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La artista
alemana Karin Sander comienza esta semana su proyecto 1:9, CGAC 2003, que
consiste en escanear, con un 3D Body Scanner, a los visitantes del Centro
gallego para realizar esculturas a pequeña escala que formarán parte de la
Colección CGAC
El Centro Galego
de Arte Contemporánea (CGAC) presenta KARIN SANDER. 1:9, CGAC 2003, un
ambicioso proyecto escultórico para el cual un número indefinido de personas
serán escaneadas por medio de una compleja máquina con una veintena de cámaras.
El resultado final es una reproducción exacta en miniatura de aquellos
que hayan querido someterse a este proceso. Todas las esculturas
(aproximadamente 250) estarán expuestas en el vestíbulo del CGAC hasta el 14
de diciembre. Este proyecto se inscribe en el marco de las actividades de
celebración del décimo aniversario del CGAC.
El miércoles 24
de septiembre, Karin Sander comenzará a escanear a los primeros visitantes,
cuyas reproducciones serán las que podremos apreciar cuando la exposición se
abra al público el martes de la próxima semana (30 de septiembre). A partir
de entonces, y hasta el 20 de octubre, la artista escaneará a todos aquellos
visitantes que quieran participar e irá introduciendo sus pequeñas
esculturas en la exposición.
La exposición,
que contará con un vídeo informativo y con una sala de documentación, se
plantea a modo de Work in Progress, ya que el número de piezas se irá
incrementando día a día.

Karin Sander
y el retrato
La artista
alemana Karin Sander viene desarrollando desde 1998 un proyecto que relaciona
de forma espectacular la tecnología más moderna con los temas característicos
de la historia del arte europeo. Este proyecto consiste en que las
personas son escaneadas mediante un 3D Body Scanner, y un programa
desarrollado exclusivamente para ello trata los datos recibidos y a continuación
los trasmite a una impresora tridimensional que construye las figuras a
escala 1:9.
Así es
como Sander actualiza y transforma radicalmente el clásico tema del retrato,
que fue una de las actividades principales de la pintura y escultura europeas.
La artista renuncia a cualquier intento subjetivo de interpretación. La
persona misma elige la postura en la que desea ver su figura; ni siquiera hay
un objetivo especial que refuerce contornos corporales o expresiones características.
Son los "ojos ilimitados" (Harald Welzer) de la cámara
digital del escáner los que, con una precisión imposible de superar, van
palpando la superficie del cuerpo y trasmitiendo a la impresora los datos
necesarios.
Contrariamente
al retratoque solía hacerse hasta bien entrado el siglo veinte, que además
de aspectos individuales expresaba también la función y condición social de
las personas representadas, las figuras de Karin Sander difuminan todos estos
aspectos. El observador no puede relacionar la postura elegida con una categoría
social determinada. La figura con un móvil al oído, que sugeriría una
cierta importancia, podría ser la de un corredor de bolsa, la de un taxista,
la de un maestro de escuela o la de un empleado administrativo; otra podría
ser la de una bailarina de ballet o la de una médica. Nace así un curioso
igualitarismo, a pesar de que todos los interesados penetran en la cabina
preocupados, mientras son escaneados, por adoptar una postura que consideran
característica de sí mismos. Es un individuo totalmente relajado el que,
dejando atrás las desgastadas, y ya dudosas, convenciones sociales, se
coloca junto a los otros, ejerciendo el derecho que como tal individuo le
corresponde.
El proyecto para
el Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela aprovecha
para resaltar el lugar en el que se presenta la exposición los dos
componentes que integran ese escenario: el museo y sus visitantes. Ellos son
los que se dejan retratar y donan su figura al museo. Así se crean obras
propiamente dichas, que al final pasarán a formar parte de la Colección CGAC.
Por primera vez
los visitantes se convierten en piezas de colección Al dejarse retratar y
donar su figura a los fondos museísticos, los retratados se convierten
en promotores del Centro. Dado que éste pasa de ser un lugar de recepción a
uno de producción, los visitantes trascienden su papel de receptores pasivos,
convirtiéndose en actores, donantes, promotores y, finalmente, en pequeñas
obras.
¿Qué
personas buscamos?
Buscamos personas curiosas, con algo de tiempo libre (30 segundos bastan),
alguna inquietud artística (no es indispensable), afán de protagonismo
y una pizca de vanidad para afrontar el reto de ser escaneadas con el fin de
poder realizar una copia exacta de su persona a escala de 1:9.
¿Cómo?
Pagando la cantidad de 15 euros en la recepción del CGAC (Los Amigos
do CGAC pagan 10 euros). A todos los participantes se les entregará, como
contraprestación, un certificado con una impresión de su figura firmado por
la artista.
¿Dónde?
El vestíbulo del CGAC se transformará en una planta de producción donde se
puede seguir paso a paso cómo se construyen las figuras. Una vez terminadas,
se expondrán en unas estanterías diseñadas especialmente para la
ocasión hasta el 14 de diciembre de 2003.
¿Cuándo?
Desde el 30 de septiembre hasta el 20 de octubre en horario de apertura al público.
Para más
información: 981 54 66 04 (Exposiciones), 981 54 66 19 (Recepción).
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