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Thesaurus:
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Filología Griega. Polis. Dípolis. Palaiápolis. Neápolis. Cleruquía.
Cleruco. Cleros. Emporion. Katoikía (Catequia). Apoikía
(Apequia). Époikos (Épecos). Zeugitas. Thetos. Stenokhoría.
Hektemoros (Hectemoro). Oikistés. Khóra. Indiquetes.
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Filología Latina: Colonia, colonización, colono, agricultor.
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Historia de Grecia. Historia de Roma. Historia de España (Iberia).
Fenicios. Cartagineses.
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Colonización griega. Coleos de Samos. Heracles. Gerión. Argantonio.
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Ampurias. Rosas. Hemeroskopeion (Denia - Dianium). Akra
Leuke (Lucentum ?). Alonis (Alcudia). Villaricos. Abdera - Adra.
Sexi. Almuñécar. Toscanos. Cerro del Villar. Guadalhorce. Cerro del Peñón
(Torre del Mar). Mainake. Calpe (San Roque). Castillo de Doña Blanca
(Puerto de Santa María). Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba). Cástulo
(Linares, Jaén). Purullana (Granada). Coria del Río, Carmona (Sevilla).
Baria. Ibiza. Tartesos. Huelva.
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Textos: Anacreonte. Apolodoro. Apiano. Arriano. Artemidoro de Éfeso.
Asclepíades de Mirlea. Avieno. Estrabón. Homero. Hesíodo. Justino.
Polibio. Posidonio de Apamea. Pseudo-Scimno. Tito Livio. Tucídides
En este estudio nos proponemos hacer una síntesis de la llamada
“colonización” griega y de su repercusión en la Península Ibérica.
Aludiremos a las localidades donde han aparecido restos arqueológicos de
ciudades griegas, de asentamientos o de restos de diversa entidad de origen
griego. Hablaremos también de las causas y circunstancias que explican la
colonización y de las consecuencias que se derivan de ella. Daremos
referencia de algunos textos griegos que hablan de la Península Ibérica,
así como indicaremos dónde localizar mapas, cuadros cronológicos, planos
urbanos, fotos y una relación de museos arqueológicos que publican periódicamente
material audiovisual y estudios (vídeos, CDi, revistas), que ayudarán a
comprender mejor esta etapa de la Historia de España. A continuación
citaremos algunas publicaciones que inciden en el respeto y aprecio del
patrimonio legado por los griegos antiguos, en los motivos para su valoración
y conservación. Por último, se acompaña una bibliografía inicial, a
partir de la cual el lector podrá acceder a otros estudios cuya relación
exhaustiva haría interminable su enumeración. La hemos ordenado alfabéticamente
y la hemos marcado con cinco signos para encuadrar cada estudio en uno (o más)
de esos cinco apartados, que explicamos en su lugar.[1]
ÍNDICE:
A)
CONCEPTOS.-
A.1.-
Introducción.-
A.2.-
Conceptos de la expansión griega.
A.2.1.-
Vocabulario de la expansión.
A.2.2.-
Zonas y etapas de la expansión.
A.2.2.1.-
Zonas de la expansión colonial griega.
A.2.2.2.-
Etapas de la expansión.
A.2.3.-
Causas, rasgos y tipos de relaciones en la expansión.
A.2.3.1.-
Causas políticas.
A.2.3.2.-
Causas económicas.
A.2.3.3.-
Causas sociales.
A.2.3.4.-
Rasgos.
A.2.3.5.-
Relaciones de los colonos con las metrópolis.
A.2.3.6.-
Relaciones de los colonos con los indígenas.
A.2.4.-
Los griegos en la Península Ibérica.
A.2.4.1.-
Primeras llegadas de griegos.
A.2.4.2.-
Ciudades griegas en la Península.
A.2.4.3.-
Otros asentamientos comerciales griegos según Estrabón.
A.2.4.4.-
Influencias de la presencia griega en pueblos indígenas.
