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CARPETA DIDÁCTICA PROFESORES 2/7
MUJERES MEDIEVALES II
ISBN-84-9714-108-3
Clara Martínez Tomás
 

INTRODUCCIÓN.

Situación General. Contexto histórico.

La historia de las mujeres es, ante todo, la de personas silenciadas y sometidas al poder de los hombres.

Este silencio lo encontramos sobre todo en las fuentes escritas, vedadas a ser materialmente escritas por las mujeres pues eran patrimonio masculino y solamente  de una clase dirigente, clérigos y poderosos.

Para los últimos siglos de la Edad Media el panorama mejora sensiblemente como veremos en este trabajo, pero aún así contamos con escasos documentos, en una época donde la formación religiosa instituye fuerzas económicas, diferentes grados de poder, cuya filosofía predominante está impregnada de una arraigada misoginia.

¿Qué mujer estudiaremos aquí en el mundo europeo feudal?

Sin lugar a dudas algunas voces que sobresalen del silencio.

 Al enfrentarnos con las mujeres protagonistas de nuestro trabajo nos surgen las primeras cuestiones.

Estamos tratando de un limitado número de mujeres de las que para su suerte y la nuestra tenemos constancia de su vida y de sus obras, pero el silencio documental nos ha robado la obra, la memoria, el esfuerzo y los sufrimientos de miles de mujeres y con ello sus almas de mujeres.

En este proyecto, intentaremos hacer una breve introducción al movimiento de la Querella de las mujeres, qué es este movimiento y en qué contexto histórico y mental de la época surge, las ideas medievales acerca de las mujeres.

Una cuestión a tener en cuenta es sí hay que considerar a estas figuras notables como excepción, o como la medida de su tiempo o su grupo social.

Su espléndido aislamiento, la discontinuidad del relato que ellas justifican, obligan a considerarlas como puntos de flexión en el desarrollo histórico.

Veamos a continuación el contexto en que se enmarcan las vidas de las mujeres medievales, la influencia de los escritos de Aristóteles y su interpretación medieval por Santo Tomás de Aquino y otros pensadores proporcionan a la mentalidad clerical medieval las bases teóricas para aseverar la debilidad de la mujer y su necesario sometimiento al hombre, este argumento caló en el pensamiento social y políticos medieval fue fundamental en el imaginario medieval, se materializaron las separaciones en espacios físicos las separaciones y cambios mentales, la división entra la esfera pública y la privada, marcada en la vida medieval hasta la saciedad, terminará por dar la impresión que se trata de algo “natural”.

Un aspecto particular es el del control de la esfera femenina a la que aspira el sexo masculino tanto clérigos como laicos a partir del siglo XIII a través de la legislación cada vez más opresora, castigando las modas y gustos suntuarios de las mujeres, en las que intentan anular el cuerpo de la mujer al asociarlo como instrumento de perdición y signo del pecado original.

 Intentar “encajar” a estas mujeres en una cronología es otra cuestión que nos planteamos, acaso es importante apostar por el establecimiento de una cronología propia que les sea propia, algunas de nuestras protagonistas desbordan la plena Edad Media, como Christine de Pizan, que vive al final de la Edad Media en una época de transición del mundo feudal al capitalismo, que son los factores político-económicos los que tenemos de punto de flexión para marcar las periodizaciones de la historia sin tener en cuenta otros factores.

Para los primeros siglos de la Edad Media las fuentes escritas sobre mujeres son escasas,  y más aún escritas por mujeres para este período disponemos de fuentes arqueológicas, narrativas y normativas.

 El período feudal que les toca vivir a estas mujeres nos ofrece mayor  documentación, las fuentes de las que disponemos para estos siglos a partir del X son las ya nombradas y aparte documentos de archivos parroquiales, censos, padrones, correspondencia, textos literarios.

 Desde el siglo XIII al XV, mujeres de todos los medios se atreven a hacerse oír: aun cuando haga falta aguzar el oído para captarla, apenas audible.

