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Palabras
clave:
Shashi Deshpande, Rama Mehta, Namita Gokhale, Nina Sibal, Gita Mehta,
occidentalización, patriarcado, tradición india, mujer india educada, nuevas
tendencias narrativas.
Tras la
primera generación de novelistas indo-anglas de la postindependencia, la
novela indo-angla escrita por mujeres continúa fortaleciéndose durante las décadas
de los 70 y los 80 con la aparición de las primeras obras de un nuevo grupo
de escritoras. Durante los 80, algunas de estas autoras continuaron la temática
introducida por novelistas indias anteriores. Así, los temas tratados en
muchas de las obras de Shashi Deshpande y la única novela de Rama Mehta, Inside
the Haveli (1977), coinciden en gran parte con los abordados por Anita
Desai en sus novelas.
Otras,
sin embargo, principalmente a finales de los 80, optaron por nuevos caminos
literarios, con nuevos temas y nuevas narrativas. Este es el caso, por
ejemplo, de Gita Mehta y Nina Sibal, que orientaron sus novelas más hacia
temas históricos y metafísicos que a la crítica de los valores patriarcales
de la sociedad india contemporánea.
Situada
cronológicamente entre estas dos tendencias generales y sin pertenecer a
ninguna de ellas, Paro: Dreams of Passion
(1984), la primera novela de Namita Gokhale, constituyó una innovación temática
y narrativa en la novela indo-angla femenina, convirtiéndose en la novela
pionera de la narrativa erótica indo-angla, que posteriormente continuaría
con Shobha De.
Estas
dos orientaciones generales en la narrativa de estas escritoras son un reflejo
de la sociedad india del momento, que buscaba el equilibrio y compromiso entre
la permanencia de los valores tradicionales y la adquisición de ideas
llegadas de occidente. En el caso concreto de la mujer india, este
“enfrentamiento” entre lo tradicional y lo moderno es especialmente
relevante para explicar la evolución de la narrativa indo-angla femenina
durante los 70 y los 80.
Los
años 70 fueron decisivos en el desarrollo de la conciencia feminista entre
las mujeres indias. En 1974, el informe Towards
Equality, emitido por el Committee on the Status of Women in India (bajo
el mandato de la Primera Ministra Indira Gandhi) ponía de manifiesto que la
mujer india continuaba sufriendo grandes desigualdades respecto al hombre en
diferentes ámbitos sociales (educativo, económico, etc.). Fueron muchas las
organizaciones de mujeres que se formaron a partir de 1975 para defender los
derechos de la mujer india, ocupándose de temas como la violencia doméstica
o la continuidad de la práctica de la dote. Estas organizaciones se dedicaron
también a la investigación de la situación de la mujer. Este interés se
reflejó además en el mundo académico con la formación de la Asociación
India de Estudios de la Mujer en 1981.
La
fuerza del movimiento feminista durante la década de los 70 se refleja en
gran parte de la narrativa indo-angla femenina de esta época. Tal es el caso
de la única novela de Rama Mehta, Inside
the Haveli (1977), la mayoría de las novelas de Shashi Deshpande, e
incluso de la primera novela de Namita Gokhale, Paro:
Dreams of Passion (1984), que introduciendo por primera vez escenas eróticas
en una novela femenina subvierte la imagen tradicional de la mujer India
generalmente identificada únicamente como esposa y madre.
Como
hemos mencionado anteriormente, las novelas de Shashi Deshpande y Rama Mehta
guardan un paralelismo temático
con las novelas de Anita Desai. Al igual que ésta, Deshpande y Mehta ofrecen
una visión realista de la mujer india contemporánea de clase media,
frecuentemente atrapada entre las restricciones de una tradición milenaria y
las libertades de una nueva India cada vez más influenciada por ideas
occidentales.
La
protagonista de Inside the Haveli
(1977), de Rama Mehta,
es Geeta, una joven educada en Bombay que al contraer matrimonio se traslada a
vivir con la tradicional familia de su esposo en Udaipur. La novela muestra cómo
el concepto del honor masculino marca la vida de las mujeres en el haveli,
implicando estrictas restricciones físicas y psicológicas a las que Geeta no
está acostumbrada. La experiencia de Geeta es muy similar a la de Monisha en Voices in the City (Anita Desai, 1965): ambas han recibido una
educación, viven enclaustradas tras sus matrimonios, sometidas tanto a la
autoridad de sus suegras como a la de sus maridos.
