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Los
próximos meses de junio, julio y agosto, la Obra Social y Cultural de Caja
Segovia mostrará en las Salas del Palacio del Torreón de Lozoya una gran
exposición sobre Goya y lo goyesco, una muestra arriesgada y valiente que,
aunque referida a la problemática de una sola colección –la de la Fundación
Lázaro Galdiano-, pretende dar a conocer el problema real que existe en
cuanto a la atribución de obras al maestro, un tema delicado apenas tratado
monográficamente en contadas exposiciones, destacando entre ellas “Antecedentes,
coincidencias e influencias del Arte de Goya”, celebrada
en Madrid en 1932, y “Eugenio
Lucas et les satellites de Goya”,
que se llevó a cabo en Lille (Francia) en 1972.
Es
éste un tema siempre de actualidad (de hecho es un problema que afecta a
colecciones y museos de todo el mundo) aunque fue hace pocos años –con la
retirada de la atribución a Goya de “El Coloso” y “La lechera de
Burdeos”, ambos en el Museo del Prado- cuando el problema fue ampliamente
difundido por los medios de comunicación. En este mismo mes de mayo esta
cuestión volvía a aflorar cuando un especialista cuestionaba la autoría de
las famosas Pinturas Negras.
Fruto
de la colaboración entre la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid y la Obra
Social y Cultural de Caja Segovia surge esta atrevida y sugerente exposición,
en donde se muestran algunas de las magníficas e indiscutibles obras de Goya
que la Fundación posee (el boceto del cartón para tapiz con el tema de “La
Era”, el famoso “Conjuro”, la serie de los “Toros de Burdeos”, “El
Retrato del Padre La Canal”, etc., a las que se suman las procedentes de la
Calcografía Nacional hasta completar un total de 20 obras del maestro) junto
con otras obras más polémicas. Estas fueron adquiridas como obras
originales del maestro por su fundador, José Lázaro Galdiano (1862-1947),
pero el devenir del tiempo, las investigaciones y el más perfecto
conocimiento de la obra del genial pintor han situado su autoría en términos
tan genéricos como “taller”, “discípulo” o “atribuido a
Goya”. Junto a ellas figuran también obras conocidas de pintores que
posteriormente continuaron trabajando bajo la influencia de Goya como Eugenio
Lucas Velázquez, Leonardo Alenza o Eugenio Lucas Villamil.
El
proyecto de esta exposición ha surgido como fruto de una investigación científica
sobre los fondos goyescos del Museo Lázaro, siendo conscientes de que el tema
todavía no está agotado sino simplemente apuntado y abierto a futuras
investigaciones. Este trabajo ha sido realizado bajo el comisariado de Dª.
Mercedes Águeda Villar, profesora de la UCM, especialista en Goya, con la
colaboración de la Doctora en Historia del Arte Dª Isadora Rose, el también
profesor de la UCM y Director de la revista “Goya” D. Carlos Saguar Quer,
la conservadora del Ashmolean Museum of Oxford.
Dª
Catherine Whistler, y el conservador jefe de pintura española del Museo del
Prado D. José Alvarez Lopera.
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Básicamente
los problemas con que cuentan las atribuciones de obras a Francisco de
Goya son varios. Por un lado, en su etapa de formación, el pintor
recibe las mismas influencias que otros pintores sin que se trate de
una imitación ni de un plagio, ni mucho menos de que Goya influyera
en ellos; de muchos sólo conocemos su nombre o un reducidísimo número
de obras, frecuentemente sin firma alguna; en relación con esta
semejanza de estilo se han citado a artistas
como Inza, Carnicero, González Velázquez, Esteve, Rivelles,
etc.
Otro
escollo importante lo constituyen los numerosos retratos oficiales de
los reyes Carlos IV y María Luisa de Parma que se pintaron con ocasión
de su llegada al trono de España en 1788 con destino a numerosos
organismos oficiales y para domicilios particulares; necesariamente
Goya tuvo que contar con colaboradores o con la ayuda de otros
pintores para que reprodujeran sus pinturas, barajándose los nombres
de Agustín Esteve (1753-h.1830) y de Antonio Carnicero (1748-1814)
entre otros.
