| Burgos
histórico

Fundada en el año 884 por el conde Diego Rodríguez
Porcelos, bajo el reinado de Alfonso III, la ciudad de Burgos conserva
la impronta de siglos que pusieron en ella sus fundadores. Toda
la ciudad tiene rincones, plazas y callejas de sabor singular y
belleza resaltada, no sólo por sus monumentos, sino por los
hermosos parques que invitan a pasearla, disfrutando de sus múltiples
encantos. Desde el Cerro del Castillo, mirador privilegiado de la
ciudad, Burgos aparece al alcance de nuestra mano, mostrándonos
el entramado de sus viejos barrios presididos por la singular estampa
de la catedral, que despliega ante nosotros toda su grandeza con
el encanto de torrecillas y chapiteles disparados, cual pétreas
saetas de piedra cincelada, hacia los cielos azules y puros de Castilla.
Y en torno a ella, las iglesias góticas de San Esteban, San
Gil, San Nicolás y Santa Águeda; un poco más
allá, San Lesmes y a las afueras de la ciudad, el espléndido
conjunto del Real Monasterio de las Huelgas y, a lo lejos, como
perdida entre verdores de pinares, la Cartuja de Miraflores.
GUÍA DE VIAJE
A orillas del río Arlanzón,
con susurros de viejo romancero, se alza la histórico ciudad
de Burgos, Cabeza de Castilla, y uno de las más bellas ciudades
de España.
Burgos se encuentra al Norte de la
Comunidad Autónoma de Castilla y León. Su provincia
tiene una extensión de 14.328 kilómetros cuadrados,
con cerca de 360.000 habitantes de los que, alrededor de 170.000
se concentran en la capital.
Posee buenas comunicaciones por carretera
con Madrid – de las que dista 220 kilómetros -, por la N-1
y con Valladolid por la N-620, ambas autovía; con Cantabria,
por la N-623; y con Vitoria por la N-1 y por la autopista A-1.
Al encuentro de la Historia.
Fundada la ciudad en el año
884 como quieren los viejos cronicones por el conde Diego Rodríguez
Porcelos y capital del condado de Castilla en el siglo X con el
conde Fernán González, muy pronto, el primitivo bastión
llamado a resguardar estas altas tierras del condado castellano
pasa a ser Cámara regia, bajo el reinado de Fernando I. Su
hijo y sucesor, Alfonso VI , traslada a Burgos la Sede Episcopal
de Oca y comienza la construcción de la primitiva catedral
románica.
Es en esta época cuando aparece
en la Historia Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador.
Su privilegiada situación geográfica,
paso obligado de la Meseta a los puertos del Cantábrico y
una de las ciudades más importantes del Camino de Santiago,
convierten a Burgos en un centro comercial y artístico de
primera magnitud. La Universidad de Mercaderes y el Consulado fueron
dos importantes instituciones de la burguesía mercantil de
la ciudad que ve aumentar su importancia política y económica,
basada en el comercio de la lana que desde Burgos partía
a los puertos Cántabros para dirigirse a Flandes.
Paralela a esta pujante actividad
comercial se desarrolla su esplendor artístico. En el 1221
comienza la construcción de la nueva Catedral gótica,
al tiempo que se levanta el Monasterio de las Huelgas y numerosas
iglesias que llenan los viejos barrios de la ciudad con las grandezas
del gótico. Ya en el siglo XV vendrá a sumarse la
belleza del gótico tardío de la Cartuja de Miraflores.
A finales del siglo XV y comienzos
del siglo XVI, durante el reinado de los Reyes Católicos,
Burgos alcanza el cenit de su prosperidad.
Con Felipe II y a raíz de las
grandes epidemias de peste que arrasaron España, comienza
a declinar su esplendor. La pérdida de los mercados de Europa
y el traslado de la capital del reino a Madrid, suponen la decadencia
de la ciudad que se prolongará hasta mediados del siglo XVIII.
En el siglo XIX Burgos sufre durante la Guerra de la Independencia
la voladura del castillo y la desaparición de muchos de sus
barrios antiguos adyacentes. Más tarde, la ciudad renacerá
bajo las ideas de los Ilustrados. Resurge de nuevo el Consulado
y la población experimenta un profundo cambio urbanístico,
al tiempo que inicia su andadura industrial. Ya en el siglo XX,
como consecuencia del aumento progresivo de sus habitantes y su
privilegiada situación geográfica, Burgos se convierte
en importante centro administrativo y Capital de Provincia estableciéndose
en ella la Capitanía General, la Audiencia Territorial y
el Arzobispado. En la década de los años 60 la ciudad
experimenta un notable desarrollo al crearse el Polo de Promoción
Industrial, de trascendencia en su posterior evolución industrial
y social.
