla propia y un look personalizado, es el
oficio propio de los artífices de la moda (diseñadores, estilistas,
modistas) a aquellos consumidores conscientes de que la imagen propia es lo
que se valora. El look configura no sólo la propia imagen, sino la marca del
producto vendible que aspiran a ser los individuos ”... (LOAEZA
Guadalupe. Miami Shopping. Compro, luego existo)
La
autora antes citada señala que nos vendemos a nosotros mismos, pues
intentamos convertirnos en valor estético.
..
“En nuestro tiempo es la imagen lo que vende y de hecho se dice ya, como
elogio de alguien, que sabe venderse bien”...
La
moda le permite a cada quien lucir como quiere y de acuerdo con sus
necesidades y requerimientos. En este sentido, vemos como cada grupo social se
viste, comporta y habla de determinada manera. En esta era postmoderna, cada
persona trata de adquirir ese sentido de pertenencia, hecho que les deja a
muchos jóvenes ser ”aceptados” por otros.
Para
comprender a la sociedad, la cual es sumamente diversa y compleja, tenemos que
entender que en la actualidad se manejan códigos lingüísticos, culturales,
estéticos, musicales muy precisos. Los tenagers han creado, prácticamente,
su propio lenguaje, el cual les permite interactuar y comprenderse fácilmente.
Este es un rasgo definitorio en éstos.
Grafiquemos
un poco esta situación: La moda dark, por ejemplo, puede ser catalogada como
una de esas aristas sociales predominantes en la actualidad. No en todas las
sociedades, pero sí en la mayoría de ellas; sobre todo en las del primer
mundo.
...”La
palabra Dark (muy cercana al gótico) significa obscuridad, adentrarse en un
ambiente de calma en medio de la naturaleza sombría y melancólica. El color
negro va de la mano con esta cultura, por ese significado de tinieblas, muerte
y emociones profundas.
Al
penetrar a este mundo de fantasía y muerte, se estereotipa al individuo
"Dark", como una persona vestida de negro y de comportamiento
"extraño". Pero el término Dark posee una diversidad de
significados tanto en Europa como en otros países. Algunos la perciben como
un estilo de vida indispensable para expresar sus sentimientos en un mundo que
consideran artificial. Para otros es una moda, un gusto musical o una forma de
rebeldía.
Comenzó
como una broma, entre grupos de adolescentes obsesionados por la obscuridad y
la muerte. Posteriormente se convirtió en una nueva cultura con base en la
Inglaterra postpunk.
Se
originó en Londres y Alemania, y se desarrolló en los Países Bajos de
Europa como Rumania y Checoslovaquia donde el movimiento Dark se consolidó
como una cultura que ya abarcaba códigos éticos, ideales y estatutos.
En
el cine alemán expresionista existen peliculas como "Nosferatu"
considerado como una muestra pura de la corriente gótica.
La
letra de la música Dark se ha distinguido por ser muy profunda, en la cual
expresan emociones muy íntimas y una poesía que se desliza hasta las entrañas”...
(GARZA Mónica, TAMEZ
Laura y RAMÍREZ Karina).
Tal y como dice el reconocido diseñador venezolano, Giovanni Scutaro,
la moda es algo más que una actitud. Para él, es una forma de vida, de verse
bien y de calar en esta variopinta y compleja sociedad...
8.
Publicidad y moda
No
cabe duda de que la publicidad está íntimamente relacionada con la moda,
puesto que crea, en los potenciales consumidores, necesidades artificiales;
están, indudablemente, se encuentran emparentadas e indeleblemente vinculadas
con el consumo, actividad comercial que se encuentra indisolublemente adherida
a esta era postmoderna y globalizada.
Hoy
en día, la publicidad bombardea, de la misma manera, a los hombres y a las
mujeres. Esta ciencia de vida crea, fundamentalmente, necesidades artificiales
en los posibles usuarios. Para ello se vale de los medios masivos de
comunicación, claves en su éxito.
...“La
obsesión masculina por el cuerpo se fraguó en la década de los 80, cuando
los varones comenzaron a ser bombardeados por la publicidad de la industria de
la moda y la cosmética, ansiosa por explotar el bolsillo de un nuevo y
potencial consumidor. Por su parte, las mujeres empezaron a dirigir su apetencia sexual hacia un tipo de hombre con
rasgos estéticamente perfectos. Ante estas presiones, al hombre no le quedó
más remedio que apretarse el cinturón y subirse al tren de la estética”...
Otro
aspecto que quería resaltar, en vista de que se ha configurado como una moda
entre el público adolescente (principalmente), es el uso del tatuaje. Este no
es más que la creación de dibujos indelebles en la piel, mediante la inserción
de colorantes bajo la epidermis. Esta ciencia estética es considerada por
muchos como algo meramente decorativo. Sin embargo, se remonta, prácticamente,
al origen de la historia. Recordemos que en diversas culturas de antaño (de
hace más de 5.000 años) ya se practicaba. El término tatuaje deriva de la
palabra polinesia Ta-tau, que significa marcar sobre la piel. Los antiguos
egipcios y numerosos pueblos sudamericanos y orientales (como la China, India
o Japón), utilizaron los tatuajes como signos de distinción social.
En
occidente ha sido menos común, pero ya en el siglo XVIII el explorador James
Cook se encargó de popularizar el término; aprendió mucho de sus
expediciones por los mares del Sur. El tatuaje moderno tiene cabida en el año
de 1.890, fecha en la que se inventó la máquina de tatuaje eléctrica.
