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LOS GRIEGOS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA:

ASENTAMIENTOS, INTERCAMBIOS E INFLUENCIAS

LUIS MIGUEL PINO CAMPOS

Universidad de La Laguna

 

Thesaurus:

- Filología Griega. Polis. Dípolis. Palaiápolis. Neápolis. Cleruquía. Cleruco. Cleros. Emporion. Katoikía (Catequia). Apoikía (Apequia). Époikos (Épecos). Zeugitas. Thetos. Stenokhoría. Hektemoros (Hectemoro). Oikistés. Khóra. Indiquetes.

- Filología Latina: Colonia, colonización, colono, agricultor.

- Historia de Grecia. Historia de Roma. Historia de España (Iberia). Fenicios. Cartagineses.

- Colonización griega. Coleos de Samos. Heracles. Gerión. Argantonio.

- Ampurias. Rosas. Hemeroskopeion (Denia - Dianium). Akra Leuke (Lucentum ?). Alonis (Alcudia). Villaricos. Abdera - Adra. Sexi. Almuñécar. Toscanos. Cerro del Villar. Guadalhorce. Cerro del Peñón (Torre del Mar). Mainake. Calpe (San Roque). Castillo de Doña Blanca (Puerto de Santa María). Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba). Cástulo (Linares, Jaén). Purullana (Granada). Coria del Río, Carmona (Sevilla). Baria. Ibiza. Tartesos. Huelva.

- Textos: Anacreonte. Apolodoro. Apiano. Arriano. Artemidoro de Éfeso. Asclepíades de Mirlea. Avieno. Estrabón. Homero. Hesíodo. Justino. Polibio. Posidonio de Apamea. Pseudo-Scimno. Tito Livio. Tucídides

En este estudio nos proponemos hacer una síntesis de la llamada “colonización” griega y de su repercusión en la Península Ibérica. Aludiremos a las localidades donde han aparecido restos arqueológicos de ciudades griegas, de asentamientos o de restos de diversa entidad de origen griego. Hablaremos también de las causas y circunstancias que explican la colonización y de las consecuencias que se derivan de ella. Daremos referencia de algunos textos griegos que hablan de la Península Ibérica, así como indicaremos dónde localizar mapas, cuadros cronológicos, planos urbanos, fotos y una relación de museos arqueológicos que publican periódicamente material audiovisual y estudios (vídeos, CDi, revistas), que ayudarán a comprender mejor esta etapa de la Historia de España. A continuación citaremos algunas publicaciones que inciden en el respeto y aprecio del patrimonio legado por los griegos antiguos, en los motivos para su valoración y conservación. Por último, se acompaña una bibliografía inicial, a partir de la cual el lector podrá acceder a otros estudios cuya relación exhaustiva haría interminable su enumeración. La hemos ordenado alfabéticamente y la hemos marcado con cinco signos para encuadrar cada estudio en uno (o más) de esos cinco apartados, que explicamos en su lugar.[1]

 


                                                                    ÍNDICE:

A) CONCEPTOS.-

A.1.- Introducción.-

A.2.- Conceptos de la expansión griega.

A.2.1.- Vocabulario de la expansión.

A.2.2.- Zonas y etapas de la expansión.

A.2.2.1.- Zonas de la expansión colonial griega.

A.2.2.2.- Etapas de la expansión.

A.2.3.- Causas, rasgos y tipos de relaciones en la expansión.

A.2.3.1.- Causas políticas.

A.2.3.2.- Causas económicas.

A.2.3.3.- Causas sociales.

A.2.3.4.- Rasgos.

A.2.3.5.- Relaciones de los colonos con las metrópolis.

A.2.3.6.- Relaciones de los colonos con los indígenas.

A.2.4.- Los griegos en la Península Ibérica.

A.2.4.1.- Primeras llegadas de griegos.

A.2.4.2.- Ciudades griegas en la Península.

