Óleo
sobre lienzo. 1931. Dimensiones: 24 x 33 cms. Museo de Arte Moderno de
Nueva York.
Estamos delante
de un paisaje onírico. Parece una playa al anochecer. En primer
término y en posición central, destaca una extraña
figura:una cabeza blanda con una enorme nariz, de larga y carnosa lengua
que sale de ella, pero carece de boca. Su raro cuello se pierde en la oscuridad.
Reposa dormida sobre la arena, ya que vemos cerrado su ojo, con unas enormes
pestañas. Puede muy bien ser un autorretrato estilizado del pintor.
Tiene encima un
blando reloj de bolsillo. A la izquierda, sobre lo que parece una mesa
de madera rectangular, aunque incompleta, encontramos otros dos relojes:
uno más pequeño, cerrado, sobre el que se apelotona una multitud
de hormigas; el otro, enorme, blando y alabeado- con una mosca encima y
marcando casi las siete horas- ,se escurre por el borde de la mesa. De
ésta nace un árbol roto, con una sola rama sin hojas sobre
la que hay un tercer reloj blando. Al fondo, iluminada fuertemente, vemos
una cala recortada por acantilados rocosos. Una piedra redondeada proyecta
su sombra sobre la arena de la playa, que está desierta. El mar
se confunde casi con el cielo cubierto de vaporosas nubes blancas.
Análisis
de las formas:
El dibujo tiene
una enorme importancia en el cuadro. Es de líneas puras, muy académico
y relamido. Los objetos están representados con exactitud y detallismo,
pero sus dimensiones no son reales y están deformados.
La luz juega un
gran papel. El cuadro está dividido en dos partes no simétricas:
una tenebrista, en primer término, con un foco de luz a la derecha
que ilumina suavemente los objetos, que proyectan sus sombras y se recortan
en el espacio; y la otra, fuertemente iluminada, al fondo, con una luz
muy blanca, irreal.
El color es rico
y variado. Predominan los tonos frios (azules, grises, blancos), que contrastan
con los cálidos (ocres, marrones y amarillos).
La composición
está muy estudiada. Domina la línea horizontal del mar al
fondo, remarcada por la luz, que divide el cuadro en dos mitades desiguales
pero armoniosas. Se complementa con la horizontal de la rama seca del árbol,
que con su tronco marca a la izquierda una vertical que equilibra la composición.
Como elementos dinámicos, el pintor utiliza las líneas diagonales
(mesa, cabeza) y las curvas (relojes, cabeza). El color contribuye a lograr
estos efectos, ya que los tonos cálidos nos acercan las formas,
mientras que los frios las alejan. La perspectiva tradicional existe, pero
el espacio parece extraño. El punto de vista del espectador es alto,
aunque no en todos los objetos.
Estilo:
Es una obra perteneciente
al Surrealismo, movimiento de vanguardia artística creado en 1924
tras el Manifiesto de André Breton, guia espiritual y dictador del
mismo.
Inicialmente literario,
afecta a todas las artes y termina siendo una actitud vital, un estilo
de vida que intenta transformar la sociedad burguesa. El Surrealismo es
heredero del movimiento Dadá en el uso constante de la provocación
(“épater le bourgeois”) y los materiales de desecho, así
como en su deseo de liberar la imaginación del corsé de la
razón. Inspirándose en Freud, los surrealistas creían
que la única forma de hacerlo era tener acceso al subconsciente.
Su temática es la de los sueños. El arte será para
ellos un método de conocimiento de la realidad interior, no visible.
En cuanto a las técnicas, usan el automatismo (que consiste en dibujar
o escribir sin lógica, moviendo la mano incontroladamente), la desorientación
reflexiva (por la que asocian objetos extraños, surgidos del subconsciente,
en espacios lógicos y realistas, queriendo hacer buena la frase
de Lautreamont “Bello es el encuentro fortuito sobre una mesa de operaciones,
de una máquina de coser y de un paraguas”), el frotagge o dibujo
obtenido mediante frotamiento, y otras técnicas dadás como
el fotomontaje, el objeto encontrado,etc.
Dentro del Surrealismo
hay dos modalidades: la objetiva o figurativa, que utiliza una técnica
casi fotográfica para imitar la realidad, y a la cual pertenecen
Dalí, Magritte, Ernst, Delvaux.. y la antiobjetiva o de formas más
o menos abstractizantes, de un lenguaje casi poético. En ella incluimos
a Miró, Tanguy, Matta...
Autor: Salvador
Dalí (1904-1989) el más conocido de los pintores del
Surrealismo en España. Nacido en Figueras, estudia en Madrid, en
cuya Residencia de Estudiantes se hace amigo de García Lorca y de
Buñuel, con quién realiza el film "Un perro andaluz". En
1929 conoce a Gala, su mujer y musa, quién le introduce en el círculo
parisino de los surrealistas. Pinta entonces sus obras más importantes:
"El gran masturbador", "El enigma del deseo" y "La persistencia de la memoria",
en las que desarrolla sus obsesiones (el sexo, lo blando, lo putrefacto
de la materia) y aplica el método paranoíco-crítico
de su invención : cultivar el engaño pero manteniendo la
consciencia de que el control de la razón ha sido suspendido deliberadamente.
Con un dibujo academicista y de gran exactitud, da realidad a sus delirios,
a sus sueños. Su actitud megalómana, provocadora, su impudor
y su desmedido amor al dinero escandalizan a los propios surrealistas,
que lo expulsaron en 1933 del grupo. Además, en la Guerra Civil
española muestra simpatías por el bando franquista. Inspirándose
en ella pinta "Construcción blanda con judías hervidas" y
"Canibalismo de otoño". Instalado en Estados Unidos desde los años
40, evoluciona hacia el conservadurismo, explotando cínicamente
la religiosidad sentimental y escandalizando con sus paradójicas
y extravagantes actuaciones, lo que le resulta muy rentable. Entre sus
obras destacamos "La Madonna de Port Lligat", "El Cristo de San Juan de
la Cruz", y " Las tentaciones de San Antonio".
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