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La
exposición, producida por
la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior, llega al museo
como una escala más en su itinerancia por diversos países y continentes.
Desde
el 4 de marzo y hasta el 11 de abril de 2004 el CAAM, de Las Palmas de Gran
Canaria, acogerá la exposición “Manolo Millares: Luto de Oriente y
Occidente”, comisariada por Eva Millares, que organizada por la Sociedad
Estatal para la Acción Cultural Exterior, se exhibe en la ciudad natal del
artista gracias a la colaboración del Cabildo de Gran Canaria y el
Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. “Manolo Millares: Luto de
Oriente y Occidente llega a la capital grancanaria tras ser exhibida en Tokio,
Nueva York y Seúl, y a continuación, en el mes de mayo, se mostrará en
Cracovia (Polonia)
La
presente exposición muestra la obra más representativa del pintor, y ofrece
la posibilidad de adentrarse en ese mundo desconcertante y lleno de vitalidad
que la mirada serena y abierta de Millares supo transformar para plantear
nuevas preguntas y desasosiegos. Ese inconformismo, esa tensión insaciable,
forman parte también del bagaje de la modernidad artística española.
Así,
en “Manolo Millares: Luto de Oriente y Occidente” se pueden contemplar
desde las evocaciones arqueológicas de un primitivismo provocador, donde la
soledad y la fuerza de las débiles figuras humanas, apenas entrevistas, se
agigantan ante la grandiosidad de una materia desbordante, hasta los
desgarradotes tratamientos de la forma en sus composiciones de técnica mixta
sobre arpillera, la obra del artista grancanario Manuel Millares despliega las
sucesivas miradas de un espíritu siempre insatisfecho con las repuestas
dominantes a las grandes cuestiones de la vida y la realidad de su época.
Atormentado en sus búsquedas y sereno en su forma de afrontar las más
desconcertantes dimensiones del tiempo y el espacio, el pintor, cuya
trayectoria nos sumerge en los principales movimientos del arte español desde
los años cincuenta, va depurando recursos y percepciones hasta profundizar en
las fuentes creadoras de un nuevo simbolismo. Impregna de tensión en cada uno
de los motivos que acaban desbordando la mera abstracción para indagar en las
inagotables posibilidades de la propia materia, en un trasiego de objetos de
deshecho que es, en sí mismo, metáfora y método de una aprehensión dramática
de esa realidad a la vez huidiza y envolvente de nuestro tiempo. Por todo
ello, Millares crea un lenguaje intransferible, una estética que en sus
propios y radicales contrastes cromáticos –blancos y negros
alternativamente predominan como llamaradas de lucidez en la conciencia del
hombre actual- alcanza nuevos grados de interiorización más apremiante y trágica
de la realidad.
Un
completo catálogo, con imágenes de las obras que se exhiben, sirve de
complemento a esta exposición, que se completan con textos de Juan Manuel
Bonet, Eva Millares, Dore Ashton, Emmanuel Guigon, José-Augusto Franca,
Rafael Alberti, así como del propio Manolo Millares.
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