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FUNDACIÓ ANTONI TÀPIES
PROGRAMA DE ACTIVIDADES ABRIL 2001 ­ ENERO 2002
 

VICTOR BURGIN
Comisaria: Nuria Enguita Mayo
Producción: Fundació Antoni Tàpies

5 ABRIL - 17 JUNIO 2001

Durante más de treinta años, Victor Burgin (Sheffield, Gran Bretaña, 1941) ha desarrollado una obra de carácter crítico, construida sobre diversas combinatorias de textos e imágenes, que cuestiona el modo en que el individuo y ­por extensión‹ la sociedad se representan a sí mismos.

El trabajo de este artista se alimenta del movimiento conceptual, del que formó parte activa a finales de los años sesenta (1967-1970), aunque, a diferencia de otros artistas conceptuales, nunca ha pretendido vaciar la obra de su aspecto subjetivo ni de su capacidad de sugerir memoria. De igual modo, Burgin defiende la visualidad del arte y su inscripción material en un contexto. La imagen constituye el vector de esta inscripción material de la obra, y se articula con un texto (que, en determinados momentos, también funciona como una imagen). A partir de 1974, Burgin se apropia de imágenes del mundo de la comunicación, de la prensa y la publicidad, añadiéndoles otras palabras u otros textos que tergiversan el mensaje original y configuran unas obras críticas e irónicas, herederas del collage surrealista, del dadá y el constructivismo. A finales de los años setenta, Burgin empieza a representar sistemáticamente a la mujer fetichizada o tratada como un objeto sexual y a analizar la naturaleza de la mirada del hombre. Esa práctica le lleva a interesarse por las ideas feministas y por el psicoanálisis. Sólo más tarde, a principios de los ochenta, Burgin empezará a tomar casi regularmente imágenes de la historia del arte, y a partir de 1986, también del cine, combinadas con datos textuales, y más recientemente, con una intensificación de las preocupaciones sociales y políticas, que tienen como denominador común el tema de la exclusión. A partir de 1985 y hasta la actualidad, la hibridación entre texto e imagen ha encontrado en el ordenador un medio de expresión privilegiado, al poner a disposición del artista un modelo de funcionamiento similar al inconsciente.

El objetivo de Burgin en términos formales es crear un espacio situado entre la imagen fija y la imagen en movimiento, un espacio generado por el vídeo que utiliza también para recapitular sobre la historia de la pintura, la fotografía y el cine. Esos trabajos sintetizan temas desarrollados en sus primeras instalaciones fotográficas y abren las puertas a nuevas soluciones formales de lo que  el artista considera un problema central en la trayectoria de su obra: la narración del presente, donde todos los momentos individuales presentes se hallan en la intersección de lo privado (percepciones, memorias y fantasías) y lo público (relaciones cotidianas con los demás en la esfera política).

La Fundació Antoni Tàpies presenta una retrospectiva de la obra de este artista que muestra el proceso de evolución de su producción hacia una narrativa del presente, desde el texto y las instalaciones de fototexto de finales de los años sesenta hasta sus recientes videoinstalaciones.
Además, Burgin presentará un trabajo nuevo enmarcado en el contexto de la ciudad de Barcelona.
 

INSIDEOUT: jardí del cambalache
Una intervención de Federico Guzmán
Comisaria: Rosa Pera
Producción: Fundació Antoni Tàpies

10 MAYO ­ 29 JULIO 2001

Este proyecto pretende crear un territorio intermedio entre espacio público y  espacio privado, entre interior y exterior, entre el ámbito estrictamente artístico y el político-social. Durante los meses de abril a agosto de 2001, Federico Guzmán (Sevilla, 1964) convertirá la terraza de la Fundació Antoni Tàpies en un huerto portátil e itinerante, o en un jardín de plantas económicas­alimenticias, medicinales e industriales­, en un laboratorio, una guardería y un punto de encuentro. Los productos que se obtengan de ese huerto se intercambiarán por objetos, a fin de crear una colección acumulativa y reciclable: la colección mutante. Los elementos de la colección mantendrán un diálogo continuo con objetos, plantas, dibujos, visitantes y fotocopias. Una conversación en el museo y en la calle, en la mente y el estómago.

Desde la memoria y el enclave del jardín y en la propia arquitectura que lo contiene, desde la configuración social y urbanística del barrio y la historia de la ciudad, Insideout: jardín del cambalache se propone restituir a este espacio su carácter comunitario y de uso participativo, estableciendo conexiones con otros patios del barrio, jardines botánicos, restaurantes y huertos urbanos, con referencias al pasado, historia, investigación científica y proyectos urbanísticos, así como con sus protagonistas, expertos, vecinos, escritores, niños, activistas, grupos ecologistas, cocineros, artistas, comerciantes y jubilados. El jardín se propone una especie de intercambio biológico entre plantas y ciudadanos, una permuta mental entre personas, mediada por plantas, y un cambalache de lugares a través del viaje y el pensamiento.

El proyecto está vinculado a otras ciudades del planeta a través de una serie de propuestas site specific de Federico Guzmán, actualmente en proceso: Colombia (El Museo de la Calle, en la Universidad Nacional de Bogotá) y Sevilla (Matitas Divinas, en la Cartuja).
 

