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EL IMPERIO AUSTRO-HÚNGARO Y EL IMPERIO RUSO.
Por LAURA RUIZ CÓRDOBA
ISBN-84-9714-023-0

EL IMPERIO AUSTRO-HÚNGARO

La monarquía austriaca era un Estado formado por diferentes territorios con leyes e instituciones particulares, la húngara estaba en la misma situación , ya que estaba compuesta por los pueblos eslavo, croata, esloveno y rumano. la afirmación nacional de unos y otros estuvo seguida de reivindicaciones políticas. pero lo que se reclamaba no era la participación activa de los ciudadanos en la política sino la autonomía frente al poder de la Corona.

COMPOSICIÓN DEL IMPERIO AUSTRO-HÚNGARO.TERRITORIOS Y NACIONALIDADES.

  • Austria tenía gran complejidad territorial:
-Al Oeste, Tirol y Austria, casi en su totalidad de población alemana. Representaban el 35% de la población del Imperio.
-Al Sureste, Istria y Dalmacia.
-Al Norte, Bohemia, Moravia , Galitzia y Bucovina. Los habitantes de Bohemia, los checos, representaban el 23% de la composición nacional, eran nacionalistas y tenían importantes enfrentamientos con la minoría alemana de su territorio. Los polacos (17%) y rutenos (12%) estaban asentados en la Galitzia.
-Al Sur, Dalmacia y Bosnia- Herzegovina. En esta zona rivalizaban grupos de servios, croatas, eslovenos e italianos.
  • Hungría estaba dividida de la siguiente forma:
-El territorio húngaro.
-Eslovenia, Croacia y Transilvania, las cuales habían perdido sus derechos políticos en favor de Hungría desde 1867. la población dominante era la magiar (54%), seguida de la rumana (16%), eslovaca (10,7%), alemana (10,4%), y grupos minoritarios de rutenos, serbios y croatas.

Las elites dominantes (en Austria la Alemana y en Hungría la magiar) practicaban una política de marginación con respecto a los otros pueblos.

En el seno del Imperio se producían incesantes conflictos debido a estas diferenciaciones entre los distintos pueblos que lo componían.

LA CONSTRUCCIÓN DE UN ESTADO AUTORITARIO.

El sistema imperial austro-húngaro negaba todo tipo de nacionalismo, fuese alemán ,checo o magiar, pero la burocracia y el cuerpo de oficiales estaban integrados por alemanes de origen o de adopción. En Viena tuvo lugar un vigoroso movimiento de reforma de signo liberal, pero tenía una debilidad. la imposibilidad de reconciliar las aspiraciones del liberalismo y del nacionalismo.El príncipe Schwarzenberg, sucesor de Metternich, jefe de gobierno, clausuró la Dieta constituyente y forzó a Fernando I para que abdicara en su sobrino Francisco José I.

Francisco José fue nombrado Emperador el 2 de diciembre de 1848 rigiendo el Imperio durante más de sesenta años. En marzo de 1849 revocó la Constitución húngara firmada por su antecesor, reafirmando sus soberanía por derecho divino: se volvía de este modo al absolutismo monárquico.

Cuando en 1852 muere Schwarzenberg, Francisco José I no volverá a nombrar primer ministro. El absolutismo no podría ir más lejos.

En la década de 1850, el sistema de Bach sería el modelo autoritario que perviviría hasta 1859; este sistema se caracterizó por: 1) el incremento de los gastos de la burocracia y de la policía (para impedir movimientos nacionales y liberales); 2) el impulso del comercio y la industria que mejoran los transportes (ferrocarril, acondicionamiento del Danubio), las ciudades de Praga, Pest y Viena, y se creó una industria moderna en Bohemia y Moravia; 3) la consolidación de la Iglesia católica. Por el Concordato de 1855 se cedió a la Iglesia el control de la enseñanza y los privilegios de los obispos fueron aumentados;la situación de la Iglesia de Roma se colocó en una situación privilegiada.

CREACIÓN DE UNA MONARQUÍA DUAL.

Mientras hubo prosperidad se toleró el autoritarismo, pero los deseos de autonomía estaban aún latentes. En los últimos años de la década de los 50 la economía cayó en picado y el estado quedó sin recursos para hacer frente a las reformas de ferrocarriles, a las obras públicas y a la guerra con Piamonte y Francia. En 1859, ante la derrota en el enfrentamiento con Italia, el sistema Bach fracasó.

En la década de 1860, debido las crisis financieras se incrementó el malestar de las diversas nacionalidades que integraban el Imperio. Tras la batalla de Sadowa, muchos húngaros adoptaron posturas antiaustriacas, pero se llegó a una solución satisfactoria para todos: Hungría fue restablecida como Monarquía Constitucional, gobernada por sus propias leyes y libre del control austriaco en asuntos externos. el 8 de junio de 1867, Francisco José era coronado rey de Hungría, en dicho reino los húngaros eran minoría; eslovacos, rumanos, servios y croatas completaban la totalidad de la población.

Al verse obligado a renunciar a la supremacía en Alemania, el dualismo germánico estaba resuelto en favor de Prusia, y al perder Lombardía y Véneto, el emperador cambió de actitud: el Imperio Austro-húngaro quedaba como un estado dual basado en la supremacía austriaca en el oeste y en la magiar en el este. En cuanto a política exterior, rápidamente formaría una sólida alianza con el naciente Imperio Alemán. Por el momento, ni checos , ni croatas, ni eslovacos alteraron los principios fundamentales sobre los que se colocó la monarquía en 1867.