Una
cuestión aún sin resolver es la de sus discípulos y colaboradores
de su taller, así como la organización de éste. Contadas son las
noticias de pintores relacionados directamente con el trabajo del
maestro de los que apenas se conocen obras o en algunos casos ni
siquiera eso: Ascensio Juliá, Luis Gil Ranz, Felipe Abas, León
Ortega, Dionisio Gómez, Antonio de Brugada y Rosario Weiss.
La
fama del arte de Goya tras su fallecimiento y la demanda de sus obras
despertaron la codicia de coleccionistas y viajeros que buscaron en
España óleos, grabados y dibujos del maestro, comenzando así la
aparición de imitadores de sus obras y de copias de ellas (si es que
algunas no se habían hecho ya antes como ejercicio por parte de los
aprendices de Goya en su taller), llegándose en muchos casos a
realizarse versiones pintadas de series como
“Los Caprichos” o “La Tauromaquia” en fechas muy
tempranas.
El
gusto por “lo goyesco” continuará perviviendo en movimientos artísticos
posteriores: Una parte de nuestro Neoclasicismo continuó fiel al
maestro alejándose de la pintura académica que detentaba el gusto
imperante. El Romanticismo, tantas veces prefigurado por Goya, encontró
en sus obras temas y formas de hacer pintura que protagonizan buena
parte de la obra de pintores como Eugenio Lucas Velázquez –cuyo
hijo, Eugenio Lucas Villamil continuará esta faceta hasta principios
del siglo XX-, Leonardo Alenza y algunos otros. |
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El
afán científico que ha presidido la investigación previa a la exposición
ha permitido volver a atribuir a Francisco de Goya el lienzo “La Magdalena
Penitente” que había sido descartada en 1970; lo mismo ha ocurrido con los
dibujos hasta ahora adscritos tanto al maestro aragonés como a Rosario Weiss,
“Hombre sentado con sombrero” y “Mendigo con su perro”, confirmándose
ahora la autoría de Goya. Por otro lado se ha conseguido encontrar a los
autores de varias obras “goyescas” hasta ahora anónimas o consideradas
como de seguidores del pintor: “La Fragua” de Leonardo Alenza”, y los
retratos de Carlos IV, María Luisa de Parma y Fernando VII realizados por
Agustín Esteve. Todo apunta a que muy posiblemente otras dos obras,
“Matrimonio desigual” y “Escena de disciplinantes”, sean también del
genial pintor, aunque es ésta una cuestión que merece un análisis más
detenido.
La
exposición está planteada en siete espacios
donde
alrededor de una o más obras
incuestionables del célebre pintor se articula un tema que define y
concreta la intencionalidad de cada uno de estos apartados:
-
“El
tiempo y sus protagonistas”.- En el que figuran retratos de
personalidades involucradas en la propia biografía de Goya, así como en
el posterior fenómeno de lo goyesco (Francisco de Goya, Rosario Weiss,
Eugenio Lucas Velázquez y Eugenio Lucas Villamil, entre otros), al tiempo
que se analiza un fenómeno muy común en la época como fue la
reproducción de los retratos reales de Carlos IV y María Luisa de Parma
ejecutados por Francisco de Goya, por parte de otros pintores o
colaboradores suyos.
-
“Las
funciones religiosas”.- En este apartado figuran obras de
importancia del maestro aragonés, caso del boceto para su “San
Hermenegildo en la prisión”, obra desaparecida durante la Guerra de la
Independencia, o “La Magdalena Penitente”. Junto a ellas se analizan
otras de las que existe más de una versión y de cuya autoría se duda,
caso de “La Comunión” -que podrá verse junto a la réplica del mismo
que existe en el Museo de Bellas Artes de Bilbao- “La misa de parida”,
también conocida como “La misa de purificación”, etc.
