Una de las preocupaciones últimas de Platón, en La república o de lo justo, es la demostración de la inmortalidad del alma. No deduce de ello ningún premio ni castigo de ultratumba. Vicente Adelantado Soriano
Gianlorenzo
Bernini, nacido en Nápoles en 1598, hijo del
también escultor Pietro Bernini. Trabajó
para el cardenal Scipione Borghese, quien le convirtió
en su protegido. De ésta primera época
son las obras "Cabra amaltea" (1615), "Eneas
y Anchises" (1618-19) y "Neptuno y Tritón"
(1620) de claro estilo manierista por influencia de
su padre. Por encargo del cardenal realiza "El
rapto de Proserpina" (1621-2), "David"
(1623) y "Apolo y Dafne" (1622-24), obras
caracterizadas por una evolución de su estilo
hacia la caracterización psicológica de
los personajes, que esculpe repletos de fuerza interior,
y la delicadeza de los acabados.
Apolo
y Dafne de Bernini
Su estilo está influido por Miguel Angel, el clasicismo
greco-romano, el naturalismo de Caravaggio o el tratamiento
de los rasgos corporales de Guido Reni. Su básica innovación
consiste en acercar al espectador a la obra, haciendo a éste
partícipe de la acción, rompiendo las fronteras
tradicionales de la obra de arte. Es por ello considerado
como uno de los creadores del Barroco. Las mejores muestras
de su hacer son el Extasis de Santa Teresa y las tumbas de
Urbano VIII y Alejandro VII en el Vaticano. Falleció
en 1680.
Esta escultura de claro estilo barro se inspiró en
el Apolo Belvedere de Leocares. La composición se realiza
en plano-relieve, encontrándose llena de dinamismo
y difuminación. El grito de horror de Dafne y el rostro
perplejo de Apolo nos muestran un contraste de actitudes y
aspectos que reflejan el interés por la representación
de las emociones y los afectos. Es la mejor plasmación
del instante y del movimiento en mármol. También
aquí es aplicable la lectura de carácter moral,
como premio a la virtud y a la virginidad. Se conserva en
la Galleria Borghese en Roma.
Dafne, nombre que en griego significa laurel, era una ninfa
hija del dios-río Peneo que transcurre por la región
de Tesalia. El dios Apolo amaba a Dafne con una gran pasión
pero la ninfa no le correspondía y le esquivaba. En
una ocasión Apolo perseguía a Dafne y ésta
huía hacia las montañas para evitarlo. Cuando
el dios estaba a punto de alcanzarla, la joven dirigió
una plegaria a su padre o bien a Zeus , suplicándole
que la metamorfoseara para poder escapar al asedio del dios.
Su petición fue escuchada y concedida, y al momento
la joven comenzó a transformarse en un laurel. De sus
pies iban saliendo raíces y sus extremidades se convertían
en frondosas ramas del árbol que desde ese momento
fue el consagrado al dios Apolo y pasó a representarlo.