Las lenguas históricas son
el instrumento más poderoso de que disponen los seres humanos para
interactuar entre sí. La lingüística general y las lingüísticas
de las diferentes lenguas tienen como finalidad desentrañar el funcionamiento
de tales instrumentos en toda su complejidad.
La historia de la lingüística
constituye la historia de los intentos por acotar, describir y explicar
con mayor exhaustividad el funcionamiento de las lenguas, desgranando las
claves de su complejidad; una complejidad que, más allá de
los parciales y concretos modelos lingüísticos, sólo
podrá ser abordada, finalmente, desde la perspectiva de una lingüística
integral, capaz de integrar eclécticamente todas aquellas aportaciones
válidas surgidas de modelos parciales.
Comprender el funcionamiento de
una lengua histórica exige, en primer lugar, reconocer su carácter
de código estructurado organizado, esencialmente, en unidades de
sonido capaces de asociarse a otras de significado para constituir signos
lingüísticos; unos signos elementales cuya combinación
está regida por las reglas de la sintaxis de la lengua de que se
trate, y gracias a las cuales es posible construir significados de mayor
complejidad que los de los signos más elementales: signos oracionales
y signos textuales. Se trata, por otra parte, de un sistema complejo; en
realidad de un diasistema, o sistema de sistemas, pues presenta distintas
peculiaridades según se considere su localización espacial,
o geográfica, sus variantes de uso o estilos.
Los saberes que hacen posible el
uso de las lenguas históricas por sus hablantes provienen de sistemas
de muy distinta naturaleza. Además de los lingüístico-inmanentes
(fono-fonológico, morfosintáctico o léxico-semántico),
resulta imprescindible destacar también otros, como el pragmático
y el discursivo-textual, de naturaleza mucho más general, y que
emparentan necesariamente a los estudios lingüísticos con la
psicología, la sociología o la etnografía, entre otras
disciplinas científicas de las que tienen como objeto de estudio
el esclarecimiento de las actitudes, creencias, necesidades y rituales
de relación al alcance del ser humano en tanto que individuo e individuo
que forma parte de una determinada colectividad.
Los distintos contenidos desarrollados
en esta área ofrecen una información quintaesenciada de los
distintos componentes necesarios para una comprensión integral del
funcionamiento de la lengua española en tanto que sistema comunicativo.
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