- “Geroglífico
I. Pintose un laurel cuyas ramas estaban llenas de corona y cetros inclinándose
a la tierra, y como cayendo de ella por estar cortada y dividida toda la
copa del tronco, que producía y volvía a brotar entre do
tierra una vara, o renuevo, coronado con otra corona, de la parte opuesta
del lienço salía el brazo de la muerte en unas nuves oscuras,
con su guadaña en la mano, como que avía segado con ella
del tronco del laurel la copa, la letra latina, que fue tomada del quarto
de Daniel dezía: Succide arboren, relinque germen; y la castellana:
Perdió Filipo estos frutos/ Pero de bolver a darlos/ Flor y esperanza
dio en Carlos.
- Geroglífico
II. Pintose la urna de un sepulcro real, y sobre la corona y urna, un medio
círculo de esta letra: Lupidem quem reprobaberunt aedificantes,
Psalm.117, v.22. Estava una mano como en sitial y descanso sobre uno de
sus roleos, con esta letra del Psalmo 6. Lachymis meis, fratum meum. Al
otro lado otra mano con una pica, o escoda, en posición de estar
labrando, con aquellas palabras del mesmo Psalm. Laboravi in gemitu meo;
y la letra Castellana por clave, dezía: Acabo una y otra mano/ De
Filipo este lugar/ Que fue su empeño acabar/ En sitio tan soberano.
Explicación:
La urna de este geroglífico representa y denota la que su Magestad
labró de exquisitos y preciosos jaspes, ricos y dorados bronces,
para sí, en el Regio Panteón del Escurial; cuya magnífica
obra comenzó a enriquecer el señor rey don Felipe Tercero,
su padre, intitulándola Altar de todos Santos (esto es Panteón).
La mano, que descansa y se arrima, y afirma en ella, indica y alude a la
ternura, devoción y costumbre de no permitir su Magestad que en
dicha capilla se le pusiesse sitial para oír Missa, teniendo siempre
puesta la mano sobre la urna que tenía elegida para si, según
refieren todos los que con veneración y espanto lo observaron (...).
La mano opuesta con la escoda, o pica, alude al afecto con que su Magestad
de su real bolsillo y peculio (sic), pagí a los maestros que executaron
esta fábrica, tomando él mesmo la motea para delinearles
y trazarles su admirable estructura.
- Geroglífico
III. Pintose una Nave que llegaba a un puerto, en cuya rivera estava una
hermosa y coronada espiga, que inclinando y torciendo con el peso la caña
sobre la Nave se desgranava y deshazía en ella; En uno de los costados
de la Nave estava esta letra: Facea est quasi Navis institoris de longe
portans panem suum. Epícteto que da a María Santísima
la Iglesia, y a la muger fuerte el cap. 31 de los probervios vers. 14.
La espiga circundava de aquellas palabras del 5 de Job, vers. 26: Veniens
in sepulchrum tanquam fructum maturum, quod in tempore mesuerunt. La letra
y clave castellana dezía: La Nave Santa María/ Llevó
sus frutos y es cierto/ Que el cielo será su puerto.
Explicación:
La idea de este geroglífico alude al caso, no sin misterio de aver
muerto su Magestad día del nombre de María 17 de septiembre;
en cuyo mes se acaban de guardar y recoger las mieses.
- Geroglífico
IV. Pintose sobre el globo de la tierra, en una almohada de brocado, un
cetro de oro, y en el cielo un peso pendiente de dos estrellas, de una
y otra parte del fiel, como pinta y figura la Poesía Astronómica
el signo de Libra; y con el carácter que le significan los Iuducuarios.
Y esta letra latina por orla, tomada del Psalmo 84 Iustitia de Calo prospexit.
Y por clave esta redondilla: Faltó en Septiembre la vara/ De Filipo;
pero el Cielo/ Dio de su iusticia al suelo/ Representación más
clara.
Explicación:
Para inteligencia de este Geroglífico es de suponer que el signo
de Libra es el sépitmo, según el orden natural de la esfera
celeste, figurado en una balança, o peso, symbolo de la justicia.
Significando, y queriendo dar a entender, que quando entra el Sol en este
signo, es igual el día y la noche; consta su imagen de ocho estrellas,
entra el Sol en este signo comúnmente a los 12 de septiembre; aunque
en la imagen, dizen otros, que a los 21 de octubre (...).
-Geroglífico
V. Pintose el mar inquieto, lúbrico y obscuro, y por un Oriente
y otro naciendo y muriendo el Sol, poniéndose tenebroso y saliendo
resplandeciente; ambas imágenes coronadas, en la que se ponía
esta letra del segundo Libro de Vigilio (sic): Lucet Occeano, en la que
amanecía, esta de Claudiano: Cunabula fouit Occeanus. La imagen
de la luma en medio, assí mesmo coronada, y como obscurecida de
vapores y nubes; ceñíala aquel verso de Estacio, en el tercero
de su Aquilleyda: Defluit in terras mutumque amplectitur Orbem. La letra
castellana explicava el concepto en esta quintilla: Llora, y luna haze
crecer/ Mariana el mar, por sentir/ Que puede su llanto ser/ Sufragio al
que
va a morir/ Fomento al que va a nacer.
