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CARPETA DIDÁCTICA 
AL-ANDALUS
 

AL-ÁNDALUS II: TAIFAS, ALMORÁVIDES Y ALMOHADES (1010-1232) 

Córdoba había alcanzado su máximo esplendor con sus dos primeros califas, Abderrahmán III y su hijo al-Hákam II. Pero a partir de Hisham II todo se tornará confuso e inseguro. El ambicioso y siniestro personaje conocido como Almanzor, aprovechándose de la minoría de edad del califa gobernante y su carácter disoluto, fue acumulando diversas prerrogativas del poder correspondiente al soberano omeya. Sin dejar de ser nunca oficialmente el haÿib o primer ministro, en realidad Almanzor concentrará casi todo el poder decisorio que correspondía al califa. 

Las aceifas de Almanzor.

La actividad guerrera de Almanzor alcanza su punto culminante en 997, con la aceifa (expedición veraniega de castigo contra los estados cristianos) a Santiago de Compostela. Utilizando la guerra defensiva de las fronteras musulmanas como el instrumento más eficaz para encubrir su poder ilegítimo y para obtener cuantiosos botines, a partir de 976 ataca incansablemente los territorios cristianos del norte de la península. En once años, hasta 987, emprende 25 campañas , a un promedio de dos por año, aunque en 981 la cifra se elevó a 5 aceifas. Entre las más importantes, destacan la de Cataluña (985), durante la cual saquea Barcelona y, sobre todo, la de Santiago de Compostela. Estos puntos jamás serían alcanzados posteriormente por ningún ejército musulmán y Almanzor no los retuvo, simplemente por la sencilla razón que la islamización del territorio cristiano no estaba en sus planes.

El califato se desmorona y estalla la guerra civil.

Mientras Almanzor (m. 1002) y su hijo mayor Abd al-Malik (m. 1008) estuvieron al frente de la política, el califato parecía seguro. Sin embargo, su segundo hijo, Abderrahmán (m. 1009), conocido como «Sanchuelo» por los cristianos, aceleró con su falta de tacto, el derrumbe del califato.

En 1008 se hace proclamar por el califa Hisham II como su heredero. Eso desencadena que la población de Córdoba se subleve y una guerra civil estalla abiertamente a partir de 1010; es el proceso de la fítna (división). En la guerra civil lucharán entre sí por el poder cuatro facciones: la nobleza árabe (descendiente de los primeros árabes que llegaron en 711); los andalusíes o muladíes (descendientes de la originaria población de la época visigótica); los saqáliba (en singular siqlabi, ex esclavos de origen cristiano o extra-peninsular, principalmente eslavos, convertidos en altos funcionarios), y los grupos de soldados bereberes (llamados por Almanzor y sus hijos para servir en las aceifas y para la custodia de sus intereses particulares). Aprovechándose de una ausencia de Abderrahmán, los sublevados deponen al califa, que abdica en Muhammad Ibn Hisham (15/2/1009). La ciudad de Almanzor y sus sucesores, Medinat al-Zahra (a unos ocho kilómetros al noroeste de Córdoba, bellísimo complejo palaciego de verano construido por Abderrahmán III que podía albergar a más de diez mil personas) es destruida (16/2) y poco después Abderrahmán es asesinado por su guardia personal (3/3/1009).

El triunfo de la aristocracia árabe se traduce en la inmediata persecución de los grupos bereberes. Estos no tardan en responder, y en proclamar califa al omeya Suleimán, con el apoyo de los castellano de Sancho García. Muhammad está respaldado por los saqáliba, y por los condes de Barcelona, Ramón Borrell, y de Urgel, Armengol I.

En menos de dos años, los musulmanes han pasado de ser los árbitros en las disputas entre los cristianos, a tener que solicitar su apoyo para dirimir sus luchas internas. Al-Ándalus se ha convertido —de califato poderoso y con una economía floreciente— en campo de batalla de las diferentes etnias musulmanas, apoyadas astutamente por los reinos cristianos en su propio beneficio. Ninguna de las facciones en pugna logrará un predominio sobre otra. La guerra civil se extenderá hasta 1031.

LAS TAIFAS (1031-1090)

El fenómeno de las autonomías o reinos de taifas (muluk at-tawa'if, de ta'ifa, partido, bandería) del siglo XI, en al-Ándalus, como las que volvieron a ocurrir a mitad del siglo XII y a principios del XIII, tuvo entre sus características el dinamismo de la fragmentación, pues el alzamiento local no se cerró en un número fijo, sino que las existentes se fragmentaron a veces, generalmente por conflictos dinásticos internos, como la taifa de Zaragoza (de la que en algún tiempo se desgajaron Calatayud, Tudela, Huesca y Lérida) o en la taifa de Badajoz (de la que se desprendió unos años Lisboa), o por alzamientos: Murcia se independizó relativamente de Sevilla; Sagunto, Jérica y otros enclaves de Valencia. Por otra parte, una taifas se integraron en otras, generalmente por conquistas (por ejemplo, Sevilla englobó una docena). Así pues, el número de las taifas osciló a lo largo del siglo, siendo las principales las 26 siguientes:

