| THESAURUS:
Thomas Hardy; Oscar Wilde; Victorianismo; Arthur Symons; movimiento
decadente; Mathew Arnold; Henry James; Tennyson; Robert Browning; simbolismo;
Mallarmé; Angry Young Men; Movement; Morris; Yeats; Dryden; Johnson;
Darwin; gentry; gentleman; Mazzini; Tolstoi; Carlyle; Henry James; Tennyson:
Robert Browning; imperialismo; postcolonialismo; naturalismo; liberalismo;
positivismo; Moore; Gissing; Dickens; hermanas Brontë; Virgina Wolf;
T. S. Eliot; James Joyce.
Introducción.
Para poder
acercarnos a la Historia de la Literatura Inglesa en el Siglo XX y, a sus
repercusiones expansionistas en otros mundos no europeos, vamos a comenzar
en la década de los años 1890, período que, de alguna
manera, se encuentra paralelo a la década que hemos acabado de vivir,
la de los años 1990. Al hacer esta comparación, mi interés
es el de igualar, en lo posible, el mundo decadente que se palpó
en la década de los años 1890 y ver si la decadencia actual
del post-modernismo es semejante a la de hace un siglo. Además,
un segundo interés es el de poder estudiar a un gran escritor como
fueThomas Hardy, artista que nos va a hacer de eslabón entre la
Literatura Inglesa de los siglos XIX y XX.
Estudio de Thomas
Hardy (1840-1928).
Al comienzo
de los años 1890 en Inglaterra aparece un movimiento artístico
que recibió el adjetivo dedecadente.. En principio duró toda
la década aunque sufrió un duro ataque en el momento, 25
de mayo de 1895, en el que Oscar Wilde es encontrado culpable por los tribunales
de indecencia y condenado a dos años de trabajos forzados. Con la
condena del escritor irlandés se estigmatizan todo un conjunto de
ideas morales, literarias, artísticas y estéticas que parecen
estar en contra del sistema cultural e ideológico victoriano 1.
Arthur Symons, otro
de los inspiradores del movimiento de decadencia inglés, defiende
la posición teórica del movimiento literario en los prefacios
a Silhouettes (1896) y a London Nights (1897), señalando
que no posee una fórmula definida o un nuevo punto de vista sobre
el arte, puesto que todo el arte que es bueno, es simplemente eso, bueno.
Symons insinúa que su verdadero inspirador del arte es el Simbolismo,
algo que da fe la publicación en 1896 del libro titulado The Decadents
Movement in Literature, título que en 1899 cambia por el de Symbolist
Movement in Literature.
El movimiento de
decadencia literaria posee un significado poco preciso que proviene de
cierta apatía intelectual de artistas de toda Europa que se llaman
asimismo decadentes. 2 Es un término que se empleó
referido, en principio, al estilo que, en este caso, semejaba una deformación
ingeniosa del lenguaje a la manera de Mallarmé o de los autores
clásicos considerados decadentes. Cierto era que la perversidad
en la forma y en los asuntos que se trataban, hacían de la literatura
un arte casi enfermizo y falto de dirección ideológica debido
al aburrimiento de muchos escritores europeos.
El movimiento de
decadencia se corresponde y apoya a una visión literaria en la que
surge la pasión, el romance, la tragedia o la pena, es decir, formas
emocionales que tienen que ver con un momento de reflexión y de
meditación muy consciente y afectado acerca de la vida, sus emociones
y sus incidentes. De aquí que la poesía, por ejemplo, se
convierta en un lugar de penas infinitas que procura comprehender lo más
profundo de cada uno de los sentimientos humanos. Esto da lugar a una pragmatización
de las categorías literarias y, debido a ello, la belleza, por ejemplo,
no se verá como un concepto abstracto de validez universal, sino
como algo que puede definirse en términos concretos y posibles desde
una perspectiva artística individual. Esto, da lugar a una de las
principales características de la literatura inglesa del siglo XX
que es la individualidad de sus autores y, por tanto, la diferenciación
entre ellos, algo que va a durar hasta el final de la Segunda Guerra Mundial
y el comienzo, otra vez, de los movimientos literarios, sobre todo, en
teatro con los Angry Young Men y en poesía con el Movement.
