Inauguración:
5 abril 2001.
Comisaria: Nuria Enguita Mayo
Producción: Fundació Antoni Tàpies, Barcelona
Con la colaboración de Pioneer Electronics Ibérica
S.A.
Horario: de martes a domingo, de 10 a 20 horas. Lunes cerrado.
Visitas de grupo: las horas de visita se conciertan en el teléfono
934 870 315
Servicio de prensa: Nuria Homs
(Tel.: 934 870 315 /Fax: 934 870 009 / press@ftapies.com)
Durante más de treinta años, Victor Burgin (Sheffield,
Gran Bretaña, 1941) ha desarrollado una obra de carácter
crítico, construida sobre diversas combinatorias de textos e imágenes
y apoyada por una actividad teórica propia, que cuestiona el modo
en que el individuo y – por extensión – la sociedad se representan
a sí mismos.
El trabajo de este artista se alimenta del movimiento conceptual, del
que formó parte activa a finales de los años sesenta (1967
– 1970), aunque, a diferencia de otros artistas conceptuales, nunca ha
pretendido vaciar la obra de su aspecto subjetivo ni de su capacidad de
sugerir memoria. De igual modo, Burgin defiende la visualidad del artey
su inscripción material en un contexto. La imagen constituye el
vector de esta inscripción material de la obra, y se articula con
un texto (que, en determinados momentos, también funciona como una
imagen). Las imágenes con las que Burgin trabaja provienen de mundo
de la comunicación, de la prensa y la publicidad, añadiéndoles
otras palabras u otros textos que tergiversan el mensaje original y configuran
unas obras críticas e irónicas, herederas del collage surrealista,
del dadá y el constructivismo. Roland Barthes se convertirá
en un referente teórico importante al considerar la obra de arte
como una práctica social y semiológica que no puede desvincularse
de la imaginería dominante.
A finales de los años setenta, Burgin empieza a representar sistemáticamente
a la mujer fetichizada o tratada como un objeto sexual y a analizar la
naturaleza de la mirada del hombre. Esa práctica le lleva a interesarse
por las ideas feministas y por el psicoanálisis. En este sentido,
la lectura de Sigmund Freud, y posteriormente la de Jacques Lascan, empezará
a jugar un papel fundamental en la evolución de su producción
artística, la cual se articula en torno a la idea del “espacio psíquico”,
una translación de los conceptos freudianos a un escenario visual
y, por tanto espacial. En otras palabras, la obra de Burgin se mueve en
aquella área de transición entre realidades internas y externas,
un forum real de fantasías inconscientes.
Más tarde, a principios de los ochenta, Burgin empezará
a
tomar casi regularmente imágenes de la historia del arte, y a partir
de 1986, también del cine (con una especial atención a la
filmografía de Hitchcock), combinadas con datos textuales, y más
recientemente, con una intensificación de las preocupaciones sociales
y políticas, que tienen como denominador común el tema de
la exclusión. A partir de 1985 y hasta la actualidad, la hibridación
entre texto e imagen ha encontrado en el ordenador un medio de expresión
privilegiado, al poner a disposición del artista un modelo de funcionamiento
similar al inconsciente.
El objetivo de Burgin en términos formales es crear un espacio
situado entre la imagen fija y la imagen en movimiento, un espacio generado
por el vídeo que utiliza también para recapitular sobre la
historia de la pintura, la fotografía y el cine. Esos trabajos sintetizan
temas desarrollados en sus primeras instalaciones fotográficas y
abren las puertas a nuevas soluciones formales de lo que el artista considera
un problema central en la trayectoria de su obra: la narración
del presente, donde todos los momentos individuales presentes se hallan
en la intersección de lo privado (percepciones, memorias y fantasías)
y lo público (relaciones cotidianas con los demás en la esfera
política).
La Fundació Antoni Tàpies presenta una retrospectiva de
la obra de este artista que, pese a mantenerse fiel a temas que le han
preocupado desde el principio (la imbricación del espacio psíquico
con el físico, las relaciones entre imágenes y palabras),
muestra el proceso de evolución de su producción hacia una
“narrativa del presente”, desde el texto y las instalaciones de fototexto
de los años setenta, como Performative/Narrative (1971),
UK 76 (1976) o Posesión (1976), hasta sus recientes
video instalaciones [Venise (1993); Love Stories #2 (1996)].
Además, Burgin presenta un trabajo nuevo, Elective Affinities
(2000-2001), basado en su aproximación al Pabellón Mies van
der Rohe de Barcelona.
El viernes 6 de abril, a las 19,30 horas, tendrá lugar
en el auditorio de la Fundació Antoni Tàpies una conferencia
a cargo de Victor Burgin.
Fundació Antoni Tàpies
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