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18. Realismo y determinismo en la novela y la poesía de Thomas Hardy (1840-1928).1/5
José Luis Caramés Lage, Universidad de Oviedo.
ISBN- 84-9714-031-1
 

THESAURUS: Thomas Hardy; Oscar Wilde; Victorianismo; Arthur Symons; movimiento decadente; Mathew Arnold; Henry James; Tennyson; Robert Browning; simbolismo; Mallarmé; Angry Young Men; Movement; Morris; Yeats; Dryden; Johnson; Darwin; gentry; gentleman; Mazzini; Tolstoi; Carlyle; Henry James; Tennyson: Robert Browning; imperialismo; postcolonialismo; naturalismo; liberalismo; positivismo; Moore; Gissing; Dickens; hermanas Brontë; Virgina Wolf; T. S. Eliot; James Joyce.

Introducción.
  Para poder acercarnos a la Historia de la Literatura Inglesa en el Siglo XX y, a sus repercusiones expansionistas en otros mundos no europeos, vamos a comenzar en la década de los años 1890, período que, de alguna manera, se encuentra paralelo a la década que hemos acabado de vivir, la de los años 1990. Al hacer esta comparación, mi interés es el de igualar, en lo posible, el mundo decadente que se palpó en la década de los años 1890 y ver si la decadencia actual del post-modernismo es semejante a la de hace un siglo. Además, un segundo interés es el de poder estudiar a un gran escritor como fueThomas Hardy, artista que nos va a hacer de eslabón entre la Literatura Inglesa de los siglos XIX y XX.
  
Estudio de Thomas Hardy (1840-1928).

  Al comienzo de los años 1890 en Inglaterra aparece un movimiento artístico que recibió el adjetivo dedecadente.. En principio duró toda la década aunque sufrió un duro ataque en el momento, 25 de mayo de 1895, en el que Oscar Wilde es encontrado culpable por los tribunales de indecencia y condenado a dos años de trabajos forzados. Con la condena del escritor irlandés se estigmatizan todo un conjunto de ideas morales, literarias, artísticas y estéticas que parecen estar en contra del sistema cultural e ideológico victoriano 1. 

Arthur Symons, otro de los inspiradores del movimiento de decadencia inglés, defiende la posición teórica del movimiento literario en los prefacios a Silhouettes  (1896) y a London Nights  (1897), señalando que no posee una fórmula definida o un nuevo punto de vista sobre el arte, puesto que todo el arte que es bueno, es simplemente eso, bueno. Symons insinúa que su verdadero inspirador del arte es el Simbolismo, algo que da fe la publicación en 1896 del libro titulado The Decadents Movement in Literature, título que en 1899 cambia por el de Symbolist Movement in Literature.

El movimiento de decadencia literaria posee un significado poco preciso que proviene de cierta apatía intelectual de artistas de toda Europa que se llaman asimismo decadentes. 2  Es un término que se empleó referido, en principio, al estilo que, en este caso, semejaba una deformación ingeniosa del lenguaje a la manera de Mallarmé o de los autores clásicos considerados decadentes. Cierto era que la perversidad en la forma y en los asuntos que se trataban, hacían de la literatura un arte casi enfermizo y falto de dirección ideológica debido al aburrimiento  de muchos escritores europeos. 

El movimiento de decadencia se corresponde y apoya a una visión literaria en la que surge la pasión, el romance, la tragedia o la pena, es decir, formas emocionales que tienen que ver con un momento de reflexión y de meditación muy consciente y afectado acerca de la vida, sus emociones y sus incidentes. De aquí que la poesía, por ejemplo, se convierta en un lugar de penas infinitas que procura comprehender lo más profundo de cada uno de los sentimientos humanos. Esto da lugar a una pragmatización de las categorías literarias y, debido a ello, la belleza, por ejemplo, no se verá como un concepto abstracto de validez universal, sino como algo que puede definirse en términos concretos y posibles desde una perspectiva artística individual. Esto, da lugar a una de las principales características de la literatura inglesa del siglo XX que es la individualidad de sus autores y, por tanto, la diferenciación entre ellos, algo que va a durar hasta el final de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo, otra vez, de los movimientos literarios, sobre todo, en teatro con los Angry Young Men  y en poesía con el Movement.