B)
PROCEDIMIENTOS.-
B.1.-
Toponimia y léxico.
B.2.-
Textos griegos sobre la Península Ibérica: inscripciones, textos
literarios.
B.3.-
Mapas, planos, cuadros cronológicos, fotos, vídeos.
C)
ACTITUDES.-
C.1.-
Aprecio del patrimonio artístico clásico y garantías de su conservación.
C.2.-
Aspectos creativos, estéticos y funcionales de las construcciones griegas.
C.3.-
Respeto y valoración de la aportación griega a la cultura actual de España.
C.4.-
Respeto y valoración de la diversidad histórica y cultural de España.
LOS GRIEGOS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA:
ASENTAMIENTOS, INTERCAMBIOS E
INFLUENCIAS
A)
CONCEPTOS.-
A.1.-
Introducción.-
A.2.-
Conceptos de la expansión griega.
A.2.1.-
Vocabulario de la expansión.
A.2.2.-
Zonas y etapas de la expansión.
A.2.2.1.-
Zonas de la expansión colonial griega.
A.2.2.2.-
Etapas de la expansión.
A.2.3.-
Causas, rasgos y tipos de relaciones en la expansión.
A.2.3.1.-
Causas políticas.
A.2.3.2.-
Causas económicas.
A.2.3.3.-
Causas sociales.
A.2.3.4.-
Rasgos.
A.2.3.5.-
Relaciones de los colonos con las metrópolis.
A.2.3.6.-
Relaciones de los colonos con los indígenas.
A.2.4.-
Los griegos en la Península Ibérica.
A.2.4.1.-
Primeras llegadas de griegos.
A.2.4.2.-
Ciudades griegas en la Península.
A.2.4.3.-
Otros asentamientos comerciales griegos según Estrabón.
A.2.4.4.-
Influencias de la presencia griega en pueblos indígenas.
A.1.-
Introducción.-
A.1.1.-
Panorama actual de la investigación.-
En
el último cuarto del siglo XX el incremento de las excavaciones arqueológicas
a lo largo de las costas oeste, sur, este y nordeste de la Península Ibérica,
de las Islas Baleares y de Ceuta, ha permitido a los investigadores plantear
una idea nueva sobre la presencia de los griegos en estos lugares del
Mediterráneo occidental.
Los
numerosos hallazgos de restos de cerámica y de otros materiales griegos en
yacimientos que corresponden a poblamientos tartésicos, ibéricos, fenicios
o púnicos (yacimientos considerados no griegos por la mayor abundancia de
materiales de otro origen o por testimonios históricos y literarios, como
ocurre con los casos de El Puerto de Santa María, Cádiz, Huelva, Almuñécar,
Cástulo -Linares, Jaén-, etc.), han llevado a la conclusión de que los
griegos no fundaron tantas colonias como hasta los años 1960 - 1970 se
pensaba.
La
causa es que los porcentajes de cerámica griega en esos lugares no alcanza
el tres por ciento respecto a la cerámica de otras procedencias. Sólo las
localidades de Ampurias y Rosas responden al patrón tradicional de una polis
griega, porque tanto la arqueología como los documentos escritos confirman
la presencia de estos dos asentamientos griegos dotados de instituciones políticas
propias, amurallamiento, ágora, etc. Sin embargo, excavaciones posteriores
a 1990 han descubierto restos de muralla, torres y fosos de factura griega
en la localidad alicantina de Alonis (Alcudia), lo que permite confiar en
que futuras excavaciones descubran otras ruinas griegas que disminuyan el
actual grado de escepticismo de algunos arqueólogos.
