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La
persistencia de la memoria
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Un pequeño pero famoso cuadro de la época más
surrealista de Dalí . El paisaje tiene influencias
de los trabajos que realizó del mar en su juventud,
hasta se puede reconocer el Cabo de Creus en la parte superior
derecha; parece una playa al atardecer. En primer término
y en posición central, destaca una extraña figura:
una cabeza blanda con una enorme nariz, de larga y carnosa
lengua que sale de ella, pero carece de boca. Su raro cuello
se pierde en la oscuridad. Reposa dormida sobre la arena,
ya que vemos cerrado su ojo, con unas enormes pestañas.
Estamos delante de un paisaje onírico.
Tiene encima un blando reloj de bolsillo. A la izquierda,
sobre lo que parece una mesa de madera rectangular, aunque
incompleta, encontramos otros dos relojes: uno más
pequeño, cerrado, sobre el que se apelotona una multitud
de hormigas; el otro, enorme, blando y alabeado- con una mosca
encima y marcando casi las siete horas- ,se escurre por el
borde de la mesa. De ésta nace un árbol roto,
con una sola rama sin hojas sobre la que hay un tercer reloj
blando. Al fondo, iluminada fuertemente, vemos una cala recortada
por acantilados rocosos. Una piedra redondeada proyecta su
sombra sobre la arena de la playa, que está desierta.
El mar se confunde casi con el cielo cubierto de vaporosas
nubes blancas.
El dibujo tiene una enorme importancia en el cuadro. Es de
líneas puras, muy académico y relamido. Los
objetos están representados con exactitud y detallismo,
pero sus dimensiones no son reales y están deformados.
La luz juega un gran papel. El cuadro está dividido
en dos partes no simétricas: una tenebrista, en primer
término, con un foco de luz a la derecha que ilumina
suavemente los objetos, que proyectan sus sombras y se recortan
en el espacio; y la otra, fuertemente iluminada, al fondo,
con una luz muy blanca, irreal.
El color es rico y variado. Predominan los tonos frios (azules,
grises, blancos), que contrastan con los cálidos (ocres,
marrones y amarillos).
La composición está muy estudiada. Domina la
línea horizontal del mar al fondo, remarcada por la
luz, que divide el cuadro en dos mitades desiguales pero armoniosas.
Se complementa con la horizontal de la rama seca del árbol,
que con su tronco marca a la izquierda una vertical que equilibra
la composición. Como elementos dinámicos, el
pintor utiliza las líneas diagonales (mesa, cabeza)
y las curvas (relojes, cabeza). El color contribuye a lograr
estos efectos, ya que los tonos cálidos nos acercan
las formas, mientras que los frios las alejan. La perspectiva
tradicional existe, pero el espacio parece extraño.
El punto de vista del espectador es alto, aunque no en todos
los objetos.
Inicialmente literario, el surrealismo, afecta a todas las
artes y termina siendo una actitud vital, un estilo de vida
que intenta transformar la sociedad burguesa. El Surrealismo
es heredero del movimiento Dadá en el uso constante
de la provocación ("épater le bourgeois")
y los materiales de desecho, así como en su deseo de
liberar la imaginación del corsé de la razón.
Inspirándose en Freud, los surrealistas creían
que la única forma de hacerlo era tener acceso al subconsciente.
Su temática es la de los sueños. El arte será
para ellos un método de conocimiento de la realidad
interior, no visible. En cuanto a las técnicas, usan
el automatismo (que consiste en dibujar o escribir sin lógica,
moviendo la mano incontroladamente), la desorientación
reflexiva (por la que asocian objetos extraños, surgidos
del subconsciente, en espacios lógicos y realistas,
queriendo hacer buena la frase de Lautreamont "Bello
es el encuentro fortuito sobre una mesa de operaciones, de
una máquina de coser y de un paraguas"), el frotagge
o dibujo obtenido mediante frotamiento, y otras técnicas
dadás como el fotomontaje, el objeto encontrado,etc.
Dentro del Surrealismo hay dos modalidades: la objetiva o
figurativa, que utiliza una técnica casi fotográfica
para imitar la realidad, y a la cual pertenecen Dalí,
Magritte, Ernst, Delvaux.. y la antiobjetiva o de formas más
o menos abstractizantes, de un lenguaje casi poético.
En ella incluimos a Miró, Tanguy, Matta...
Autor: Salvador Dalí (1904-1989) el más conocido
de los pintores del Surrealismo en España. Nacido en
Figueras, estudia en Madrid, en cuya Residencia de Estudiantes
se hace amigo de García Lorca y de Buñuel, con
quién realiza el film "Un perro andaluz".
En 1929 conoce a Gala, su mujer y musa, quién le introduce
en el círculo parisino de los surrealistas. Pinta entonces
sus obras más importantes: "El gran masturbador",
"El enigma del deseo" y "La persistencia de
la memoria", en las que desarrolla sus obsesiones (el
sexo, lo blando, lo putrefacto de la materia) y aplica el
método paranoíco-crítico de su invención
: cultivar el engaño pero manteniendo la consciencia
de que el control de la razón ha sido suspendido deliberadamente.
Con un dibujo academicista y de gran exactitud, da realidad
a sus delirios, a sus sueños. Su actitud megalómana,
provocadora, su impudor y su desmedido amor al dinero escandalizan
a los propios surrealistas, que lo expulsaron en 1933 del
grupo. Además, en la Guerra Civil española muestra
simpatías por el bando franquista. Inspirándose
en ella pinta "Construcción blanda con judías
hervidas" y "Canibalismo de otoño".
Instalado en Estados Unidos desde los años 40, evoluciona
hacia el conservadurismo, explotando cínicamente la
religiosidad sentimental y escandalizando con sus paradójicas
y extravagantes actuaciones, lo que le resulta muy rentable.
Entre sus obras destacamos "La Madonna de Port Lligat",
"El Cristo de San Juan de la Cruz", y " Las
tentaciones de San Antonio".
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