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La Narrativa Femenina Indo-Angla 1950-1960
Kamala Markandaya, Nayantara Sahgal, Ruth Prawer Jhabvala y Anita Desai (1).1/3
Nuria López Fernández, Universidad de Sheffield (UK)
Carmen Escobedo de Tapia, Universidad de Oviedo.
ISBN- 84-9714-036-2
 

Palabras clave: Kamala Markandaya, Nayantara Sahgal, Ruth Prawer Jhabvala y Anita Desai, indo-angla, swami, gandhiano y gandhismo.

La abundante y significativa presencia de autoras en el ámbito literario indo-anglo actual nada tiene que ver con la situación existente al respecto en la década que siguió a la independencia de la India en 1947. Por aquel entonces, la novela indo-angla moderna que había comenzado a finales de los años 20 con las obras de K. S. Venkataramani, Mulk Raj Anand y Raja Rao aún no estaba consolidada, aunque comenzaba a recibir un fuerte impulso con la aparición de una nueva generación de autores que produjo las primeras novelas indo-anglas de la India independiente. La presencia de escritoras indo-anglas antes de la independencia había sido muy escasa y si al hablar de la novela indo-angla en general decíamos que el género no estaba consolidado, menos aún podemos hablar de la existencia en ese momento de una tradición de novela indo-angla femenina (entendida como novela escrita por mujeres). 

Las razones que explican esta ausencia de novelistas indo-anglas con anterioridad a la década de los 50 se desprenden directamente de la situación de la mujer india en una sociedad donde los valores patriarcales estaban fuertemente arraigados. La educación de la mujer, factor imprescindible para facilitar su acceso a la lectura y a la escritura, no era todavía un derecho básico del sexo femenino en la India, ya que el papel de madre y esposa se consideraba el objetivo principal de la mujer en la sociedad. 

Si bien las creencias religiosas dificultaron en muchas ocasiones el proceso de liberación de la mujer, no debemos olvidar que no todos los ‘males’ procedían del seno de la sociedad india. Es cierto que muchos de los primeros defensores de la igualdad de la mujer india eran hombres educados en occidente que tomaban como modelo la situación de la mujer occidental, pero también es cierto que la colonización tuvo efectos negativos en la situación de la mujer india. De hecho, durante más de dos décadas antes de la independencia en 1947 el primer objetivo de los indios fue conseguir la independencia política de Gran Bretaña, lo cual dejó la lucha por la igualdad de derechos para la mujer relegada a un segundo plano.

Esta breve referencia al contexto socio-cultural de la mujer india a finales de los 40 y principios de los 50 puede explicar por qué la publicación de las primeras novelas de un grupo de autoras indo-anglas durante la década de los 50 y primeros años de la década de los 60 fue un hecho relevante en la literatura indo-angla en general y la novela indo-angla femenina en particular. Kamala Markandaya con Nectar in a Sieve y Nayantara Sahgal con Prison and Chocolate Cake en 1954, Ruth Prawer Jhabvala con To Whom She Will en 1955, y Anita Desai con Cry, the Peacock en 1963 formaron el grupo de novelistas indo-anglas que iban a sentar las bases de la novela indo-angla femenina en la etapa de la post-independencia. Todas ellas continuaron escribiendo en las décadas siguientes y son en la actualidad autoras consagradas de la literatura indo-angla contemporánea. 

La inclusión de Ruth Prawer Jhabvala en este grupo merece una mención especial. Estrictamente hablando esta escritora no podría calificarse como indo-angla, ya que su lugar de origen es Alemania. Sin embargo, su traslado a la India, de donde procedía su marido, en 1951 le proporcionó material literario para sus primeras obras, que reflejan la vida del subcontinente indio desde su perspectiva de inmigrante. Por esta razón, y por supuesto por su elección del inglés como lengua literaria, Jhabvala se incluye normalmente en el grupo de escritoras indo-anglas.
Cuando en 1954 Kamala Markandaya publicó Nectar in a Sieve ninguna novela indo-angla había alcanzado antes un reconocimiento internacional tan significativo como el alcanzado por esta obra. La popularidad de la novela, que se tradujo a diecisiete idiomas, pudo deberse al desconocimiento de la India rural que por entonces tenían los lectores occidentales. La novela está narrada en primera persona por Rukmani, una campesina del sur de la India que tras haberse casado a los doce años y ser madre de seis hijos a los veinticuatro, sufre una vejez prematura acentuada por el esfuerzo que requiere adaptarse a los cambios que la modernización provoca en la sociedad india tradicional y rural a la que ella pertenece.

