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Creta
2.1. Cronología
Los datos que poseemos del Neolítico
cretense proceden todos de Cnoso, a partir de las excavaciones realizadas
por J. D. Evans en los diez niveles neolíticos que se han encontrado.
No hay evidencias de ocupación humana en el resto de la isla durante
las primeras fases del Neolítico.
EL Neolítico de Cnoso presenta
las cuatro fases de este período: protoneolítica (acerámico
o precerámico), antigua, media y reciente. La cronología
del Neolítico cretense es la siguiente:
1. Protoneolítico: nivel X (ca.
6000-5700 a.C.)
2. Neolítico Antiguo (ca. 5700-3700
a.C.)
A) Neolítico Antiguo I: niveles
IX-V (ca. 5700-4000 a.C.)
B) Neolítico Antiguo II: nivel
IV (ca. 4000-3700 a.C.)
3. Neolítico Medio: nivel III
(ca. 3700-3600)
4. Neolítico Reciente: niveles
II-I (ca. 3600-2800 a.C.)
2.2. El Protoneolítico
El Neolítico acerámico corresponde
al nivel X y presenta al menos cuatro niveles arquitectónicos. Los
muros son de ladrillo sin cocer o de piedra. No se ha podido recuperar
por completo ninguna de las edificaciones, por lo que desconocemos su estructura
y su planta.
2.3. El Neolítico Antiguo
Este período se subdivide en dos
fases con marcadas diferencias. La primera de ellas constituye el estadio
más largo de homogeneidad cultural. La cerámica aparece en
formas completamente desarrolladas que incrementan en cantidad con el tiempo.
Generalmente es de superficie oscura y barnizada. Está decorada
con incisiones o puntos, que a menudo se rellenan con pasta blanca y en
ocasiones roja. La complejidad de las asas y de los bordes muestra que
la cerámica no estaba en una etapa formativa de su desarrollo.
Las construcciones de los niveles IX y
VIII son rectangulares y de barro cocido. Del nivel VII en adelante, las
casas están construidas con arcilla sobre fundamentos de piedra,
aunque no tenemos suficientes datos para conocer la arquitectura de este
período.
En la segunda etapa no hay cambios aparentes.
Tampoco se ha podido recuperar ninguna casa completa, aunque un edificio
en particular, cuyos límites no pueden ser localizados, cuenta con
al menos ocho habitaciones rectangulares. La cerámica es monócroma
negra o roja, cuidadosamente pulida, pero aparece también una cerámica
gris, menos pulida que termina por remplazar a las otras. La cerámica
incisa presenta decoraciones simples. Las formas más corrientes
son pequeños vasos redondos o cónicos con bordes pequeños
y jarras.
2.4. El Neolítico Medio
El Neolítico medio constituye en
realidad una fase de transición correspondiente al nivel III, en
el que se ha encontrado un nivel arquitectónico, del que se han
podido recuperar importantes porciones. Los edificios son grandes, de planta
rectangular con múltiples habitaciones de pequeño tamaño.
Los tintes cerámicos son de color
negro, marrón, amarillo o rojo brillante. Los motivos lineales se
sistematizan en el tipo de cerámica marrón oscuro llamada
"cerámica rizada" (ripple ware). Se trabaja el hueso,
pero el material más interesante es la obsidiana, con la cual se
hacen las puntas de las flechas.
2.4. El Neolítico Reciente
Corresponde a los niveles II y I. La cerámica
continua las formas de las épocas precedentes. Las decoraciones
incisas se abandonan para dejar lugar a una cerámica de calidad
y aparecen decoraciones de triángulos obtenidas por excisión.
En esta época aparecen las cerámicas provistas de pico, características
del Minoico medio.
De esta fase sí poseemos datos
más completos sobre la arquitectura. Entre los edificios conocidos
del Neolítico Reciente, uno de los más notables conjuntos
está bajo el patio central del Palacio de Cnoso. Las casas están
unidas. La casa A tiene una bella entrada provista de un hogar; conduce
a una segunda sala que permite el acceso a dos habitaciones y a una sala
flanqueada por dos habitaciones (6) .
3. Las Cíclades
Los lugares más importantes del
Neolítico cicládico son dos: Saliagos, situado en una pequeña
isla entre Paros y Antiparos, y Kephala, en la isla de Keos. Excavaciones
en Naxos han sacado a la luz un tipo de cerámica de fondo negro
con decoraciones en blanco que recuerda la cerámica de Saliagos,
pero que en Naxos se asocia a la obsidiana (7).
En Saliagos (ca. 4300-3700 a.C.), en el
último de los tres niveles que se pueden distinguir, una gran parte
del área excavada estaba ocupada por un único complejo de
15 x 17 m.
La cerámica es de superficie oscura,
que sólo se barniza cuando se trata de una pieza de especiales características.
Son predominantes los cuencos abiertos, de los cuales casi la mitad se
han encontrado al pie de pedestales de gran altura. Igualmente característica
es la decoración de la cerámica, en blanco mate, con motivos
geométricos, rectilíneos y curvilíneos. Se han encontrado
también figurillas de mármol que representan a mujeres, en
ocasiones muy esquemáticamente, pero a veces también hay
alguna representación naturalista, como la conocida "Mujer gorda
de Saliagos", todas ellas, no obstante, dentro del modelo esteatopígico
característico de esta época(8).
En Kephala (ca. 3300-3200 a.C.), las
edificaciones, muy mal conocidas, se componen de una o dos habitaciones
rectangulares. Las formas más comunes de cerámica son cuencos,
jarras y cucharas, decoradas con incisiones, con pasta de barniz o con
incrustaciones en rojo o blanco aplicadas tras la cocción.
Al sur del asentamiento, se ha localizado
un cementerio con cuarenta tumbas que contienen los resto de sesenta y
cinco individuos, de los cuales 21 son hombres, 25 mujeres, 5 adultos de
sexo desconocido, 9 jóvenes y 5 niños. Treinta y cinco de
las cuarenta tumbas tienen muros levantados con pequeñas piedras.
Son de planta rectangular, circular u oval, y varían considerablemente
de tamaño (de 0,46 m de largo por 0,50 de alto hasta 1,58 x 085).
Las tumbas están cubiertas por una losa y en siete de ellas hay
una plataforma de piedra rectangular cuya función no es clara. Las
cinco tumbas que contienen restos de niños no fueron construidas
mediante piedras. Entre las veinticinco tumbas de las cuales se poseen
datos precisos, quince contienen un solo cuerpo (nueve adultos, tres jóvenes
y cinco niños), cinco contienen dos cuerpos y otras cinco contienen
entre cuatro y trece cuerpos. Éstas son, sin duda, tumbas familiares,
algunas de las cuales fueron utilizadas durante mucho tiempo. En sólo
nueve tumbas se ha encontrado alguna ofrenda funeraria y tan sólo
una contiene más de un objeto. Normalmente son cacharros de barro.
En dos tumbas se han encontrado vasos de mármol. Tan sólo
en un único caso ha aparecido otro tipo de ofrenda: un pedernal
en la tumba de un hombre (9).
(6)Sobre el Neolítico
Reciente en Creta, cf. VAGNETTI (1996). Sobre el Neolítico cretense
en general: WATROUS (1993). Los resultados de las excavaciones de Cnoso
fueron publicados por Evans en dos artículos, EVANS (1964) y EVANS
(1968).
(7) Cf. HADJIANASTASIOU
(1988) y ZACHOS, K. (1990).
(8) Cf. EVANS-RENFREW
(1968).
(9) Sobre Kephala
y su cementerio ver COLEMAN (1977).

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