| 11.2
OBRA
La primera mitad del siglo XIX en los
Estados Unidos está marcada desde el punto de vista artístico
por una desesperada búsqueda de independencia cultural. Ya se había
logrado la independencia política, la situación económica
también seguía su propio curso y la actividad en los puertos
norteamericanos era frenética. Culturalmente, sin embargo, los modelos
ingleses continúan siendo el referente para artistas y literatos.
Autores como Cooper o Whitman intentarán mostrar al mundo lo que
son los norteamericanos, sin embargo si se valora la creación artística
como tal, el único nombre de verdadera trascendencia es Edgar Allan
Poe. El año de 1840 marca un verdadero hito en la historia de la
literatura norteamericana, pues es en esa fecha cuando se publica Tales
of the Grotesque and Arabesque.
El nombre de Poe se relaciona, obviamente,
a la literatura norteamericana; algunos lo sitúan como figura relevante
del romántico sur prebélico al impulsar la literatura sureña
como director del "Southern Literary Messenger" entre 1835 y 1837. Sin
embargo pocos autores, y no sólo norteamericanos, han logrado trascender
los límites espaciales como lo hiciera Poe. La suya no es una literatura
social, sino personal; no intenta cambiar el mundo, sino regenerar al individuo;
no es un ejercicio extrínseco, sino intrínseco. Aún
hay más, con Poe la escritura alcanzaba una dimensión catártica
que incluso trascendía el límite de lo artístico,
pues para él la literatura era un camino de perfección. El
arte era el reflejo del espíritu. Tal como el propio autor escribiera
en Between Wakefulness and Sleep,
I had never had a thought which I could not set down in words, with even
more distinctness than that with which I conceived it: -as I have before
observed, the thought is logicalized by the effort at (written) expression.
La producción literaria de Poe
no se restringe exclusivamente a los relatos breves y la producción
poética, también nos legó una numerosa colección
de críticas literarias, así como una novela, The Narrative
of Arthur Gordon Pym.
11.2.1 Poesía.
La fama de Poe como cuentista ha sido
en buena forma responsable del desconocimiento, por parte del gran público,
de la faceta poética de Poe. No solo publicó poemas, sino
que teorizó sobre la composición poética en ensayos
tan profundos como la "Introducción" de Poems, Letter to
B--, en la que llega a la conclusión de que indefinición
es el efecto más poético, y además menciona a la música
y la ciencia como objeto de la poesía. Otros ensayos dignos de mención
son "The Rationale of Verse" (1848) y "The Poetic Principle" (1850), además
del archiconocido "Philosophy of Composition" (1845).
"The Poetic Principle" expresa su concepción
poética. Aunque sus primeras composiciones se asemejan a poemas
épicos, Poe no se muestra partidario de creaciones excesivamente
largas. Toma como ejemplo poemas de autores como Longfellow, Bryant, Pinkney…
para elaborar una particular teoría poética. La belleza estética
es el principio, la piedra angular que sustenta la complicada, minuciosa
y cuidada estructura del poema. En su reseña de 1842 sobre la obra
de Longfellow Ballads and Other Poems mostraba claramente cual era
su postura: poesía y realidad eran sustancialmente antagónicas.
El tono, el ritmo y la melodía, son también, siempre según
Poe, elementos fundamentales que debe dominar el poeta, pues de ellos dependerá
el éxito del "efecto" que se pretende trasmitir. La "teoría"
expresada en "The Poetic Principle" se lleva a la práctica en el
poema "The Raven" que será analizado y "explicado" en "Philosophy
of Composition". En este ensayo vuelve a expresar su opinión sobre
una concepción del efecto global que debe reflejar todo poema y
su proceso de creación.
Cuando Poe ingresa en la universidad de
Virginia, el poeta de moda era Byron, habiendo desplazado a un segundo
término a Wordsworth, el poeta británico más reconocido
en los Estados Unidos hasta la publicación de Childe Harold.
Byron influirá en Poe tanto de forma directa como indirecta. De
forma directa por su concepción estética del poema; de forma
indirecta mediante la poesía de William Cullen Bryant. Bryant era
uno de los poetas más reconocidos de su época y la influencia
de Byron en su obra es patente. Poe, sin duda, admiraba a Bryant. No en
vano su Tamerlane and Other Poems recuerda poderosamente a Poems
de
Bryant. Kenneth Alan Hovey en “Critical Provincialism: Poe’s Poetic Principle
in antebellum context” llega incluso a mencionar las similitudes físicas
entre ambos volúmenes: la extensión en ambos es parecida,
la disposición de los poemas... etc.
También su segundo volumen publicado
fue en verso, se tituló Al Aaraaf (1829). En esta segunda
entrega, de igual forma que en la primera, se muestra como un poeta inmaduro,
especialmente preocupado por imitar a Byron y Shelley. El anónimo
"bostoniano" que firmaba el libro, afirmaba en la "Introducción"
de Tamerlane, que se trataba de poemas adolescentes; en todos ellos
el tema del amor perdido se convierte en el motor del poema. En Al Aaraaf,
poema inacabado de 264 versos, se muestra más interesado por el
ritmo, y la plasmación de una belleza etérea, sobrenatural.
Así por ejemplo en "Sonnet-To Science" incluido en el segundo volumen,
ataca a la ciencia por ser la responsable de una novedosa visión
de la realidad analítica, realista, que terminará por destruir
el romanticismo que debe caracterizar a la poesía.
