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Comentario de exposiciones

LA VIDA EN PALACIO:

Eusebi Güell y Antoni Gaudí, dos hombres y un proyecto.

Palau Güell - Barcelona

21 marzo-30 diciembre 2002

 

 


Las nuevas formas de la burguesía

María de Prada López. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid

Con motivo de la celebración, durante el año 2002, del 150 aniversario del nacimiento de Antoni Gaudí, se han organizado exposiciones, conferencias, seminarios, itinerarios... en aquellos lugares donde la huella del arquitecto dejó su impronta. Barcelona es el lugar donde la actividad de Gaudí se desarrolló con más fuerza, y es lógico que por ello sea la ciudad que acoge el mayor número de eventos relacionados con esta celebración.

Antoni Gaudí i Cornet (1852-1926) y Eusebi Güell i Bacigalupi (1846-1918) fueron dos de las figuras más destacadas del panorama social y cultural de la Barcelona de finales del siglo XIX. Eusebi Güell pertenecía a la alta burguesía, deseosa de consolidarse como una de las fuerzas motoras de la nueva sociedad en pleno desarrollo industrial. Gaudí será uno de los responsables de la creación de una imagen acorde con las necesidades de la nueva clase social. La vida en palacio. Eusebi Güell y Antoni Gaudí, dos hombres y un proyecto examina la relación de ambos personajes, sus ideales y sus numerosos proyectos comunes, entre los que destaca la construcción del Palau Güell. Este guión se manifiesta en las tres partes en que se divide la muestra.: 1- Reconstrucción de la atmósfera palaciega. Apoyándose en fotografías y documentos de la época se ha recreado el ambiente del palacio entre los años 1886 y 1890, momento de su mayor esplendor. 2-Exposición. En la planta superior del edificio se desarrolla una muestra que ilustra los pormenores de la relación entre ambos. 3- Film.”Guell y Gaudí, un proyecto común”. A través de un hipotético diálogo este magnífico audiovisual analiza la cercanía, tanto profesional como afectiva entre los dos personajes.

Dos hombres

Eusebi Güell fue de las personalidades más reconocidas dentro de la sociedad catalana, participando activamente en el “renacimiento” cultural catalán y favoreciendo la creación de círculos literarios y revistas de importancia como “La Renaixensa”. Hereda la fortuna industrial de su padre tras la muerte de éste en 1872 y el interés del mismo por la política. Su enlace con Isabel López y Bru, hija de los primeros marqueses de Comillas, en 1871, supondrá la aceptación de Eusebi Güell como uno de los miembros de la alta sociedad financiera y aristocrática de la época. Sin embargo el ennoblecimiento definitivo de la familia Güell no llegará hasta 1908, momento en el que adquieren el título de condes. Gaudí diseñará el escudo con dos de los símbolos de la familia: la paloma y la lechuza.

Gaudí, hijo de un calderero de la localidad de Reus, decide estudiar arquitectura a pesar de la oposición familiar. En 1870 se traslada a Barcelona donde inicia sus estudios. Antes de finalizar la licenciatura comienza a trabajar con diversos arquitectos (Leandre Serrallach y Francisco del Villar Lozano) y maestros de obras (Joseph Fontseré). Obtiene el título de arquitecto en 1878. Los primeros años tras su licenciatura se va a dedicar a la construcción de muebles y al diseño de interiores, hasta que en 1883 recibe sus dos primeros encargos de importancia: la Casa Vicens y la Villa Quijano, conocida como “El Capricho”, en la localidad santanderina de Comillas. En 1884 recibe el encargo oficial de dirigir la construcción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, proyecto que había sido rechazado por el arquitecto Francisco de Paula del Villar Lozano.

Poco a poco se irá convirtiendo en uno de los arquitectos más destacados y polémicos de la época, sobre todo por su relación cada vez más fructífera con las capas altas de la sociedad catalana, como la familia Güell, los marqueses de Comillas o la familia Milá. Su capacidad de innovación técnica y la profusión decorativa de sus creaciones le va a granjear numerosos elogios y también sonoras críticas. Adaptándose a las necesidades reales de los clientes proyecta edificios y muebles, expresión de un genio creativo aparentemente sin límites. Después de años de encargos de la más diversa procedencia, en 1914 decide abandonar todos sus proyectos para dedicarse sólo y exclusivamente a uno: El templo de la Sagrada Familia. Este edificio le absorbe de tal forma que es incapaz de centrarse en nada más, llegando incluso a trasladar su residencia a uno de los barracones de las obras del templo. Tras un largo período de penurias económicas muere en 1926 atropellado por un tranvía cuando cruzaba ensimismado la Gran Vía de les Corts Catalanes.

