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Literaturas extranjeras



 
 

 1.¿Por qué se puede hablar de Literaturas Extranjeras? 2/7

ISBN- 84-9714-002-8

 
 
 
2.Las divisiones culturales europeas.

Thesaurus:Literaturas extranjeras, nacionalismo, el socialismo, el comunismo, la economía urbana, la economía industrial, el positivismo científico, el imperialismo, la filosofía liberal, la cultura popular, el padrino, los ritos de transición, el familiarismo, lo émico, lo ético (etic), el ritual, el símbolo, el mundo de las ideas, las crónicas, las categorías, la poesía, la novela, el cuento, el teatro.
 

 El ser humano puede conocer el pasado aunque, hoy en día, se sabe que esto no es un asunto sencillo y poco problemático. La Historia no nos da un acceso directo a los hechos objetivos, puesto que en esa aproximación se entremezclarán ideologías y estrategias verbales que van a determinar qué dato recojo y cómo lo describo. De aquí que, si nuestra área de Literaturas Extranjeras está centrada en Europa y en las colonias que fueron europeas y a las que se les dejó el idioma del dominador, tengamos que decir que en Europa surgen diferentes áreas con particularidades culturalmente distintas.

Si tomamos el área Central y el Este de Europa podemos señalar que comprende principalmente los países de habla germana y los antiguos territorios socialistas, teniendo como frontera en el sur a Albania, Macedonia y Bulgaria; los estados bálticos en el norte y las montañas de los Urales en el este. Entre estos países se podrían diferenciar a las distintas culturas, por ejemplo, por las bebidas que utilizan: el vino, la cerveza o el vodka o, por la religión: católicos, protestantes luteranos y calvinistas, ortodoxos, etc. Hoy triunfa la ideología nacionalista en un área geográfica tan interconectada que pocos saben a qué país pertenecen aunque sí a que tipo de etnia. Los estados surgen un tanto inventadas por las necesidades de la organización social industrial. Viejas naciones y grandes culturas se juntan con otros lugares de escaso desarrollo cultural. Gitanos, judíos, nuevas minorías, turcos musulmanes, etc. están luchando por la identidad en una Europa que parece fortificarse ante los avances de estos grupos humanos tan distintos. 

En esta Europa están apareciendo estructuras tribales, sobre todo en Albania, debido a que a las gentes que habitan esta zona geográfica europea se la considera campesina y arraigada a sus tradiciones folclóricas, fuente de nuevos nacionalismos. La evolución cultural de estos lugares se relaciona con el círculo del desarrollo del grupo doméstico y sus modos de producción, lo que hace que la sociedad se polarice. La familia rural en la Europa Central y del Este es resultado de circunstancias ecológicas y políticas, es decir, de la gran cantidad de particiones a lo largo de la Historia, que hacen que, por ejemplo, Polonia haya sido de Rusia, Prusia y Austria. Pero también se puede señalar que esta área europea es producto de la expansión comercial, urbanización creciente  e industrialización del Oeste de Europa, convirtiéndose en una especie de Tercer Mundo europeo, algo que la ha alejado de la evolución sistemática del capitalismo. Quizás, hoy, la Unión Europea, se haya dado cuenta de esto.

El socialismo ha dejado su impronta. Pero si elegimos su mejor herencia podemos escoger a Hungría que combinó la granja familiar y, en menor escala, con la empresa socialista a gran escala. Esto dejó al país en mejores condiciones que sus vecinos para aguantar las presiones de la descolectivización, asunto que es raíz de la desestabilización de toda la región. El comunismo tampoco pudo disolver los viejos conflictos etno-culturales, en algunos casos los acentuó, que son la base de mucha de la creación artística que en estos momentos se produce en esta región europea, llena, por otra parte de artistas disidentes que nos han transmitido una cultura contemporánea asociada al comunismo.

La Europa del Norte incluye Gran Bretaña, Irlanda, el norte de Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia. Estos países se han caracterizado por una larga tradición histórica de comercio marítimo en cuya base se ha fundado y desarrollado la economía moderna urbana e industrial. Esto ha traído consigo la secularización de la sociedad, el auge del positivismo científico y el sentido imperialista sobre sus dominios en los territorios de ultramar. La filosofía liberal, la economía del interés propio, el desarrollo de las políticas de dominación durante los siglos XVIII y XIX han hecho de esta región, la zona europea de mayor influencia y fuente principal de lo que se puede entender como post-ilustración. 

El Arte de esta región europea estudia y muestra las influencias del mundo de las ideas en la praxis cultural. De aquí que, el artista trate temas que tienen que ver con la urbanización, la formación de las clases sociales, la cultura popular y los movimientos sociales, mezclando su discurso artístico con las teorías políticas, económicas, históricas o sociológicas del mundo occidental.

La Europa del Sur  está bordeada por el Mar Mediterráneo y compuesta por Italia, Grecia, Sur de Francia, España (Sur y Este), Albania y por la costa Adriático de la antigua Yugoslavia. Debemos incluir también a Portugal y el Norte de España. En todos estos países predominó el cristianismo y la misma posición ante el Norte de Europa. 