La Catedral de Burgos.
Insigne
creación del Arte gótico en España, la Catedral,
dedicada a Santa María la Mayor es, al mismo tiempo, el monumento
más representativo de la Ciudad, declarado patrimonio de la
Humanidad por la UNESCO. La primera piedra del templo fue colocada
en 1221 por el Rey San Fernando y el obispo don Mauricio, consagrándose
solemnemente en el año 1260. En su construcción intervinieron
numerosos artífices, entre ellos, el Maestro Enrique, Juan
Pérez, Pedro Sánchez, Juan, Simón y Francisco
de Colonia y Juan de Vallejo, los escultores Gil y Diego de Siloé,
el pintor Alonso de Sedano y el maestro vidriero Arnao de Flandes.
Obra cumbre del arte gótico español. Construida siguiendo
ejemplos franceses presenta planta de cruz latina, con tres naves,
girola y nave transversal, en cuyos extremos se abren las magníficas
portadas del Sarmental y de la Coronería. A ambos lados
se yerguen las torres coronadas por finas agujas, obras de Juan
de Colonia, de mediados del siglo XV.
El exterior destaca por el armónico conjunto de sus líneas.
La fachada principal, donde se encuentra la Puerta Real o del Perdón,
fue profundamente reformada en el siglo XVIII.Consta de tres hastiales
en los que se abren tres puertas, coronados los laterales por esbeltas
torres rematadas con los airosos chapiteles o agujas – levantadas
a mediados del siglo XV por Juan de Colonia – que, con las torrecillas
de la capilla del Condestable y la linterna del Crucero, forman
un conjunto de bellas proporciones. Da luz, en su centro,
un gran rosetón que dibuja el sello de Salomón sobre
el que vuela la galería de los Reyes, presidida por una imagen
de Santa María y la leyenda “Pulcra es et Decora”. En los
extremos de la nave transversal se abren las magníficas portadas
góticas del Sarmental y de la Coronería o de los Apóstoles.
En su interior resaltaremos:
la Capilla de los Condestables, construida a finales del siglo XV
por Simón de Colonia para el Condestable de Castilla don
Pedro Fernández de Velasco. El retablo fue realizado por
Felipe Vigarny y Diego de Siloé, en el siglo XVI.
Los retablos laterales están dedicados a Santa Ana (obra
de Gil y Diego de Siloé) y a San Pedro (de Diego de Siloé
y Felipe Vigarny). En el centro se alza el magnífico sepulcro
de los fundadores. La Capilla del
Santo Cristo de Burgos, donde se venera la sagrada imagen, de tremendo
realismo, realizada en el siglo XIV. Capilla
de la Presentación, mandada construir por don Gonzalo de
Lerma en el siglo XVI, con magnífico sepulcro realizado por
Felipe Vigarny. La Capilla
de la Visitación, del siglo XV, con el sepulcro del Obispo
don Alonso de Cartagena, atribuido a Gil de Siloé.
Enfrente está la magnífica
puerta del Claustro, del siglo XIII, con puertas talladas por Gil
de Siloé en el siglo XV. La
Capilla de Santiago y San Juan, obra de Juan de Vallejo, siglo XVI,
donde se exponen valiosas piezas del Museo Catedralicio.
Las Capillas de San Gregorio y de
la Anunciación, ambas del siglo XIII. Capilla
de San Nicolás, obra del siglo XIII y una de las primeras
capillas que se construyeron en el templo catedralicio.
Capilla de Santa Ana o de la Concepción,
de Juan y Simón de Colonia, siglo XV, con espléndido
retablo de Gil de Siloé y sepulcro de don Luis de Acuña
realizado por Diego de Siloé. De
construcción barroca es la Capilla de Santa Tecla, de exuberante
decoración, levantada en el siglo XVIII. La
Escalera Dorada, obra sin parangón en el arte universal,
realizada por Diego de Siloé a principios del siglo XVI.
El Claustro es del siglo XIII, consta
de cuatro naves y en él se disponen numerosos sepulcros y
se adorna con una serie de grandes esculturas de mediados del siglo
XIII. A él se abren la Capillas de San Juan Bautista, Santa
Catalina y del Corpus Christi. En la Sala Capitular se expone una
espléndida colección de tapices, realizados en el
siglo XVI. En la nave mayor destaca el retablo renacentista construido
por Rodrigo y Martín de la Haya, en el siglo XVI, presidido
por la imagen gótica de Santa María la Mayor, patrona
de la Ciudad. El coro presenta
una extraordinaria sillería de Felipe Vigarny, siglo XVI.