Cuando la apertura de una industria de curtido de pieles destruye el modo de vida tradicional de su pueblo natal, Rukmani y su familia se ven obligados a emigrar a la ciudad, donde la adaptación en absoluto resulta fácil para la gente que llega del entorno rural. A través de las dicotomías tradición/cambio y contexto urbano/contexto rural, Markandaya refleja en la novela el choque cultural entre oriente y occidente. La presencia occidental se materializa en la obra en el personaje de Kenny, el médico y misionero inglés. La actitud resignada de Rukmani ante el sufrimiento que ella considera providencial resulta incomprensible para Kenny, educado en el racionalismo occidental. A través de Kenny y Rukmani, Markandaya refleja el contraste entre la fe de oriente y el racionalismo de occidente, de modo que ambos personajes adquieren un carácter simbólico en la novela y su caracterización carece en cierta media de profundidad psicológica y complejidad. Lo mismo puede decirse del resto de personajes principales de la novela, lo que muestra que el interés de Markandaya en esta obra en particular es llamar la atención sobre algunos de los problemas sociales que afectan a la sociedad india en la post-independencia.

En su segunda novela, Some Inner Fury, publicada en 1955, Markandaya recurre de nuevo a la narración en primera persona y una vez más elige un narrador femenino. En el contexto del movimiento independentista Quit India que comenzó en 1942 en contra de la ocupación británica, la novela se fija en la tensión generada entre los valores occidentales y orientales a través de la relación entre una joven india y su amante inglés. A pesar de que la novela ha sido interpretada de formas diversas por la crítica (enfatizando en ocasiones su carácter político y en ocasiones la relación intercultural de los protagonistas), dos aspectos concretos adquieren una relevancia significativa en esta novela: el impacto de la educación y la cultura occidental en la apariencia de los indios, y el conflicto entre la India y Gran Bretaña heredado de la etapa colonial.
El interés por mostrar el contraste entre oriente y occidente que Markandaya refleja en sus dos primeras novelas no desaparece en obras posteriores, aunque se aborda de forma diferente mediante la introducción de nuevos temas como la neocolonización o la invasión tecnológica en el modo de vida tradicional indio. Estos conflictos se trasladan siempre a un nivel personal que representan los protagonistas de las obras. Así, en The Coffer Dams los técnicos británicos se enfrentan con la tribu india que ha sido obligada a abandonar el lugar donde se va a construir una presa, alejándose así del río que adoran como si de un dios se tratase. En Pleasure City la construcción de un complejo turístico en la costa india destruye el modo de vida tradicional de un pueblo marinero. Además de la similitud temática, ambas novelas comparten el choque cultural que produce el contacto de personajes europeos e indios.

El contraste cultural adquiere un cariz muy negativo en The Nowhere Man, que muestra la discriminación  sufrida por los indios en Inglaterra e incluso en su propio país,  donde los británicos proclaman su superioridad racial sobre la población colonizada. Cuando Srinivas es declarado criminal político en la India y decide abandonar su país, elige Inglaterra como su destino, elección que no deja de ser paradójica debido al resentimiento que Srinivas siente hacia los británicos. En Inglaterra, la adaptación al nuevo entorno resulta difícil para él y su esposa, sus rasgos físicos no les permiten olvidar que son considerados inferiores y sus fuertes lazos de unión con la India no consiguen que el matrimonio pueda integrarse en la sociedad de su tierra adoptiva. Sus dos hijos nacen en Inglaterra y, como representantes de la segunda generación de inmigrantes, crecen como ingleses y adoptan los valores de la sociedad occidental. Esto resulta doloroso para sus padres y crea en ellos una sensación de perdida, están perdiendo parte de su cultura, de sus tradiciones. 
La novela refleja la ola de violencia racial de los años 60 en Inglaterra y los prejuicios imperialistas de los británicos hacia los inmigrantes que llegan de las colonias. El retrato que Markandaya hace de la sociedad británica de ese momento es negativo y fuertemente critico: la intolerancia y el racismo dominan en una sociedad imperialista que cuando impone su presencia en las colonias espera sin embargo ser bien acogida y respetada. 

