Durante el 1870-1880 se produce en toda Europa un nuevo movimiento literario, el
realismo. El antecedente de este estilo tiene sus fuentes en la tradición clásica... María Luisa Pérez Bernardo
La catedral de Calahorra surge del martirio de los legionarios romanos Emeterio y Celedonio, decapitados, según la tradición, hacia el año 300 en este mismo lugar...
Diego
Velazquez (Sevilla1599-1660) autor de "Las Meninas"
es la figura más importante de la pintura barroca
española. Algunas obras características
suyas son "El aguador de Sevilla", "Cristo
en casa de Marta" (que demuestran un profundo estudio
del natural, con un esquema compositivo típicamente
manierista), "Felipe IV", "Conde-Duque
de Olivares", "Los borrachos" (1628).
Hacia 1631señala un gran paso en su pintura:
su colorido se enriquece con un color más suntuoso,
modelando más con colores que con las sombras
"Cristo después de la flagelación",
"Coronación de la Virgen", "Rendición
de Breda (1635). Los retratos de estos años (1651-60)
demuestran la madurez que ha alcanzado su arte, en el
que domina el problema de la representación atmosférica
y de la luz ("Infanta María Teresa",
"La reina Doña Mariana", "Infanta
Margarita", "La Venus del espejo" ,"Las
Meninas (1656) y Las Hilanderas (h. 1657-59).
Las
Meninas de Velázquez
"Las Meninas" es una pintura al óleo sobre
un lienzo de 3,18x2,76 metros, de estilo barroco y que actualmente
se conserva en el Museo del Prado en Madrid. En esta pintura
se representa a La Infanta Margarita (hija de los reyes de
España) con sus damas de compañía (meninas).
Velázquez uso la luz de forma incidente sobre las figuras
en primer plano (la Infanta Margarita es la más iluminada)
y apenumbrando a las más alejadas para crear una ilusión
de espacio en el cuadro. Es característico de este
pintor usar la luz (ya sea con la vibración visual
de los colores, o con juego de luces que reverberan sobre
colores muy oscuros para conseguir dar distancia y y/o profundidad.
La luz que entra por la puerta del fondo y su contraste con
la oscuridad del techo y de la pared lateral a la derecha
del observador dan profundidad a la escena. Es evidente la
espacialidad que se crea entre el techo oscurísimo
y el suelo delante de la Infanta Margarita de color muy claro.
En él se ve al pintor Velázquez mirando al
espectador mientras realizaba el cuadro. La cruz roja de Santiago
que luce en el pecho de su vestimenta fue añadida al
cuadro después de su fallecimiento, por orden del rey,
al ennoblecerle a él (le declaró caballero)
y a la pintura misma. La habitación está llena
de personajes de la corte. En el fondo de la sala se pueden
ver los bustos de los Reyes de España ( Felipe IV y
Mariana de Austria) reflejados en el espejo y al mayordomo
real en la escalera tras la iluminada puerta del fondo. Los
tonos claros de la pared trasera de donde cuelgan los cuadros
dan todo el fondo al cuadro y los tonos claro del techo alrededor
de los adornos (o lámparas) del techo dan la perspectiva.
En el Barroco los óleos encargados son con frecuencia
de gran tamaño como este. Emplean colores vivos y muy
variados, resaltados por varios focos de luz que provienen
de todos los lados, contrarrestándose unos a otros,
creando grandes sombras y zonas iluminadas. Los personajes
aparecen en posturas muy dinámicas, con rostros y gestos
muy expresivos puesto que el Barroco es la época del
sentimiento. Las composiciones grandiosas, con personajes
vestidos ricamente, en alegorías religiosas o mitológicas,
las grandes escenas de corte (Las Meninas) o de batalla (Las
Lanzas).