En la última
década del siglo XIX el concepto de arte visual y verbal era el
mismo ya que, según Morris, Yeats y Wilde, arte y vida estaban unidos
de una manera inequívoca. De aquí que el artista no se podía
distinguir de los productos de su imaginación puesto que los vivía
con una gran intensidad. Se hablaba de la unidad del ser con una perpetua
juventud y con la posibilidad de percibir lo cósmico, la inocencia
primitiva y de alcanzar el ideal de belleza.
En la narrativa,
el personaje del huérfano o el joven de provincias que desea heredar
una gran mansión, que aparece en las novelas de la mitad del período
victoriano, se va a convertir, a finales del siglo XIX, en un individuo
que desea su desarrollo personal internalizando la búsqueda de la
historia. Aquí, del huérfano entendido como un peregrino
de la historia se va a pasar al personaje capaz de controlar su propia
vida de una manera personal e individualizada. Por ello, el autor se está
escapando del laberinto de la subjetividad que, posiblemente haya sido
toda la literatura del siglo XIX hasta las últimas tres décadas
del mismo, hacia la posibilidad de confrontarse con el mundo de manera
consciente y objetiva.
De todas formas,
la última década del siglo pasado responde con la parodia,
quizás lo mismo que la última de este siglo responde con
el pastiche y la parodia postmodernista, a la acumulación subjetiva
de todo un siglo que ha mezclado sentimiento, superstición, ciencia
y razón, para conseguir otro tipo de pastiche. De aquí que
la estructura de la parodia novecentista posea una serie de características
que nos recuerdan el concepto de arte que ha estado flotando por la última
década de este siglo. Así, podemos hablar del objeto del
arte, prioritario de este momento, como un concepto que posee una amplitud
y expansión infinitas y que, por tanto, se encuentra al alcance
de cualquier público. Dentro del concepto no podemos poner ni principio
ni fin siendo, además, susceptible de ser visto desde cualquier
posición, edad o estado mental. Con ello se está exagerando
cualquier individualidad y, en consecuencia, parodiando las características
del género que cojamos como ejemplo, la poesía o la novela,
para soltarlo al mundo de un espacio sin normas literarias que, a nuestro
entender, puede comprenderse como la libertad absoluta o como el comienzo
de la vuelta atrás en el arte, puesto que visto de esta manera,
el arte o la literatura, serán geométricamente concéntricos
y reveladores de una estética neutral aunque muy exagerada en todas
sus versiones.
Por eso, pensamos
que al no desear un propósito en la literatura o en el arte, lo
que hace, tanto el artista de la década de los años 1890
como el actual, es procurar la exageración y la parodia como único
medio de llamar la atención al público lector o a la audiencia.
Esto, que podrá resultar muy ingenioso o, si se quiere, el ingenio
de fin de siglo, se convierte en decadente y reaccionario debido, sobre
todo, a su gran circularidad y a la imposibilidad de lograr un proceso
de progreso dialéctico dentro del arte, la literatura y la sociedad.
Biografía.
Thomas Hardy nació
el 2 de junio de 1840 en Higher Bockhampton, Stinsford, cerca de Dorchester
en la región de Casterbridge. En sus novelas y poemas el lugar de
su nacimiento aparece como Mellstock. Es decir, tres años después
que la reina Victoria fuese nombrada soberana. Su padre, Thomas Hardy,
era un constructor de Higher Bockhampton y, su madre, Jemima Hand, cocinera
en Melbury Osmund. De 1848 a 1856 asiste a la escuela local o National
School en Bockhampton, en donde aprende latín, francés
y alemán. Su madre le compra para leer al Virgil de Dryden
y a Rasselas de Johnson. Al mismo tiempo,y por asistir a la Iglesia
de forma regular, se va familiarizando con la Biblia y con el Book of Common
Prayer. A los 16 años comienza su aprendizaje al lado del arquitecto
y restaurador John Hicks en Dorchester con el que trabaja hasta el año
1861. Durante esta etapa estudia griego y en el año 1859, lee El
origen de las especies de Darwin. Su trabajo lo puso en contacto
con jóvenes de su edad, como el hijo del ministro baptista local,
con el que tenía discusiones teológicas. En el año
1862 en Londres entra como ayudante del arquitecto eclesiástico
Arthur Blomfield especialista en restauraciones de iglesias y constructor
de nuevas imitando el estilo gótico, al mismo tiempo que asiste
a representaciones de ópera y teatrales. Explora Londres y visita,
casi diariamente, el museo National Gallery. En esta etapa lee a Spencer,
Huxley,J. S. Mill, Shelley, Browning, Scott y Swinburne. En 1865 publica
su primer artículo titulado How I Built Myself a House.
