3.-
Sus primeros trabajos (1505-1540)
Hay en la infancia
de Vandelvira un hecho que debió ser de trascendental importancia
a la hora de decidir la vocación de nuestro artista. Nos estamos
refiriendo a la febril actividad constructiva que se vive en Alcaraz en
estos momentos. Así, se ensanchan y empiedran calles, se arreglan
los caminos que conducían a las aldeas vecinas, se agranda con fines
mercantiles la plaza de la Trinidad, se inicia la remodelación y
engrandecimiento de la Torre del Reloj, se acelera la construcción
del convento de San Francisco, (donde nos encontramos trabajando en 1527
a Vandelvira), se edifican varias ermitas, tales como la de San Roque o
San Nicolás. Como podemos observar en Pretel Marín (17),
en esta época se dan en Alcaraz numerosas actuaciones propicias
para la aparición y llegada de arquitectos a la zona, como Toribio,
los maestros Zaldavar y Juan de Cózar, etc., y ligados a ellos,
una gran oferta de trabajo permitió la llegada de una enorme cantidad
de canteros, alarifes, carpinteros, etc.
Consultando el trabajo
de Gila Medina y Ruiz Fuentes, nos encontramos con otro problema. Estos
nos dicen que la figura clave en la formación de Vandelvira fue,
el gran Francisco de Luna que bajo su directa tutela estuvo la construcción
de la Casa Madre del Priorato de Uclés (18)
, pero leyendo un trabajo de Capel Margarito (19)
nos encontramos con otra hipótesis. Éste plantea una pregunta
¿fue sólo Andrés de Vandelvira, que a la sazón
contaba veinte años de edad, el que inicia los trabajos y consta
que trabajaba en 1530 en las obras del convento? (20).
Para su contestación nos dice que sería su padre D. Pedro
de Vandelvira, el amigo y protegido del ubetense D. Francisco de los Cobos,
el que iniciaría los trabajos del Monasterio de Uclés, lugar
donde proseguiría su aprendizaje Andrés de Vandelvira y donde,
tal vez, alcanzaría su primera dirección de obras, cediéndola,
después, a su suegro o cuñado el maestro Francisco de Luna
que aparece, a partir de 1537, como “maestro principal de la obra del convento
de Uclés” (21). Lo único cierto
que tenemos es que en el 1530, Vandelvira se encuentra trabajando en el
Convento de Uclés. En este año aparece su nombre con motivo
de un pleito promovido contra el Prior por algunos operarios. También
sabemos que en el monasterio de Uclés, a partir de 1529, se
realizarán nuevas y ambiciosas obras en un estilo plateresco florido,
bajo la dirección de artífices toledanos. Y también,
que la aportación de nuestro Vandelvira es la de un simple cantero.
De tal manera, lo que se viene dudando, es si el verdadero eje de aprendizaje
de Vandelvira es su padre o su suegro; punto que quedaría resuelto
si nos atuviésemos a la aportación bien documentada de D.
Francisco de Luna en el Monasterio de Ucles, más que a la mera suposición
de la contribución de D. Pedro de Vandelvira -como todo lo rodeado
por él-, poco documentada.
Dejando atrás
este punto, no sabemos en que momento exacto Vandelvira entró de
aprendiz con Luna (vamos a seguir a Gila Medina y Ruiz Fuentes), lo que
es cierto es que esa vinculación no solamente quedaría limitada
a lo estrictamente profesional, sino que con el casamiento del discípulo
con la hija mayor del maestro, las relaciones se harían aún
más estrechas.
Un hecho clave en
la vida de Vandelvira sería su traslado a la villa jienense de Villacarrillo,
para trabajar en las obras de su iglesia parroquial. Precisamente estando
en esta localidad, en 1534, es llamado por el Cabildo Municipal de la vecina
villa de Sabiote para hacer la tasación de la obra que el cantero
Francisco Ruiz había realizado en el mesón publico de dicha
localidad. En 1536 su nombre vuelve a aparecer con motivo del contrato
para construir la iglesia del Salvador de Úbeda, junto con Alonso
Ruiz, ateniéndose a los planos y condiciones de Diego de Siloé.
D. Francisco de los Cobos y Molina (22) funda
su capilla-enterramiento bajo la mención muy renacentista del Salvador.
