SEDES
DE LA EXPOSICIÓN:
Los celtas en Europa;
Palacio de los Guzmanes, Excma.Diputación Provincial de Ávila.
Los celtas de Hispania;
Iglesia de Santo Tomé el Viejo, Museo de Ávila.
HORARIO: De 10 a
20 horas.
CASTRO DE LAS
COGOTAS
Éste
es, quizás, el más conocido de los castros vettones. Está
situado en el término de Cardeñosa, al norte de la ciudad
de Ávila. A él se llega por el nuevo acceso que parte de
Ávila hacia el embalse de Las Cogotas por la carretera N-403 en
dirección a Valladolid; a 8 km de Ávila se toma un desvío
en dirección oeste de la carretera y, después de recorrer
4 kms, se llega al pie del cerro ocupado por el castro. Situado a 1.156
m de altura, se conoce desde 1876 y fue excavado por J. Cabré en
los años 1927-1931, permitiendo identificar la cultura de los vettones.
Ofrece un doble recinto amurallado, el interior reforzado con bastiones
de gran espesor. Al exterior se conservan restos de una línea de
piedras hincadas para dificultar el ataque. El recinto interior protegía
una serie de casas de medianiles comunes apoyadas en la muralla, que debieron
corresponder a las elites del poblado. EL recinto exterior, situado al
sur, se dedicó a ferias de ganado y actividades artesanales como
fraguas y alfarerías. Sus 15 Ha de superficie se calcula que albergarían
unas 250 personas. En el exterior del castro, a unos 250m de la muralla,
se extendía una extensa necrópolis en la que se hallaron
más de 1.400 tumbas repartidas en 4 zonas, quizás correspondientes
a los diversos clanes del poblado.
CASTRO DE “LA
MESA DE MIRANDA”
Situado
en Chamartín de la Sierra, en cuya plaza se conserva un hermoso
verraco. A él se accede a 22 km por la carretera AV-110, que parte
de Ávila hacia el oeste paralela a la Sierra de Ávila por
su vertiente norte.
A este castro
se llega por un camino de unos 4 km que se dirige hacia el norte. De todos
los castros de Ávila, es el que mejor conserva sus murallas, de
más de 2.800 m de perímetro, que forman un triple recinto
de unas 30 Ha de superficie y, además, ha sido recientemente organizado
para su visita.
Es impresionante
el acceso al tercer recinto, desde donde se puede caminar hasta la puerta
SE del Recinto I, ante la que se conserva el foso semienterrado y magníficas
áreas de piedras hincadas para dificultar los ataques. El recorrido
hasta el extremo norte del castro permite apreciar su estratégica
situación protegido por dos profundos valles y controlando el paso
a la sierra desde las llanuras del Duero.
Ante la puerta
del tercer recinto se extendía una extensa necrópolis, con
diversas agrupaciones, con estelas y estructuras tumulares; una de ellas,
probablemente de un gran personaje, se respetó al construir el tercer
recinto y se incluyó en un espacio adecuado en el interior de la
muralla.
CASTRO DE “EL
RASO”
Es
el mejor estudiado de la Provincia de Ávila. Está situado
al noroeste de Candeleda, en un bello paraje de la Vera al socaire de la
vertiente meridional de la Sierra de Gredos. Al castro de El Raso se accede
desde Ávila por la carretera N-110; a 6 kms de Ávila se toma
la carretera N-502 que se dirige a Talavera de la Reina; después
de recorrer 60 kms, hay que desviarse hacia el oeste por la carretera AV-923
que llega a Arenas de San Pedro, a unos 6 kms; desde esta ciudad
y por la C-501, después de 21 kms se encuentra Candeleda; siguiendo
5 kms desde esta villa por la C-501 se toma una carretera local que se
dirige al norte que después de 5 kms nos conduce hasta El Raso,
desde donde se alcanza sin dificultad el castro. Otra posibilidad es llegar
directamente desde Madrid saliendo por la autovía N-V de Extremadura
y tomando en Alcorcón la carretera C-501; tras pasar por San Martín
de Valdeiglesias y Arenas de San Pedro, se llega a Candeleda bordeando
la vertiente meridional del Sistema Central. Una tercera posibilidad es
proseguir por la autovía N-V hasta Oropesa, donde se toma hacia
el norte la carretera TO-5150 que lleva directamente a Candeleda. El castro
de El Raso, de 20Ha de superficie, ocupa una destacada posición
sobre la garganta de Alardos, que le sirve de foso, mientras que en su
parte más alta lo protege un fortín y hacia la llanura una
muralla de la que se conserva la puerta Sur. Esa estratégica posición
permitía controlar la llanura y los accesos a los pastos de la Sierra
de Gredos.
En su interior
se han excavado diversos barrios, con casas humildes y otras amplias y
bien organizadas, con porches al exterior y hogares en la habitación
central. Una de las casas se ha reconstruido recientemente para facilitar
su comprensión. Su población perduró desde el siglo
V a.C. hasta época de Augusto y se calcula que oscilaría
entre un mínimo de 500 personas y un máximo de 3.000, siendo
más probable que fueran en torno a un millar.
Al exterior
se han localizado diversas necrópolis y un santuario al dios local
Vaélico, relacionado con el lobo como indica el actual nombre del
lugar, “Postoloboso”.
“TOROS DE GUISANDO”
Las esculturas
de animales en piedra, popularmente conocidas como “verracos”, aunque tanto
pueden ser cerdos como toros, constituyen una de las más originales
creaciones del arte celta. De ellas se conocen más de 400 ejemplares
extendidos por Ávila, Salamanca, Zamora, Cáceres y el norte
de Portugal. El conjunto más famoso, ya citado en El Quijote, es
el de los “Toros de Guisando”. Lo forman cuatro bellas esculturas de toro
de dimensiones considerables, pues miden más de 2,5m de largo, situadas
en un amplio prado en el camino natural de Ávila a Toledo, en el
término de El Tiemblo.
