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divisiones culturales europeas.
Thesaurus:Literaturas
extranjeras, nacionalismo, el socialismo, el comunismo, la economía
urbana, la economía industrial, el positivismo científico,
el imperialismo, la filosofía liberal, la cultura popular, el padrino,
los ritos de transición, el familiarismo, lo émico, lo ético
(etic), el ritual, el símbolo, el mundo de las ideas, las crónicas,
las categorías, la poesía, la novela, el cuento, el teatro.
El ser humano puede conocer el pasado
aunque, hoy en día, se sabe que esto no es un asunto sencillo y
poco problemático. La Historia no nos da un acceso directo a los
hechos objetivos, puesto que en esa aproximación se entremezclarán
ideologías y estrategias verbales que van a determinar qué
dato recojo y cómo lo describo. De aquí que, si nuestra área
de Literaturas Extranjeras está centrada en Europa y en las colonias
que fueron europeas y a las que se les dejó el idioma del dominador,
tengamos que decir que en Europa surgen diferentes áreas con particularidades
culturalmente distintas.
Si tomamos el área Central y el
Este de Europa podemos señalar que comprende principalmente los
países de habla germana y los antiguos territorios socialistas,
teniendo como frontera en el sur a Albania, Macedonia y Bulgaria; los estados
bálticos en el norte y las montañas de los Urales en el este.
Entre estos países se podrían diferenciar a las distintas
culturas, por ejemplo, por las bebidas que utilizan: el vino, la cerveza
o el vodka o, por la religión: católicos, protestantes luteranos
y calvinistas, ortodoxos, etc. Hoy triunfa la ideología nacionalista
en un área geográfica tan interconectada que pocos saben
a qué país pertenecen aunque sí a que tipo de etnia.
Los estados surgen un tanto inventadas por las necesidades de la organización
social industrial. Viejas naciones y grandes culturas se juntan con otros
lugares de escaso desarrollo cultural. Gitanos, judíos, nuevas minorías,
turcos musulmanes, etc. están luchando por la identidad en una Europa
que parece fortificarse ante los avances de estos grupos humanos tan distintos.
En esta Europa están apareciendo
estructuras tribales, sobre todo en Albania, debido a que a las gentes
que habitan esta zona geográfica europea se la considera campesina
y arraigada a sus tradiciones folclóricas, fuente de nuevos nacionalismos.
La evolución cultural de estos lugares se relaciona con el círculo
del desarrollo del grupo doméstico y sus modos de producción,
lo que hace que la sociedad se polarice. La familia rural en la Europa
Central y del Este es resultado de circunstancias ecológicas y políticas,
es decir, de la gran cantidad de particiones a lo largo de la Historia,
que hacen que, por ejemplo, Polonia haya sido de Rusia, Prusia y Austria.
Pero también se puede señalar que esta área europea
es producto de la expansión comercial, urbanización creciente
e industrialización del Oeste de Europa, convirtiéndose en
una especie de Tercer Mundo europeo, algo que la ha alejado de la evolución
sistemática del capitalismo. Quizás, hoy, la Unión
Europea, se haya dado cuenta de esto.
El socialismo ha dejado su impronta. Pero
si elegimos su mejor herencia podemos escoger a Hungría que combinó
la granja familiar y, en menor escala, con la empresa socialista a gran
escala. Esto dejó al país en mejores condiciones que sus
vecinos para aguantar las presiones de la descolectivización, asunto
que es raíz de la desestabilización de toda la región.
El comunismo tampoco pudo disolver los viejos conflictos etno-culturales,
en algunos casos los acentuó, que son la base de mucha de la creación
artística que en estos momentos se produce en esta región
europea, llena, por otra parte de artistas disidentes que nos han transmitido
una cultura contemporánea asociada al comunismo.
La Europa del Norte incluye Gran Bretaña,
Irlanda, el norte de Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Dinamarca,
Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia. Estos países se han caracterizado
por una larga tradición histórica de comercio marítimo
en cuya base se ha fundado y desarrollado la economía moderna urbana
e industrial. Esto ha traído consigo la secularización de
la sociedad, el auge del positivismo científico y el sentido imperialista
sobre sus dominios en los territorios de ultramar. La filosofía
liberal, la economía del interés propio, el desarrollo de
las políticas de dominación durante los siglos XVIII y XIX
han hecho de esta región, la zona europea de mayor influencia y
fuente principal de lo que se puede entender como post-ilustración.
El Arte de esta región europea
estudia y muestra las influencias del mundo de las ideas en la praxis cultural.
De aquí que, el artista trate temas que tienen que ver con la urbanización,
la formación de las clases sociales, la cultura popular y los movimientos
sociales, mezclando su discurso artístico con las teorías
políticas, económicas, históricas o sociológicas
del mundo occidental.
La Europa del Sur está bordeada
por el Mar Mediterráneo y compuesta por Italia, Grecia, Sur de Francia,
España (Sur y Este), Albania y por la costa Adriático de
la antigua Yugoslavia. Debemos incluir también a Portugal y el Norte
de España. En todos estos países predominó el cristianismo
y la misma posición ante el Norte de Europa.
Las sociedades mediterráneas se
consideraron un área cultural continuada. Para decir eso, se pensó
en el clima, la agricultura, el ganado y la pesca; en una topografía
similar de costas planas con buenos puertos y grandes montañas,
algo que condicionó los modos de vida de la región. En el
aspecto socio-cultural podemos señalar que, algo si se parecen,
pero siempre teniendo en cuenta las idiosincrasias que diferencian a cada
país de esta región europea. Nos parecemos en cuanto a que
se participa de una cultura no reformada del Cristianismo; de un esquema
de parentesco que añade a la figura del padrino que surge, principalmente,
de dos ritos de transición: el bautizo y el matrimonio; de la elaboración
ritualística y profunda del Santo patrono de un lugar, profesión,
etc.; de la dependencia política del más poderoso; de las
creencias sobre el poder de lo demoníaco y de los celos y, de la
división del trabajo y la moralidad que, por cierto, igualamos a
honor y vergüenza.