En la última década del siglo XIX el concepto de arte visual y verbal era el mismo ya que, según Morris, Yeats y Wilde, arte y vida estaban unidos de una manera inequívoca. De aquí que el artista no se podía distinguir de los productos de su imaginación puesto que los vivía con una gran intensidad. Se hablaba de la unidad del ser con una perpetua juventud y con la posibilidad de percibir lo cósmico, la inocencia primitiva y de alcanzar el ideal de belleza.

En la narrativa, el personaje del huérfano o el joven de provincias que desea heredar una gran mansión, que aparece en las novelas de la mitad del período victoriano, se va a convertir, a finales del siglo XIX, en un individuo que desea su desarrollo personal internalizando la búsqueda de la historia. Aquí, del huérfano entendido como un peregrino de la historia se va a pasar al personaje capaz de controlar su propia vida de una manera personal e individualizada. Por ello, el autor se está escapando del laberinto de la subjetividad que, posiblemente haya sido toda la literatura del siglo XIX hasta las últimas tres décadas del mismo, hacia la posibilidad de confrontarse con el mundo de manera consciente y objetiva.

De todas formas, la última década del siglo pasado responde con la parodia, quizás lo mismo que la última de este siglo responde con el pastiche y la parodia postmodernista, a la acumulación subjetiva de todo un siglo que ha mezclado sentimiento, superstición, ciencia y razón, para conseguir otro tipo de pastiche. De aquí que la estructura de la parodia novecentista posea una serie de características que nos recuerdan el concepto de arte que ha estado flotando por la última década de este siglo. Así, podemos hablar del objeto del arte, prioritario de este momento, como un concepto que posee una amplitud y expansión infinitas y que, por tanto, se encuentra al alcance de cualquier público. Dentro del concepto no podemos poner ni principio ni fin siendo, además, susceptible de ser visto desde cualquier posición, edad o estado mental. Con ello se está exagerando cualquier individualidad y, en consecuencia, parodiando las características del género que cojamos como ejemplo, la poesía o la novela, para soltarlo al mundo de un espacio sin normas literarias que, a nuestro entender, puede comprenderse como la libertad absoluta o como el comienzo de la vuelta atrás en el arte, puesto que visto de esta manera, el arte o la literatura, serán geométricamente concéntricos y reveladores de una estética neutral aunque muy exagerada en todas sus versiones. 

Por eso, pensamos que al no desear un propósito en la literatura o en el arte, lo que hace, tanto el artista de la década de los años 1890 como el actual, es procurar la exageración y la parodia como único medio de llamar la atención al público lector o a la audiencia. Esto, que podrá resultar muy ingenioso o, si se quiere, el ingenio de fin de siglo, se convierte en decadente y reaccionario debido, sobre todo, a su gran circularidad  y a la imposibilidad de lograr un proceso de progreso dialéctico dentro del arte, la literatura y la sociedad.  

Biografía.

Thomas Hardy nació el 2 de junio de 1840 en Higher Bockhampton, Stinsford, cerca de Dorchester en la región de Casterbridge. En sus novelas y poemas el lugar de su nacimiento aparece como Mellstock. Es decir, tres años después que la reina Victoria fuese nombrada soberana. Su padre, Thomas Hardy, era un constructor de Higher Bockhampton y, su madre, Jemima Hand, cocinera en Melbury Osmund. De 1848 a 1856 asiste a la escuela local o National School  en Bockhampton, en donde aprende latín, francés y alemán. Su madre le compra para leer al Virgil  de Dryden y a Rasselas  de Johnson. Al mismo tiempo,y por asistir a la Iglesia de forma regular, se va familiarizando con la Biblia y con el Book of Common Prayer. A los 16 años comienza su aprendizaje al lado del arquitecto y restaurador John Hicks en Dorchester con el que trabaja hasta el año 1861. Durante esta etapa estudia griego y en el año 1859, lee El origen de las especies  de Darwin. Su trabajo lo puso en contacto con jóvenes de su edad, como el hijo del ministro baptista local, con el que tenía discusiones teológicas. En el año 1862 en Londres entra como ayudante del arquitecto eclesiástico Arthur Blomfield especialista en restauraciones de iglesias y constructor de nuevas imitando el estilo gótico, al mismo tiempo que asiste a representaciones de ópera y teatrales. Explora Londres y visita, casi diariamente, el museo National Gallery. En esta etapa lee a Spencer, Huxley,J. S. Mill, Shelley, Browning, Scott y Swinburne. En 1865 publica su primer artículo titulado How I Built Myself a House. 

