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Mundo de las
ideas.
A
Virginia Woolf es difícil acercarse como crítico literario. Se sabe que sus predecesoras fueron novelistas como Jane
Austen y George Eliot. Que sus modelos literarios pueden centrarse en la
picaresca de Thomas Nashe; en las excentridades de Sterne y de James Joyce y
en todos los escritores que han seguido la línea de la innovación, la
experimentación, las concentraciones del love
interest y la utilización
del stream of consciousness.
La
ficción para Virginia Woof no es una crítica de la vida, sino una recreación
de las complejidades de la experiencia entendida ésta como un flujo continuo
que debe ser comunicado a través del novelista.
La
obra de Virginia Woolf se centra en las dicotomías: el hecho que es lo que
hay; la visión o lo que se ve; el alma y el cuerpo. Cada una de las novelas
de la autora inglesa representan una dualidad entre el hecho y la visión en
diversas formas. Cada forma enfatiza diferentes aspectos de sus relaciones y
ofrece nuevas aproximaciones interpretativas. Así sus primeras novelas hacen
hincapié en la soledad y el aislamiento; en que el ser humano, sus
personajes, no poseen proyectos de vida o propósitos finales. En el período
medio de su creación literaria sus características ideológicas se centran
en la separación generalizada de los individuos, en cuanto que da una gran
importancia a la visión como una posible cura o salvación de la condición
humana. En su última fase, sus
últimas novelas están escritas hacia el mundo del hecho, de la actividad
como fuente de esperanza para la persona dentro del caos y del desastre.
A
V. Woolf ideológicamente se le ha tratado como representante de los años
1920. Se le ha descrito como impresionista, sin tema fijo o incluso sin ningún
tema como objeto literario. Se dice que intenta relacionar a los organismos,
seres vivos y objetos, con el contexto, para que “lo de dentro” y “lo de
fuera” de aquellos consigan la armonía. En este proceso se habla de su
anhelo por comunicar percepciones, el tema del tiempo y del espacio, de la
personalidad y de sus relaciones, y, por fin de la muerte.
Todos
estos vértices de una figura geométrica irregular se asentarían en un
entorno construido entre su mundo subjetivo y su mundo real. Su ámbito estaría
dentro del pensamiento mitológico en cuanto que este se muestra dominado por
la tendencia de nuestra artista a
transformar el mundo real en intuiciones metafísicas que nos llevan a suponer
las antiguas regiones y direcciones espaciales. Así se podría hablar de que
sus personajes poseen una energía especial y específica de la conciencia;
una percepción lingüística, lógica o mítica de sus realidad; un sentido
del tiempo y del espacio que nos habla del antes y del después, del arriba y
del abajo, de la derecha y de la izquierda, de la luz y de la oscuridad y del
día de la noche, formando regiones de orden espacial que tienen que ver con
ciertas figuras o representaciones geométricas que plasman diferentes filosofías.
Como ejemplo podríamos decir que el empirismo o pragmatismo es una filosofía
recta, lineal; pero el mundo platónico sería
una filosofía circular y de mundo esférico.
Por
último señalar que la separación y el acercamiento espacial entre personas
y objetos conducen a un deseo propio de nuestra escritora que es el de buscar
el sentido auténtico de los seres y de los objetos. Aquí se semeja a M.
Hopkins en cuanto que nos habla del mundo interior y exterior de los objetos
que se unen y desunen entre sí completando una especie de red de relaciones
en donde se puede hablar según la cultura de cada uno a niveles distintos.
Al
mismo tiempo podemos decir que el tiempo es fundamental en la obra de V. Woolf.
Generalmente se habla de un nacimiento, de un crecimiento, de un devenir y de
una vida en el tiempo. Pero cuando el ser humano no se conforma con la mera
contemplación de lo divino es cuando se pasa a la Historia. La Historia y la
Narración comienzan a fluir entre lo sagrado, lo real y la vida cotidiana,
esto es, con lo dado, lo establecido, lo palpable, lo real. Esta cotidianidad
es lo que pesa sobremanera en la obra de Virginia Woolf y anhela superarla y
percibir una nueva vida a través de la visión de un mundo psicológico,
individualizado, pleno de percepciones, aislado y con un futuro lleno de
visiones inciertas que sólo la muerte podrá aclarar.
Lección
virtual: video conferencia.
Práctica
resuelta.
¿Como
comentar los conceptos de mundo del hecho y mundo de la visión en Virginia
Woolf?
Resumen práctica.
Estos
dos conceptos vendrán dados por el análisis del mundo simbólico y el mundo
de las ideas.
Bibliografía.
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