| 20.
Cf. LÉVY (1990): 128.
21.
Dentro de las normas del género Jenofonte mantiene el viejo principio
herodoteo de la narración de los acontecimientos ajxiovloga, con
la particularidad de añadir un carácter ejemplar de tono
moralizante con especial atención a lo individual. Con referencia
a este tópico vid. RIEDINGER (1991): 95-96.
22.
Cf. HENRY (1967): 192 ss. Su riguroso trabajo se cierra del modo siguiente:
"In conclusion: we are not yet ready to interpret ancient histories, like
the Hellenica. Before determining how, why, when, and where the ancients
wrote, we must first discover what they wrote" (210).
23.
Para BREITENBACH (1950): 16, la obra de Jenofonte debe considerarse en
su concepción historiográfica propias. Para TUPLIN (1993):
167 ss., partidario, frente a la opinión general, del carácter
de las Helénicas "as a chronologically ordered account of politico-military
events", como Tucídides o al autor anónimo de Oxirrinco,
la obra sería el resultado de "a compromise between historiography
and pamphleteering ".
24.
Estética del asíndeton que, en palabras de LÉVY (1990),
está "fondée sur des effets de contraste" (136) con el fin
de "accroit l'intensité dramatique" (137).
25.
CAWKWELL (1978): 22 ss.
26.
GRAY (1989): 9, señala que "I believe the text is often misread
because modern readers, even scholarly ones, do not have sufficient command
of the moral values Xenophon takes for granted in his audience, or the
forms of historical discourse he prefers, or his structuring of episodes
and his use of language […] I would argue that this literary characterisation
is in fact a necessary preliminary to any such use".
27.
Así, CAWKWELL (1978), 22-23, resalta el predominio de las vivencias
personales por encima del rigor histórico. Este carácter
priva a la obra de la necesaria distancia entre el narrador y los acontecimientos
y, en consecuencia, como indica RIEDINGER (1991): 275, "les Helléniques
sont pour ainsi dire écrites continuellement au présent:
elles se veulent une reconstitution de ce qui s'est déreoulé
à chaque moment successif, tel que les acteurs l'ont vécu,
et dans le but de réactualiser ce vécu. En ce sens —mais
en ce sens seulement— on peut parler de "Mémoires" […] Les Helléniques
sont au contraire quelque chose comme les Mémoires d'une époque,
ou du moins du milieu très délimité où
l'auteur s'est chaque fois trouvé placé".
28.
Sobre este abrupto final, DILLERY (1995): 20, plantea la hipótesis,
un tanto especulativa, de que la decepción producida por el incierto
resultado de la batalla para el liderazgo hegemónico que frustraba
su utopía panhelénica (además del abatimiento por
la muerte de su hijo Grilo en ella), le hicieron desistir de continuar
el relato: "Xenophon could see clearly that no one city was confirmed as
the leader of Greece; in other words, there was no new ordering of Greece
and her resources, without which the Greeks could not launch an effective
panhellenic crusade against the Persians, one of Xenophon's long-cherished
hopes".
29.
La impronta de lo personal sobre el relato histórico ha sido enunciada,
entre otros, por ERBSE, H. (1966): Xenophons Anabasis, Gymnasium 73, 78-100;
BREITENBACH (1967): col. 1646; HIGGINS, W. E. (1977): Xenophon the Athenian.
The Problem of the Individual and the Society of the "Polis", Albany, 94-98;
NICKEL (1979): 41-43.
30.
Cf. DILLERY (1995): 41-98; se trata, sin duda, de la idea matriz de
su estudio, también extensible a las Helénicas (vid., supra,
nota 29). Esta idea se hallaba presente, igualmente, en el estudio de NICKEL
(1979), 26: "Die «Anabasis» ist danach —unabhängig von
ihrer vom Autor vorgesehenen Tendenz— objektiv ein journalistischer Beitrag
zur Weckung oder Stärkung des panhellenischen Bewußtseins".
31.