Otro
rasgo que caracteriza a nuestra juventud postmoderna (por llamarla de alguna
manera) es el uso del piercing, especie de placa metálica o de pelotica que
se coloca en diversas partes y músculos del cuerpo. Muchos adolescentes –
como parte de una moda que se ha hecho epidémica - se lo mandan a colocar en
la lengua, en el ombligo, en el cuello, en las cejas y hasta en las orejas.
Esto se puede palpar en cualquier parte del mundo. Y Venezuela no es la
excepción a la regla. Ya sea por moda, o por irreverencia, gran parte de
nuestros jóvenes se matan por llevar este distintivo en cualquier parte de su
cuerpo, pese a lo doloroso que pueda resultar su inserción y posterior
colocación... Todo sea por estar a la moda y por estar en consonancia con los
demás.
El
skate: ¿Una moda o una forma de vida?
Los
jóvenes, al hablar de moda o de sus inclinaciones generales, se identifican,
generalmente, con algún tipo de disciplina deportiva o actividad cultural o
musical. Una de estas formas de vida es el skate, actividad que ha pasado por
diferentes ondas y modas. En sus inicios tuvo que ver con el rock, luego con
el hardcore y, actualmente, se asocia con el rap. Sus practicantes son anárquicos,
no se dividen en clases sociales ni pertenecen a ningún club. Son de la
calle.
Esta
forma de vida es aderezada con una vestimenta bien sui generis: pantalones
largos (tipo bermudas), sweeters con capucha a lo rapero, franelas de colores,
peinados bastante underground y todo tipo de prendas ligeras que faciliten la
ejecución de todo tipo de piruetas aéreas. Muchas marcas reconocidas se
valen de esta actividad para publicitar sus productos. Sellos eminentemente
deportivos como O´Neill, Quicksilver, Merrel, Fosil, No Fear Rollerblade,
entre otros, son vendidos en demasía en las diversas tiendas que los ofertan.
Un verdadero skater (o patinador) debe lucir como tal. La publicidad se ha
encargado de arraigar esta impronta de vida. La moda, ciertamente, le ofrece
la posibilidad a cada quien de lucir como quiere, de conformidad con su status
o forma de vida. Si una persona necesita asociarse a un grupo determinado, lo
puede hacer perfectamente al emplear cualquiera de las prendas que
caractericen a ese sector poblacional.
...”El
caricaturista y genio mentor de los Simpson, Matt Groening, determinó que
Bart, el niño de 10 años que no suelta su skate ni para ir al baño, debía
convertirse en el símbolo de los adolescentes rebeldes del mundo entero. La
revista Time nombró a Bart Simpson como uno de los 20 artistas más
importantes del siglo, junto al urbanista y arquitecto Le Corbusier, a la
modista Cocó Chanel y al músico Bob Dylan”...
Lo
cierto es que este deporte está asociado con la calle, con la velocidad y con
una forma de libertad única en su especie. Los jóvenes, al descargar toda su
adrenalina (gracias a la puesta en escena de sus inigualables destrezas sobre
el patín), son ellos mismos.
En
la sociedad contemporánea, la sociedad de la producción masiva, los bienes
de consumo han adquirido una importancia muy grande, tanto en calidad de
materiales para la construcción y conservación de la identidad personal,
como en calidad de plataformas en la interacción y en la confrontación con
los otros. Los objetos constituyen, de hecho, el sistema de signos por medio
de los cuales nos presentamos a nosotros mismos, juzgamos y somos juzgados por
los otros. Con y mediante las cosas, construimos una imagen de nosotros mismos
que intentamos sostener y defender en las interacciones sociales, imagen que
refleja a la vez la percepción que tenemos de nosotros mismos y nuestras
aspiraciones personales. Comunicamos una serie de informaciones sobre nuestros
valores, nuestra personalidad, y nuestros gustos.
Pero eso no es todo. A través de la manipulación, el uso, el rechazo,
la destrucción de cosas nosotros comunicamos a los otros también
sentimientos que a menudo no nos atrevemos a admitir a nosotros mismos,
formalizar en palabras”... (DESIATO Massimo. La configuración del
sujeto en el mundo de la imagen audiovisual).
Cuando hablamos de que la publicidad crea necesidades artificiales, nos
referimos a lo que plantea, fundamentalmente, la cita anterior: Esta técnica
induce a las personas a que adquieran determinadas piezas y marcas de moda,
las cuales no son harto requeridas, generalmente, por estos potenciales
consumidores. Muchas veces el entorno o la interacción social con otros, hace
que las personas se vean, prácticamente, forzadas a adquirir determinada
pieza u objeto material, por el simple hecho de que está a la moda. Esta
sociedad, indudablemente, está caracterizada por la compra compulsiva de
bienes materiales. Unos son necesarios, mientras que otros no. Si la persona
está en la disposición de comprar determinado producto, lo puede hacer
perfectamente, siempre y cuando eso llene sus expectativas de vida o potencie,
de alguna manera, su yo interno. Sin embargo, si esta persona tiene otras
necesidades más importantes, debería racionalizar y priorizar su gasto; en
este caso, no debe dejarse llevar por otros o por los medios audiovisuales de
comunicación. Recordemos que vivimos en un tiempo eminentemente visual, donde
las imágenes hablan y se venden por sí solas.
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