No se trata de una capilla adherida a una catedral o aun gran templo (como
tantas otras veces ha sucedido), sino de una construcción aislada
e independiente. Para ello escoge, para que dé forma artística
a sus ideas, al maestro burgalés Diego de Siloé, que por
entonces dirigía la construcción de la catedral de Granada.
Las trazas, la disposición general de la capilla del Salvador (como
podemos encontrar en cualquier libro de Historia del arte), son de Siloé,
pero lo que ocurre en este caso es algo excepcional ya que la ejecución
de las obras se va a realizar con una libertad de interpretación
muy grande en los pormenores, lo que le ha llevado a Vandelvira a obtener
casi por completo la paternidad de la obra. Así, nos encontramos
con otra influencia a la obra de Vandelvira. Todos los autores no dudan
en señalar que Vandelvira supo desarrollar los aspectos más
equilibrados y monumentales de la producción de Siloé, aplicando
una escueta ornamentación escultórica de gran fuerza plástica;
o también que tan continuada fue su labor junto a éste que
su primera obra importante se hizo con trazas de él (23);
etc.
Podemos establecer
antes de continuar, un cuadro de influencias, en nuestro autor: en primer
lugar, nos encontrábamos la influencia del plateresco toledano del
monasterio de Uclés; también tenemos la aportación
bastante cierta de D. Diego de Siloé; en ocasiones, la de Machuca;
la de su maestro Francisco de Luna; otros autores hablan también
sobre la influencia de Jamete (aunque después hablaremos de eso);
y otros de un posible viaje a Italia o de la influencia del italiano Julio
de Aquilis (24). Por tanto, con este computo
de influencias y basándonos en Chueca Goitia (25)
podremos hablar de tres estilos a lo largo de su vida: Un primer estilo
-la fase plateresca y florida-, donde la escultura ornamental es el principal
exorno arquitectónico. Otro estilo, donde la arquitectura triunfa
por sí misma y donde prevalecen sus líneas estrictas y severas.
Y un tercer estilo, en el que la pintura mural alcanza una significación
de primer orden. (26)

Siguiendo con lo
anterior, nos encontramos con un Vandelvira vinculado estrechamente a Úbeda,
pero que no por ello, olvidará Villacarrillo. En este lugar siguió
al frente de las obras de su iglesia parroquial. Un soberbio edificio ideado
e iniciado por su suegro, pero terminado a posteriori por su yerno; se
trata de una majestuosa planta de salón con tres naves, capillas
laterales entre los contrafuertes y la mayor algo destacada en planta.
Las laterales con cubrición gótica, mientras las primeras
lo hacen, la nave central con bóvedas semiesféricas, adornadas
con una pequeña linterna, y las laterales con bóvedas de
pañuelo o vaídas (27).
Situada en el primer
estilo de Vandelvira, encontramos las galerías porticadas como características
de este autor. La sacristía también es muy típica
de su arte, con tres bóvedas sobre arcos de casetones y esculturas.
Hacia 1539, D. Francisco de los Cobos manda suspender las obras. Al año
siguiente, en 1540, decide continuar, quedando ahora bajo la total responsabilidad
de Vandelvira y de su antiguo socio Alonso Ruiz. El contrato incluía,
entre otras cosas, una nueva sacristía, incluso con su portada totalmente
distinta a la que proyectó Siloé que la había colocado
en el cuerpo bajo de la torre, y que hubiera resultado demasiado angosta
y oscura. La trascendencia y magnitud del encargo, le animaron a establecerse
en Úbeda. Se inicia a partir de este momento su larga etapa de madurez
, que alcanzará hasta 1575, año de su muerte, si bien desde
comienzos de 1566, a instancias del Cabildo de la catedral se avecindó
en Jaén. (28)
En este primer periodo
nos encontramos con otras iglesias en las que no está segura su
intervención como es el caso de la iglesia parroquial de Orcera.

En 1537 Vandelvira
junto con Juan de Mojica se hacían cargo de construir la nueva iglesia
que había sido diseñada por Juan Martínez. Tal intervención
no se haría efectiva, ya que no hubo acuerdo entre el Cabildo Municipal
y los visitadores de la Orden de Santiago.
Una segunda intervención
podría ser la de la magnifica portada de la capilla del deán
Ortega en la parroquia de San Nicolás de Úbeda. Tal capilla
fue fundada en 1529; su interior se cubre con una rica bóveda gótica
y la portada en sí -que lleva en una cartela el año de 1537-,
es un gran arco de triunfo, de un entablamento completo, adornado por una
imagen en cada extremo y un gran fondo central con el escudo del comitente
(29).