En la girola cinco altorrelieves con
la Pasión de Cristo, los tres centrales obra de Felipe Vigarny,
comienzos del siglo XVI y los dos laterales realizados en el siglo
XVIII por Pedro Alonso de los Ríos. La
nota festiva la pone, junto a la puerta principal, el legendario
Papamoscas. Bajo la delicada
linterna estrellada del crucero, construida en el siglo XVI por
Juan de Vallejo descansan en sencillo sepulcro Rodrigo Díaz
de Vivar, El Cid, y su esposa doña Jimena.
Panteones Reales
Dos impresionantes e importantísimos
monasterios medievales se levantan en las cercanías de Burgos
que bien merecen una visita detallada. En el barrio de Huelgas,
a un paso del centro de la ciudad, se encuentra el monasterio de
Santa María la Real, fundado por Alfonso VIII y su esposa
doña Leonor de Inglaterra, para panteón regio. Su
belleza arquitectónica es patente en la iglesia, del más
claro estilo cisterciense, Sala Capitular, Capilla de Santiago y
las Claustrillas. Su importancia fue tal que llegó a convertirse
en el primer centro monacal de Castilla, del que dependían
numerosos conventos, villas y lugares. Es interesante su Museo de
Ricas Telas. También fundación real es el cercano
Hospital del Rey, que Alfonso VIII mandó construir para acoger
a los peregrinos de Santiago y hoy es sede de la Universidad de
Burgos.
El paseo de la Quinta nos acerca,
a unos cuantos kilómetros, a la Cartuja de Miraflores, levantada
por la piedad de Isabel la Católica para sepulcro de sus
padres, don Juan II de Castilla y doña Isabel de Portugal.
En ella se encierran obras de gran interés, como el retablo
y los sepulcros de los Reyes y del Infante don Alfonso, obras de
Gil de Siloé, el coro renacentista de Simón de Bueras
y la estatua de San Bruno, obra de gran realismo, barroca, de Manuel
Pereira. De Pedro Berruguete es la extraordinaria tabla de la Anunciación
que aparece a la izquierda del altar mayor.
Callejeando por la ciudad
En el centro de la Ciudad, la Plaza
Mayor acoge la sede del Ayuntamiento, edificio sobrio de gusto neoclásico,
del siglo XVIII.
Cerca se encuentran calles de gran
sabor comercial como las de Laín Calvo, la Paloma, la Flora,
con su original fuente en honor de la diosa de la primavera, la
calle de San Lorenzo, donde se alza la iglesia barroca de San Lorenzo,
y las plazas de las Llanas, de Afuera y de Adentro, donde antiguamente
se celebraban los mercados del grano.
Entre los edificios civiles destacan
la Casa del Cordón o Palacio de los Condestables de Castilla.
En este noble palacio, los Reyes Católicos, en el año
1497, recibieron a Cristóbal Colón a la vuelta de
su segundo viaje a América.
Quedan en Burgos, aún, algunas
puertas medievales, como la de Santa María, San Martín
y San Esteban, ésta, bella obra mudéjar.
Viejos Barrios
En torno a la Catedral, se alza el
barrio antiguo de Burgos, en una zona de recio abolengo, entre piedras
centenarias portavoces de su historia. Cerca del templo catedralicio,
se encuentran las iglesias de Santa Águeda, recordada por
el histórico juramento que el Cid tomó al rey Alfonso
VI; San Nicolás de Bari con su magnífico retablo,
obra de Francisco de Colonia; San Esteban, bella construcción
gótica de los siglos XIII y XIV, que alberga el Museo del
Retablo; o la iglesia de San Gil, que contiene obras de los grandes
maestros Siloé, Vigarny, Vallejo ...
No muy lejos, a la entrada del viejo
camino de peregrinaciones, completa el casco antiguo la iglesia
de San Lesmes, y más alejada del centro, se encuentra la
iglesia de Nuestra Señora la Real y Antigua Gamonal, a la
que, en el año 1074, Alfonso VI trasladó el Obispado
de Oca.
El Camino de Santiago
Fue Burgos una de las ciudades más
importantes del Camino llegando a tener más de treinta hospitales,
dedicados en su mayoría a los peregrinos a Santiago.
Desde Gamonal, por la calle de las
Calzadas entra el Camino por la puerta de San Juan, ante la que
quedan los restos del célebre monasterio benedictino, junto
a la iglesia donde se encuentra el sepulcro de San Lesmes, patrón
de Burgos y el antiguo Hospital.
El Camino sigue por la calle de San
Juan, estrecha y sombría, hasta la calle de Avellanos y la
iglesia de San Gil en dirección a la Catedral por la calle
de Fernán González.