Hasta el año
1867, en que vuelve para Dorchester a trabajar con Hicks, lee mucha poesía
y estudia filosofía, ciencia y religión. En 1868, escribe
su primera novela que envía a las editoriales MacMillan y Chapman
and Hallen en donde es vista con simpatía pero, no la publican.
La novela se titulaba The Poor Man and The Lady y parece que el mismo
autor, después del rechazo, la utiliza en otros escritos y en otra
obra que publicará en 1878 con el título de An Indiscretion
in the Life Of an Heiress. Durante el año 1869 conoce a George
Meredith en Londres. En 1871 publica su primera novela bajo el titulo de
Desperate Remedies. Al año siguiente se casa con Emma Lavinia Gifford
publicando desde 1872 a 1874, Under the Greenwood Tree, A Pair of Blue
Eyes y Far from the Madding Crow. Deja la arquitectura en 1873 y
comienza correspondencia literaria con Leslie Stephen, personaje que le
va a influir filosóficamente y la persona que lo va a introducir
en los círculos de Londres. A partir de aquí, cambia su domicilio
a Max Gate, cerca de Dorchester, vivienda diseñada por él
mismo y construida en 1885. Sigue publicando The Hand of Etherberta (1876),
The Return of the Native (1878), The Trumpet-Major (1880), A Laodicean
(1881), Two on a Tower (1882), The Mayor of Casterbridge (1886), The Woodlanders
(1887) y The Wessex Tales, una serie de cuentos que salen a la luz en el
año 1888. En la década de los 1880, Hardy goza ya de bastante
prestigio y de éxito económico. Conoce en Londres a personajes
como Mathew Arnold, Henry James, Tennyson y Browning. Al mismo tiempo,
viaja a Italia en 1887 y, en 1888, a París.
Entrada ya la década
de los 1890, hemos elegido a Thomas Hardy, novelista y poeta, como
representante obligado de la literatura en inglés que une los finales
del siglo XIX con los principios del siglo XX, no sólo por lo que
escribe en está década, quizás lo más importantes
de su obra literaria, sino por todo lo que su narrativa y su poesía
representan para la literatura en inglés del siglo XX.
Así, en el
año 1891 publica Tess of the D´Urbervilles, en 1895, Jude
the Obscure y en 1898 los Wessex Poems que sostienen con mucha fuerza
toda la obra literaria que surge en esta década. Durante la década
de los años 1890 viaja también a Dublín en 1893 y
a Bruselas y Waterloo en 1896. En 1897 se desplaza hasta Suiza.
Entrado ya el siglo
XX, sigue publicando poesía en Poems of the Past and the Present
(1901), The Dynasts I, II, III (1904, 1906, 1908), Time´s Laughingtocks
(1909). En el año 1910 el rey Eduardo VII le concede la Orden del
Mérito y dos años más tarde, en el 1912, muere su
primera mujer. Dos años más tarde se casa con Florence Emily
Dugdale y escribe de 1914 a 1922, una serie de colecciones de poemas tituladas
Satires of Circunstance (1914), Selected Poemas (1916), Moments of Vision
(1917), Late Lyrics and Earlier (1922). En 1923 publica una obra de teatro
que denominó The Famous Tragedy of the Queen of Cornwall y, al año
siguiente, Human Shows, la última colección de poemas que
publica en vida. Fallece en Max Gate el 11 de enero de 1928. Sus restos
se entierran en Wesminster Abbey, publicándose postumamente una
colección de poemas titulada Winter Words. Hardy muere diez
años después del fin de la Primera Guerra mundial.

|