Hasta
los años setenta del siglo pasado se afirmaba que en la Península Ibérica
había habido una colonización helénica, en el sentido de considerar que
los griegos habrían fundado numerosas colonias desde Rosas y Ampurias, en
Gerona, hasta Mainake, en Málaga, pasando por Hemeroskopeion, Dianium, Akra
Leuke -Lucentum ?-, Alonis -Alcudia ?-, Abdera -Adra-, Sexi, Toscanos, Calpe
-San Roque-, Baria, Ibiza...), identificando la presencia de restos arqueológicos
de origen griego (cerámicas, bronces, mármoles, piedras, etc.) con la
fundación de pequeñas ciudades-estado (pólis). Por otro lado, se
daba a los escritos de algunos autores antiguos (Heródoto, Estrabón,
Apolodoro, Arriano, etc.) el valor de auténticos testimonios que la
arqueología tendría que confirmar posteriormente. En esta línea se
insertan los estudios de Adolfo Schulten, Antonio García y Bellido, Martín
Almagro Basch, Antonio Tovar, Martín Sánchez Ruipérez, etc.
La
arqueología, sin embargo, no sólo no ha confirmado hasta ahora esta
creencia, sino que ha sacado a la luz la presencia de numerosas colonias
fenicias y púnicas que controlaban el comercio con el antiguo territorio de
Tartesos (valle del Guadalquivir) y con otros pueblos del interior
peninsular. La presencia de objetos, entre los que se encuentran cascos de
guerreros, cerámicas y armas de origen claramente griegos, se explicaría
por su transporte a Occidente a través de mercaderes fenicios y púnicos,
o, en algunos casos también, por mercaderes griegos de Samos y de Focea. En
estos asentamientos las estructuras urbanas que las excavaciones revelan no
responden a los patrones griegos, por lo que se propone que, en el mejor de
los casos, en esas colonias de origen fenicio y púnico, o en sus
proximidades, pudo haber mercaderes griegos que gestionaban el comercio de
empresas helenas, lo que se conoce con el nombre de factorías.
En
líneas generales éste es el panorama actual que presenta la investigación
histórica y arqueológica. Los estudios continúan y esta interpretación
podría cambiar con la aparición de nuevos restos. En efecto, los
yacimientos siguen aportando periódicamente nuevos hallazgos que van
mejorando el conocimiento de la realidad histórica de Iberia durante el
primer milenio antes de Cristo. Así, los hallazgos de las provincias sureñas
(Huelva, Cádiz, Málaga, Granada, Almería) y levantinas (Murcia, Alicante,
Valencia, Castellón, Tarragona, Barcelona y Gerona), de las islas Baleares,
sobre todo de Mallorca e Ibiza, y de Portugal, han ampliado el nivel de
conocimientos históricos que hasta ahora se tenía, pues se han encontrado
restos de productos griegos en las proximidades de la desembocadura del río
Tajo, además de los restos de muralla, torres y fosos de patrón griego en
la costa levantina antes citados.
A.1.2.-
Precedentes helenos de la colonización.-
Antes
de entrar en los detalles de la gran colonización griega ocurrida entre los
siglos VIII y VI a. C.,
es conveniente recordar que desde mediados del segundo milenio a. C.,
durante el llamado período Heládico Final I-III, años 1625-1225 a. C.,
los griegos micénicos habrían navegado hasta el occidente del Mediterráneo
y se habrían introducido por el océano Atlántico, con el fin de acceder a
las rutas del ámbar que enlazaban, por un lado, las costas del mar Báltico
(norte de Europa) con el valle del Po (norte de Italia), por las rutas
terrestres del continente, y, por otro lado, por el extremo occidente
(Mediterráneo y Atlántico), por las rutas marítimas a través del
Estrecho de Gibraltar. En efecto, a lo largo de las costas italianas,
sicilianas, sardas, corsas, baleáricas e ibéricas se han encontrado cerámicas
de Micenas junto a espadas pistiliformes y hachas procedentes de Iberia.
Entre los restos se pueden citar fragmentos cerámicos datables en el siglo
XIII a. C. en Montoro (Córdoba: Llanete de los Moros: fragmento de copa,
pie de crátera, restos de ánforas y de vasos), en Purullana (Granada: La
Cuesta del Negro), en Sevilla (Coria del Río y Carmona), en Almería
(Gatas). El análisis de este material determina que proceden de un mismo
taller alfarero, sea de Micenas o de Argos. También se ha señalado que los
brazaletes, botellas y cuencos del tesoro de Villena (Alicante) corresponden
a artesanos micénicos o egeos.
