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FEUDALISMO 1
GUÍA DE PROFESORES 3/6
ISBN-84-9714-107-5
Clara Martínez Tomás
 

3.-CONTENIDOS.

  3.1 ORÍGENES DEL FEUDALISMO. CONCEPTOS.
  3.2 PLENITUD DEL FEUDALISMO.
  3.3 CRISIS DEL FEUDALISMO.
  3.4 EL FEUDALISMO EN ESPAÑA.
  3.5 ANEXOS.

OPINIÓN DE DIVERSOS AUTORES CON RESPECTO A LA DEFINICIÓN DE FEUDALISMO.-

Creemos necesario hacer unas puntualizaciones respecto al concepto de feudalismo que tienen diferentes autores, podremos ver así cuáles son los puntos que consideran importantes a destacar para así construir sus críticas hacia otros autores.

Consultada la Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales encontramos que feudalismo designa un tipo de sociedad y de sistema político que surgió en la Europa central y occidental.
En su acepción marxista se refiere a un tipo de economía y de sociedad caracterizado por la servidumbre, el cual, generalmente, sucede a los sistemas económicos, basados  en  la esclavitud, precediendo a su vez al capitalismo.

- Pese a la gran variedad de definiciones que encontramos, 

Una definición en la esfera política es la de Max Weber:
Consideran el feudalismo como un tipo de autoridad patriarcal.

Para Gunder Frank el  feudalismo era un sistema político y económico con base en la adquisición de homenaje y servicio. Los señores contaron muchos sirvientes o vasallos quienes tenían el deber comprometido  de apoyar en  tiempo de guerra o inquietud civil.

 Jean Suret- Canale califica de equívoco este término, pues no tiene un sentido estricto, designa una superestructura política y adopta  significaciones diferentes, sí sólo se refiere a una superestructura política se corre el riesgo de calificar feudal a sociedades que nada tienen en común.

 D. Perrot y R. Preiswerk consideran el feudalismo como  un ejemplo de transferencia de concepto: forjado a partir de una realidad europea y ampliamente utilizado para describir realidades a veces extraordinariamente diferentes en el tiempo y en el espacio. 

Paul Sweezy define el feudalismo como un “sistema de producción para el uso”. 

Maurice Dobb  define el feudalismo por una característica: la servidumbre, sobre este punto vemos abajo una ampliación porque es una de las claves de la crítica. El feudalismo como un régimen de producción que consiste en una obligación impuesta al productor por la fuerza a cambio de ciertas exigencias económicas o de trabajos.

Dobb, identifica feudalismo con servidumbre, como obligación hacia el señor de una masas de productores, según ciertas formas: prestación de servicios, pago de cantidades en productos o en dinero, cuestión que critica Swezy en toda su amplitud, ya que en sistemas no feudales puede darse cierto grado de servidumbre, y ello ha ido unido a distintas formas de organización económica, lo que si afirma es que la principal relación de producción es la servidumbre. La servidumbre va a ir sufriendo ciertos cambios, algunos tan importantes como la obligación del pago de la renta en dinero al señor, que incluso será una de las causas de caída definitiva del feudalismo, profundamente dañado con la presión a los siervos para aumento de ingresos.

3.1 ORÍGENES DEL FEUDALISMO. CONCEPTOS.
 

El reino de los francos, ubicado en Galia, fue uno de los más estables. Alcanzó su mayor esplendor con el rey Carlomagno (768 - 814), quien se propuso restaurar el Imperio romano de occidente. Para lograrlo, realizó grandes campañas militares y peleó contra lombardos, sajones y musulmanes. Finalmente, creó un gran Imperio que alcanzaba desde el río Elba al océano Atlántico, y desde el mar Báltico hasta Italia. 

En la Navidad del año 800 d.C., el Papa León III coronó a Carlomagno como emperador. El Imperio carolingio se sentía profundamente romano y cristiano, pero su modelo de administración era germano. A la cabeza del estado estaba el rey. El reino estaba dividido en condados, administrados por los condes, que tenían poder civil, militar y judicial. Los condados fronterizos se llamaban marcas, gobernados por los marqueses, que tenían un gran poder militar para defender las fronteras del reino. 

Con la muerte de Carlomagno, comenzó a debilitarse el Imperio, ya que sus sucesores no fueron capaces de administrarlo. Durante el siglo IX, occidente volvió a sufrir invasiones (de los pueblos normandos, magiares y sarracenos). Por esto, los reyes dejaron en manos de los condes y marqueses la defensa de sus territorios. La población asustada vio que estos nobles eran su única protección, y no el rey, que estaba muy lejos.