Después de pasar la iglesia
de San Nicolás, el Camino de la ciudad por la puerta de San
Martín, hacia el Hospital del Rey, espléndido conjunto
hospitalario fundado por Alfonso VIII, y uno de los más importantes
hospitales para peregrinos en la Edad Media.
El
Burgos de Mío Cid
“El Cid salió de Vivar,
a Burgos caminando ...”
Queda Vivar del Cid, cuna de Rodrigo,
a 10 kilómetros al Norte de Burgos, sobre la carretera de
Santander. Aquí poseía su padre, Diego Laínez,
un extenso señorío, y en Sotopalacios su castillo,
anterior al hoy existente.
De Vivar a Burgos, camino del destierro,
el Campeador llega a la ciudad donde tiene sus casas y viven muchos
de los caballeros amigos que partirán con él a la
aventura. Junto a la puerta de San Martín se encuentra el
“Solar del Cid”, a los pies del castillo, donde se alza un sencillo
monumento en su memoria.
Muy cerca, en la calle de Santa Águeda,
está la iglesia donde jurara Alfonso VI ante el Cid no haber
tomado parte en la muerte de su hermano Sancho.
Por la puerta de Santa María
salió Rodrigo desterrado de la ciudad y cruzando el Arlanzón
acampó en la glera. Cerca del puente, un monolito recuerda
en emotivos versos del Cantar la partida del Campeador y el pasaje
de las arcas de arena.
Sobre el puente de San Pablo se levanta
el mayor monumento erigido a la memoria del Campeador en Burgos,
presidiendo el conjunto la figura en bronce del Cid a caballo, obra
del escultor Juan Cristóbal.
Aguas arriba del Arlanzón,
San Pedro de Cárdena recibe al desterrado, y aquí
quedarán su esposa y sus hijos, acogidos a la hospitalidad
de los monjes.
Parques y Jardines
El Paseo del Espolón es el
más emblemático de la ciudad. Lugar de cita y de paso.
Punto obligado de encuentro bajo el Morito, que se asoma en la fachada
del Teatro Principal, elegante edificio isabelino construido en
el siglo XIX.
Otro bello paseo es el de la Isla,
cargado de recuerdos y melancolías. Privilegiado jardín
botánico en el que crecen los más diversos árboles
y arbustos en torno al estanque central y algunas importantes obras
de arte. El paseo del Espoloncillo, enfrente del Espolón
y al otro lado del río, conserva, en un sencillo monolito,
el recuerdo del Cid saliendo desterrado de Castilla.
Más adelante, el paseo del
Conde de Vallellano, nos acerca a la plaza de Santa Teresa donde
comienza el paseo de la Quinta que nos lleva, medio kilómetro
más adelante, hasta la Fuente del Prior y el Parque de Fuentes
Blancas, amena zona arbolada que se pierde en las lejanías
con los pinares de la Cartuja.
Tesoros de la ciudad
A la otra orilla del río Arlanzón,
la Casa de Miranda, hoy Museo de Burgos, expone valiosas piezas
de arte y arqueología burgalesas, entre las que destacan,
los bustos romanos de Clunia, el “frontal” románico de Santo
Domingo de Silos y el sepulcro de Juan de Padilla, obra de Gil de
Siloé, todo ello en el bello marco del palacio renacentista
que mandara construir don Francisco de Miranda, en el siglo XVI.
Otro interesante museo, el Marceliano
Santa María, recoge gran parte de la obra del pintor burgalés,
en el antiguo Monasterio de San Juan. Entre sus obras merecen especial
atención: “Angélica y Medoro”, “El triunfo de la Santa
Cruz”, “Burgalesa” y la colección de paisajes de la
provincia burgalesa.
El Arco y puerta de Santa María,
una de las más antiguas abiertas en la vieja muralla, guarda
distintos recuerdos históricos de la ciudad, así como
magníficas pinturas de Vela Zanetti y Marceliano Santa María.
Puerta medieval reconstruida en el
siglo XVI por Juan de Vallejo y Francisco de Colonia a modo de arco
triunfal, adornado con estatuas de Carlos V y varios personajes
relacionados con la historia de Burgos. En su interior se encuentra
la Sala de Poridad o del Secreto, lugar de reunión del Concejo
de Burgos hasta el siglo XVII.
Iglesia de Santa Águeda.
Recuerda el juramento que el Cid tomó al rey Alfonso VI a
la muerte de su hermano Sancho II de Castilla.
Iglesia de San Nicolás.
Del siglo XV. En su interior luce el magnífico retablo
de Francisco de Colonia, realizado a principios del siglo XVI.
Palacio de Castilfalé.
Palacio renacentista. Archivo Municipal.