Shashi Deshpande también
elige a la mujer india educada como protagonista de muchas de sus obras. En su
primera novela, The
Dark Holds no Terrors, publicada en 1980, Deshpande narra la historia de
Sarita, una joven mujer india que, tras conseguir licenciarse en Medicina y
casarse por amor (contradiciendo los deseos de sus padres en ambas ocasiones),
ve cómo su matrimonio se deshace debido a la incapacidad de su marido de
aceptar el éxito profesional de su esposa. Manu interpreta los abundantes
ingresos económicos de Sarita como un ataque a su autoridad, y a la vez a su
masculinidad, provocándole un cambio de carácter que lo convierte en un
violador.
Sarita
incluso llega a sentirse culpable del comportamiento de su marido. La
responsabilidad que la protagonista siente por la pérdida de masculinidad de
su esposo refleja la influencia en la mente femenina de la creencia patriarcal
de que el cuerpo de la mujer pertenece al hombre. Este sentimiento de
culpabilidad muestra el gran arraigo de las ideas tradicionales, que no
permite aún que la mujer india pueda vivir prescindiendo totalmente de ellas,
éstas siguen marcando su vida de una forma clara.
Incapaz
de buscar refugio en su familia (por haber contraido matrimonio con Manu en
contra de la voluntad de sus padres), Sarita se siente aislada, incapaz de
tomar una decisión, y finalmente decide acomodarse a su situación. Es en
momentos como éstos en los que Deshpande muestra las contradicciones de la
vida de una mujer india educada: una mujer que inicialmente se opone a la
tradición para conseguir cierta independencia pero que termina siendo vencida
por la fuerza de la tradición en su entorno social.
La
protagonista de Roots and Shadows
(1983) también contradice a su familia y contrae matrimonio con una persona
de su propia elección. El carácter e ideas de este personaje contrastan
totalmente con las del resto de mujeres de la familia, que representan a
generaciones anteriores de mujeres indias, cuyo propósito en la vida es el
matrimonio y la maternidad, sin reclamar un espacio para sus propios intereses
y deseos, para su propia identidad.
Pero
a pesar de sus “modernos” ideales y de su reivindicación de la
independencia y libertad de la mujer, Indu termina por convertirse en una
mujer sumisa. Indu es consciente que finalmente se está comportando como las
mujeres de generaciones anteriores, un comportamiento que siempre rechazó con
burla. Como en The Dark Holds no Terror, en Roots
and Shadows la joven protagonista sucumbe a la presión social, a la
tradición, y sus deseos de cambio no se realizan.
Tras Inside
the Haveli de Rama Mehta y las dos primeras novelas de Shashi Deshpande,
irrumpe en la escena literaria indo-angla femenina Paro:
Dreams of Passion (1984), la
primera novela de Namita Ghokale.
La obra fue un éxito inmediato tanto en la India como en Occidente. La
historia está ambientada en Delhi y Bombay. En esta última ciudad había
vivido la autora durante los primeros años de matrimonio. Tras fracasar como
editora de una revista de cine, ella y su marido se trasladaron a Delhi, donde
disfrutaron tanto de temporadas de gran apogeo económico como de periodos de
graves dificultades financieras. La experiencia de su estancia en las dos
ciudades proporcionó a Gokhale
material suficiente para escribir su primera novela, que según ella pretendía
ser una crítica a las excesivas pretensions de la clase alta de Delhi.
Paro:
Dreams of Passion
está considerada como la primera novela indo-angla escrita por mujeres que
introdujo referencias eróticas de una forma directa y franca. Su obra fue
pionera en el género erótico que posteriormente ha hecho famosa a Shobha De
en el ámbito de la literatura indo-angla femenina.
Gokhale también retrata sin tapujos el
coqueteo de los personajes con el alcohol, las drogas y el adulterio. No hay
demasiadas insinuaciones en su narrativa, la historia se despliega ante el
lector de una forma transparente que contrasta con la mayor introspección de
la mayoría de la narrativa indo-angla femenina hasta ese momento. A pesar del
éxito rotundo e inmediato de su primera novela, Gokhale no volvió a escribir
durante los diez años siguientes.
