Los ocho artistas que completan el catálogo, Elena Aitzkoa Reinoso, Taxio Ardanaz, David Cívico,
June Crespo, Ismael Iglesias, David Martínez, Alain M. Urrutia y Zigor Urrutia, han sido seleccionados a partir de una
base de datos con más de un centenar de nombres por los comisarios de la muestra, el coordinador de la Colección
Permanente de ARTIUM, Daniel Eguskiza, y el colectivo RMS La Asociación. Aunque como toda exposición colectiva
generacional Entornos próximos 2008 presenta una selección de artistas y obras heterogéneos, especialmente en
cuanto a soportes e intereses se refiere, la muestra adquiere una cierta unidad por el carácter de instalación con que los
artistas han dotado al montaje de sus respectivas obras. Entornos próximos 2008 es una producción de ARTIUM (Vitoria-
Gasteiz) enmarcada en ProgrAmárica, dentro del programa de seguimiento de nuevas propuestas y artistas que realiza el
centro-museo.
El programa Entornos Próximos fue creado por ARTIUM de Álava en 2004 con la intención de potenciar el apoyo, el conocimiento y la
difusión del arte más próximo al centro-museo. Se trataba de hacer un seguimiento continuado de las últimas propuestas de los nuevos
artistas de Álava y el País Vasco y que esta investigación se plasmase en una exposición de carácter bienal, exposición que debía estar
dirigida por un profesional perteneciente a ARTIUM y otro u otros ajenos al mismo y a su ámbito más cercano. Así, tras las muestras
realizadas en 2004 y 2006, el análisis continúa y ARTIUM de Álava presenta la propuesta de 2008 en base a una selección de trabajos
realizada por el equipo de comisarios de RMS La Asociación y Daniel Eguskiza, coordinador de la Colección Permanente del centro-museo
vitoriano.
La muestra se abre con las obras de David Martínez Suárez (La Hueria, 1984), artista asturiano residente en Bizkaia, quien continúa la
serie Menasa sobre el conflicto vivido por los trabajadores de una empresa metalúrgica desmantelada en el Valle del Nalón en Asturias.
Martínez presenta una serie de collages y ensamblajes en los que se unen formas, materiales e imágenes, como se unen lo autobiográfico
y una reflexión sobre lo heroico de una lucha en una batalla que se sabe perdida de antemano. Radicalmente distinta resulta la propuesta
de Ismael Iglesias (Durango, 1974), quien toma elementos del diseño gráfico y digital para crear en sus telas texturas y tramas que
instaladas en la sala de exposiciones ponen en cuestión los límites de la arquitectura y de los propios cuadros. Descolgadas de las paredes
y colocadas a modo de barricada o de valla publicitaria, las pinturas de Iglesias ponen trabas a la mirada y obligan al espectador a recorrer
un laberinto en el que se esconden citas sacadas de contexto a las que hay que dar sentido.
Los lienzos y los dibujos de Alain M. Urrutia (Bilbao, 1981) forman parte de un diario visual que recoge el recuerdo de experiencias y
sensaciones vividas, de encuentros fortuitos y provocados: bodegones descubiertos por casualidad, retratos de amigos y conocidos,
paisajes habitados, ambientes disfrutados, imágenes apropiadas… Urrutia pinta unas memorias sin orden aparente reelaboradas a través
de la pintura y el dibujo que buscan retener aquello que en ocasiones pasa desapercibido o puede llegar a olvidarse.
Por su parte, el amurriotarra Zigor Urrutia (Bilbao, 1971) reflexiona en su serie Asfaltos blancos sobre la forma en la que han evolucionado
las ciudades en las últimas décadas. Sus fotografías presentan paisajes urbanos muy fríos e inquietantes que se mueven entre lo real y lo
irreal; escenarios vacíos de los que los actores, sus habitantes, se han ausentado; escenografías retocadas, reformadas, muy construidas,
tanto como esa ciudad que en principio se piensa real.
David Cívico (San Sebastián, 1974) parte de un imaginario en el que los opuestos se invierten, buscando poner en cuestión el propio
proceso de creación artística. De esta forma, en las construcciones y en los desvanecidos murales de Cívico lo pesado se hace ligero, lo
que tendría que estar abajo aparece arriba, lo que estaba atrás pasa al frente, lo que debería permanecer oculto queda al descubierto y lo
que debería verse sólo se intuye. Más adelante, Taxio Ardanaz (Pamplona, 1978) explora en sus dibujos y pinturas, de grande y pequeño formato, la extrañeza de lo cotidiano y deja en evidencia lo trágico de ese día a día que se convierte en rutina, una rutina a la que muchos
se resignan incapaces de rebelarse. Crea imágenes que fuera de contexto y en relación a otras, adquieren nuevos significados y se
enmarcan en una narrativa en la que originalmente no se encontraban.
La artista vitoriana Elena Aitzkoa Reinoso (1984) modifica los espacios elaborando asociaciones entre pinturas abstractas casi
monocromas, pero llenas de matices, que adquieren la objetualidad de la escultura, y construcciones precarias realizadas con materiales
de desecho que simulan cumplir una función práctica. Finalmente, los objetos y dibujos de June Crespo (Pamplona, 1982) articulan el
espacio estableciendo relaciones entre planos, texturas, colores, materiales y formas. En su trabajo se crean tensiones entre lo figurativo y
lo abstracto, lo completo y lo fragmentado, lo geométrico y lo informe, componiendo una narración sobre el modo en el que se construye la
subjetividad y su identidad a través de la creación.
RMS La Asociación es una agencia establecida en 1998 en Madrid para el comisariado, producción, promoción y difusión de arte
contemporáneo. En los últimos años ha desarrollado proyectos como Arruinados, MadridProcesosRedes y ON SITE TOUR/TALK. De forma
reciente han presentado un avance del Archivo VEO dentro de Old News en Proyecto Edición en el CGAC (Santiago de Compostela) y están
preparando la exposición Sur le dandysme aujourd'hui para el Centro Huarte de Arte Contemporáneo (Huarte, Navarra). |