La
fusión de los Bancos BBV y Argentaria ha producido, como inmediata
consecuencia, la configuración de un patrimonio artístico
singular, al agregarse bajo unas siglas comunes las colecciones que cada
uno de ellos había venido reuniendo desde sus origen. La colección
Argentaria, ha sido objeto, en años pasados, de alguna exhibición
pública – especialmente de pintura contemporánea- y de publicaciones
específicas. Las de los Bancos Bilbao y Vizcaya nunca se han dado
a conocer. Agrupadas ahora, parece oportuno mostrar el público una
apreciable selección de lo que constituye el rico patrimonio pictórico
de BBVA, que conserva varios cientos de piezas que abarcan desde el siglo
XV hasta la más rigurosa contemporaneidad. Se ha optado en esta
ocasión por mostrar obras de “arte antiguo”, es decir, los siglos
XV al XVIII, reservando para más adelante las de los siglo XIX y
XX.
Bajo el título
“Del
gótico a la Ilustración”, la Fundación BBVA presenta
en el Palacio del Marqués de Salamanca, hasta el próximo
14 de diciembre, una exposición compuesta por 60 pinturas de los
siglos XV, XVI, XVII y XVIII, inéditas en su mayoría y procedentes
de todas las colecciones que habían ido reuniendo por separado el
BBV y Argentaria antes de su fusión.
El conjunto está
integrado por unas 700 pinturas y 60 esculturas, y está previsto
un próximo montaje dedicado a los siglos XIX y XX.
La
exposición presente se inicia con algunas tablas bien representativa
del arte flamenco e hispanoflamenco del siglo XV, entre las excepcionales
piezas de San Orencio y Santa Paciencia.
Continua con valiosos testimonios del
arte renacentista del siglo XVI, con obras flamencas – una significativa
tabla de Jan Van Scorel- , francesas – un excelente retrato de Corneilles
de Lyon – o españolas – un retrato de Pantoja de la Cruz- , entre
obras de excepcional calidad.
Alfonso Pérez-Sánchez,
comisario de la muestra, explicó que los 60 cuadros que pueden ahora
visitarse poseen “un nivel de calidad muy considerable”, son altamente
representativos de sus respectivos momentos pictóricos, y varios
de ellos, como el “Mercurio”, de Albert Cuyp, o una tabla anónima
de la Escuela de Brujas de los últimos años del XV, “son
dignos de estar en el Prado”.
El
siglo XVII es el más ampliamente representado, con piezas de todas
las escuelas. Entre las flamencas destacan las dos alegorías del
aire y el agua, atribuidas hasta la fecha a Van Kessel, pero realizadas
en el taller de Jan Brueghel, la soberbia fiesta de los Ballesteros de
Pieter Snayers, y la excelente versión de cristo y la mujer adúltera
de Van Dyck. Del mundo holandés, tan poco frecuente en nuestras
colecciones, se muestra una serie de notables retratos – con dos de Michiel
Van Mierevelt – y de escenas domésticas y de naturalezas muertas
entre las que destacan las firmadas por Frans van Miréis y Karel
van Hullegarden, así como una excepcional alegoría del comercio
personificada en Mercurio, cobre de Albert Cuyp.
Cuatro lienzos de
Van Dyck, Valentín de Boulogne, Valerio Castello y un anónimo
italiano abren el recorrido expositivo, que exhibe a continuación
obras representativas de estilos y artistas de cuatro siglos. Un inventario
que no ha estado desprovisto de sorpresas, ya que entre todas las piezas
abundaban las de pintura holandesa, “siempre escasos en las colecciones
españolas, por los enfrentamientos entre Holanda y España”;
se han descubierto curiosidades, como el “Mercurio” de Cuyp, que estaba
originalmente en la portezuela de un armarito para guardar monedas; hay
obras que han cambiado su atribución original -una “Alegoría
del aire” que se creía de Jan van Kessel el Viejo se ha atribuido
finalmente a Jan Brueghel de Velours-; e incluso hay misterios que no se
han logrado resolver. Es el caso de una “Adoración de los Reyes”,
de Juan de Espinal, en el que tanto en la cintura del Niño Jesús
como los presentes de los Reyes Magos aparecen envueltos en llamas, sin
que se conozca su significado.
Francia
sólo ofrece una obre relevante, La Sagrada Familia de Valentín
de Boulogne, el más significativo de los Caravaggistas galos. Y
por supuesto, se exhiben abundantes obras españolas con piezas representativas
de artistas bien conocidos como Carreño de Miranda, Murillo, Tomás
Hiepes, Juan de la Corte, etc... La pintura italiana está también
representada por el genovés Valeriuo Castello y algunas obras de
atribución controvertida, pero de muy alta calidad, como el retrato
de un capitán o la soberbia escena de crucifixión de un mártir.
De igual forma,
se mencionaron especialmente por parte de Pérez-Sánchez dos
tablas, “San Orencio” y “Santa Paciencia”, procedentes de la Iglesia de
San Lorenzo de Huesca; así como los retratos de Carlos II, de Carreño
de Miranda, y Carlos III cazador, de Goya, tan significativos del reinado
de los Austrias; las dos escenas presentes de Murillo y tres vistas de
Venecia de Jacopo de Fabris.
Más información:
Palacio del Marqués de Salamanca
Recoletos, 10.- Madrid
24 de octubre - 14 de diciembre 2001
Información: 91.537.69.64
Visitas concertadas: 91.374.68.57
Esta exposición
podrá también visitarse en el
Edificio de San
Nicolás de Bilbao
del 9 de Enero
al 10 de Marzo
Edificio San Nicolás
Plaza de San Nicolás s/n. -
Bilbao
9 de enero- 10 de marzo de 2002
Información y visitas concertadas
de grupos: 94.487.56.22
Horario de Visitas en ambas sedes
Lunes a sábado, de 11 a 20
horas
Domingo, de 11 a 14 horas
Festivos, cerrado

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