1. Albarracín. La familia de origen bereber, pero ya andalusí, por su arraigo, desde el siglo VIII en la zona de Teruel, de los Banu Razín, de la que un ilustre descendiente Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) se convirtió en presidente de la República Argentina (1868-1874) —véase D.F. Sarmiento: Recuerdos de Provincia, Cap. «Los Albarracines»—, se independizó en su poco extensa taifa, hacia 1013, y logró mantenerse hasta 1104, en que la conquistaron los Almorávides.

2. Algarve. Hoy Faro (capital de la provincia portuguesa de Algarve, del árabe al-Garb, "el Occidente"), donde se independizó Ibn harún, posiblemente un muladí, que rigió su exigua taifa desde 1013 hasta morir en 1042. Su hijo la entregó a Sevilla, en 1051.

3. Algeciras. Puerto principal entre al-Ándalus y el Magreb, lo ocuparon los Hammudíes, califas de Córdoba, entre 1016 y 1026. Lo unieron a su taifa de Málaga, pero una rama familiar se independizó en Algeciras, hacia 1035-1039, y allí se sucedieron dos régulos, hasta su conquista por Sevilla, en 1055.

4. Almería. En las luchas por el poder local, iniciadas allí en los comienzos mismos de la guerra civil, acabó imponiéndose el eslavo Jairán. Con distintos altibajos duró hasta 1091, cuando los Almorávides ocuparon la gran alcazaba almeriense

5. Alpuente. Situada esta taifa en la franja central de la población bereber. Asentados siglos atrás, como los Albarracín, allí se declararon independientes los bereberes Banu Qasi, desde 1009 hasta 1106, cuando la conquistaron los Almorávides.

6. Arcos. Junto con Carmona, Morón y Ronda, fue una de las cuatro pequeñas taifas de bereberes nuevos que acabaron cayendo en poder de Sevilla, hacia 1068-1069. Los Jizrún, que se alzaron en la taifa de Arcos, eran bereberes Zanata, llegados a la península en tiempos de Almanzor.

7. Badajoz. Al ocurrir la guerra civil, este territorio estaba administrado por un eslavo, llamado Sabur; al morir, en 1022, su principal ayudante, un bereber de antigua familia ya andalusí, Abdallah de los Aftasíes, se impuso en la soberanía de la taifa, inaugurando su propia dinastía, en sucesión de cuatro de sus miembros, hasta que los Almorávides, en 1094, ocuparon en estas tierras, y exterminaron a los Aftasíes, excepto uno, que resistió en Montánchez, hasta refugiarse junto a Alfonso VI (1040-1109).

8. Baleares. El liberto Muyahid, régulo ya de Denia, ocupó estas islas, a finales de 1014. Distinto régulos se sucedieron, hasta que Baleares se declaró independiente, tras la toma de Denia por Zaragoza. En 1114 una coalición catalano-pisana atacó Baleares; acudieron los Almorávides, ocupando aquella taifa en la tardía fecha de 1116.

9. Carmona. Como indicamos, junto a la taifa de Arcos, y otras, esta taifa formaba el cinturón sevillano de pequeños enclaves ocupados por bereberes nuevos, en este caso los Zanata Birzalíes, cuatro de los cuales se sucedieron desde 1013 hasta que el último tuvo que entregar su taifa a Sevilla, en 1066-67.

10. Córdoba. A partir de 1031 la rigieron los Banu Yahwar, miembros de una poderosa familia árabe asentada en al-Ándalus desde el siglo VIII. En 1070 la conquistó Sevilla. Entre 1075 y 1078, la codiciada Córdoba cayó en poder de Toledo, pero la recuperaron los sevillanos, hasta la reñida conquista almorávide de 1091.

11. Denia. Se alzó allí Muyahid, liberto de Almanzor y de sus hijos, y parece que oriundo de Cerdeña, que atacó en 1015-16, como también antes había conquistado las Baleares, en clara dimensión mediterránea, en cuyo comercio Denia destacaba. En 1076 esta taifa fue absorbida por Zaragoza, otra de las taifas expansivas.

12. Granada. Las gentes de Granada, hacia 1013, pidieron a los Ziríes que acudieran y les defendieran. Cabila bereber, llegados a al-Ándalus poco tiempo atrás, se mantuvieron al frente de esta importante taifa hasta que los Almorávides en 1090, la ocuparon y destronaron al emir Abdallah, célebre por escribir el gran testimonio de sus Memorias, ya en su exilio magrebí: «El siglo XI en primera persona». Durante esta administración norafricana, descolló el polígrafo judío Samuel Ibn Nagrila (993-1055), visir (ministro) de los soberanos bereberes ziríes de Granada Habús Ibn Maksán (1025-1038) y Badís Ibn Habús (1038-1077).

