|
La
exposición Semblantes de la Vida está organizada por la
Fundación de la Comunidad Valenciana La Luz de las Imágenes. A
través de ella se divulga la historia de la diócesis de Orihuela, capital de
la Vega Baja, a través del arte. La muestra recoge un amplio y rico conjunto
de piezas artísticas procedentes en su mayoría de la Catedral de El
Salvador, del palacio que albergó la antigua sede episcopal y de los
numerosos monasterios, iglesias y conventos repartidos por todo el territorio
que constituía el obispado.
La
exposición se apoya en testimonios de todas las épocas: desde los primeros
restos cristianos hasta la actualidad. A lo largo de este extenso recorrido
cronológico, aunque con sensibilidades estéticas diferentes, el componente
religioso da coherencias al arte. A través de una serie de obras se expresan
valores y sentimientos con los que al menos hasta el presente, la población
se ha identificando históricamente.
El
acercamiento a la obra de arte, y por tanto a su significado, puede
establecerse mediante un doble valor: por lo que son y por lo que representan.
El objetivo que cumplen es, por tanto, doble. Si por un lado su función
consiste en servir de alimento espiritual a una comunidad, por otro las obras
pueden admirarse por el placer que procuran, contribuyendo a despertar la
sensibilidad estética.
Son
cinco las sedes que albergan las obras más selectas del patrimonio de la diócesis
de Orihuela-Alicante: la Catedral, el Palacio Episcopal y las iglesias de las
Santas Justa y Rufina, Santiago y Santo Domingo. Estos edificios han sido
restaurados por la Fundación La Luz de las imágenes para que exhiban, en
todo su esplendor, la riqueza arquitectónica de la zona, que es el soporte
fundamental de la exposición.
La
muestra propone un itinerario artístico que se inicia en el Palacio
Episcopal, edificio del siglo XVIII. Allí se expone una nutrida
selección de piezas cuyo ámbito cronológico se extiende desde los orígenes
del Cristianismo a la etapa barroca. De los primeros siglos del Cristianismo
se recogen obras procedentes de yacimientos arqueológicos. De época medieval
destacan bellas imágenes góticas en piedra, así como en madera policromada.
Por
otro lado, se recoge obras de artistas que marcan el paso del gótico al nuevo
lenguaje estético proveniente de Italia y Flandes. Este cambio aparece
representado, entre otros, por pintores de la talla de Paolo de San
Leocadio, Rodrigo de Osona y algunos seguidores de Juan de
Juanes, como el todavía no suficientemente valorado Nicolás Borrás,
de quien se presentan ejemplares de calidad sobresaliente. La riqueza de color
y una especial preocupación por captar en su integridad el mundo real a través
de la perspectiva constituye los rasgos más destacados de estos artistas. Más
apegados a la tradición medieval, aunque su cronología debiera desmentirlo,
se muestra el arte de la orfebrería del siglo XVI, en su mayoría con
piezas de carácter litúrgico.
Siguiendo
un orden cronológico, el siguiente paso viene marcado por la nueva
sensibilidad distinta, presidida por un fuerte naturalismo, que se impone en
el nuevo arte barroco. Por cercanía geográfica es lógico suponer que una
parte considerable de los artistas y de las obras de esta época en la diócesis
tienen relación con el foco artístico murciano y valenciano. Este último,
junto con Madrid y Sevilla, está considerado uno de los centros productores
de mayor relieve en España. En la exposición figuran, entre otros, creadores
de la talla de Pedro Orrente, Francisco Ribalta, José Ribera,
Jerónimo Jacinto de Espinosa y Diego Velázquez.
La
escultura del siglo XVII cuenta igualmente con una representación importante.
Acaso la figura de Nicolás de Bussy sea la que merezca destacar por su
gran significación. Su estilo personal sintoniza muy bien con los anhelos
contrarreformistas de la época. Otro tipo de obras -orfebrería, dibujos,
documentos- completa la visión del arte de este periodo.
La
catedral, de dimensiones más reducidas, sé destina a la exhibición
de retablos de época gótica y renacentista.
Al
denominado barroco tardío y a los inicios de la etapa académica, momento que
situamos en el siglo XVIII, se reserva el espacio de la Iglesia de las
Santas Justa y Rufina. En este tercer itinerario, y como muestra de la
pujanza económica de la época, se hace perceptible la intensa actividad
ejercida en la diócesis por artistas de toda índole. De uno de los
escultores más sobresalientes del Barroco valenciano, Francisco Salzillo,
se aporta un conjunto de obras que, por cantidad y calidad, sólo tienen
parangón con las que de este escultor conserva la, vecina ciudad de Murcia.
Las cuatro imágenes de la Virgen de las Angustias, que se localizan en
Alicante, Dolores, Murcia y Yecla, se presentan por primera vez para su cotejo
iconográfico. La senda trazada por Salzillo la continúan con desigual
intensidad escultores como José Esteve Bonet y José Puchol.
Se
exponen también obras de artistas extranjeros como Bussy y Antoine
Duparc, de quien se exhibe restaurada una de sus obras maestras: La
Urna para el Santísimo. Como acontecimiento relevante se presenta, por
vez primera en España, uno de los dibujos que trazó Pierre Puget idéntico
a la obra de Duparc. El diseño proviene del Museo Atger de Montpellier
Por
último, el ciclo expositivo se cierra en la Iglesia de Santiago.
El contenido de esta cuarta sede se ha reservado al arte de los siglos XIX y
XX, y completa así el recorrido histórico iniciado en el Palacio Episcopal.
Destaca el conjunto de lienzos de Vicente López y de sus hijos Bernardo
y Luis. Figuras como Mariano Benlliure, en escultura, o Eduardo
Vicente y Gastón Castelló, en pintura, cierran un brillante capítulo
de lo que ha representado la historia del arte sacro en la diócesis de
Orihuela-Alicante ya en el siglo XX.
Un
legado que recupera la Luz de las Imágenes y en el que no se olvida el
valioso archivo musical de la Catedral de Orihuela, que recorre toda la vida
sonora de la diócesis. El mismo Misterio de Elche tiene entre sus
composiciones polifónicos a Ginés Pérez, el que fue canónigo y
primer maestro de la nueva Catedral cuando compuso para Lá Festa.
Junto a Pérez, otros autores diocesanos que desarrollaron su actividad en la
sede episcopal –Roque Monserrat, Matías Navarro, Aleyxandre, Cabo...-
se adelantaron en muchos aspectos al ambiente de su tiempo y entroncaron sus
partituras con las tendencias dominantes en Europa. Composiciones que
vuelven ahora a recobrar su importancia con motivo de la muestra.
Concebida
de forma didáctica, la exposición de Orihuela saca a la luz pública un rico
tesoro guardado celosamente en iglesias y conventos de la diócesis. Conocidas
o inéditas, individuales o por conjuntos temáticos, todas las obras han
seguido un proceso de restauración que ha permitido devolverles su fisonomía
original. La Fundación La Luz de las Imágenes consigue así recuperar para
las generaciones sucesivas un rico patrimonio nacido de la religiosidad del
pueblo, su auténtico destinatario.
DATOS
DE INTERÉS
Horario:
martes a domingo, de 10 a 14 y de 17 a 21h. También se abre festivos y
vísperas de festivo.
Entrada: normal: 3 €
Descuento carné Jove /
estudiantes / jubilados: 2,10 €
Descuento grupos (15
personas): 2,10 €
Descuento grupos + carné:
1,50 €
Niños de 6 a 14 años:
1,50 €
Niños hasta 5 años:
gratis
Información
y reservas:
96 399 55 77 y 902 15 55 77
|