Cf. GARCíA GUAL, C. (1991): "Jenofonte: aventurero y escritor",
en id., Figuras helénicas y géneros literarios, Madrid, 119-137:
"Si la Anábasis tiene algo de «rendición de cuentas»,
es también una «rendición de las cuentas» consigo
mismo, una rememoración orgullosa y sincera de su pasado" (129).
Se postula una redacción posterior en unos veinte años que
habría favorecido su tono conmemorativo.
32.
Cf. ANDERSON, J. K. (1974): Xenophon, Londres, 84. Asimismo, en un comentario
de reciente aparición, LENDLE, O. (1995): Kommentar zu Xenophons
Anabasis (Bücher 1-7), Darmstadt, en una línea semejante, califica
a Jenofonte, en la página 3, como "Tagebuchschreiber". Por su parte
BREITENBACH (1967): cols. 1579-1638, comienza la parte dedicada a la Anábasis
con un excelente y detallado índice analítico del contenido
y disposición que permite apreciar el dominio del autor de lo que
podríamos llamar "técnica de reportaje"; por ejemplo el capítulo
2 del libro I estructura su contenido de la siguiente manera: Sardes-río
Meandro (§ 5)/ Meandro-Colosas (§ 6)/ Pausa/ Colosas-Celenos
(§ 7)/ Pausa/ Celenos-Peltas (§ 10)/ Pausa/ Peltas-mercado de
Cerameos (§ 10)/ Cerameos-llanura de Caístro (§ 11)/ Pausa/
Caístro-Timbrio (§ 13)/ Timbrio-Tirieo (§ 14)/ Pausa/
Tirieo-Iconio (§ 19)/ Pausa/ marcha a través de Licaonia (§
19)/ marcha hacia Dana [Tiana] (§ 20)/ Pausa/ ataque a Cilicia (§
21)/ llegada a Tarso (§ 23)/ Pausa.
33.
Una interesante recopilación y análisis de discursos puede
encontrarse en HIRSCH, S. W. (1985): The Friendship of the Barbarians.
Xenophon and the Persian Empire, Hanover-Londres, 26-38.
34.
Ciertamente, HIRSCH (1985a): 14-38, retoma, en gran medida, las propuestas
de NUSSBAUM, G. B. (1967): The Ten Thousand. A Study in Social Organization
and Action in Xenophon's Anabasis, Leiden, 1-13, 147-156, quien ha puesto
de relieve la hypopsía como un motivo recurrente en el relato, así
como las de HIGGINS (1977): 98, quien subraya que "the Anabasis is not
merely about a geographic ascent or the trick played by Cyrus on the Greeks.
Rather it concerns the deeper deception many men play on themselves as
they pursue what they think most important in life and what they think
most gives it meaning, namely, philotimia, kingdom, power, and glory",
lo que coincide con las razones que Tucídides había ya detectado
en la naturaleza humana como principales impulsos del comportamiento social
y del devenir histórico.
35.
Así C. VARIAS en su introducción a su traducción
—(1999): Jenofonte. Anábasis, Madrid, Cátedra, 35 42— plantea,
a tal efecto, una interesante combinación entre "relato histórico
y relato didáctico".
36.
Cf. MOMIGLIANO, A. (1986): Génesis y desarrollo de la biografía
en Grecia, Méjico D. F. [Cambridge, Mass., 1971], 75-76.
37.
Según BREITENBACH (1967): col. 1649 ss. habría sido un modelo
directo para Jenofonte. En sentido favorable a aceptar la existencia de
la Anábasis de Soféneto vid., igualmente, NICKEL (1979):
86.
38.
Cf. JACOBY, F., FGrHist, 108-109, II D, 349.
39.
En cierta medida NICKEL (1979): 85, no hace sino retomar la hipótesis
planteada anteriormente por BREITENBACH (1967): col. 1649-1650. Igualmente
en su ya citado comentario LENDLE (1995), passim, apunta en su comentario
a la existencia de dicho diario de viaje como fuente promordial.

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