13. Huelva.En Huelva tomó el poder Izz al-Dawla, de los Bakríes, árabes asentados desde la conquista islámica, a principios del siglo VIII. Hacia 1052, esta taifa fue conquistada por Sevilla.

14. Málaga. Lo mismo que Algeciras, este gran puerto de al-Ándalus fue ocupado por los Hammudíes, príncipes magrebíes que accedieron al califato cordobés, entre 1016 y 1026, Granada conquistó esta taifa en 1056.

15. Mértola. Similares características que Huelva: el poder local andalusí terminó por ser conquista de Sevilla, en 1044-5.

16. Molina de Aragón. En serie con Albarracín y Alpuente, aunque sólo en la segunda mitad del siglo se independizaría de las esferas de Toledo y Zaragoza. Su autonomía la señala el Poema del Cid, señalando allí al alcaide Ben Galbón.

17. Morón. Fue ocupada por los Dammaríes, rama de los bereberes Zanata, oriundos de Túnez y llegados a al-Ándalus en tiempos recientes, para formar en los ejércitos de Almanzor. En 1065-1066 fue anexada por Sevilla.

18. Murcia. Dominada por los saqábila e integrada en la taifa de Almería, entre 1013 y 1038, fue conquistada por Sevilla en 1078 y por los Almorávides en 1091.

19. Niebla. Otra pequeña taifa suroccidental, con Niebla y Gibraleón, y regida por la familia local andalusí de los Yahsubíes. Conquistada por Sevilla en 1053-1054.

20. Ronda. Ocupada por los bereberes nuevo Yafraníes a partir de 1014. Los sevillanos la conquistaron en 1065.

21. Sevilla. La gran taifa expansiva. Allí se estableció la ilustre familia de los Abbadíes. Eran estos Abbadíes de origen árabe. Parece ser que el primer Abbadí era un fugitivo shií de la revolución de Zaid Ibn Husain Ibn Alí contra el poder omeya (cfr. Fouad El-Khouri: Las revoluciones shi'íes en el Islam (660-750), Fundación Argentino Arabe, Buenos Aires, 1983), que llegó a al-Ándalus procedente del Yemen hacia 740. Ante el avance cristiano y la toma de Toledo, Muhammad Ibn Abbad (1039-1095) que se hizo llamar al-Mu'tamid bi-llah ("el apuntalado por Dios"), rey poeta de Sevilla, solicitó el socorro de los Almorávides hacia 1085. Según una fuente musulmana de siglo XIV, al-Hulal, al-Mu'tamid, que tenía conciencia de sus desviaciones y negligencias, habría dicho: «Prefiero cuidar camellos en Africa que cerdos en Castilla». Fue deportado por los Almorávides al Atlas magrebí, a Agmat, donde murió en 1095, cuatro años después que éstos conquistaran Sevilla y desbarataran la amenaza cristiana.

22. Silves. Se alzó independiente un notable local de ascendencia árabe hasta que las tropas de Sevilla la ocuparon hacia 1063.

23. Toledo. Los toledanos recurrieron a un linaje bereber, establecido desde el siglo VIII, los Zennún. Fue la primera gran ciudad musulmana en caer en manos cristianas, en mayo de 1085.

24. Tortosa. Desde 1009 a 1060 se sucedieron cuatro régulos saqáliba. En ese último año, al-Muqtadir, soberano de Zaragoza, ocupó Tortosa. Los Almorávides la tomaron en la primera decena del siglo XII.

25. Valencia. Entre 1009 y 1022 los saqáliba dominaron el control de esta estratégica taifa. Luego unos descendientes de Almanzor la rigieron hasta 1065, año que la dominó Toledo. En 1086, tropas castellanas ayudaron a al-Qadir, ex-rey de Toledo, a entronizarse en Valencia, hasta su asesinato en 1092, tras el alzamiento de sus súbditos encabezados por el alfaquí Ibn Yahhaf, quien rigió la ciudad, equilibrando presiones exteriores del caudillo Rodrigo Díaz de Vivar (1043-1099), el Cid Campeador, por un lado, y de los Almorávides, por otro.Tras duros asedios, el Cid entró en Valencia, en junio de 1094. En 1102, la ocuparon los Almorávides.

26. Zaragoza. En esta taifa se alzó la familia árabe-andalusí de los Tuyibíes hasta 1039, cuando Suleimán Ibn Hud logró ocupar Zaragoza, entronizando su dinastía, los Hudíes, hasta que fueron desplazados por los Almorávides en 1110. Conquistada por los cristianos en 1118.
 
 

ACTIVIDAD INDIVIDUAL:

Ya sabes lo que son las Taifas, ¿qué conoces de tu ciudad, pueblo o entorno más cercano, relacionado con este momento y espacio histórico?