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La artista Mona
Hatoum (Beirut, 1952) fijó su residencia en Londres en 1975, cuando la
guerra que estalló en el Líbano la sorprendió durante un viaje de estudios.
Su obra, que comprende perfomances y vídeos, instalaciones y esculturas, la
ha hecho merecedora de la nominación al Premio Turner 1995 y se ha expuesto
en el Museum of Contemporary Art de Chicago, en el New Museum of Contemporary
Art de Nueva York y en el Centre Georges Pompidou de París, entre otros.
La
estudiada elección de materiales y escalas que caracteriza su trabajo
responde a la intención de Hatoum de implicar al espectador de forma física
en su obra. Su postura respecto al público es deliberadamente provocativa:
convierte los objetos cotidianos en inquietantes, los transforma en elementos
bellos y a la vez malévolos. De esta manera logra crear en el espectador
sensaciones contradictorias de deseo y repugnancia, de fascinación y miedo. La
experiencia autobiográfica de la artista, su condición de exiliada, merecen
destacarse como factores que han marcado su obra. La artista vive como un
"sujeto desplazado" y su trabajo reflexiona sobre la falta de nombre
e identidad, consciente de la relación profunda entre su experiencia
individual y la historia colectiva de la que forma parte. Hay
varios aspectos de la obra de Mona Hatoum en esta exposición que muestran los
elementos fundamentales de su evolución artística a partir de mediados de
los noventa. Una característica notable desde los inicios de su carrera ha
sido la continua evolución de sus investigaciones acerca de la sutil pero
intensa relación entre la estética, la ética y la política. Huyendo de la
demagogia política y moral, Mona Hatoum apuesta por un método más íntimo y
personal, que, no obstante, está imbuido de contenido político. Se sitúa a
sí misma, y al espectador, en una posición privilegiada desde la cual
examina los complejos fenómenos de la vida cotidiana. La construcción de esa
posición se convierte en la esencia de su investigación. Lo consigue tanto
desde su personal discurso artístico como desde dentro del propio sistema. Su
obra nace principalmente de la vida cotidiana, libre de convenciones sobre lo
que es público y privado o íntimo e institucional. Manipula los objetos domésticos
y el cuerpo humano utilizando materiales diversos: industriales, naturales e
incluso inmateriales (jabón, hierro ondulado, cuentas de cristal, pelo,
recuerdos o imágenes.

(c) Grater Divide (Rayador biombo),
2002
Acero. 204 x 3,5 cm (ancho variable)
Esta
muestra, que es una coproducción con Salamanca 2002 Capital Europea de la
Cultura, se inaugurará en el nuevo Centro de Arte de Salamanca, y después
viajará al CGAC, donde Hatoum expondrá obra creada ex profeso para el
centro.
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