EL IMPERIO RUSO

Rusia fue la potencia europea que menos concesiones hizo al liberalismo. Hasta 1906 el zar permaneció como autócrata todopoderoso. Se apoyaba en la burocracia, la nobleza hacendada y la sumisión del campesinado. La sociedad presentaba unas enormes diferencias debido a la no existencia de clases medias. Las ideas liberales y revolucionarias no prosperaron en rusia debido sobre todo a su no expansión por las áreas campesinas, en las cuales se consideraba al zar como un ser superior, casi divino.

COMPOSICIÓN ÉTNICA Y TERRITORIAL.

Europa del Este era, a mediados del siglo XIX, la Rusia del zar Nicolás I (1825- 1855). Estaba asentada en un vastísimo territorio en dos continentes. Sus fronteras europeas se  establecieron en el Congreso de Viena. Limitaba al Norte con Suecia; al Este con Prusia y el Imperio Austro-húngaro; y al Sur con Turquía. Sus territorios asiáticos eran también enormes.

A esta diversidad de territorios correspondía una gran variedad étnica. Los más numerosos eran los eslavos grupo formado por los grandes rusos que conformaban el eje del Imperio, los pequeños rusos de Ucrania y los rusos blancos localizados en Polonia y el Báltico;otro gran grupo será el caucásico que integraba a georgianos, armenios y azerbaijanos; por último estaban los uralo-altaicos (trucos o tártaros). También existían minorías de alemanes y judíos.

En este complejo panorama habrá dos tendencias:el nacionalismo centrífugo de bálticos, bielorrusos y pequeños rusos y el nacionalismo centrípeto de los grandes rusos para justificar su política expansiva. la rusificación será la política contra la autodeterminación nacionalista.

LA POLÍTICA DE ALEJANDRO II (1855- 1881).

Tras la derrota en la Guerra de Crimea (1853- 1856), Alejandro II pensó que para jugar un papel efectivo en la política europea debía llevar a cabo un amplio programa de reformas socio- económicas , administrativas y culturales, pero este proyecto no fue sino el comienzo de una oleada de revoluciones en el territorio ruso.

El programa de reformas de Alejandro II trajo consigo la abolición de la servidumbre, liberó a veintidós millones y medio de siervos; la liberación de los siervos no fue satisfactoria del todo, ya que no se trató por igual a los siervos de la corona, a los siervos campesinos y a los siervos domésticos. La abolición de la servidumbre no solucionó los problemas del campesinado ruso.

Otra de las reformas que Alejandro II promovió fue la industrialización rusa, algo en los que Europa llevaba ya gran ventaja. Se desarrolló un enorme plan de tendidos ferroviarios que pretendía unir las principales zonas cerealísticas con los puertos del Báltico y el Mar Negro.

La justicia rusa también se reformó, según el modelo liberal, por los estatutos de 1864. jerarquizaba y simplificaba la relación entre los distintos tribunales. Se nombraron jueces independientes y con carácter vitalicio. Se hicieron públicos los procesos. Se permitió la práctica de la abogacía y su organización autónoma.

La reforma de la administración territorial, en 1864, creaba para cada provincia y distrito de la Rusia europea un consejo rural; sus funciones eran puramente administrativas. Era un primer paso hacia un régimen representativo.

Se afirmaba cada vez más el aspecto paneslavista del nacionalismo; los obstáculos para esta unidad paneslava procedían principalmente de Polonia, sublevada en 1863: se la castigó con una reforma agraria para debilitar a la nobleza y atraerse al campesinado. También de otros nacionalismos latentes en el Báltico y en Ucrania. Los Balcanes fueron el escenario de un nuevo revés paneslavista. Un nuevo brote de la cuestión de oriente (1875- 1878) enfrentó a Rusia con Turquía. Alejandro II sacó pocas ventajas de la Conferencia de Berlín (1878): unas condiciones poco favorables para sus protegidos de los Balcanes. El freno de las reformas y los resultados de las guerras nacionalistas avivaron las ideas revolucionarias. Los intentos del nuevo plan político murieron con el asesinato del zar a manos de terroristas el 1 de marzo de 1881.

LA POLÍTICA DE ALEJANDRO III (1881- 1894) Y NICOLÁS II (1894- 1917). VUELTA A LA AUTOCRACIA. LA SOLUCIÓN REVOLUCIONARIA.

El período que comprende entre 1881 y 1905 se asiste a un desarrollo económico sin mejoras en el bienestar social; de echo, los zares Alejandro III y Nicolás II mantuvieron una política claramente autocrática. Alejandro III consolidará la posición de la nobleza hacendada, mientras que su hijo, el zar Nicolás II, el último de los zares, aisló a la monarquía del pueblo.

El malestar social  que ante la política del zar Nicolás II se vivía en Rusia hizo la unión entre toda la oposición política. liberales, marxistas y terroristas. En este momento surgen huelgas y manifestaciones en todo el territorio.

Las oleadas revolucionarias se multiplicaron desde todos los sectores; los campesinos pedían libertad y tierras; la prensa libertad de expresión; la oposición no socialista el estado Constitucional; los nacionalistas de los territorios fronterizos su autonomía. Entre tanto el gobierno perdía sus apoyos.

Nicolás II concedió una constitución. Publicó un manifiesto imperial el 7 de octubre de 1905 donde, además de prometer reformas políticas de carácter liberal, concedía la formación de una Duma, elegida con amplio sufragio y con poder para legislar. Este manifiesto no llegó a realizarse.

Tras estas insurrecciones el próximo estallido revolucionario en Rusia tendrá lugar en 1917, dicho acontecimiento lo desarrollaremos en el Bloque Temático número 7 del Programa Oficial de Bachillerato para Historia del Mundo Contemporáneo.