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Los
valores más denigrantes y trágicos estarán representados por Morgoth, Sméagol y Sauron the Great. Este último,
por ejemplo, es el enemigo de los pueblos libres y es calificado con títulos
como: Black Master of the Land of Modor, Eye of the Dark Tower, Seducer,
Betrayer and Shadow of Despair y por el de The Lord of the Rings of
Power. Su verdadera naturaleza está impregnada por la esencia de la
maldad y su terrible energía va a encontrarse durante dos edades en Middle-earth. Todo lo demoníaco gravita en él, pues él mismo es
la maldad y, aunque como se dice en el Libro II de The Lord of the Rings:
“Nothing
is evil in the beginning. Even Sauron was not so “(Cap. II).
Sauron
es reducido al mal ya en la Primera Edad (equivalente a la Creación y a la
prehistoria), cuando se convierte en el sirviente de un más grande poder, el
de Morgoth of Angband, ser anterior en el tiempo que cae en desgracia y
cambia el mundo en los Elder-Days.
De
los extremos de bondad y maldad que aparecen en los personajes de la obra de
Tolkien, pasamos a otra de las características que definen a la narración
fantástica y que es la confusión
geográfica y la inclusión para su
remedio de mapas y esquemas a lo largo de su obra. Así, la primera página
de The Hobbit es un mapa que Tolkien
ha llamado Thror´s Map. La última página de esta obra es otro mapa,
el de Wilderland. Además, el libro está lleno de dibujos descriptivos
y explicativos a semejanza de fotografías como los de The Trolls, The Mountain-path,
The Front Gate o el del Lake
Town.
En
The Lord of the Rings
aparece, también en la primera página, The
Key to the Maps of Middle-earth, mapa general compuesto por los que
aparecerán en las páginas 30, 32, 234, 432, 626
y 930 y que nos ayudan a contextualizar la acción de los 6 libros que
componen su principal obra. También, en su último volumen, The
Silmarillion, aparecerá el mapa de Beleriand y el de las Tierras
del Norte.
La
lucha en grandiosas batallas, otra
de las características de la Literatura Fantástica, es constante en la obra
de Tolkien. De las batallas más importantes, unas 17, escogeremos por
importancia dos: The Battle of Five Armies, fechada en la Tercera Edad,
año 2941 y la de Pelennor Fields, también en la Tercera Edad y en el
año 3019.
En
The Battle of Five Armies
participan cinco ejércitos: Elves,
Men, Dwarves, Goblin-host y una de las Wolf-horses.
Comienza cuando los Dwarves
despiertan de su largo sueño al dragón Smang. Este, despechado, ataca la
ciudad del Lago, ataque que enfrenta a los Men
con los Dwarves y,
por diversas alianzas, a los otros pueblos.
The
Battle of the Pelennor Fields es la
batalla más importante de la Tercera Edad en la cual Mordor pierde ante
Gondor parte de su ejército. Esta batalla es descrita con todo lujo de
detalles y, otra vez, con diagramas y mapas.
La
última característica que vamos a considerar para definir la Literatura Fantástica
es la aparición de monstruos y
dragones que luchan contra los pueblos que componen el mundo fantástico y
mitológico de Tolkien. Como
ejemplos cogemos a Smag the Golden y a Scathe of the Grey Mountains.
Smang
the Golden es uno de los más grandes dragones
de Middle-earth a lo largo de la
Tercera Edad. Bestia de gran linaje, ya se habla de él en los Anales de la
Edad. Aparece por el Norte en el año 2770 para ocupar el reino de Erebor. Es
muerto en batalla por el heredero de los Reyes de Dale y enterrado cerca de la
ciudad de los lagos. Su destrucción devuelve las tierras conquistadas
violentamente al reino de Mountain y a la ciudad de Dale.
Otro
importante dragón es Scatha of the Grey Mountain. Monstruo
cruel, avaricioso que lucha por las propiedades de los Dwarves. Es herido de
muerte por Fram, personaje
importante del pueblo Men.
Es
el conjunto de todas estas características, entroncadas en la obra de Tolkien,
lo que nos dice que sus escritos cumplen con las normas más claras y
definitorias de la Literatura Fantástica.