A.2.4.3.- Otros asentamientos comerciales griegos según Estrabón.

A.2.4.4.- Influencias de la presencia griega en pueblos indígenas.

B) PROCEDIMIENTOS.-

B.1.- Toponimia y léxico.

B.2.- Textos griegos sobre la Península Ibérica: inscripciones, textos literarios.

B.3.- Mapas, planos, cuadros cronológicos, fotos, vídeos.

 

C) ACTITUDES.-

C.1.- Aprecio del patrimonio artístico clásico y garantías de su conservación.

C.2.- Aspectos creativos, estéticos y funcionales de las construcciones griegas.

C.3.- Respeto y valoración de la aportación griega a la cultura actual de España.

C.4.- Respeto y valoración de la diversidad histórica y cultural de España.

 

                                  LOS GRIEGOS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA:

                          ASENTAMIENTOS, INTERCAMBIOS E INFLUENCIAS

 

A) CONCEPTOS.-

 

A.1.- Introducción.-

A.2.- Conceptos de la expansión griega.

A.2.1.- Vocabulario de la expansión.

A.2.2.- Zonas y etapas de la expansión.

A.2.2.1.- Zonas de la expansión colonial griega.

A.2.2.2.- Etapas de la expansión.

A.2.3.- Causas, rasgos y tipos de relaciones en la expansión.

A.2.3.1.- Causas políticas.

A.2.3.2.- Causas económicas.

A.2.3.3.- Causas sociales.

A.2.3.4.- Rasgos.

A.2.3.5.- Relaciones de los colonos con las metrópolis.

A.2.3.6.- Relaciones de los colonos con los indígenas.

A.2.4.- Los griegos en la Península Ibérica.

A.2.4.1.- Primeras llegadas de griegos.

A.2.4.2.- Ciudades griegas en la Península.

A.2.4.3.- Otros asentamientos comerciales griegos según Estrabón.

A.2.4.4.- Influencias de la presencia griega en pueblos indígenas.


A.1.- Introducción.-

A.1.1.- Panorama actual de la investigación.-

En el último cuarto del siglo XX el incremento de las excavaciones arqueológicas a lo largo de las costas oeste, sur, este y nordeste de la Península Ibérica, de las Islas Baleares y de Ceuta, ha permitido a los investigadores plantear una idea nueva sobre la presencia de los griegos en estos lugares del Mediterráneo occidental.

Los numerosos hallazgos de restos de cerámica y de otros materiales griegos en yacimientos que corresponden a poblamientos tartésicos, ibéricos, fenicios o púnicos (yacimientos considerados no griegos por la mayor abundancia de materiales de otro origen o por testimonios históricos y literarios, como ocurre con los casos de El Puerto de Santa María, Cádiz, Huelva, Almuñécar, Cástulo -Linares, Jaén-, etc.), han llevado a la conclusión de que los griegos no fundaron tantas colonias como hasta los años 1960 - 1970 se pensaba.

La causa es que los porcentajes de cerámica griega en esos lugares no alcanza el tres por ciento respecto a la cerámica de otras procedencias. Sólo las localidades de Ampurias y Rosas responden al patrón tradicional de una polis griega, porque tanto la arqueología como los documentos escritos confirman la presencia de estos dos asentamientos griegos dotados de instituciones políticas propias, amurallamiento, ágora, etc. Sin embargo, excavaciones posteriores a 1990 han descubierto restos de muralla, torres y fosos de factura griega en la localidad alicantina de Alonis (Alcudia), lo que permite confiar en que futuras excavaciones descubran otras ruinas griegas que disminuyan el actual grado de escepticismo de algunos arqueólogos.