Iglesia de San Esteban. Construcción
gótica de los siglos XIII y XIV. Interesantes sepulcros,
obra de Nicolás de Vergara, Simón de Colonia
y Juan de Vallejo. En ella se encuentra el Museo del Retablo.
Arco de San Esteban. Una de
las doce puertas que se abrían en la cerca de la Ciudad.
Es obra mudéjar del siglo XVI.
Iglesia de San Gil. Encierra,
tras la sencillez de su fachada, lo más granado del arte
burgalés. Construida entre los siglos XIV y XVI, es una de
las mejores iglesias parroquiales de Castilla. Tres naves con espléndidas
capillas laterales: la Capilla del Santo Cristo, la de los Reyes,
la de la Buena Mañana y la de la Natividad, todas ellas con
retablos y sepulcros de gran interés artístico.
Iglesia de San Lorenzo. Barroca.
Su interior dibuja una planta octogonal con bella cúpula.
Palacio de Capitanía.
Construcción historicista de principios del siglo XX.
Puerta y Arco de San Juan.
Profundamente reformada. Por aquí entraba el Camino de Santiago
en la Ciudad.
Plaza de San Juan. En ella
se encuentran varios edificios notables relacionados con el Camino
de Santiago y la atención a peregrinos: el antiguo Monasterio
de San Juan, hoy Museo Municipal dedicado al pintor burgalés
Marceliano Santa María; el antiguo Hospital, convertido en
Casa de Cultura, cuya fachada se adorna con la portada gótica
del antiguo edificio. Y la iglesia de San Lesmes, reedificada en
el siglo XV, con portada ojival de Simón de colonia. Bello
retablo de la Santa Cruz, del siglo XV, retablo principal barroco
e interesantes sepulcros renacentistas. Capilla de los Salamanca
y sepulcro de San Lesmes, patrón de Burgos.
Convento de Bernardas. Obra
del siglo XVI, actualmente Conservatorio Municipal de Música.
Casa del Cordón. Magnífico
palacio de los Condestables de Castilla, del siglo XV, atribuido
a Simón de Colonia. En la portad destaca el cordón
franciscano que enmarca la puerta y en el interior el elegante patio
renacentista.
Plaza Mayor y Ayuntamiento de
la Ciudad. Plaza asoportalada; en el centro la estatua del rey
Carlos III y las Casas Consistoriales, que guardan interesantes
obras de Marceliano Santa María y algunos recuerdos cidianos.
Palacio de la Diputación
Provincial. Realizado en el siglo XIX. Su bóveda se decora
con pinturas alegóricas al Cid Campeador, obra de Vela Zanetti.
Teatro Principal. Elegante
edificio isabelino construido a mediados del siglo XIX.
Estatua del Cid. Obra de Juan
Cristóbal, realizada en 1955.
Palacio de San Pablo. “Vía
Cidiana”. En él se disponen ocho estatuas, de Joaquín
Lucarini, relacionadas con el héroe castellano.
Iglesia de la Merced. Al otro
lado del río Arlanzón, obra de Juan de Colonia, mediados
del siglo XV.
Colegio de San Nicolás
o Instituto Cardenal López de Mendoza. De estilo renacentista,
con bella portada.
Iglesia del Carmen. Convento de
Carmelitas. Su iglesia moderna guarda un magnífico alto
relieve de la Piedad, del escultor Gregorio Fenández.
Iglesia de San Cosme y San Damián.
Reconstruida en los siglos XV-XVI. Portada renacentista de Juan
Vallejo y retablo mayor barroco. En uno de los laterales sepulcro
del famoso rejero Cristóbal de Andino.
Convento de Santa Dorotea. Del
siglo XV. Bellos sepulcros de la familia de don Juan de Ortega,
primer obispo de Almería.
Hospital de la Concepción.
Fundación benéfica del rico mercader Diego de
Bermuy. Construcción del siglo XVI y portada del siglo XVII.
Casa de Miranda, Museo de Burgos.
Bella mansión señorial del siglo XVI, con elegante
patio renacentista. Alberga obras de todas las épocas de
la provincia burgalesa. Entre ellas piezas de los yacimientos de
Atapuerca y Ojo Guareña, restos romanos de Clunia, el frontal
de Santo Domingo de Silos y el sepulcro de Don Juan de Padilla,
obra de Gil de Siloé.
Convento de Santa Clara. Iglesia
gótica del siglo XIII. Su interior se adorna con bellos retablos
barrocos.
Convento de San José de
Santa Ana. Ultima fundación de Santa Teresa de Jesús,
en él se conservan varios recuerdos de la Santa.
Iglesia de Nuestra Señora
la Real y Antigua de Gamonal. Gótica, del siglo XIII.
