El Gobierno de La Rioja y la Fundación Caja Rioja organizan de abril a octubre la cuarta edición de la exposición “La Rioja Tierra Abierta”, que se celebra bajo el título ‘Pecado. Penitencia. Perdón’. Se trata de una manera de potenciar el Año Jubilar que la Santa Sede ha convocado con motivo del 900 aniversario de la muerte de Santo Domingo.
La exposición tiene como escenarios la Catedral de Santo Domingo de la Calzada y el Claustro, así como el Patio del Claustro, y cuenta con el apoyo del Museo Vaticano, que aportará algunas de sus obras de arte. Una parte importante del patrimonio artístico de Santo Domingo de la Calzada se está recuperando para la exposición.
La exposición, que abarca un espacio de 3.500 m2 aproximadamente, utiliza como vehículos informativos las nuevas tecnologías y sistemas interactivos. Uno de sus principales atractivos es la participación activa del usuario, que interactúa a través de los elementos expositivos en este encuentro entre historia y tecnología, espiritualidad y era digital.
EL PECADO
Instalada en un pabellón efímero en el patio del Claustro, el visitante se encuentra en un primer momento con el Árbol del Bien y del Mal y escucha varias audiciones que le indican que Adán y Eva son expulsados del Paraíso. A continuación, pasa por diversas instalaciones referidas a los siete pecados capitales y percibe qué son los pecados capitales. Posteriormente, un San Miguel y el demonio recuerdan la lucha eterna entre el Bien y el Mal.
Posteriormente, el recorrido le lleva a vivir las sensaciones del infierno. Realizará un tramo muy angosto en el que verá llamas, explosiones… como si del infierno se tratase. Al final de este tramo podrá decidir si continúa avanzando en la exposición y se podrá quitar el pecado original.
LA PENITENCIA
La Penitencia se desarrolla en el Claustro y en ella se abordan aspectos como el bautismo, el arrepentimiento y las diferentes formas de penitencia que nos llevan finalmente a la confesión, mediante la cual obtendremos el perdón.
El visitante comienza realizando el Bautismo; “es bautizado” de una manera metafórica, ya que sobre su cuerpo caen textos relacionados con el bautismo.
A partir de aquí comienza un largo camino penitencial; hay obras de arte sobre la peregrinación salpicadas con otras de los Museos Vaticanos. El visitante puede confesarse para “evitar la tentación” e, incluso, puede levantar una cruz penitencial. Tras realizar las estaciones del Vía Crucis a través de un pasillo tortuoso, se observan ejemplos de Penitencia, como ‘Los Picaos’ de San Vicente de la Sonsierra y la del Camino de Santiago, dos maneras diferentes de realizar una penitencia, porque la peregrinación, también es una penitencia. Al final, unas grandes manos acogen al visitante: han aceptado su arrepentimiento.
SALA CAPITULAR
El visitante entra en la Sala Capitular, donde se encuentran obras en diferentes soportes relacionadas con Santo Domingo de la Calzada, así como una vitrina con platería relacionada con Santo Domingo.
EL PERDÓN
El Área de Perdón se desarrolla en otra parte del Claustro. Tonos blancos y altos cortinajes evocan el efecto de la ascensión en un espacio que comienza con la Eucaristía, tratada mediante obras y textos. Una puerta deja ver por primera vez el recorrido de la exposición desde la Catedral.
El visitante se deja llevar por un juego de luces hasta llegar al final; allí, a través de la interactividad de la tarjeta con la que ha accedido obtendrá el perdón final y tendrá la opción de subir al “cielo”.
Si decide continuar hasta el “cielo” subirá a la azotea. Una vez arriba podrá asistir a una proyección sobre una semiesfera, que se realizará en un espacio cerrado acondicionado para tal uso. La proyección hacia la cúpula tendrá visiones celestiales y placenteras.
Tras el audiovisual, podrá optar a visitar la azotea de la Catedral y sus Defensas. Antes de terminar el recorrido, al visitante le esperará alguna sorpresa.
La salida final de este recorrido dejará al visitante en la nave central de la Catedral.
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