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Thesaurus:
Religión, mitología,
politeísmo, rituales, plegarias, culto familiar, magia, teurgia, misterios,
cultos orientales, recursos didácticos.
Como
ocurre con la mayor parte de los contenidos de la Cultura Clásica, el tema de
la religión es amplísimo, hasta el punto de que es imposible ni siquiera
trazar las líneas fundamentales de las manifestaciones religiosas de Grecia y
Roma. El objeto de este trabajo es facilitar la actualización del profesorado
que imparte Cultura Clásica, sobre
todo en aspectos didácticos, en la temática de la religión clásica. Los
diferentes apartados del estudio buscan proporcionar pautas
para la organización y secuenciación de los contenidos, ofrecer
materiales y recursos para el
aula y, en general, profundizar en la formación científica y didáctica. Nos
centraremos en el aspecto más destacado de la religión, como es el de la
relación entre el hombre y la divinidad,
para así presentar un esquema y síntesis de la misma. A diferencia de
las religiones modernas las clásicas no reclaman una religión personal e
interior, ni tienen mucho que ver con la conducta moral del individuo, sino
que son ante todo externas y rituales. ¿En qué creían
los antiguos griegos y romanos? Este es el interrogante al que
intentaremos dar respuesta en esta exposición. Se podría haber acudido
a otros referentes más documentados,
como la mitología y la organización del mundo divino, las fiestas
religiosas, el calendario, los rituales públicos, los sacerdocios,... , pero
tal vez estas cuestiones sean más conocidas y accesibles. El profesor tomará
este trabajo como ejemplo y muestra de la complejidad del sistema religioso
del mundo clásico. Toda materia
que forme parte de la asignatura de Cultura Clásica deberá atenerse a estos
principios básicos: presentar un contenido de interés por sí mismo,
importante en la cultura del mundo antiguo, facilitar su pervivencia en el
mundo moderno y permitir una presentación atractiva con la ayuda de medios
audiovisuales y extraescolares. La religión de Grecia y Roma cumple
perfectamente este esquema previo
y además permite la interdisciplinariedad por sus conexiones con la
literatura, la historia, la sociedad, la mitología, el vocabulario, etc.
La última parte de este trabajo la dedicamos a presentar y sugerir recursos
útiles para la didáctica de la religión antigua, como son las etimologías,
los audiovisuales, las películas y las novelas históricas de esta temática.
No obstante, en cada cuestión tratada aportamos las referencias para la
lectura de textos literarios alusivos, griegos y latinos, en sus
correspondientes traducciones más asequibles.
El
tema de las religiones griega y romana es un mundo complejo en el que hay que
aplicar cierta dosis de prudencia antes de simplificar la cuestión. No
podemos hablar de la religión griega y romana como algo homogéneo, ni
siquiera dentro de cada una de ellas. En Grecia, por ejemplo, habría que
hablar de religión micénica y de las religiones helenísticas, y en Roma del
sincretismo con la religión etrusca, griega y orientales. Ante al
imposibilidad de entrar en detalle de los rituales, fiestas, organización,
creencias, etc., trataremos sencillamente de exponer algunas características
básicas y generales de estas religiones, frente a otros sistemas religiosos,
y sus diferencias internas entre Grecia y Roma, así como esbozar algunas de
las directrices básicas que hemos de seguir para tratar didácticamente esta
materia. La breve extensión de
este trabajo y su orientación general obligará a simplificar de modo
excesivo numerosas cuestiones particulares, a las que nos remitiremos en la
bibliografía correspondiente. No pretendemos, por tanto, un tratamiento
sistemático y exhaustivo de esta temática, ni es éste el ámbito adecuado
para ello ni sería muy útil para su destinatario, el profesor de Cultura Clásica.
1- EL CONCEPTO:
El
primer problema que nos encontramos es el de la delimitación de sus
contenidos y estudio. Con frecuencia encontramos “mitología” emparejado a
“religión”, términos ambos ambiguos
y de difícil definición. Es frecuente que de un modo más o menos consciente
se tienda a una identificación de ambos, dados los puntos en común de ellos.
En el caso que nos ocupa, “religión” para unos será el conjunto de prácticas
y ritos que los hombres realizan para tratar de encontrar una cierta seguridad
en una existencia cambiante e impredecible, lo que supone el contacto también
con la magia, mientras que para otros será la apertura del hombre a lo
“sagrado”, lo que tiene que ver más que con la práctica con la actitud
interna de la persona.
Es
imprescindible precisar el significado del propio término religión, que
procede del latín religio y que ha
pasado a la mayoría de las lenguas occidentales. El significado del mismo hay
que buscarlo en una preocupación por la observancia escrupulosa del culto, relegere, y en la idea de unos
vínculos que unen a los dioses y a los hombres, religare.
En Grecia, en cambio, no hay un término equivalente, sino expresiones
que recogen aspectos religiosos, como qrhskeiva, culto, sevba",
respeto hacia los dioses, eujlavbeia, temor o reverencia, proskuvnhsi",
adoración., o esa perífrasis tan conocida, ta; peri; tw'n qew'n, “lo que
tiene que ver con los dioses”.

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