Estos hallazgos indicarían, según López Pardo, que los viajes micénicos
a Occidente no serían sólo exploratorios, sino que se trataría de un
comercio regular, aunque de escasa entidad.
Hacia
el 1200 a. C. la talasocracia heládica (Micenas) desaparece, posibilitando
el auge de zonas periféricas como Chipre, Sicilia, Italia y Cerdeña. Este
auge vendría acompañado por la expansión de cultivos agrícolas y ganado
ovino por Europa central y occidental desde el Mediterráneo. Adquieren
enorme importancia los cauces fluviales europeos (Danubio, Rhin, Sena,
Marne, Loira, Ródano, Tajo, etc.) y la Península Ibérica para la
comunicación continental y atlántica, de manera que las relaciones entre
zonas tan distantes llevó entre otras novedades a la señalización simbólica,
mediante estelas decoradas con guerreros, de las fronteras de los
territorios ocupados.
Con
posterioridad a los siglos XII y XI a. C. (Alto Arcaísmo Griego),
coincidiendo con la llegada de los dorios y de otros pueblos a las cuencas del
Mediterráneo, se inicia el fenómeno de las migraciones hacia oriente de
pueblos griegos (eolios, jonios y dorios), quienes se trasladan desde el
continente hacia las costas occidentales de Anatolia (Asia Menor) e islas próximas
del mar Egeo (siglos XI-VIII a. C.). Estas migraciones son consideradas la
primera colonización griega y su efecto fue la distribución de los pueblos
griegos en tres zonas denominadas Eólide, Jonia y Dóride.
Este
estudio fue presentado en el transcurso del Curso de Formación del
Profesorado titulado CULTURA CLÁSICA. ACTUALIZACIÓN CIENTÍFICA Y
DIDÁCTICA, celebrado en MADRID, sede de la UNED, 6-8 de febrero de
2002, y que fue dirigido por el Doctor Don Juan Antonio López Férez,
Catedrático de Filología Griega de dicha Universidad. La versión que de
este estudio se publique en formato impreso será actualizada y completada
en varios de sus apartados.
La
gran colonización ocurrida entre los siglos VIII-VI a. C. sería la
segunda que los griegos realizaron en la Antigüedad. La primera tuvo
lugar entre los siglos X-VIII y se dirigió sobre todo a la costa
occidental de Anatolia y a la costa mediterránea de Siria; a ésta
aludiremos en los siguientes párrafos. Hubo otra colonización, tercera,
producida a raíz de la expansión griega hasta la India durante el
Imperio de Alejandro Magno, siglo IV a. C.,
A ésta no aludiremos por exceder el marco histórico que nos
ocupa.
Fernando
López Pardo, El empeño de Heracles. (La exploración del Atlántico
en la Antigüedad). Madrid, Arco Libro, 2000, pp. 12-13. M. Marazzi,
S. Tusa, L. Vagnetti: Traffici Micenei nel Mediterraneo, Tarento,
1986.
Marisa
Ruiz-Gálvez Priego: La Europa atlántica en la Edad del Bronce. Un
viaje a las raíces de la Europa occidental. Barcelona, 1998. También
puede verse el libro colectivo Marisa Ruiz-Gálvez Priego (ed.): Ritos
de paso y puntos de paso: la ría de Huelva en el mundo del Bronce Final
Europeo. Madrid, 1995.
Francisco
Moreno Arrastio: “Sobre la obviedad: las estelas decoradas y sus
agrupaciones”, Gerión, 16, 1998, 49-84. Alfredo Mederos Martín:
“Cambios de rumbo. Interacción comercial entre el Bronce Final atlántico
ibérico y micénico en el Mediterráneo central (1420-1050 a. C.), Trabajos
de Prehistoria, 54.2, 1997, 2-22.
 
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