Esta no es la única crítica a los valores de la sociedad occidental en las novelas de Markandaya. La extrema importancia de lo material en occidente se refleja en A Silence of Desire y Possession y se opone al énfasis en lo espiritual en oriente. Enfrentando ambos valores, Markandaya finalmente presenta lo espiritual como el valor triunfador que garantiza la salvación moral del ser humano. Aquellos personajes indios que temporalmente abandonan su apego a la vida espiritual en favor del materialismo occidental terminan sufriendo una degeneración moral que finalmente les hace regresar al refugio de lo espiritual en la tradición india. Así ocurre por ejemplo en Possession, donde el artista Val regresa a la India y a la instrucción de su swami tras haber vivido en Inglaterra bajo el mecenazgo de una rica mujer inglesa que intentaba hacerle desarrollar su talento dentro del contexto ‘civilizado’ de la sociedad occidental. 

El tema del encuentro intercultural entre británicos e indios también aparece con frecuencia en la obra de Ruth Prawer Jhabvala, principalmente reflejado a través de las relaciones personales de los personajes. En Esmond in India, Jhabvala narra la historia de un matrimonio formado por un hombre europeo y una chica india que no consigue sobrevivir a causa de las diferencias culturales entre ellos. En A Backward Place, A New Dominion y Heat and Dust, Jhabvala retrata las experiencias de mujeres europeas en la India. Las tres protagonistas de A Backward Place son Judy, una mujer inglesa casada con un indio; Etta, de origen húngaro, divorciada de un indio y convertida posteriormente en la amante de un hombre de negocios indio; y Clarissa, una artista inglesa enamorada del romanticismo de la India. Judy y Etta son dos personajes opuestos: la primera está dispuesta a adaptarse a la vida tradicional de las extensas familias hindúes y a sacrificarse para conservar su matrimonio, mientras la segunda no está preparada para realizar ningún tipo de sacrificio. A través de sus relaciones personales con hombres indios o de su devoción por el mundo espiritual indio, los tres personajes establecen fuertes lazos con la India . Cuando sus vidas se ven afectadas por diversas crisis ninguno de ellos es capaz de abandonar su país adoptivo, de modo que la India aparece retratada como una prisión de la que no se puede escapar y que condena a los que la visitan a permanecer en ella. En general, la India es retratada, como el título de la novela indica, como un lugar pobre y atrasado. 

En A New Dominion el retrato de la India tampoco puede considerarse positivo. Una de las figuras mas destacadas de la novela es el swami, que utiliza su poder de persuasión para influenciar y aprovecharse de Lee, Margaret y Evie, tres chicas occidentales que han viajado a la India para liberarse del materialismo de occidente. Paradójicamente, los valores del swami al que siguen fielmente son precisamente el materialismo y lo mundano. 

La crítica ha señalado que en estas tres novelas la actitud de Jhabvala hacia la India es muy diferente a la que aparece en sus dos primeras obras: To Whom She Will y The Nature of Passion, donde la mirada de inmigrante que tiene la autora sirve para retratar objetivamente las costumbres y el modo de vida de la clase media india durante la post-independencia. Con un tipo de narración sencillo, basado más en escenas que en comentarios o narración extensa, las dos obras giran en torno a temas como el matrimonio y el amor, el papel de las castas y los lazos familiares en la sociedad de la post-independencia o los intentos de occidentalización por parte de algunos personajes indios. Aunque en el retrato de ciertos aspectos de la sociedad india la autora deja ver su ironía, no refleja sin embargo una actitud critica o de condena contra su país adoptivo, rasgo que sí aparece por el contrario en las obras citadas en primer lugar. 


1.   Este será un análisis general de las novelas de estas autoras. No se incluirán, sin embargo, sus historias cortas o ensayos.