Poems, Second Edition publicado
en Nueva York en marzo de 1831, es un trabajo mucho más consistente
que los dos anteriores. Se trata en cierta forma de una versión
ampliada del volumen anterior, pero ahora Poe ha encontrado su propia voz
poética, alejándose progresivamente de los recurrentes modelos
británicos y acercándose a composiciones religiosas como
la Biblia y el Corán. Los dos poemas más conocidos de este
poemario son "Israfel" y "To Helen". Israfel es el ángel que, según
el Corán, hizo sonar la trompeta de la resurrección. El ángel
simboliza la búsqueda de perfección que anhela el poeta,
If I could dwell
Where Israfel
Hath dwelt, and he where I,
He might not sing so wildly well
A mortal melody
While a bolder note than this might swell
From my lyre within the sky.
El componente catártico de la literatura
se trasmuta, para Poe, en ideal de belleza en la poesía, o mejor
dicho, en ideal de perfección. Y tanto lo uno como lo otro, belleza
y perfección, tienen más que ver con la espiritualidad que
con la realidad. Esta dualidad conceptual es representada en el poema por
la perfección poética del ángel Israfel y la imperfección
del poeta mortal. Israfel no puede conocer lo mundano, vive en un mundo
espiritual, su poema solo se puede entender como la expresión más
pura del espíritu.
La búsqueda del ideal perfecto
vuelve a ser el tema motriz de "To Helen". El poema surgió, tal
como aseguró el propio Poe, del amor infantil que sintió
por la madre de uno de sus compañeros. La comparación de
"To Helen" con "Tamerlane", ambos de temática amorosa, muestra a
un Poe mucho más seguro y maduro en la composición. El punto
de vista eminentemente infantil ante el rechazo amoroso ha desaparecido
por completo y lo que ahora intenta resaltar es el ideal de belleza femenina,
Helen, thy beauty is to me
Like those Nicéan barks of yore
That gently, o'er a perfumed sea
The weary, wayworn wanderer bore
To his own native shore.
The Raven and Other Poems se publicó
también en Nueva York en 1845. Con este volumen alcanzó Poe
la fama y popularidad que había buscado a lo largo de su vida. Tal
fue así que se le reconocía como el autor de "The Raven".
En este poemario se recogían algunas de las composiciones, revisadas
y ampliadas, aparecidas en los volúmenes anteriores y se incorporaban
otras que se habían publicado en revistas e incluso como partes
de algunos relatos. Todavía encontramos ecos de sus modelos ingleses,
incorporando ahora, además de los conocidos poetas, a Dickens, un
autor por el que Poe sentía especial admiración, tras conocerlo
personalmente en 1842, y al que dedicaría uno de sus más
efusivos escritos críticos.
"The Raven" es el poema más cuidado
de cuantos escribió Poe. El amante protagonista se encuentra angustiado
por la muerte de su amada. Solo hay una respuesta a todos sus interrogantes:
el "Nevermore" que indefectiblemente pronuncia el cuervo, lo que hace más
profundo su dolor. La intención de Poe, como manifestó en
"Philosphy of Composition", era mantener un tono sostenido de melancólica
belleza. El tema que da forma a esa idea poética, que volverá
a expresar en un poema posterior, "Ulalume" -escrito tras la muerte de
su esposa Virginia, es el de la muerte de una mujer bella. La belleza,
en cualquiera de sus manifestaciones, debe ser el objetivo primordial del
poeta. El drama interior de la persona, del narrador, se amplifica al situar
al mismo nivel los elementos reales, psicológicos y sobrenaturales
como si todos ellos participaran de la misma consideración. Además
el punto de vista consigue situar al lector en un punto de indefensión
ante la "manipulación" del narrador. Conseguir, en definitiva, trasmitir
esa sensación de "agradable tristeza", como él mismo expresó
a propósito del poema "June" de Bryant en "El principio poético".
Then this ebony bird beguiling my sad
fancy into smiling
By the grave and stern decorum of the
countenace it wore,
"Though they crest be shorn and shaven
thou", I said, "art sure no craven
Ghastly grim and ancient Raven wandering
from the nightly shore
Tell me what thy lordly name is on the
Night's Plutonian shore?"
Quoth the Raven "Nevermore".
Con posterioridad a "The Raven" continuó
publicando poemas en diversas revistas. Además del mencionado "Ulalume",
"For Annie", "The Bells", publicado tras su muerte, y "To my mother", dedicado
a María Clemm, su tía y suegra, a quien él consideraba
como si hubiera sido su propia madre, son dignos de mención.
A propósito de poemas como "To
Helen", "Israfel", "The Sleeper" o "Dreamland", escribió Cortazar
(1973:30-31) que "el impulso motor del poema es demasiado análogo
a los impulsos motores de sus relatos más autobiográficos
y más obsesivos, como para no sospechar que tienen la misma inevitabilidad
y que sólo su acabado, su retoque fueron desapasionados." Efectivamente,
esa "inevitabilidad" de la que hablara Cortazar, y que en cierta
forma es precursora de la filosofía determinista que caracterizará
décadas más tarde al movimiento naturalista, es una constante
en la producción narrativa de Poe, indistintamente del tipo de relato
del que se hable.
|