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Escribe
también The Use of Poetry y The
Use of Criticism que aparecen en 1933. Aquí
se recopilan muchas de las clases y conferencias que dio en Harvard.
También escribe unos volúmenes sobre Sociología, quizás aquí haya
que ver la influencia de su madre y hermana. Thoughts After
Lambeth (1931), The Idea od a Christian Society
(1939) y Notes Towards the
Definition of Culture (1948).
Además, tenemos que mencionar a su Dante, de 1929.
El
máximo reconocimiento le llega con el Premio Nobel de Literatura y con la
Orden del Mérito que le otorgó el rey Jorge VI en el año 1948. Un año
antes de su muerte, su país le concede también la medalla presidencial de la
libertad.
En
1959 viaja con su esposa a Nassau en las Bahamas por causa de su enfermedad,
un enfisema. En 1964 cae profundamente enfermo pero, parece un milagro, se
recupera hasta la Navidad del año 1965 en la que cae otra vez enfermo y
fallece el 4 de enero de 1965.
Contexto.
A
finales del siglo XIX se extiende la idea de progreso que correrá paralela a
la teoría de la evolución de Darwin. La teoría del progreso se basará en
la idea de que la persona, como
individuo libre, es capaz de buscar la democracia y el liberalismo, al mismo
tiempo que se convierte en una persona pragmática y utilitaria dentro de un
sentido honrado religioso que emplear, dentro del protestantismo, el esfuerzo
individual para ganar el premio eterno.
Pero,
dentro de este contexto, T. S. Eliot parece encontrarse incómodo, por lo que
busca en los tiempos pasados, su solución. Parece encontrarla en la Edad
Media, es decir, cuando la religión, la sociedad y el arte expresaban un
conjunto ordenado de valores que eran comunes a toda la sociedad de entonces.
Eliot buscará en este período histórico la síntesis cultural en la que se
concentra toda la realidad europea y que sería capaz de simbolizar todos los
ideales humanos.
Para
T. S. Eliot y, nos lo dice muy bien N. Frye
(1963: 8) , todo lo que acontece después de la
Edad Media se encuentra dentro del declive de la Cristiandad producida por la
división del mundo occidental en naciones diferentes ; por la partición de
la Iglesia en herejías y sectas, y por la separación del conocimiento en
especializaciones, es decir, llega la decadencia de las creencias y de la
cultura occidental. Eliot se opone así a cualquier teoría que signifique
progreso puesto que la desintegración de Europa proviene ya de los tiempos de
Dante y de la época de la reina Ana de Inglaterra. Así visto, el siglo XIX
es un paso más dentro de este deterioro y degradación progresiva.
En
el momento en el que T. S. Eliot está escribiendo The
Waste Land aparece un autor
alemán tan influyente como Spengler y su El
Declive de Occidente. En este
libro aparece la idea de la Historia como una serie de culturas que se
comportan como organismos, lo que hace que al envejecer, estos organismos
pierdan sus energías y lleguen a la senitud.
Eliot
se inclina por una sociedad aparentemente sin clases sociales aunque la
aristocracia debe poseer una función esencial debido a su coherencia interna.
Pero, además, mira hacia la aldea entendida como pequeña comunidad regional
que posee homogeneidad cultural. Aquí, en esta homogeneidad, se encontrará
el resurgir de lo nuevo. De esta idea surgió su interés por el nacionalismo
cultural escocés y galés, algo que, según Eliot, hacia guardar sus
caracteres raciales. todo ésto podemos verlo en los ensayos que escribió
sobre Virgilio y Kipling, autores que se han considerado bastante
imperialistas.
El
cambio de siglo fue un momento álgido en la historia de la cultura por todos
los hallazgos, sobre todo científicos, que van desde la fotografía hasta la
Teoría Cuántica de Max Planck (1900), el psicoanálisis de Sigmund Freud con
si La interpretación de los sueños
(1900), la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein (1905). A esto
hay que añadir las influencias de la literatura francesa, en uno de sus
momentos más importantes de su historia, con Flaubert y Mallarmé y todo el
movimiento simbolista.
En
Gran Bretaña se adapta la aproximación simbolista al texto literario para
surgir el imaginismo., movimiento
iniciado por autores como Ezra Pound y Amy Lowell y que tiene bastante
repercusión internacional.
Se
debe destacar aquí el Renacimiento literario irlandés y, en cuanto que atañe
a Eliot, al poeta de esta nacionalidad, William Butler Yeats. Se puede hablar
de los poetas de la Primera guerra mundial y de su poesía del pesimismo con
autores como Wilfred Owen, Robert Graves (que vivió mucha parte de su vida en
Mallorca) y S. Sassoon.
Lo
que marcó un hecho fundamental en la experimentación poética y, pienso yo,
literaria fue la aparición del poema The
Waste Land en el año 1922.
Supuso un cambio profundo en toda la concepción poética del momento, debido
a la gran cantidad de elementos que introdujo y que asentaron la experimentación
y aún, la interdisciplinaridad, contacto de culturas y textos y, el comienzo
de lo que hoy llamaríamos hipertexto en la crítica literaria de la época de
Internet.
Eliot
recibió influencias de su contexto y de sus conocimientos y contactos en sus
viajes y en su actividad de aprendizaje. Desde sus comienzos como posible
poeta lee a Lord Byron y a Dante Gabriel Rossetti del Grupo Pre-Rafaelita.
Los imita en algunos poemas que escribe y que le van a servir de base
para toda su actividad de entrenamiento poético. Se inspiró en los
simbolistas y, sobre todo, en Jules Laforgue.
Estudió
a los poetas franceses del siglo XIX y, de forma especial, a los dramaturgos
isabelinos que emplea en obras como The
Love Song of J. Alfred Prufrock y
en Portrait of a Lady.
La Biblia, la
poesía metafísica, sus conocimientos de Filosofía, Historia, Antropología,
etc. van a influir contextualmente en su obra. Además, hay que contar siempre
con sus conocimientos del mundo oriental y de sus contrastes con el
occidental.
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