Una de las primeras iglesias de Burgos.
Cartuja de Miraflores. Fundación
real de Juan II de Castilla. Impresionante retablo y sepulcros de
Gil de Siloé.
Real Monasterio de las Huelgas.
Fundado por Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Inglaterra
a finales del siglo XII. Panteón Real. Interesante conjunto
arquitectónico. Iglesia gótica, Las Claustrillas,
patio románico, Sala Capitular, Capilla mudéjar de
Santiago, Museo de Ricas Telas.
Hospital del Rey. Antiguo
hospital de peregrinos, fundado por Alfonso VIII, hoy sede de la
Universidad de Burgos.
Monasterio de San Pedro de Cárdena.
El Monasterio del Cid, a 10 Km. de la ciudad.
Atapuerca
Enclavada a 15 km. De la ciudad
de Burgos, entre los pueblos de Ibeas de Juarros y Atapuerca, se
encuentra la Sierra de Atapuerca, donde hace casi un millón
de años habitó el hombre. A finales del siglo XIX,
en este lugar, al realizarse la trinchera del ferrocarril minero,
se descubrieron varias cavidades llenas de restos fósiles,
que fueron comenzados a estudiar en los años cincuenta. En
1976 aparecieron los primeros fósiles humanos y en 1994 los
restos más antiguos encontrados hasta ahora, unos 800.000
años, lo que convertía a Atapuerca en la cuna de los
primeros europeos.
Alrededores de Burgos
En la cercanías de Burgo se
encuentran numerosos lugares de interés. Muy cerca de la
ciudad, a unos 10 kms, pasado el parque de Fuentes Blancas, se llega
al monasterio de San Pedro de Cardeña, tan unido a la figura
del Cid. De época románica conserva la torre y un
ala del claustro, el resto es gótico y en el siglo XVIII
se añadió al templo la capilla de los Héroes
para panteón de la familia del Campeador. A la puerta del
monasterio, un monolito señala la tumba de Babieca, y sobre
un altozano, a la derecha de la iglesia, un sencillo monumento recuerda
la amarga despedida del Cid de San Pedro de Cardeña.
Cerca, también, a unos 7 kms,
por la carretera de Santander se llega al Monasterio de Fresdelval,
fundado en el año 1400 por don Gómez Manrique, Adelantado
de Castilla.
Destacan las ruinas de la iglesia
y el claustro gótico adornado con elegantes filigranas.
Bujedo de Juarros, queda a unos 25
kms, y en él hallamos el antiguo monasterio de Santa María,
bella construcción cisterciense del siglo XII.
No muy lejos de Burgos está
el valle de Santibáñez, con la preciosa portada románica
de Miñón, la torre medieval de Zumel y la impresionante
iglesia renacentista de Santibáñez Zarzaguda.
Fiestas
Conserva la ciudad fiestas de gran
tradición, en las que los burgaleses manifiestan el sentir
peculiar, noble y abierto de sus gentes.
En los fríos meses invernales,
el día 30 de enero se celebra la fiesta de San Lesmes, patrón
de la Ciudad. Tras la seriedad de la Semana Santa llega el bullicio
de las Fiestas del Corpus, en las que Gigantillos y Gigantones,
acompañados de los danzantes, anuncian con sus vistosos trajes
de colores y particulares danzas el Día del Señor.
Los mismos bailes y danzas se repiten el día del Curpillos
– el viernes siguiente al Corpus -, en el barrio de las Huelgas,
en una de las fiestas burgalesas de más hondo sabor popular.
Fiestas mayores por San Pedro y San
Pablo, a finales de junio, fiestas patronales cargadas de actos
tan entrañables como la Ofrenda de Flores a Santa María
la Mayor, la tradicional Cabalgata, los desfiles de las peñas,
y las corridas de toros, terminando con el Día de las Peñas
en Fuentes Blancas.
Gastronomía
Aunque rica y variada, dos productos
típicos se enseñorean del nombre de Burgos: la morcilla
y el queso, ambos conocidos como “de Burgos”. Tradicionales son
el cordero asado, la sopa castellana y la olla podrida, sin olvidarnos
de la pesca, en especial la trucha y la caza, en temporada. Como
postres, el “del abuelo” o la cuajada. Excelente repostería:
dulces tradicionales como las yemas de Burgos. Todo ello regado
de un buen vino de la Ribera de Duero.
Compras.
En las calles del centro, en torno
a la Catedral, calles de la Paloma, de Laín Calvo y Plaza
Mayor, pequeñas tiendas llenas de encanto, recuerdos, librerías,
platerías, productos tradicionales y artesanía popular.