Shashi Deshpande es la
escritora más prolífica de esta generación de escritoras. Continúa
escribiendo durante los últimos años de los 80 y durante la década de los
90. En las obras de este periodo su interés temático sigue siendo la lucha
de la mujer india educada por alcanzar mayor independencia en una sociead
tradicional.
En That
Long Silence (1988), la protagonista, Jaya, a pesar de haber recibido una
educación y conocer el pensamiento occidental, termina anhelando ser
considerada una esposa perfecta. Aunque es consciente del sufrimiento que
implica amoldarse al ideal indio de la esposa perfecta, basado a su vez en
figuras mitológicas femeninas como Sita, Jaya opta por el silencio y la
pasividad. En un discurso dado en Zürich en 1997, Deshpande señalaba que
in India, myths are perhaps
even more powerful, for they have been with us in a long and unbroken
tradition. […] The myths continue to be a reference point for people in
their daily lives and we have so internalised them that they are part of our
psyche, part of our personal, religious and Indian identity.
Estas palabras de Deshpande sirven para
explicar en parte el comportamiento de la protagonista. Java ha internalizado
el mito de Sita como ideal de esposa, y sigue ese ideal como un punto de
referencia de gran importancia en su vida. La narración en primera persona
permite confirmar la fuerte consciencia que Jaya tiene de su situación, y
permite además ver la contradicción entre lo que piensa y lo que hace,
contradicción que acentúa aun más las fuerzas opuestas que guian la vida
del personaje.
En The
Binding Vine, publicada en 1993, Urmila encuentra el diario y los poemas
escritos por su suegra, en los que ella revela algunas de las injusticias
sufridas en su matrimonio. Los escritos se convierten en una fuente de
inspiración para Urmila, que lucha contra injusticias semejantes. La
alternancia de primera y tercera persona en la narración, combinando tiempo
presente y pasado respectivamente, permite contraponer la historia de dos
mujeres de diferente generación que se enfrentan a problemas similares.
Estructuralmente hablando, A
Matter of Time (1996) presenta una forma muy semejante. Cuatro
generaciones de mujeres, todas pertenecientes a la misma familia, forman el núcleo
de la historia. La doble perspectiva temporal es la estrategia narrativa que
desvela alternativamente el pasado y el presente de la vida de estas mujeres.
Las dificultades maritales ocupan un lugar central en la trama, de hecho han
sido las causantes de que todas las mujeres se hayan reunido de nuevo en la
casa natal.
Con excepción de su última novela, Small
Remedies (2000), en la que se narra la historia de una mujer a la que se
le ha encargado que escriba la biografía de una conocida cantante, y que
explora la imposibilidad de reflejar todos los matices de la vida con
palabras, todas las novelas de Deshpande analizan la situación de la mujer
india de clase media, generalmente educada.
Su obra novelística compone un universo primordialmente femenino. Como
Anita Desai, Deshpande presta especial atención a los procesos psicológicos
de las protagonitas, indaga en sus pensamientos y sus miedos, a la vez que
descubre su determinación. Sin plantearse dedicar su escritura a personajes
femeninos, Deshpande los ha retratado en mucha más profundidad que a los
personajes masculinos. Ella misma señala que la mayor parte de su escritura
comes out of my own intense
and long suppressed feelings about what it is to be a woman in our society; it
comes out of the experience of the difficulty of playing the different roles
enjoined upon me by society, out of the knowledge that I am something more and
something different from the sum total of these roles. My writing comes out of
my consciousness of the conflict between my idea of myself as a human being
and the idea that society has of me as a woman.
Es
precisamente, como hemos señalado anteriormente, esta lucha entre la
identidad que la mujer india desea y la que se le impone por la sociedad
patriarcal en la que vive, lo que domina la mayoría de las historias narradas
por Deshpande. La atención que esta escritora presta a la vida de la mujer
india ha llevado a la crítica literaria a calificar su obra como
“feminista”. Deshpande, sin embargo, ha manifestado en diferentes
ocasiones que no se siente unida a ningún movimiento feminista ni a un grupo
de escritoras feministas en particular; la presencia femenina en sus obras
surge de su propia experiencia de forma natural.

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