| LA
PUBLICACIÓN DE LAS PARTES.
La publicación en serie de las
comedias de Lope no se inicia hasta el año 1604, cuando se publica
la primera de las llamadas Partes, volúmenes en que se agrupan
por lo general doce comedias para su edición. No es mera casualidad
tampoco que, al publicar nuestro escritor otro relato en prosa suyo, El
peregrino en su patria, que sale editado el mismo año 1604,
ofrezca en los preliminares de la edición una lista de 219 comedias
cuya autenticidad reivindica. Había sucedido que la publicación
de los mencionados volúmenes de las Partes se inicia sin el consentimiento
de Lope, que vende los manuscritos de sus comedias para ser representadas
a los llamados “autores” (en realidad, los directores de las compañías
teatrales), enajenando así la propiedad literaria de las mismas,
como era práctica habitual en una época en la que no existía,
ni mucho menos, el concepto actual de los derechos de autor.
Sabemos que Lope no firma ninguna de las
dedicatorias que preceden a las sucesivas Partes que se van editando,
hasta que aparece su firma en los preliminares de la Parte novena,
impresa en Madrid, 1617, en casa de la viuda de Alonso Martín. Sería,
por tanto, el primer volumen de comedias autorizadas por el autor para
su publicación. Sin embargo, por el epistolario privado de Lope,
se ha descubierto que, tres años antes, supervisa probablemente
la publicación de la Parte cuarta, impresa en Madrid, por
Miguel Serrano de Vargas, en 1614, ya que la dedicatoria de la misma se
conserva en el epistolario dirigido por Lope al duque de Sessa. Además,
el interés que siente el dramaturgo por la publicación de
las Partes, iniciada sin su consentimiento en 1604, se ve confirmado
por el pleito que entabla con el impresor de las Partes quinta y
sexta para evitar que publicase nuevos volúmenes.
Las comedias que habían tenido
éxito representadas en los corrales, como el de la Cruz y el del
Príncipe, triunfaban también en el mundo editorial, como
lo testimonian las impresiones y reediciones de los sucesivos volúmenes
de las Partes, hasta el punto de que se publican 25 en vida de Lope.
Son dos momentos bien diferenciados el de la representación de una
comedia y el de su edición, que se dan en etapas posteriores a la
fecha en que se redacta la comedia. El proceso de edición, que se
realiza habitualmente sobre copias no supervisadas por el autor, afecta
tanto a la fijación del texto como a la determinación de
su cronología. Cuando Lope vende su comedia para ser representada,
el “autor” de la compañía suele realizar cambios en la misma
con vistas a la representación. Estas copias modificadas del primitivo
autógrafo, sin revisar por el dramaturgo, son las que suelen servir
como base para las ediciones. Por lo tanto, podemos conservar más
de una versión del texto dramático: la primitiva del autógrafo
y la que se ha modificado para la representación. Cabe incluso la
posibilidad de que el dramaturgo hubiera revisado esta última versión
preparada para la imprenta, antes de ser editada. En todo caso, transcurren
varios años desde que la redacta hata que finalmente se imprime.
Todo este proceso textual afecta inevitablemente
a la fijación de las fechas de una comedia y explica, por ejemplo,
la afirmación que hace Lope en la dedicatoria de El verdadero
amante, que se publica en la Parte catorce (1620), cuando dice
que ésta es su primera comedia, compuesta cuando tenía unos
12 años. Es decir, El verdadero amante se habría compuesto
hacia 1574, varios años antes que Los hechos de Garcilaso
que, según el texto fechado en la Cronología de Morley
y Bruerton, es la primera comedia conservada de Lope. Para resolver esta
contradicción, lo más lógico es suponer que la versión
de El verdadero amante a la que alude Lope no es la misma que edita
en la Parte catorce sino la primitiva que no se conserva, pues Morley y
Bruerton fechan por la métrica el texto de la comedia impresa entre
1585 y 1589. El caso de El verdadero amante pone de relieve el problema
que existe para fechar la composición de la mayoría de las
comedias de Lope.
Para establecer la evolución de
la comedia nueva, es fundamental poder fechar, aunque sea en términos
aproximados, las obras teatrales de Lope. A pesar de los problemas planteados
en cuanto a las diferentes versiones de una comedia, afortunamente disponemos
de una serie de autógrafos teatrales fechados con exactitud y de
otros testimonios manuscritos (como la colección de Gálvez)
que nos proporcionan también fechas sobre otras comedias. A partir
de las comedias fechadas con exactitud, en la ya citada Cronología,
Morley y Bruerton establecen unas fechas aproximadas para el resto de las
comedias, utilizando para ello el estudio de la métrica. La comedia
nueva es polimétrica; se escribe en romances, redondillas, tercetos,
octavas, etc. En la Cronología, se realiza un catálogo
de los porcentajes de las diferentes formas métricas utilizadas
en cada una de las comedias. A partir de los porcentajes, y de las
comedias fechadas con exactitud, se ha podido establecer una evolución
en el uso de la polimetría que sirve para fechar, en términos
aproximados, la totalidad de las trescientas comedias de Lope. A pesar
de las matizaciones o de las vacilaciones que se observan en la citada
Cronología,
se trata de un trabajo básico para cualquier estudioso del teatro
de Lope. Aquí lo vamos a tener en cuenta para establecer una posible
evolución del mismo.
En relación con el problema de
la cronología, existe la dificultad de establecer los límites
de las posibles etapas en la trayectoria de la comedia lopesca, entre otras
razones, porque escasean los estudios de carácter general sobre
su teatro debido quizá al considerable número de comedias
que escribe, así como a la dificultad para acceder a su lectura,
habida cuenta de que el intento de editar las comedias de Lope por parte
de la Academia Española, encargado en primera instancia a Menéndez
Pelayo [1890-1913], y continuado por E. Cotarelo [1916-1930], no
es fácilmente accesible para el lector, a causa de la falta de criterios
unitarios en la ordenación de las comedias, además de los
problemas filológicos que plantea la edición académica
en cuanto a los retoques y “correcciones” introducidos en los textos de
Lope. Actualmente, existen proyectos de carácter general para la
edición de las comedias de Lope, con criterios y resultados diferentes
[Gómez y Cuenca 1993-1998, Blecua y Serés 1995-1998].
Podemos esperar que las ediciones de conjunto
sobre el teatro lopesco, junto con la reedición de algunas de sus
comedias más famosas y conocidas, nos servirán para replantearnos
la lectura genérica de la comedia nueva. Para ello, voy a proponer
una división en tres etapas de la trayectoria teatral de Lope, de
acuerdo con los criterios que comentaré en los sucesivos apartados:
1) El “Primer Lope”. Comedias compuestas entre 1580 y 1604. 2) A partir
del “Arte nuevo”. Comedias compuestas entre 1604 y 1627. 3) El ciclo “de
senectute”. Comedias compuestas entre 1627 y 1635.
|