Literariamente, en esta zona europea,
surge más clara la influencia de los valores y categorías
utilizadas en la sociedad. De esta manera, en las obras literarias podemos
tratar aspectos masculinos como el honor, el orgullo, las reacciones de
violencia ante los valores que han sido ultrajados. Aquí, parece
que la mujer no tiene honor por si misma, el hombre la defenderá,
aunque paradójicamente, la mujer pueda defender a la familia contra
todas las fuerzas del mundo. Pero, en todo momento, esta defensa tendrá
que realizarse de manera honesta y caminando por la vida con la mirada
baja. De aquí que, una característica que podemos considerar
generalizada en la cultura mediterránea, sea la consistencia del
idioma, el gesto y el símbolo ante el honor y la vergüenza.
Además, podemos distinguir un factor que resulta esencial para la
comprensión de la Literatura del Sur de Europa y que es el familiarismo.
Por familiarismo se entiende una visión del mundo, un ethos, en
el que, la principal responsabilidad del individuo es su familia. Esto
estará por encima de cualquier idea de lo colectivo, es decir de
lo que pueda beneficiar al grupo social completo y producir avances en
la modernización del mismo. A esta práctica se le ha considerado
como amoral (Banfield, 1958) o como una imagen de una bondad limitada (Foster,
1965), en la que se incluyen valores como la amistad, el honor o la moral,
pero dentro de la familia y de los más allegados, por lo que no
se construye un modelo de sociedad en continuo progreso, dejándose,
casi todo, a la fuerza del destino.
En resumen, nuestra aproximación
a la idea de las Literaturas Extranjeras se va a hacer desde el cruce de
dos posiciones que formarán un eje de coordenadas y, por tanto,
un punto equidistante, tanto del eje X como del eje Y. El eje de las Xs
estará apoyado en la idea de lo fonémico, émico o
culturalmente específico, es decir, de la perspectiva de que la
Literatura de una zona determinada se puede explicar de acuerdo con las
características de esa cultura y de las definiciones que de ella
hacen sus habitantes. El eje de las Ys estará sustentado en lo fonético,
ético (etic) o universal, esto es, en la creencia de que la Literatura
también se puede analizar buscando ciertos universales desde fuera
de su propia cultura, sobre todo, cuando el carácter o personaje
a analizar se ha convertido en un arquetipo: El Quijote, Fausto, Otelo
o Julieta. Más aún, lo que intentaremos será mediar
entre estas dos posiciones para poder hacerlas dialécticas, integradoras
y no excluyentes.
La percepción inmediata de
las cosas tampoco parece posible. Si ponemos el ejemplo del sistema de
parentesco, tan estudiado por los antropólogos, percibimos que,
algo que es visto como un lenguaje, no tiene referencias a la realidad
o la naturaleza y sólo las tiene hacia sí mismo.
La Ficción se diferencia de la
Historia por que no clama por la verdad. De todas formas, se puede hablar
de imaginación histórica dado que el autor posee una libre
y pura imaginación que no es, en modo alguno, arbitraria. El escritor
va a construir un cuadro en el que se va a narrar sucesos, hacer descripciones
de situaciones, exhibir motivos o analizar personajes que, la mayor parte
de las veces y, al estar localizados en un tiempo y en un lugar concretos,
coinciden con el contexto situacional de un momento histórico determinado.
Lo que sí puede hacer el autor es cambiar el nombre al contexto
elegido para su acción con el fin de darle un mayor contenido simbólico.
De esta ambigüedad podemos deducir
que, para explicar el texto literario, es necesario enmarcarlo en varios
niveles: en las estrategias empleadas y rituales utilizados para dar forma
al escrito; en la realidad social simbolizada o no por el autor y, en el
mundo de las ideas o ideologías reinantes en el pasado y en el momento
en el que el texto se ha escrito.
La Literatura se va formando a partir
de la sucesión de varias etapas que tienen que ver con las crónicas,
la historia, las formas, los modos de argumentar y sus implicaciones ideológicas.
Las crónicas y la historia sirven para seleccionar los hechos y
los datos que se encuentran en un orden temporal que puede o no ser reproducido
por el escritor. La crónica es absorbida dentro de la historia en
donde se la temporiza con un principio, un medio y un final, al mismo tiempo
que se desarrollan motivos inaugurales, medios y finales de la ficción.
Estos motivos, mejor o peor plasmados, son los que surgen de la imaginación
no arbitraria del autor y los que dan originalidad a su obra, pues han
de ser empleados para llamar la atención emocional y racional del
público lector.
Estos procesos y motivos se encuentran
siempre contextualizados. Esto es, son los que tienen que ver con el contexto
social y cultural de cada zona del mundo y son los que diferencian a las
literaturas de los distintos países, es decir, son los que nos obligan
a hablar de Literaturas Extranjeras por distintas a la nuestra y a los
valores culturales que de ella se desprenden.
Por eso, cuando se habla de Literaturas
Extranjeras, hay que intentar encontrar, identificar y sacar a la luz,
las categorías más profundas de cada cultura pues, ahí,
es donde se van a encontrar las distintas imaginaciones literarias y, por
supuesto, sus productos en forma de poesía, novela, cuento o teatro.
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