Hasta los años setenta del siglo pasado se afirmaba que en la Península Ibérica había habido una colonización helénica, en el sentido de considerar que los griegos habrían fundado numerosas colonias desde Rosas y Ampurias, en Gerona, hasta Mainake, en Málaga, pasando por Hemeroskopeion, Dianium, Akra Leuke -Lucentum ?-, Alonis -Alcudia ?-, Abdera -Adra-, Sexi, Toscanos, Calpe -San Roque-, Baria, Ibiza...), identificando la presencia de restos arqueológicos de origen griego (cerámicas, bronces, mármoles, piedras, etc.) con la fundación de pequeñas ciudades-estado (pólis). Por otro lado, se daba a los escritos de algunos autores antiguos (Heródoto, Estrabón, Apolodoro, Arriano, etc.) el valor de auténticos testimonios que la arqueología tendría que confirmar posteriormente. En esta línea se insertan los estudios de Adolfo Schulten, Antonio García y Bellido, Martín Almagro Basch, Antonio Tovar, Martín Sánchez Ruipérez, etc.

La arqueología, sin embargo, no sólo no ha confirmado hasta ahora esta creencia, sino que ha sacado a la luz la presencia de numerosas colonias fenicias y púnicas que controlaban el comercio con el antiguo territorio de Tartesos (valle del Guadalquivir) y con otros pueblos del interior peninsular. La presencia de objetos, entre los que se encuentran cascos de guerreros, cerámicas y armas de origen claramente griegos, se explicaría por su transporte a Occidente a través de mercaderes fenicios y púnicos, o, en algunos casos también, por mercaderes griegos de Samos y de Focea. En estos asentamientos las estructuras urbanas que las excavaciones revelan no responden a los patrones griegos, por lo que se propone que, en el mejor de los casos, en esas colonias de origen fenicio y púnico, o en sus proximidades, pudo haber mercaderes griegos que gestionaban el comercio de empresas helenas, lo que se conoce con el nombre de factorías.

En líneas generales éste es el panorama actual que presenta la investigación histórica y arqueológica. Los estudios continúan y esta interpretación podría cambiar con la aparición de nuevos restos. En efecto, los yacimientos siguen aportando periódicamente nuevos hallazgos que van mejorando el conocimiento de la realidad histórica de Iberia durante el primer milenio antes de Cristo. Así, los hallazgos de las provincias sureñas (Huelva, Cádiz, Málaga, Granada, Almería) y levantinas (Murcia, Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona, Barcelona y Gerona), de las islas Baleares, sobre todo de Mallorca e Ibiza, y de Portugal, han ampliado el nivel de conocimientos históricos que hasta ahora se tenía, pues se han encontrado restos de productos griegos en las proximidades de la desembocadura del río Tajo, además de los restos de muralla, torres y fosos de patrón griego en la costa levantina antes citados.

A.1.2.- Precedentes helenos de la colonización.-

Antes de entrar en los detalles de la gran colonización griega ocurrida entre los siglos VIII y VI a. C.,[2] es conveniente recordar que desde mediados del segundo milenio a. C., durante el llamado período Heládico Final I-III, años 1625-1225 a. C., los griegos micénicos habrían navegado hasta el occidente del Mediterráneo y se habrían introducido por el océano Atlántico, con el fin de acceder a las rutas del ámbar que enlazaban, por un lado, las costas del mar Báltico (norte de Europa) con el valle del Po (norte de Italia), por las rutas terrestres del continente, y, por otro lado, por el extremo occidente (Mediterráneo y Atlántico), por las rutas marítimas a través del Estrecho de Gibraltar. En efecto, a lo largo de las costas italianas, sicilianas, sardas, corsas, baleáricas e ibéricas se han encontrado cerámicas de Micenas junto a espadas pistiliformes y hachas procedentes de Iberia.[3] Entre los restos se pueden citar fragmentos cerámicos datables en el siglo XIII a. C. en Montoro (Córdoba: Llanete de los Moros: fragmento de copa, pie de crátera, restos de ánforas y de vasos), en Purullana (Granada: La Cuesta del Negro), en Sevilla (Coria del Río y Carmona), en Almería (Gatas). El análisis de este material determina que proceden de un mismo taller alfarero, sea de Micenas o de Argos. También se ha señalado que los brazaletes, botellas y cuencos del tesoro de Villena (Alicante) corresponden a artesanos micénicos o egeos.[4] Estos hallazgos indicarían, según López Pardo, que los viajes micénicos a Occidente no serían sólo exploratorios, sino que se trataría de un comercio regular, aunque de escasa entidad.