Las esculturas,
labradas en granito, aparecen alineadas con sus cabezas hacia el oeste,
ofreciendo alguna de ellas agujeros para insertar los cuernos y suaves
surcos paralelos para indicar los pliegues del cuello. Seguramente serían
imágenes indicadoras y protectoras mágicas de los prados
situados en sus contornos. Su cronología puede establecerse en los
siglos IV-III a.C., aunque una de ellas muestra en el lomo una inscripción
romana.
Para llegar
al lugar se toma la carretera N-403 en dirección a Toledo, después
de recorrer 49 kms, y por un desvío hacia el sur se llega a la carretera
C-501. A 1 km, aproximadamente, y al este de la carretera están
situados los Toros de Guisado. Otra posibilidad es tomar directamente desde
Madrid la autovía N-V de Extremadura y desviarse en Alcorcón
por la C-501 hasta 3 kms después de San Martín de Valdeiglesias,
donde sale hacia el norte la carretera junto a cuyo margen este están
situadas las esculturas.
CASTRO DE “ULACA”
Es sin duda
alguna el más impresionante de los castros vettones y uno de los
oppida o ciudades fortificadas celtas de más interés de toda
Europa por sus características, por su situación dominando
todo el Valle Amblés y por los restos que conserva.
Está
situado en el término de Solosancho, a 20 km al suroeste de la ciudad
de Ávila por la carretera N-502 que atraviesa la Sierra de Gredos
por el Puerto del Pico en dirección a Talavera de la reina.
Ocupa un alto
monte granítico a más de 1.500 m de altura, cuyo acceso exige
1 horas de marcha por un camino de montaña en ocasiones empinado.
Desde su cumbre se divisan amplias vistas en todas las direcciones, en
especial hacia el norte, pues domina todo el Valle Amblés cruzado
por el río Adaja, y hacia el sur, donde se alza la majestuosa mole
de la Sierra Paramera. Seguramente sería un santuario colectivo
que, ante la presión romana, se fortificó y convirtió
en una impresionante ciudad fortificada, que parece haberse abandonado
hacia el 72 a.C., probablemente a consecuencia de las Guerras Sertorianas.
Ofrece más
de 60 Ha de superficie, con diversos recintos cerrados por importantes
murallas de más de 3.000 m de perímetro, aunque bastante
arrasadas. SU interior conserva cimientos de numerosas casas y algunos
monumentos muy singulares, como el “Altar”,labrado en un canchal de granito
con escalones orientados hacia la Sierra de la Paramera, la “Fragua”, seguramente
restos de una sauna ritual tallada en la roca, el “Torreón”, conjunto
de grandes sillares pertenecientes a un gran edificio público levantado
junto a la fuente principal del poblado, y varias canteras prerromanas
que todavía conservan in situ parte de los sillares tal como fueron
arrancados.
Hay también
otros castros y verracos de no menor interés por toda la provincia
de Ávila. A quién le guste la aventura puede descubrir el
impresionante castro de El Berrueco en Medinilla, sobre un destacado cerro
que domina las rutas del Tormes, o el gran recinto de Los Castillejos en
Sanchorreja, dominando la Sierra de Ávila.
CIUDAD
DE ÁVILA
La ciudad
de Ávila conocida como Patrimonio de la Humanidad y cuna de Santa
Teresa, se ha organizado una gran exposición internacional sobre
Celtas y Vettones bajo la Presidencia de honor de S.M. la Reina de España
y por iniciativa de la Diputación Provincial de Ávila a través
de la Institución “Gran Duque de Alba” y con la colaboración
de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León,
el Museo de Ávila y el patrocinio científico de la Real Academia
de la Historia.
La gran novedad
de esta exposición respecto a otras dedicadas a los celtas por toda
Europa y, en general, a las que se refieren a temas arqueológicos
es que incluye para el visitante un recorrido de Arqueoturismo celta, que
permite visitar los principales castros y verracos de los vettones en sus
paisajes originales de inolvidable belleza.
Para ello
se ha previsto un interesante itinerario por los principales castros vettones
de la provincia de Ávila. Dicho itinerario permite ver uno o varios
castros seleccionados entre los de mayor interés y mejor señalizados
y acondicionados: Las Cogotas, Ulaca, La Mesa de Miranda y El Raso. Junto
a ellos, cabe recomendar la visita a algunos “verracos” o “esculturas de
toros y cerdos que marcaban y protegían los poblados y prados de
los vettones, entre los que destacan los conocidos “Toros de Guisado”.
La finalidad
de esta idea es que la exposición CELTAS Y VETTONES, además
de ofrecer una completa visión de los más diversos aspectos
del mundo de los celtas, permita conocer y familiarizarse con los castros
y los paisajes celtas originarios, conservados en parajes de singular belleza.
Este turismo
arqueológico, unido al disfrute del medio ambiente natural y a la
buena gastronomía y la hospitalidad de las áreas rurales,
constituye un trinomio que permite disfrutar de un turismo cultural de
la más alta calidad. Estas visitas pueden servir de introducción
a otros itinerarios célticos previstos por España y Portugal
y por el resto de Europa. Para ello, el patio del Palacio de los Guzmanes
ofrece itinerarios con mapas y fotografías alusivas a los principales
lugares de la cultura celta de la Península Ibérica y de
toda Europa.

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