También en otras zonas, como las calles de Santander, de
la Moneda, de Vitoria, las Bernardas y Gamonal. Buena repostería:
dulces tradicionales como las yemas de Burgos o las nueces de Cárdena.
En contraste con lo tradicional y popular, un moderno comercio actual
ofrece las primeras firmas de vanguardia.
Ocio y espectáculos:
Ciudad acogedora. Burgos ofrece al
visitantes múltiples opciones para ocupar su tiempo libre,
pudiendo compaginar la visita a sus incomparables monumentos con
el disfrute del ambiente de numerosos “pubs” y cafeterías,
o en una de las muchas terrazas de sus paseos y recoletas
plazas. Recorrer de compras las viejas calles del centro en busca
de productos típicos o acudir a alguno de los muchos eventos
culturales que a lo largo del año se ofrecen, es otra de
las variadas posibilidades. Especialmente en verano, cuyos Festivales
Reina Sofía ofrece gran variedad de espectáculos,
como el Festival Internacional de Folklore. A mediodía es
imperdonable no tomar “unos vinos” por el casco viejo, degustando
las famosas tapas de sus bares y mesones. Para quienes deseen participar
en actividades deportivas, Burgos cuenta con magníficas instalaciones
públicas y piscinas en los complejos de El Plantío
y San Amaro.
Quede para la noche la visita a la
ciudad iluminada siguiendo la Ruta de la Luz, o para quienes prefieran
las luces de neón, la música y el ambiente de las
zonas de las Bernardas, las Llanas o la Puebla.
Aparcamientos:
En la zona centro: Plaza Mayor, Plaza
de Vega, Plaza de España y Caballería.
Transportes:
ESTACIÓN DE RENFE
Plaza de la Estación s/n
Información al viajero: Tel.
947 20 35 60
Reserva de billetes: C/ Moneda, 21
Teléfono: 947 20 91 31
ESTACIÓN DE AUTOBUSES
C/ Miranda, 4
Información al viajero: Teléfono:
947 26 55 65
TAXIS
Radio Taxis: Teléfono: 947
27 77 77 y 947 48 10 10
RUTAS A PIE POR EL BURGOS MONUMENTAL:
Salida Arco de Santa María
Julio, Agosto y Septiembre de martes
a domingo. 11.00.
Duración: 2 horas
Tarifa: 200 ptas/pax.
TREN TURÍSTICO
Venta de entradas en Arco de Santa
María
Viernes: 18.00, 19.00
Sábados y festivos: 11.00,
12.00, 13.00, 16.00, 17.00, 18.00, 19.00-
Domingos: 11.00, 12.00, 13.00, 16.00,
17.00, 18.30 (salida desde Gamonal)
Tarifa: 200 ptas/pax
Menores de 14 años: 100 ptas
Menores de 4 años: gratis.
RUTA DE LA LUZ:
Viernes, sábados, domingos
y festivos: 20.30
Tarifa: 300 ptas/pax
Menores de 14 años: 100 ptas
Menores de 4 años: gratis.
HORARIOS
DE MONUMENTOS Y MUSEOS DE BURGOS |
BURGOS
CATEDRAL
Teléfono: 947 20 47 12
Todos los días de 9.30 a 13.00
y de 16.00 a 19.00
Tarifa: 400 ptas
Grupos (>10 personas) y 3ª edad:
250 ptas.
Niños (<14 años):
100 ptas.
REAL MONASTERIO DE LAS HUELGAS REALES
Teléfono: 947 20 16 30
Cerrado: lunes y 1 y 6 de enero, Viernes
Santo, 1 de Mayo, Curpillos, 29 de Junio y 25 de Diciembre.
Abril a Septiembre: martes-sábados:
10.30-13.15 y 15.30-17.45. Domingos y festivos: 10.30-14.15 (tardes
cerrado)
Tarifa: 650 ptas (miércoles
gratuito)
Agencias con credencial: 500 ptas.
Investigadores, jóvenes entre
5-16 años, grupos escolares, jubilados, estudiantes con carnet,
minusválidos: 250 ptas.
CARTUJA DE MIRAFLORES
Misa: Laborables 9.00
Festivos: 7.30 y 10.15
Visitas: Laborables: 10.15-15.00 y
16.00-18.00. Festivos: 11.20 –12.30, 13.00 15.00, 16.00 – 18.00
Entrada gratuita, visitas guiadas
durante los meses de verano.