...IDEAS MEDIEVALES ACERCA DE LA MUJER

La situación de la mujer en la Edad Media, como en otra época es extraordinariamente difícil de determinar, ya que lo es definir su posición. La situación de la mujer es una cosa en teoría, otra en los aspectos legales y otra en la vida diaria. 

En la Edad Media, tal como ahora, las diversas manifestaciones de la posición de la mujer, actuaban unas sobre otras; pero no coincidían exactamente. La situación real de la mujer era una mezcla de los tres aspectos.

Para nuestro estudio es interesante ver la primera de esas manifestaciones aisladamente, puesto que la teoría medieval acerca de las mujeres, dejada como legado a las generaciones futuras y ensombrecida tanto en la ley como en la literatura, estaba destinada a tener profundos efectos sociales durante siglos, mucho después de que las fuerzas que la sostenían hubieran dejado de ser importantes y cuando las condiciones que la habían hecho posible ya no existían

Para ello vamos a ver en que consistían esas ideas y algo muy importante: cuales eran las fuentes de las que surgieron.

La opinión expresada de una época depende de las personas  y de las clases que la articulan;  por este motivo representan a menudo , la visión de un grupo pequeño pero con voz. En los primeros siglos de la Edad Media, lo que aparecía como opinión contemporánea surgía de dos fuentes: la Iglesia y la aristocracia. 

Las ideas sobre la mujer se formaron  de una parte por los clérigos, normalmente célibes, y de otra por una pequeña casta que tenía medios económicos para poder considerar a sus mujeres como objeto de adorno, en tanto que las subordinaban estrictamente al primer objeto de su interés: la tierra. En resumen, la teoría aceptada acerca de la naturaleza y el mundo de las mujeres se debía a las clases menos familiarizadas con la gran masa del sexo femenino.

Fueron estas clases las que determinaron el concepto de matrimonio que prevaleció hasta bien entrado el siglo XIX, y establecieron el estatuto de la mujer en la ley.

Dado que estaban de acuerdo en colocar a la mujer en una postura de sujeción frente al hombre, ni el concepto de matrimonio ni la ley consideraban a la mujer como un individuo completo, como lo que Maitland llama " una persona libre y legal".
El elemento que definía su posición no era su personalidad sino su sexo, y por sexo ella era inferior al hombre. Por otra parte, fueron precisamente estas clases las que desarrollaron, sin aparente incongruencia, la contradoctrina de la superioridad y la adoración que se consagraron alrededor de las personas de la Virgen en el cielo y de la dama en la tierra, lo que llevaría al ideal de la caballería.

Resumiendo, la actitud medieval característica solo pudo surgir en una edad en que los grupos clericales y aristocráticos podían imponer su punto de vista sobre la sociedad; no obstante, las voces de la Iglesia y de la aristocracia, a pesar de ser resonantes e impregnarlo todo, no ahogaron totalmente algunas otras voces. 

Sobre todo los sectores de mayor rango de las clases medias urbanas se hicieron oír de manera creciente a partir del siglo XII, a medida que el comercio crecía y las ciudades se desarrollaban. 

Sus puntos de vista con respecto a la mujer denotan una mejor comprensión de la real posición de la mujer en la vida medieval que la aristocracia o la Iglesia. 

La ley de los burgos debía tener en cuenta  la actividad de la mujer en el comercio, particularmente las mujeres casadas que llevaban negocios propios como femmes soles. Los reglamentos urbanos de las femmes soles pretendían, a menudo proteger a los maridos, pero al hacerlo habitualmente ayudaban a mejorar el estatus de la mujer. 

De manera que las ideas medievales acerca de la mujer, tal como fueron formuladas  por las dos clases que estaban en el poder en la Alta Edad Media, solo fueron levemente modificadas, no siempre para mejor,   por la clase emergente durante los tres últimos siglos de este período.
 

ACTIVIDAD INDIVIDUAL:

Señala las tres actitudes respecto a las mujeres que hemos visto:
Clérigos, aristocracia, burguesía.
Comenta en clase tu opinión.