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Cúpula
de la basílica de San Pedro
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La inscripción que se ve como un cinto en la base
de la cúpula reza: "Tu eres Pedro, y sobre esta
Roca edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves
del cielo". Con letras de 2 metros de altura consta esta
frase bíblica que pronunció Jesucristo y que
se interpretó en toda la cristiandad como que le entregaba
la potestad de ser cabeza de la iglesia. San Pedro, primer
papa de la cristiandad, fue martirizado en el Circo de Nerón
en lo que hoy es el Vaticano.
En el año 90 el Papa S. Anacleto construyó
un pequeño oratorio sobre la tumba de San Pedro. El
emperador Constantino edificó allí una basílica,
(antigua basílica de S. Pedro) comenzando hacia el
año 323. Se terminó después de su muerte.
A mediados del 1400, el papa Nicolás V decidió
restructurarla y confió dicha tarea (1452) a Bernardo
Rosselino. Tras el fallecimiento del pontífice, en
el 1455, las obras fueron interrumpidas casi por completo
hasta la época del papa Julio II, quien las puso en
manos de Bramante. Este demolió por completo la antigua
iglesia y la construcción edificada por Rosselino.
El 18 de abril de 1506 se puso en marcha la construcción
de la nueva basílica, concebida por Bramante con una
planta de cruz griega y una gran cúpula central; sin
embargo, a su muerte, en 1514, sólo se había
logrado edificar los cuatro pilares centrales con sus relativos
arcos de unión. Estos últimos condicionaron
todas las sucesivas intervenciones.
Rafael fue el encargado de proseguir con los trabajos. Dejó
de lado la arquitectura central de Bramante y puso en marcha
un majestuoso proyecto con planta de cruz latina. Rafael falleció
en 1520 pero su obra fue continuada por Antonio de Sangallo.
A partir de 1547 las obras pasaron a estar bajo la dirección
de Miguel Angel Buonarrotti, que volvió a adoptar la
concepción de planta central de Bramante al imaginarse
la basílica como un templo aislado en medio de una
plaza. Fallece Miguel Angel y casi se había logrado
terminar el cimborrio. Giacomo della Porta y Domenico Fontana
erigieron (1588-1589) la gran cúpula concebida por
Buonarroti tras su muerte.
A partir de 1607, Carlo Maderno completó definitivamente
la obra, transformando por deseo de Pablo V la planta de cruz
griega en otra de cruz latina a la que añadió
tres arcadas y el pórtico de la entrada y realizó
la fachada. Terminada en 1612, la basílica fue consagrada
por Urbano VIII en el 1626. Actualmente tiene una longitud
de 186 metros, una superficie de 15.160 metros cuadrados y
la altura de su cúpula es de 119 metros. La cúpula
se encuentra justo sobre el altar mayor y la tumba del Apóstol
Pedro. Diseñada por Michelángelo y terminada
24 años después de su muerte por Fontana y Della
Porta está adornada con mosaicos de Giuseppe Cesari
y tiene una circunferencia 92 metros.
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