Las sociedades mediterráneas se consideraron un área cultural continuada. Para decir eso, se pensó en el clima, la agricultura, el ganado y la pesca; en una topografía similar de costas planas con buenos puertos y grandes montañas, algo que condicionó los modos de vida de la región. En el aspecto socio-cultural podemos señalar que, algo si se parecen, pero siempre teniendo en cuenta las idiosincrasias que diferencian a cada país de esta región europea. Nos parecemos en cuanto a que se participa de una cultura no reformada del Cristianismo; de un esquema de parentesco que añade a la figura del padrino que surge, principalmente, de dos ritos de transición: el bautizo y el matrimonio; de la elaboración ritualística y profunda del Santo patrono de un lugar, profesión, etc.; de la dependencia política del más poderoso; de las creencias sobre el poder de lo demoníaco y de los celos y, de la división del trabajo y la moralidad que, por cierto, igualamos a honor y vergüenza.

Literariamente, en esta zona europea, surge más clara la influencia de los valores y categorías utilizadas en la sociedad. De esta manera, en las obras literarias podemos tratar aspectos masculinos como el honor, el orgullo, las reacciones de violencia ante los valores que han sido ultrajados. Aquí, parece que la mujer no tiene honor por si misma, el hombre la defenderá, aunque paradójicamente, la mujer pueda defender a la familia contra todas las fuerzas del mundo. Pero, en todo momento, esta defensa tendrá que realizarse de manera honesta y caminando por la vida con la mirada baja. De aquí que, una característica que podemos considerar generalizada en la cultura mediterránea, sea la consistencia del idioma, el gesto y el símbolo ante el honor y la vergüenza. Además, podemos distinguir un factor que resulta esencial para la comprensión de la Literatura del Sur de Europa y que es el familiarismo. Por familiarismo se entiende una visión del mundo, un ethos, en el que, la principal responsabilidad del individuo es su familia. Esto estará por encima de cualquier idea de lo colectivo, es decir de lo que pueda beneficiar al grupo social completo y producir avances en la modernización del mismo. A esta práctica se le ha considerado como amoral (Banfield, 1958) o como una imagen de una bondad limitada (Foster, 1965), en la que se incluyen valores como la amistad, el honor o la moral, pero dentro de la familia y de los más allegados, por lo que no se construye un modelo de sociedad en continuo progreso, dejándose, casi todo, a la fuerza del destino. 

En resumen, nuestra aproximación a la idea de las Literaturas Extranjeras se va a hacer desde el cruce de dos posiciones que formarán un eje de coordenadas y, por tanto, un punto equidistante, tanto del eje X como del eje Y. El eje de las Xs estará apoyado en la idea de lo fonémico, émico o culturalmente específico, es decir, de la perspectiva de que la Literatura de una zona determinada se puede explicar de acuerdo con las características de esa cultura y de las definiciones que de ella hacen sus habitantes. El eje de las Ys estará sustentado en lo fonético, ético (etic) o universal, esto es, en la creencia de que la Literatura también se puede analizar buscando ciertos universales desde fuera de su propia cultura, sobre todo, cuando el carácter o personaje a analizar se ha convertido en un arquetipo: El Quijote, Fausto, Otelo o Julieta. Más aún, lo que intentaremos será mediar entre estas dos posiciones para poder hacerlas dialécticas, integradoras y no excluyentes.

 La percepción inmediata de las cosas tampoco parece posible. Si ponemos el ejemplo del sistema de parentesco, tan estudiado por los antropólogos, percibimos que, algo que es visto como un lenguaje, no tiene referencias a la realidad o la naturaleza y sólo las tiene hacia sí mismo. 
La Ficción se diferencia de la Historia por que no clama por la verdad. De todas formas, se puede hablar de imaginación histórica dado que el autor posee una libre y pura imaginación que no es, en modo alguno, arbitraria. El escritor va a construir un cuadro en el que se va a narrar sucesos, hacer descripciones de situaciones, exhibir motivos o analizar personajes que, la mayor parte de las veces y, al estar localizados en un tiempo y en un lugar concretos, coinciden con el contexto situacional de un momento histórico determinado. Lo que sí puede hacer el autor es cambiar el nombre al contexto elegido para su acción con el fin de darle un mayor contenido simbólico. 
De esta ambigüedad podemos deducir que, para explicar el texto literario, es necesario enmarcarlo en varios niveles: en las estrategias empleadas y rituales utilizados para dar forma al escrito; en la realidad social simbolizada o no por el autor y, en el mundo de las ideas o ideologías reinantes en el pasado y en el momento en el que el texto se ha escrito. 

La Literatura se va formando a partir de la sucesión de varias etapas que tienen que ver con las crónicas, la historia, las formas, los modos de argumentar y sus implicaciones ideológicas. Las crónicas y la historia sirven para seleccionar los hechos y los datos que se encuentran en un orden temporal que puede o no ser reproducido por el escritor. La crónica es absorbida dentro de la historia en donde se la temporiza con un principio, un medio y un final, al mismo tiempo que se desarrollan motivos inaugurales, medios y finales de la ficción. Estos motivos, mejor o peor plasmados, son los que surgen de la imaginación no arbitraria del autor y los que dan originalidad a su obra, pues han de ser empleados para llamar la atención emocional y racional del público lector.

Estos procesos y motivos se encuentran siempre contextualizados. Esto es, son los que tienen que ver con el contexto social y cultural de cada zona del mundo y son los que diferencian a las literaturas de los distintos países, es decir, son los que nos obligan a hablar de Literaturas Extranjeras por distintas a la nuestra y a los valores culturales que de ella se desprenden.
Por eso, cuando se habla de Literaturas Extranjeras, hay que intentar encontrar, identificar y sacar a la luz, las categorías más profundas de cada cultura pues, ahí, es donde se van a encontrar las distintas imaginaciones literarias y, por supuesto, sus productos en forma de poesía, novela, cuento o teatro.