- Geroglífico
VI. Pintose el monte Líbano nevado, y en la cumbre una zarza, y
en medio de ella un Lilio (sic) o Azucena, con esta letra del Segundo de
los Cantares: Sicut Lilium inter spinas. Estava el Azucena coronada de
doze estrellas, que cada una tenía por canto una de estas doze letras
del nombre de FILIPE QVARTO. Y sobre la corona esta letra del quarto: Veni
de Libano, veni coronaveris. La castellana el concepto en este mote: Sobre
la Fe, que dio Juan/ Por ser testimonio digno/ Filippo le puso el signo.
- Geroglífico
VII. Pintose una mesa y sobre ella unos dados coronados, que señalavan
quatro y dos puntos, de la una parte de la mesa un braço consumido
y descarnado, que representava el de la Muerte, con posición y ademán
de averlos echado en la mesa, con esta letra: Tulli punctum quartum habeo
solidum. De la parte opuesta otro braço con una ala, como de ángel
o genio, con esta letra: Lusimus par impar fecundus deducit lineam. La
castellana descubría más la suerte, diziendo: Echo los dados
la Muerte/ Y en el Quarto punto vio/ Perdido a Filipo el fuerte/ Pero Carlos
restauró/ Segundo punto la suerte.
Explicación:
Para explicación de este geroglífico, es de suponer por principio
matemático, que de cuatro puntos se forma y constituye el cuerpo
sólido y cuadrado, que es el más firme, constante y fuerte;
y de dos puntos la línea de sucesión, que se tira y pasa
de uno a otro, con cuyas alusiones la Muerte quiere suponer aver sido suya
la mayor ganancia en la possessión del Rey nuestro señor,
por ser Quarto en el nombre, y constante en la paciencia y fortaleza; y
la posteridad symbolizada en el Angel Evo o Genio, que mediante la sucessión
de quien es el número vinario o segundo symbolo en el Segundo Carlos,
que le sucede, se restituye y dilata su corona a terminarse infinita, añadiéndose
Orbe al Orbe, y bolviendo a copular y unir el fin con el principio.
- Geroglífico
VIII. Pintose un Sol resplandeciente y coronado en el Cielo, cuyos rayos
baxaban a herir en la luna de un espejo convexo, donde formavan otro Sol
menor, de quien salían otros rayos, que en el orizonte opuesto estavan
quemando unos motes; el Sol que alumbraba en el cielo tenía esta
letra por orla: Induamun arma lucis, ad Roman, 13. El que reberveraba en
el espejo, ésta: Erit lux lunae sicut lux solis figura subtantiae
eius, c. 30, Paul ad Haebreus I. En los montes, que se abrasavan y consumían
estava otra, que dezía: Tange montes... Psalmo 143. La castellana
comprehendía a todas tres en este concepto: Conócese, que
no espira/ De Mariana en el espejo/ Filipo y Carlos se mira/ Sustancia,
fuego y reflexo/ Tema el rebelde de su ira.
Explicación:
Comprehenderase mejor el artificio de este geroglífico, adviritendo
para los menos noticiosos, a quien en opinión de San Pablo somos
deudores de esta explicación, la experimentada Filosofía,
de abrasar más eficaz el calor del Sol interpuesto el cuerpo de
un cristal y penetrados por él sus rayos; assí se supone,
que la virtud paterna del Rey nuestro señor sustituida en la tutela
de la Reyna nuestra señora, formará en su consejo y educación,
como en luna de puro y resplandeciente cristal, tan eficaz y ardiente su
valor, que abrase y debele los rebeldes tyranos de su Corona symbolizados
en los montes, conforme lo fingió Onidio (sic) en el I de sus Metamorfoseos.
- Geroglífico
IX. Pintose un brazo armado, y en la mano la piel de un bellón,
exprimiéndola sobre una concha, con esta letra del capítulo
6 de los Iuezes: Sciam quod permanum meam liberabis Israel. La castellana
dezía: Tuvo fuerte Gedeón/ Doblada como Eliseo/ La virtud
de este vellón/ En la mano por trofeo/ Y en el pecho por tusón.
Explicación:
Conviene advertir para mayor inteligencia de este Geroglífico, que
quando instituyó y fundó el Orden y Cavallería del
Tusón de Oro, Filipo, príncipe de Borgoña, no tuvo
respeto, y mira (como juzgan muchos) al fabuloso vellocino de las Isla
de los Colcos, empresa de los Argonautas, sino a un vellón misterioso
de la hera de Madián, divisa y símbolo de María Santísima
Nuestra Señora, como en su poema e historia de la dicha Orden y
Cavallería advierten Alvar Gómez, señor de Pioz, y
el bachiller Juan Bravo, maestro de los pajes del Señor Emperador
don Carlo Quinto, cuya santa divisa y palio militar, no sólo como
su gran maestre adornó el pecho de su Magestad, sino con doblado
zelo inflamó el coraçón, y llenó de esperadas
victorias la mano solicita, súplice y merecedora de que su Santidad
diesse culto y festividad al patrocinio de esta gran Belona de España,
en Fe de cuya tutela y señal triunfa y ha triunfado siempre de sus
enemigos, como triunfó Israel.