En esta portada
podemos apreciar un estilo puramente plateresco, con temas de grutescos
en la arquivolta, en el friso y en las columnas, y adornos de desbordada
vitalidad parecidos a los de Siloé.
 
17.
PRETEL MARIN, A. Op. Cit. Pp., 5-15.
18.
GILA MEDINA, L. y RUIZ FUENTES, V. Op. cit. P., 83
19.
CAPEL MARGARITO, M. El alcaraceño Andres de Vandelvira. Algunas
interrogantes de su vida y obra. En Congreso de Historia de Albacete: 8-11
de Diciembre de 1983; III Edad Moderna.- Albacete: Instituto de Estudios
Albacetenses. Tº III. Pp., 423-441.
20.
Para aclarar un poco esta intervención debo decir que la teoría
expuesta en CAPEL MARGARITO, consiste en proponer la existencia de un estilo
de “los Vandelvira”, es decir, de la obra de padre, hijo y hermanos, en
vez de solo un estilo, el del propio Andrés de Vandelvira.
21.
Recogido en El alcaraceño Andres de Vandelvira. Algunas interrogantes
de su vida y obra. Pp., 425-426, de DURAN, M. Uclés y su monasterio.
Boletín de la Sociedad Española de Excursiones. Madrid. 1928,
Pp., 155-162; y de AZCARATE, J.M. El convento de Ucles y Francisco de luna,
maestro de cantería. Archivo Español de Arte. 113(1956).
Pp., 173-188.
22.Cobos,
Francisco de los (1477-1547), político español, secretario
del emperador Carlos V.
Nació
en la ciudad andaluza de Úbeda a finales del siglo XV. De origen
social humilde, era cuñado del famoso Gonzalo Fernández de
Córdoba (el Gran Capitán), alcanzando la caballería
de la orden militar de Santiago. Entre los títulos, puestos y dignidades
que obtuvo resaltan el de comendador de León, adelantado perpetuo
de Cazorla, contador mayor de Castilla, ensayador mayor de las Indias y
señor de varios lugares castellanos. No obstante, su figura histórica
es mucho más recordada por haber desempeñado durante más
de veinte años el alto cargo de la secretaría durante el
gobierno de Carlos I, además de ser secretario de Estado desde 1516
y desde 1529 del Consejo Supremo.
Protegido
del secretario de la reina, Hernando de Zafra, ascendió firmemente
al servicio de Fernando el Católico, hasta que en 1516 se dirigió
a Flandes recomendado por el cardenal Cisneros, donde consiguió
el favor político de Guillermo de Croÿ, señor de Chièvres,
en la corte flamenca. Aunque rival del gran canciller Mercurio Arborio
de Gattinara, desde entonces comenzó a granjearse el apoyo real.
Así, y aunque no siempre mostrase entusiasmo por la política
imperial, entre 1529 y 1533, junto a Nicolás Perrenot de Granvela,
actuó como el principal consejero regio.
Su
alta condición burocrática le llevó a acompañar
al emperador en sus expediciones a Alemania, Italia y Berbería;
en premio de cuyos servicios, más su intervención en asuntos
financieros y moderando la política interior en el estadio final
de su mandato, recibió empleos, títulos y los privilegios
(como la donación de las salinas de Tierra Firme y Nicaragua) que
le enriquecieron, gozando de grandes honores, poder e influencia hasta
su fallecimiento. Fue enterrado en el crucero de la iglesia de El Salvador
de Úbeda.
Recogida
de varias enciclopedias de carácter general.
24.
Todo ello recogido de los diferentes manuales de Historia del arte que
se han utilizado.
25.
CHUECA GOITIA, F. Op. Cit. Pp., 3-10.
26.
A partir de aquí, sabiendo cuales son sus rasgos más significativos
y cuales son sus obras más seguras, intentaré ver si coinciden
estos rasgos en las obras que no se sabe cierto si son suyas.
27.
GILA
MEDINA, y RUIZ FUENTES, Op. Cit. P., 84.
28.
GILA MEDINA, y RUIZ FUENTES, Op. Cit. P, 84.
29.
GILA MEDINA, y RUIZ FUENTES, Op. Cit. P, 84.
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