- El rincón del poeta
- Relatos breves
- Libros digitales
- Trabajos de investigación
Publicar en Liceus
Literatura Española



 
 
1. La poesía tradicional 4/
 

2. LAS JARCHAS

Tradicionalmente se ha considerado que las jarchas (por comodidad, utilizaremos este término, de uso común, frente a transcripciones más complejas como kharja, harya o haraGa) son el primer testimonio conservado de la lírica tradicional peninsular. Se trata de unos breves poemas de dos a cuatro versos (aunque a veces pueden ser más) situados al final de una moaxaja (muwaŠŠaha, del árabe wiŠah, ‘cinturón adornado’), en los que una joven canta su amor o expone sus cuitas amorosas a su madre, sus amigas o su amado. La voz femenina, los temas aludidos, los personajes, son, como vemos, los típicos de la poesía tradicional europea.

Las moaxajas son una modalidad poética muy cultivada entre los autores cultos hispano-árabes e hispano-hebreos de al-Andalus desde el siglo X para los panegíricos o las composiciones amorosas. Más adelante, las moaxajas se extendieron por todos los dominios del Islam. Están compuestas por varias estrofas (de tres a siete) que incluyen de cinco a siete versos cada una. Los primeros versos de cada estrofa (bayt oþuz) riman entre sí, mientras los últimos (qufl, o simt) mantienen una rima idéntica para todo el poema (el último qufl, pues, llamado también markaz, constituye la haraGa, que significa precisamente ‘salida’). De esta manera se consigue un doble juego de rimas que proporciona unidad a la estrofa y al poema.

A pesar de esta forma sencilla, la moaxaja supuso una completa innovación en el campo de la poesía árabe clásica, dominada por las qasidas y las gazalas (composiciones de tiradas monorrimas en que los versos no se medían por su número de sílabas sino por su cantidad silábica). Al ser tan extraña para los usos árabes, se han discutido diferentes orígenes para la moaxaja. Se sabe que los poetas musulmanes hicieron diferentes experimentos con la poesía estrófica y con el número de sílabas, y también se han señalado algunos himnos hebreos que podrían haber servido de precedente, pero la utilización de dos juegos de rimas, el primero independiente para cada estrofa y el segundo igual para todo el poema, ha hecho muy atractiva la idea de que puede derivar de esquemas propios de la poesía tradicional occidental, ligada en esta técnica muy frecuentemente a melodías bailables y conocida por su pervivencia posterior en toda Europa (basta pensar en los villancicos y las cantigas de amigo, aunque también es el esquema de la chanson de toile francesa, del virolai provenzal, las laudes italianas y los goigs catalanes). Posiblemente, todos estos tanteos e influencias debieron complementarse a la hora de crear la moaxaja como tal.