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ASPECTOS RELIGIOSOS DEL MUNDO GRECO-ROMANO:

El Estado y el individuo ante creencias y cultos

Jesús Nieto Ibáñez

Universidad de León

ISBN- 84-9714-123-7

 

Thesaurus: Religión, mitología, politeísmo, rituales, plegarias, culto familiar, magia, teurgia, misterios, cultos orientales, recursos didácticos.

Como ocurre con la mayor parte de los contenidos de la Cultura Clásica, el tema de la religión es amplísimo, hasta el punto de que es imposible ni siquiera trazar las líneas fundamentales de las manifestaciones religiosas de Grecia y Roma. El objeto de este trabajo es facilitar la actualización del profesorado que imparte Cultura Clásica,  sobre todo en aspectos didácticos, en la temática de la religión clásica. Los diferentes apartados del estudio buscan proporcionar pautas  para la organización y secuenciación de los contenidos, ofrecer materiales  y recursos para el aula y, en general, profundizar en la formación científica y didáctica. Nos centraremos en el aspecto más destacado de la religión, como es el de la relación entre el hombre y la divinidad,  para así presentar un esquema y síntesis de la misma. A diferencia de las religiones modernas las clásicas no reclaman una religión personal e interior, ni tienen mucho que ver con la conducta moral del individuo, sino que son ante todo externas y rituales. ¿En qué creían  los antiguos griegos y romanos? Este es el interrogante al que intentaremos dar respuesta en esta exposición. Se podría haber acudido  a otros referentes más  documentados, como la mitología y la organización del mundo divino, las fiestas religiosas, el calendario, los rituales públicos, los sacerdocios,... , pero tal vez estas cuestiones sean más conocidas y accesibles. El profesor tomará este trabajo como ejemplo y muestra de la complejidad del sistema religioso del mundo clásico.  Toda materia que forme parte de la asignatura de Cultura Clásica deberá atenerse a estos principios básicos: presentar un contenido de interés por sí mismo, importante en la cultura del mundo antiguo, facilitar su pervivencia en el mundo moderno y permitir una presentación atractiva con la ayuda de medios audiovisuales y extraescolares. La religión de Grecia y Roma cumple perfectamente este esquema  previo y además permite la interdisciplinariedad por sus conexiones con la literatura, la historia, la sociedad, la mitología, el vocabulario, etc[1]. La última parte de este trabajo la dedicamos a presentar y sugerir recursos útiles para la didáctica de la religión antigua, como son las etimologías, los audiovisuales, las películas y las novelas históricas de esta temática. No obstante, en cada cuestión tratada aportamos las referencias para la lectura de textos literarios alusivos, griegos y latinos, en sus correspondientes traducciones más asequibles.

El tema de las religiones griega y romana es un mundo complejo en el que hay que aplicar cierta dosis de prudencia antes de simplificar la cuestión. No podemos hablar de la religión griega y romana como algo homogéneo, ni siquiera dentro de cada una de ellas. En Grecia, por ejemplo, habría que hablar de religión micénica y de las religiones helenísticas, y en Roma del sincretismo con la religión etrusca, griega y orientales. Ante al imposibilidad de entrar en detalle de los rituales, fiestas, organización, creencias, etc., trataremos sencillamente de exponer algunas características básicas y generales de estas religiones, frente a otros sistemas religiosos, y sus diferencias internas entre Grecia y Roma, así como esbozar algunas de las directrices básicas que hemos de seguir para tratar didácticamente esta materia.  La breve extensión de este trabajo y su orientación general obligará a simplificar de modo excesivo numerosas cuestiones particulares, a las que nos remitiremos en la bibliografía correspondiente. No pretendemos, por tanto, un tratamiento sistemático y exhaustivo de esta temática, ni es éste el ámbito adecuado para ello ni sería muy útil para su destinatario, el profesor de Cultura Clásica.

1- EL CONCEPTO:

El primer problema que nos encontramos es el de la delimitación de sus contenidos y estudio. Con frecuencia encontramos “mitología” emparejado a  “religión”, términos ambos  ambiguos y de difícil definición. Es frecuente que de un modo más o menos consciente se tienda a una identificación de ambos, dados los puntos en común de ellos. En el caso que nos ocupa, “religión” para unos será el conjunto de prácticas y ritos que los hombres realizan para tratar de encontrar una cierta seguridad en una existencia cambiante e impredecible, lo que supone el contacto también con la magia, mientras que para otros será la apertura del hombre a lo “sagrado”, lo que tiene que ver más que con la práctica con la actitud interna de la persona[2].

Es imprescindible precisar el significado del propio término religión, que procede del latín religio y que ha pasado a la mayoría de las lenguas occidentales. El significado del mismo hay que buscarlo en una preocupación por la observancia escrupulosa del culto, relegere[3], y en la idea de unos vínculos que unen a los dioses y a los hombres, religare[4]. En Grecia, en cambio, no hay un término equivalente, sino expresiones  que recogen aspectos religiosos, como qrhskeiva, culto, sevba", respeto hacia los dioses, eujlavbeia, temor o reverencia, proskuvnhsi", adoración., o esa perífrasis tan conocida, ta; peri; tw'n qew'n, “lo que tiene que ver con los dioses”.



[1] Una metodología de estudio modélico de la religión romana desde el enfoque interdisciplinar de la antropología, la arqueología, la filología puede verse en M. Marcos Celestino, La religión de Roma en el Lacio primitivo. Diferentes planteamientos para su estudio y su aplicación a un caso práctico. La festividad de los Parilia, Tesis Doctoral, León 2000.

[2] P. Nieto Hernández, “Algunas reflexiones sobre mitología griega: problemas de definición e interpretación”, EClás 114, 1998, pp. 7-39 (una versión del mismo puede encontrarse en este mismo portal “Liceus”).

[3] Cicerón, Sobre la naturaleza de los dioses 2, 72.

[4] Agustín, Retractationes 1, 13. 9.