MONASTERIO DE SAN PEDRO DE CÁRDENA
Teléfono: 947 29 00 33
Misa: Laborables: 7:30
Festivos: 11.00
Abril-octubre: laborables: 10.00-13.00
y 16.00-18.00
Festivos: 12.00-13.30 y 16.00-18.00
Noviembre-marzo: laborables: 10.00-13.30
y 15.30-17.30
Festivos: 12.00-13.30 y 15.30-17.30
Cerrado: jueves y viernes santo
Tarifa: 100 ptas/pax
Grupos: 75 ptas/pax
IGLESIA DE SAN NICOLAS
Teléfono: 947 20 70 95
Lunes: abierto todo el día
Julio, agosto y septiembre: laborables:
9.00-14.00 y 16.00-20.00
Resto del año: martes – viernes:
18.30-19.30
Sábados: 9.30-14.00 y 17.00
–19.00
Festivos: 9.00-14.00 y 17.00-18.00
No habrá visita durante los
cultos.
IGLESIA NUESTRA SEÑORA LA
REAL Y ANTIGUA DE GAMONAL
Teléfono: 947 22 44 05
Visitas: antes o después del
culto
IGLESIA DE SANTA ÁGUEDA
Teléfono: 947 20 67 55
Visitas: antes o después del
culto.
IGLESIA DE SAN GIL
Teléfono: 947 26 11 49
Lunes: cerrado
Martes-domingos: 10.00-14.00 y 17.00-20.00
Visita guiada durante los meses de
verano
IGLESIA DE SAN LORENZO
Teléfono: 947 20 11 91
Visitas: antes o después del
culto
IGLESIA DE SAN COSME Y SAN DAMIÁN
Teléfono: 947 20 74 17
Visitas: antes o después del
culto
IGLESIA DE LA MERCED
Teléfono: 947 20 30 47
Visitas: antes y después del
culto
IGLESIA DE SAN LESMES
Teléfono: 947 20 43 80
Visitas: antes o después del
culto
MUSEO DE BURGOS
Calera, 25
Teléfono: 947 26 58 75
Cerrado lunes y festivos
Martes-viernes: 10.00-14.00 y 16.00-19.30
Sábados: 10.00-14.00, tardes
cerrado
Tarifa: 200 ptas
Sábados y domingos gratuito
Gratis: menores 18, mayores 65, estudiantes
y con carnet joven.
IGLESIA DE SAN ESTEBAN
MUSEO DEL RETABLO
Teléfono: 947 27 37 52
Cerrado: Domingos tarde y lunes.
Verano:
Laborables: 10.30-14.00 y 16.30-19.00
Domingos: 10.30-14.00
Resto del año:
Sábados: 10.30-14.00 y 16.30-19.00
Domingos solo mañanas
Tarifa: 200 ptas.
Escolares: 100 ptas
Menores 11 años: gratis
También visitas concertadas.
MUSEO MARCELIANO SANTAMARÍA
Plaza de San Juan
Teléfono: 947 20 56 87
Cerrado lunes y festivos
Laborables: 10.00-13.50 y 17.00-19.50
Domingos: 10.00-13.50 Tardes cerrado
Tarifa: 25 ptas
Estudiante y jubilados gratis grupos
concertar visita.
MUSEO REGIONAL MILITAR
Glorieta de Logroño
Cerrado lunes y festivos
Martes-Sábados: 9.30-13.30
Gratuito
MONASTERIO JERÓNIMO DE FREDELVAL
(A 7 KM)
Visitas: 1er miércoles de cada
mes de 9.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00.
Julio, agosto y septiembre: 9.00-14.00
y 17.00-20.00
IBEAS DE JUARROS
YACIMIENTOS DE ATAPUERCA Y AULA EMILIANO
AGUIRRE
Teléfono: 947 42 14 62
Cerrado: lunes, martes y último
fin de semana de mes
Verano: 10.00-14.00 y 16.00-20.00
Resto del año: fines e semana,
festivos (excepto último fin de semana de cada mes) 11.30
y 13.00
Visita al Aula Arqueológica:
De 11.00-14.00 Visita Guiada por grupo:
5.000 ptas
Visita Guiada individual: 350 ptas
Entrada al Aula: 100 ptas.
BUJEDO DE JUARROS
MONASTERIO DE SANTA MARÍA
Teléfono: 947 42 10 57
Visita domingos y festivos: 11.00-14.00
OFICINAS DE TURISMO
OFICINA DE TURISMO DE LA JUNTA DE
CASTILLA Y LEÓN
Plaza Alonso Martínez, 7
Teléfono: 947 20 31 25
OFICINA MUNICIPAL DE TURISMO
Bajos Teatro Principal
Paseo del Espolón, I
Teléfono: 947 27 87 10
Lunes, cerrado.
(c) PATRONATO DE TURISMO DE LA PROVINCIA DE BURGOS
www.patroturisbur.es
info@patroturisbur.es
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