Un proyecto común

En la Exposición Universal de París de 1878 Eusebi Güell se fija con interés en una vitrina donde se exponían guantes de Esteve Comella. De regreso a Barcelona investiga quién era el autor de la vitrina que tanto le había llamado la atención. Finalmente le presentan a Antoni Gaudí, un jovencísimo arquitecto que trabajaba en el taller de Eudald Puntí. Eusebi Güell decide proponer a Gaudí pequeños encargos que se concretan en una primera serie de muebles para la capilla del palacio de Sobrellano, propiedad de los marqueses de Comillas en la citada localidad santanderina. Entre ambos hombres comienza a surgir una afinidad de tipo intelectual. Los dos pertenecían a los círculos más beligerantes dentro del nacionalismo catalán, estaban inscritos en sociedades científicas del corte de la Associació Catalanista d’Excursions Cientifiques, participando en numerosas tertulias y debates culturales a cerca de la renovación necesaria de la sociedad del momento.

El primer encargo de importancia que recibe Gaudí, en 1882, es el pabellón de caza de la finca que poseía la familia Güell en el Garraf, proyecto que no llegó a realizarse. En la misma zona sin embargo sí que llega a concretarse la construcción de las famosas bodegas que poseían los Güell. A continuación edifica el Palau Güell en pleno barrio gótico barcelonés, como residencia fija de la familia en la ciudad condal. Poco después llegan los encargos de la colonia del Parque Güell, los pabellones de la finca Güell en Pedralbes, el chalet para los directivos de la fábrica de Catllarás, la iglesia de la colonia Güell (de la que solo se finalizó la cripta), y numerosos proyectos que se quedaron sobre el papel entre los que se incluía una urbanización de casas obreras entre otros muchos.

El Palau Güell

El matrimonio Güell fija su residencia en el palacio de Fonollar, sin embargo pronto toman la decisión de trasladarse hacia una zona más noble de la ciudad. Eusebi Güell había comprado varios solares en el carrer Nou de la Rambla, muy próxima al puerto, en 1883, con el fin de edificar allí su nueva residencia. El proyecto de la construcción del nuevo edificio es encargado a  Gaudí en el año 1885. El arquitecto presenta los planos definitivos de la construcción al Ayuntamiento en 1886. Finalmente será solemnemente inaugurado en 1888, coincidiendo con la celebración de la Exposición Universal en Barcelona.

El palacio es puesto en venta por uno de los herederos de la familia Güell en el año 1935. Durante la guerra civil es confiscado y empleado como comisaría. En 1945 la Diputación de Barcelona se va a hacer cargo del edificio, instalando allí la sede del Instituto del Teatro y el Museo de las Artes Escénicas. Definitivamente en 1996 ambas sedes se trasladan y el Palau Güell es acondicionado para ser abierto al público.

Gaudí realiza una obra de plena madurez arquitectónica, empleando soluciones técnicas atrevidas. Interpreta de manera personal el deseo de la nueva alta burguesía por tener una  imagen que se alejara de las formas arquitectónicas predominantes hasta ese momento. Se ha discutido mucho a cerca de las fuentes de inspiración de la obra de Gaudí. En el caso concreto del Palau Güell las referencias a la arquitectura medieval están latentes prácticamente en todos los motivos. La vinculación de la mayoría de los arquitectos modernistas con el arte medieval ha de entenderse dentro del contexto de la revitalización de la cultura catalana y de la búsqueda de sus raíces, siendo el gótico de los siglos XIV y XV la mejor expresión del esplendor artístico catalán.

El pleno desarrollo de la arquitectura modernista coincide con la construcción del ensanche de Barcelona, planificado por Ildefonso Cerdá en 1859, en los amplios terrenos desocupados fuera de las murallas. Este plan se convierte en terreno fértil para la experimentación de la mayoría de los arquitectos activos a finales del siglo XIX y principios del XX. Gaudí no es una excepción, construyendo la Casa Batlló o la Casa Milá en el Paseo de Gracía. El Palau Güell, sin embargo, se construye en la zona más noble de la ciudad antes de que ésta se prolongara fuera de las murallas. Eusebi Güell en lugar de edificar una nueva residencia en el ensanche se aleja de la zona, retirándose desde 1906 a su residencia gaudiana del Parque Güell.

La vida en palacio: Eusebi Güell y Antoni Gaudí, dos hombres y un proyecto”

Palau Güell

Carrer Nou de la Rambla 3-5

08002 Barcelona

21 marzo-30 diciembre 2002

Tel.: 93 3173974

Horarios: de martes a domingo de 10h a 14h.

Organización y financiación: Diputación de Barcelona

Comisaria: Raquel Lacuesta

 

 

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