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Literaturas extranjeras



 
 

23.  El mundo narrativo de Virginia Woolf. Estudio de Mrs Dalloway. 4/4


Jose L. Caramés Lage
Universidad de Oviedo
ISBN-84-9714-031-1

 

Mundo de las ideas.

A Virginia Woolf es difícil acercarse como crítico literario.  Se sabe que sus predecesoras fueron novelistas como Jane Austen y George Eliot. Que sus modelos literarios pueden centrarse en la picaresca de Thomas Nashe; en las excentridades de Sterne y de James Joyce y en todos los escritores que han seguido la línea de la innovación, la experimentación, las concentraciones del love interest  y la utilización del stream of consciousness.

La ficción para Virginia Woof no es una crítica de la vida, sino una recreación de las complejidades de la experiencia entendida ésta como un flujo continuo que debe ser comunicado a través del novelista.

La obra de Virginia Woolf se centra en las dicotomías: el hecho que es lo que hay; la visión o lo que se ve; el alma y el cuerpo. Cada una de las novelas de la autora inglesa representan una dualidad entre el hecho y la visión en diversas formas. Cada forma enfatiza diferentes aspectos de sus relaciones y ofrece nuevas aproximaciones interpretativas. Así sus primeras novelas hacen hincapié en la soledad y el aislamiento; en que el ser humano, sus personajes, no poseen proyectos de vida o propósitos finales. En el período medio de su creación literaria sus características ideológicas se centran en la separación generalizada de los individuos, en cuanto que da una gran importancia a la visión como una posible cura o salvación de la condición humana. En su última fase,  sus últimas novelas están escritas hacia el mundo del hecho, de la actividad como fuente de esperanza para la persona dentro del caos y del desastre.

A V. Woolf ideológicamente se le ha tratado como representante de los años 1920. Se le ha descrito como impresionista, sin tema fijo o incluso sin ningún tema como objeto literario. Se dice que intenta relacionar a los organismos, seres vivos y objetos, con el contexto, para que “lo de dentro” y “lo de fuera” de aquellos consigan la armonía. En este proceso se habla de su anhelo por comunicar percepciones, el tema del tiempo y del espacio, de la personalidad y de sus relaciones, y, por fin de la muerte.

Todos estos vértices de una figura geométrica irregular se asentarían en un entorno construido entre su mundo subjetivo y su mundo real. Su ámbito estaría dentro del pensamiento mitológico en cuanto que este se muestra dominado por la tendencia de  nuestra artista a transformar el mundo real en intuiciones metafísicas que nos llevan a suponer las antiguas regiones y direcciones espaciales. Así se podría hablar de que sus personajes poseen una energía especial y específica de la conciencia; una percepción lingüística, lógica o mítica de sus realidad; un sentido del tiempo y del espacio que nos habla del antes y del después, del arriba y del abajo, de la derecha y de la izquierda, de la luz y de la oscuridad y del día de la noche, formando regiones de orden espacial que tienen que ver con ciertas figuras o representaciones geométricas que plasman diferentes filosofías. Como ejemplo podríamos decir que el empirismo o pragmatismo es una filosofía recta, lineal; pero el mundo platónico sería  una filosofía circular y de mundo esférico.

Por último señalar que la separación y el acercamiento espacial entre personas y objetos conducen a un deseo propio de nuestra escritora que es el de buscar el sentido auténtico de los seres y de los objetos. Aquí se semeja a M. Hopkins en cuanto que nos habla del mundo interior y exterior de los objetos que se unen y desunen entre sí completando una especie de red de relaciones en donde se puede hablar según la cultura de cada uno a niveles distintos.

Al mismo tiempo podemos decir que el tiempo es fundamental en la obra de V. Woolf. Generalmente se habla de un nacimiento, de un crecimiento, de un devenir y de una vida en el tiempo. Pero cuando el ser humano no se conforma con la mera contemplación de lo divino es cuando se pasa a la Historia. La Historia y la Narración comienzan a fluir entre lo sagrado, lo real y la vida cotidiana, esto es, con lo dado, lo establecido, lo palpable, lo real. Esta cotidianidad es lo que pesa sobremanera en la obra de Virginia Woolf y anhela superarla y percibir una nueva vida a través de la visión de un mundo psicológico, individualizado, pleno de percepciones, aislado y con un futuro lleno de visiones inciertas que sólo la muerte podrá aclarar.

Lección virtual: video conferencia.

Práctica resuelta.

¿Como comentar los conceptos de mundo del hecho y mundo de la visión en Virginia Woolf?

Resumen práctica.

Estos dos conceptos vendrán dados por el análisis del mundo simbólico y el mundo de las ideas.

Bibliografía.

Bell, Q., (1977-82), The Diary of Virginia Woolff, Q. Bell, Londres.

Bennett, J., (1945), Virginia Woolf: Her Art as a Novelist, Londres.

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James, W., (1890), The Principles of Psychology, Henry Holt, Nueva York.

Johnstone, J. K., (1954), The Bloomsbury Group, Londres.

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Sanders, A., (1994), The Short Oxford History of English Literature, Oxford University Press, Oxford.

Zwerdling, A., (1986), Virginia Woolf and the Real World, Berkeley.