- Geroglífico
X. Pintose un enjambre de avejas volando, y en medio una mayor coronada
con esta letra Caret Stymulo, explicávase más la castellana,
diciendo: A no aver nacido Rey/ Reynará por la excelencia/ Filipo
de su clemencia.
Explicación:
Ylustra este Geroglífico el sentir de Olao Magro, en el libro I
de la historia de las gentes septentrionales, el qual asegura, que los
antiguos Reyes de aquellas provincias tenían por símbolo,
y empresa una aveja mayor, y más hermosa, por ser ésta la
Reyna de las demás, y carecer de estímulo, o aguijón,
fundando la razón impulsiva en estas palabras: Quia moderatorem
populorum oportet cum iustitiae aculeo clementiae mel habere co mixtum.
Caya unión admitió con eminencia el piadoso afecto de su
Magestad.
- Geroglífico
XI. Pintose un escudo de armas con un León coronado, y por orla
del
escudo estas palabras
del 14 de los Iuezes: De forte dulcedo. Tenía al pecho el tusón
con las llamas y cordero, que estaba dentro de un círculo, que se
formaba de aquellas palabras del 6 de San Iuan: In me manet, ego in eo.
La castellana fundando en la antinomia el concepto, dezía: Aunque
del Astria es León/ Fue un Cordero su alimento/ Y mudó con
el sustento/ La crueldad en compasión.
- Geroglífico
XII. Pintose una cuna, que rematava en un ataúd, y sobre él
una corona, con esta letra de Cornelio Tácito, lib. 5. Annal. Brebibus
momentis summa verti posse. La castellana, dezía: Sólo un
buelco pudo hazar/ De la una, y otra mansión/ Alegre transformación.
Los tres jeroglíficos
siguientes ocupavan el lienço superior, que estuvo sobre la Real
tumba, que tenía por centro un sol hermoso dentro de un círculo,
formado de las letras del nombre de su Magestad, que cada una de ellas
era inicial, y dava principio a un verso latino, que conclamava su muerte,
y en la mesma sentencia del verso, y al fin de él le correspondía
un geroglífico dentro de un círculo formado de dos versos
castellanos, que le explicavan, y todos componían una hermosa esfera,
que con la variedad de sus imágenes, y casas, hazía correspondencia
al celeste círculo del Zodiaco, de cuyas letras me tocaron la Y
de Filipus, la N de Hispaniarum, y la A de Quartus.
- Geroglífico
XIII. Letra N. Nomine grata suo septembris lucae vocavit. Pintose una corona,
y una bugeta de ungüento como vertiéndose sobre ella, y ungiéndola,
con esta letra del I. de los Cantares: Oleum effusum nomem tuum. Y por
mote castellano: Septiembre (gran conclusión)/ Séptimo mes,
suma Unción.
La cortedad
del hueco que ocupó este geroglífico, sólo dio lugar
a que se explicasse con tanta precisión, mirando a que assí
como mediante el séptimo Sacramento, y con el olio suyo los fieles
se fortalecen, y ungen para la última batalla, con el olio del séptimo
mes, que se simboliça en el nombre Santíssmo de María,
su Magestad se preparó con nueva, y mayor unción. Es septiembre
séptimo mes, en la cuenta de Rómulo, a quien Domiciano Germánico
pretendió dar su mesmo nombre, aunque otros dizen, que no se llamó
septiembre, por ser séptimo mes, sino por la dicción imber,
y porque era el séptimo después del pluvioso, que es febrero.
- Geroglífico
XIV. Letra A. Alma Dei genetrix pulcherrima facto. Pintose el sol poniéndose
en el ocaso, y una estrella, cuyos rayos ilustravan, y esclarecían
la oscuridad del Oriente, en que se ponía el Sol, que tenía
por orla esta letra: Quasi Aurora consurgens, el mote castellano manifestava
uno, y otro concepto: Este día el Sol mejora/ De Ocaso puesto en
la Aurora.
- Geroglífico
XV. Letra Y. Inclita forma ruit Matris est Gloria Regum. Pintose una corona
en el aire, y un mar debaxo, fomándose en él los círculos,
y ruedas que hazen las aguas, quando rompe su unidad algún cuerpo
sólido, que cae en ellas, y por la letra: Cecedit corona capitis
nostri, Tren. 5. la castellana era clave del concepto, y dezía:
Cai, y gran sombra, esta rueda/ En mayores sombras queda” (21).