Pero,
aún hay más, Tolkien crea un mundo mitológico completo; crea una compleja
mitología que sitúa histórica y geográficamente; que materializa en
sociedades a las que da diversas concepciones del mundo y en las cuales,
pueblos, hombres y monstruos viven y mueren en una clara relación con nuestro
mundo actual y, sobre la cual, nos vamos a referir brevemente.
Tolkien
publica su obra principal en la segunda mitad del siglo XX, recalcando la
importancia que posee la imaginación mítica, que nos ha comunicado como ningún
otro autor contemporáneo. Lo creemos así, puesto que esta comunicación se
ha basado en la relación directa de los hechos culturales con las emociones
que poseen sus personajes. Esta relación ha sido recibida por el lector,
debido al deseo de situarse en un mundo coherente, donde todo sea relevante y
tenga sentido en una necesidad totalmente humana y que en la Historia de la
Cultura ha sido satisfecha por los mitos religiosos.
Pero
este mundo coherente con el ser humano, de alguna manera, ha sido destruido
por lo que el artista contemporáneo debe crear su propio cosmos. Tolkien ha
creado con Middle-earth, y en él,
muchas veces nos vemos reflejados, aunque sólo sea por el deseo de acercarnos
a algo coherente que abra caminos de desahogo para esa imaginación llena de
energía emocional que aparece en el hombre de postguerra y, a partir de los años
1950. De esta manera y, posiblemente como antes lo hizo Blake, Tolkien era
consciente de que la imaginación literaria es, quizás, la fuente más
importante para expresar nuestros sentimientos.
En
The Lord of the Rings, el escritor
inglés ha expresado simbólicamente nuestra situación actual como seres
humanos. En la mencionada obra, el Anillo puede igualarse a la bomba atómica;
la Guerra de los Anillos a la Segunda guerra Mundial y el miedo que tiene
Frodo al encontrar el Anillo y descubrir su poder, al miedo del ser humano al
descubrir el poder la bomba atómica.
Por
otra parte, la persona de hoy, como Sauron, puede controlar la
naturaleza, oscurecer el cielo, destruir la vegetación o pervertir las mentes
humanas, lo que nos conduce a una profunda crítica del comportamiento heroico
del hombre.
En
Tolkien, esta crítica está basada en la literatura heroica del Norte de
Europa en la cual, el héroe se encuentra con monstruos como Grendel o Worm,
buscando la única muerte con significado en un mundo pre-cristiano: la
destrucción del dragón, es decir, de la maldad. pero, este heroísmo, esta
muerte, no tiene sentido y parece ridícula, como en el momento en que Beowulf
lucha sin espada contra Grendel
o, cuando lo hace contra Worm con sólo
una espada.
La
conclusión de Tolkien es que solamente se produce el riesgo de la muerte
heroica cuando este riesgo nos puede proporcionar una idea, objeto o persona
deseada. Tolkien está comparando el heroísmo de sus personajes de ficción
con el heroísmo de los hombres durante la Segunda gran Guerra.
La
mitología de Tolkien recrea lo demoníaco en nuestra época, pues iguala el
deseo de malicia de Sauron
con la idea de Satán de nuestra
civilización. La idea de Satán ha provisto al ser humano durante siglos con
nociones claras de maldad, ahora abandonadas por el hombre contemporáneo.
Tolkien desea, con la creación del mito de Sauron, ocupar imaginativamente
este hueco que, a través de la injusticia, se ha instaurado dentro de la
persona.
Para
concluir diremos que la imaginación, la fantasía es llevada por Tolkien a la
creación de una mitología con el propósito de unir la naturaleza humana,
ahora dividida entre nuestro deseo de identificación con lo trascendente, con
lo ideal y entre las limitaciones de nuestra propia persona. Además, el valor
de la Literatura Fantástica está claro en Tolkien. Su creación profundiza
en una de las esencias que poseemos como seres humanos y que es la posibilidad
de dar una respuesta mítica a una realidad aburrida por el vivir diario.
Lección
virtual: video conferencia.
Práctica
resuelta.
Resumen
práctica.
Pregunta para participar en el Foro
¿Qué es
para ti Middle-earth
en el mundo del siglo XXI?
Glosario.
Poner 10
palabras y sus definiciones de las utilizadas por Tolkien para definir los
idiomas y alfabetos de Middle-earth.
Bibliografía.
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Cuestiones
prácticas.
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