Hasta el año 1867, en que vuelve para Dorchester a trabajar con Hicks, lee mucha poesía y estudia filosofía, ciencia y religión. En 1868, escribe su primera novela que envía a las editoriales MacMillan y Chapman and Hallen en donde es vista con simpatía pero, no la publican. La novela se titulaba The Poor Man and The Lady  y parece que el mismo autor, después del rechazo, la utiliza en otros escritos y en otra obra que publicará en 1878 con el título de An Indiscretion in the Life Of an Heiress.  Durante el año 1869 conoce a George Meredith en Londres. En 1871 publica su primera novela bajo el titulo de Desperate Remedies. Al año siguiente se casa con Emma Lavinia Gifford publicando desde 1872 a 1874, Under the Greenwood Tree, A Pair of Blue Eyes y Far from the Madding Crow.  Deja la arquitectura en 1873 y comienza correspondencia literaria con Leslie Stephen, personaje que le va a influir filosóficamente y la persona que lo va a introducir en los círculos de Londres. A partir de aquí, cambia su domicilio a Max Gate, cerca de Dorchester, vivienda diseñada por él mismo y construida en 1885. Sigue publicando The Hand of Etherberta (1876), The Return of the Native (1878), The Trumpet-Major (1880), A Laodicean (1881), Two on a Tower (1882), The Mayor of Casterbridge (1886), The Woodlanders (1887) y The Wessex Tales, una serie de cuentos que salen a la luz en el año 1888. En la década de los 1880, Hardy goza ya de bastante prestigio y de éxito económico. Conoce en Londres a personajes como Mathew Arnold, Henry James, Tennyson y Browning. Al mismo tiempo, viaja a Italia en 1887 y, en 1888, a París.  

Entrada ya la década de los 1890, hemos elegido a Thomas Hardy, novelista y poeta, como  representante obligado de la literatura en inglés que une los finales del siglo XIX con los principios del siglo XX, no sólo por lo que escribe en está década, quizás lo más importantes de su obra literaria, sino por todo lo que su narrativa y su poesía representan para la literatura en inglés del siglo XX.

Así, en el año 1891 publica Tess of the D´Urbervilles, en 1895, Jude the Obscure y en 1898 los Wessex Poems  que sostienen con mucha fuerza toda la obra literaria que surge en esta década. Durante la década de los años 1890 viaja también a Dublín en 1893 y a Bruselas y Waterloo en 1896. En 1897 se desplaza hasta Suiza.

Entrado ya el siglo XX, sigue publicando poesía en Poems of the Past and the Present (1901), The Dynasts I, II, III (1904, 1906, 1908), Time´s Laughingtocks (1909). En el año 1910 el rey Eduardo VII le concede la Orden del Mérito y dos años más tarde, en el 1912, muere su primera mujer. Dos años más tarde se casa con Florence Emily Dugdale y escribe de 1914 a 1922, una serie de colecciones de poemas tituladas Satires of Circunstance (1914), Selected Poemas (1916), Moments of Vision (1917), Late Lyrics and Earlier (1922). En 1923 publica una obra de teatro que denominó The Famous Tragedy of the Queen of Cornwall y, al año siguiente, Human Shows, la última colección de poemas que publica en vida. Fallece en Max Gate el 11 de enero de 1928. Sus restos se entierran en Wesminster Abbey, publicándose postumamente una colección de poemas titulada Winter Words.  Hardy muere diez años después del fin de la Primera Guerra mundial.