COLECCIÓN PERMANENTE

26 JUNIO ­ 11 NOVIEMBRE 2001
 

ARQUITECTURAS DEL DISCURSO
Comisaria: Ute Meta Bauer

18 SEPTIEMBRE - 11 NOVIEMBRE 2001 (nivel 1)
El proyecto Arquitecturas del discurso interroga la identidad del espacio discursivo a través de los trabajos que algunos arquitectos internacionales realizarán especialmente para la ocasión. Estos arquitectos trabajarán con diversas publicaciones, la mayoría de las cuales se seleccionarán entre la amplia colección de la biblioteca de la Fundació. El tema principal del proyecto girará en torno a la pregunta: ¿Cómo pueden experimentarse estas revistas en términos de arquitectura? Los arquitectos tomarán los parámetros específicos que constituyen la identidad de cada revista y los reestructurarán según sus propios criterios, traduciéndolos en una propuesta arquitectónica. Esta transformación de los espacios narrativos en modelos arquitectónicos permite reflexionar de nuevo sobre el hecho de que la práctica artística contemporánea y la cultura no tienen lugar en espacios, sino a través de conjuntos de discursos que a la vez ocupan y forman el espacio. El proyecto se desarrollará alrededor de cuatro áreas de orientación: la biblioteca y las publicaciones periódicas (desde October a Assemblage o Wired), las propuestas arquitectónicas (sobre transarquitectura, arquitectura orgánica, arquitectura reflexiva, arquitectura de reciclaje, arquitectura nómada, etc.), un simposio (22 - 23 septiembre 2000) y una publicación.
 

HANS-PETER FELDMANN
Comisaria: Helena Tatay
Producción: Fundació Antoni Tàpies

22 NOVIEMBRE 2001 - 27 ENERO 2002

Hans-Peter Feldmann (Düsseldorf, 1941) es uno de los artistas más representativos de la escena artística alemana de los años sesenta y setenta, y además, ha sido precursor de las actitudes apropiacionistas de finales de los ochenta. Su producción artística más reciente ha logrado mantener la actualidad del movimiento performativo de los años setenta, insertándolo en la realidad política y social de los noventa.

Una primera etapa de la actividad profesional de este artista se desarrolla entre 1968 y 1980. Durante este período, Feldmann produce un cuerpo de obra variado, pero coherente, que incluye una extensa serie de cuadernos de pequeño formato con imágenes aparentemente triviales reproducidas en blanco y negro, cartas, carteles, postales, hojas de periódico coloreadas, juguetes encontrados y repintados, así como reproducciones en yeso de esculturas clásicas pintadas con colores vivos. La mayoría de veces, esas imágenes y esos objetos son seriados, sin firmar, y se venden a unos precios muy asequibles. De este modo, Feldmann elabora una obra basada en el concepto del plagio, en el mito barthesiano de la muerte del autor, en el efecto creativo de la copia y en la apropiación de las imágenes y los objetos que el artista extrae de su vida cotidiana. Reproduciendo imágenes y motivos que a su vez han sido reproducidos hasta el infinito (palomas de la paz y cisnes románticos y sentimentales, chicas semidesnudas, conductores de automóviles vestidos de cuero, jugadores de fútbol, piezas de ropa, y un largo etcétera), Feldmann las vacía de su carácter representacional para insertarlas en otro nivel de reproducción, sin representación ni contenido, que lleva implícita una crítica al mundo del arte y la cultura. Esta actitud crítica es la que, en 1980, le decide a abandonar el circuito artístico y a abrir una tienda de recuerdos, curiosidades, objetos de segunda mano y antigüedades en Düsseldorf. Sólo diez años después se reincorpora Feldmann al mundo del arte, retomando su vocabulario habitual para cuestionar la iniquidad de les imágenes, de los valores culturales, y en general, de los sentimientos producidos masivamente.

La Fundació Antoni Tàpies presenta una exposición no rigurosamente retrospectiva, sino que abarca la obra crítica de Hans-Peter Feldmann desde 1972 hasta la actualidad. La exposición, en gran parte diseñada por el propio artista, incluirá los cuadernos de imágenes y otras publicaciones fundamentales de su producción artística, junto con esculturas clásicas de yeso pintado, carteles en blanco y negro impresos en offset en los setenta, carteles en color impresos en offset más recientemente, y una selección de la serie fotogràfica Time Series en la que ha trabajado periódicamente desde los setenta. La muestra también incluye objetos que reflejan su faceta de coleccionista de imágenes, como postales, fotografías y juguetes.

Este proyecto irá acompañado de una publicación diseñada por Feldmann a partir de una sucesión de imágenes de diferente procedencia. La publicación recogerá también un estudio de su producción y de sus libros, junto con un análisis de sus obras menos conocidas (acciones, intervenciones que cuestionan la noción de exposición, y otras narrativas que no se han tenido en cuenta en estudios anteriores), un texto de la comisaria de la muestra, Helena Tatay, y una conversación gráfica con Hans-Ulrich Obrist.

(c) FUNDACIÓN ANTONI TÀPIES
c/Aragón, 255
BARCELONA