-
Un
tercer apartado estará dedicado
a los “juegos de niños”, en el que junto a “La
Era”, se acomete el análisis de una de las series más enigmáticas del
maestro: la de los “juegos de niños”, conjunto de seis obras de las
que existen varias copias en distintos museos y colecciones, figurando
junto a las obras de la Colección Lázaro Galdiano las procedentes de la
Fundación Santamarca de Madrid.
-
“La
Tauromaquia” se centra en uno de los temas más repetidos y
divulgados de Goya. Estampas de sus conocidas series como “La
Tauromaquia” o “Los Toros de Burdeos” fueron utilizadas por otros
pintores para hacer imitaciones del maestro. Junto a estas estampas
procedentes del Museo Lázaro Galdiano y de la Calcografía Nacional
podremos ver versiones goyescas de colecciones particulares y del
Ashmolean Museum of Oxford, así como obras de dos pintores que atestiguan
que el gusto por “lo goyesco” continuó durante el Romanticismo y se
llevó hasta principios del siglo XX, Eugenio Lucas Velázquez y Eugenio
Lucas Villamil.
-
“El
lado oculto” toca varios temas que Goya trató a lo largo de su
carrera y de los que el Romanticismo se haría eco: la brujería, las
escenas de Inquisición y las procesiones con disciplinantes, apartado en
el que encontraremos obras señeras del maestro aragonés como su
“Agarrotado”, del que veremos otras dos versiones del Museo del Prado
y del Museo de Agen, su famoso “Conjuro” realizado para la finca “El
Capricho” de los Duques de Osuna, así como una obra cuya autoría se
discute aunque no su magnífica calidad pictórica “Procesión de
Disciplinantes”.
-
Dos
últimos apartados van dedicados a dos artistas relacionados con lo
goyesco: “Rosario Weiss”, a la que se tiene por hija
ilegítima del pintor y cuya obra y figura es todavía un gran enigma (de
hecho es ésta la primera exposición en la que se le dedica un importante
espacio), y “Leonardo Alenza”, parte de cuya obra pictórica
sigue a Goya, como se demuestra a través de la investigación llevada a
cabo para esta exposición que ha permitido confirmar su autoría para una
obra de tinte goyesco, “La Fragua”.
Imágenes
1. Retrato de Goya
2. El Conjuro
3. La Era
4. La Fragua
DATOS
DE INTERÉS
Título:
“Goya y lo goyesco en la Fundación Lázaro Galdiano”
Lugar: Torreón de Lozoya, Salas del Palacio. T. 921.46.24.61/Fax.
921.46.10.63. Entrada libre
Patrocinador: Caja Segovia. Obra Social y Cultural
Comisaria: Dª.Mercedes Águeda. Profesora de Historia del Arte en la UCM
Colaboradores: Isadora Rose (Dra. En Historia del Arte), Carlos Saguar
(profesor de la UCM y Director de la revista “Goya”), Catherine Whistler
(Conservadora del Ashmolean Museum, Oxford) y José Álvarez Lopera
(Conservador Jefe de Pintura Española del Museo del Prado).
Inauguración: Jueves 12 de junio a las 19,30 horas.
Fechas: Del 13 de junio al 31 de agosto de 2003
Horario: Laborables de 17,00 a 21,00 horas; sábados y festivos de 12,00 a
14,00 h. y de 17,00 a 21,00 horas. Lunes cerrado
Visitas guiadas sin cita previa: Laborables durante el periodo de la
exposición, excepto los lunes, a las 20,00 horas.
Contenido: 68 piezas procedentes de la Colección Lázaro Galdiano de
Madrid, Museo de Agen (Francia), Museo de Bellas Artes de Bilbao, Ashmolean
Museum of Oxford (Reino Unido), Calcografía Nacional, Museo de la Academia de
Bellas Artes de Madrid, Real Academia de la Lengua, Fundación Santamarca de
Madrid, así como de colecciones privadas de Madrid y Cádiz.
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