Don Juan Carlos Rey de España,
Eres ejemplar varón,
Con la aurora en la mañana,
Sales áureo como el sol.
Humilde acendras la llama,
Que en Numancia se encendió.
Tu paciencia soberana,
Todo un siempre complació.
Nunca la soberbia vana
Tu nobleza ensombreció.
Hijo primo de la Patria
Fuiste ejemplo inspirador.
Pero cuando un torpe paria
A tu cuna escarneció,
Despertóse en ti ira santa,
Que al ofensor desafió.
La afrenta aleve fue tanta,
Que en ti al campeón despertó.
Salve Rey, contigo España,
Late en alto el corazón.
Dios te de una vida larga,
Y muy digna sucesión,
A que el brillo de tu espada
Luzca siempre como hoy.
|