Hacia el 1200 a. C. la talasocracia heládica (Micenas) desaparece, posibilitando el auge de zonas periféricas como Chipre, Sicilia, Italia y Cerdeña. Este auge vendría acompañado por la expansión de cultivos agrícolas y ganado ovino por Europa central y occidental desde el Mediterráneo. Adquieren enorme importancia los cauces fluviales europeos (Danubio, Rhin, Sena, Marne, Loira, Ródano, Tajo, etc.) y la Península Ibérica para la comunicación continental y atlántica, de manera que las relaciones entre zonas tan distantes llevó entre otras novedades a la señalización simbólica, mediante estelas decoradas con guerreros, de las fronteras de los territorios ocupados.[5]

Con posterioridad a los siglos XII y XI a. C. (Alto Arcaísmo Griego), coincidiendo con la llegada de los dorios y de otros pueblos a las cuencas del Mediterráneo, se inicia el fenómeno de las migraciones hacia oriente de pueblos griegos (eolios, jonios y dorios), quienes se trasladan desde el continente hacia las costas occidentales de Anatolia (Asia Menor) e islas próximas del mar Egeo (siglos XI-VIII a. C.). Estas migraciones son consideradas la primera colonización griega y su efecto fue la distribución de los pueblos griegos en tres zonas denominadas Eólide, Jonia y Dóride.



[1]Este estudio fue presentado en el transcurso del Curso de Formación del Profesorado titulado CULTURA CLÁSICA. ACTUALIZACIÓN CIENTÍFICA Y DIDÁCTICA, celebrado en MADRID, sede de la UNED, 6-8 de febrero de 2002, y que fue dirigido por el Doctor Don Juan Antonio López Férez, Catedrático de Filología Griega de dicha Universidad. La versión que de este estudio se publique en formato impreso será actualizada y completada en varios de sus apartados.

[2]La gran colonización ocurrida entre los siglos VIII-VI a. C. sería la segunda que los griegos realizaron en la Antigüedad. La primera tuvo lugar entre los siglos X-VIII y se dirigió sobre todo a la costa occidental de Anatolia y a la costa mediterránea de Siria; a ésta aludiremos en los siguientes párrafos. Hubo otra colonización, tercera, producida a raíz de la expansión griega hasta la India durante el Imperio de Alejandro Magno, siglo IV a. C.,  A ésta no aludiremos por exceder el marco histórico que nos ocupa.

[3]Fernando López Pardo, El empeño de Heracles. (La exploración del Atlántico en la Antigüedad). Madrid, Arco Libro, 2000, pp. 12-13. M. Marazzi, S. Tusa, L. Vagnetti: Traffici Micenei nel Mediterraneo, Tarento, 1986.

[4]Marisa Ruiz-Gálvez Priego: La Europa atlántica en la Edad del Bronce. Un viaje a las raíces de la Europa occidental. Barcelona, 1998. También puede verse el libro colectivo Marisa Ruiz-Gálvez Priego (ed.): Ritos de paso y puntos de paso: la ría de Huelva en el mundo del Bronce Final Europeo. Madrid, 1995.

[5]Francisco Moreno Arrastio: “Sobre la obviedad: las estelas decoradas y sus agrupaciones”, Gerión, 16, 1998, 49-84. Alfredo Mederos Martín: “Cambios de rumbo. Interacción comercial entre el Bronce Final atlántico ibérico y micénico en el Mediterráneo central (1420-1050 a. C.), Trabajos de Prehistoria, 54.2, 1997, 2-22.