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LA RIBERA DEL DUERO
(BURGOS)


Interior de la Colegiata de Roa

 

SITUADA LA COMARCA EN EL EXTREMO MERIDIONAL DE LA PROVINCIA DE BURGOS Y BAÑADA POR EL DUERO, QUE LA CRUZA Y VERTEBRA, LA RIBERA, ES LA TIERRA DE VINOS, NOBLES Y ANTIGUOS. VASTAS LOMAS ONDULADAS DIBUJAN EL PAISAJE RIBEREÑO, EL VALLE DEL DUERO, ANCHO Y PLANO, SURCADO POR EL RÍO QUE FECUNDA LA VEGA, BAJO UN SOL QUE BESA LOS EXTENSOS CULTIVOS DE VIÑEDO Y PONE REFLEJOS DE PLATA EN EL HORIZONTE. FRONTERA NATURAL ENTRE LOS REINOS CRISTIANOS DEL NORTE Y LOS MUSULMANES DEL SUR EN LOS LEJANOS DÍAS DE LA RECONQUISTA, SUS TIERRAS ATESORAN UNA DENSA HISTORIA Y UN RICO PATRIMONIO ARTÍSTICO GUARDAN SUS IGLESIAS Y MONASTERIOS. CLUNIA, CALERUEGA, ROA DE DUERO, PEÑARANDA, LA VID, O ARANDA DE DUERO, NOS SALEN AL PASO OFRECIÉNDONOS LOS SECRETOS DEL PASADO, LA GRANDEZA DE SUS MONUMENTOS Y LA BELLEZA DE SU ENTORNO, INVITÁNDONOS, ADEMÁS, A DISFRUTAR DE SU FAMOSA GASTRONOMÍA Y DE SUS EXCELENTES VINOS.




Roa y la tierra de vinos

En torno al río Duero, desde tierras de Soria y Burgos, pasando por el Norte de la provincia de Segovia, hasta Valladolid, se extiende una de las zonas vitivinícolas más importantes, no sólo de Castilla y León, sino del mundo.
De las cuatro provincias, la más amplia es, sin duda, la de Burgos, regada por el Duero de Este a Oeste, y a cuya denominación de origen “Ribera del Duero”, se suman sesenta municipios.
Un clima continental, una altitud media de 800 metros y un suelo de aluvión y arcilloso, rico y fértil, han creado el hábitat apropiado para la Tinta del País, variedad principal de la zona – procedente del mismo tronco que la uva Tempranillo -, que otorga color, aroma y cuerpo a los excelentes tintos de la Ribera del Duero. En menor medida, los mostos de las variedades Cabernet-Sauvignon, Merlot y Malbec – las tres de origen francés – complementan la base de los ricos caldos, así como la Garnacha, más rústica y de fuerte coloración y la Albillo o Blanca del País.
Los tintos de la Ribera del Duero son vinos muy cubiertos de color, con irisaciones moradas, aroma muy delicado y penetrante y suavemente ácidos. Los rosados son sutiles de color, afrutado, frescos y ligeros en boca.
Desde el año 1982 el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, con sede en Roa, avala con su sello los excelentes rosados y tintos de la zona, asegurando al consumidor que cada botella que ostenta la contraetiqueta numerada del Consejo ha superado rigurosos controles antes de ponerlo en el mercado. La contraetiqueta certifica, además, la añada, el tipo de vino, el origen y las características de uvas empleadas, garantizando así, al consumidor, la altísima calidad de cada botella.
Gracias a este saber y buen hacer de los bodegueros ribereños, hoy los vinos acogidos a la Denominación de Origen Ribera del Duero disfrutan de prestigio internacional.
El vino y los viñedos forman parte de la cultura de estas tierras y sus gentes. Unido al cultivo de la vid se ha desarrollado durante muchos años una arquitectura propia y peculiar que conforman el paisaje ribereño. La estampa repetida de bodegas, zarceras o “luceras”, lagares y lagaretas excavadas en la ladera, a la salida de los pueblos, acompañará al visitante en todo su viaje por la Ribera.
Quedan para el recuerdo costumbres y prácticas relacionadas con el vino que el tiempo, poco a poco, tiende a olvidar. Así las faenas de “poda”, “acobijo”, “rozado” y “desacobijado” antes de la época de la vendimia. La vendimia propiamente dicha, en la que cada peón se ponía en un líneo, provisto de “garillo” para cortar la uva y del “conacho” para recoger la cortada, el “pisado” y el “prensado” en el lagar y el traslado del mosto a las cubas.

Clunia

Cerca de la Peñaranda de Duero y en el término de Peñalba de Castro se encuentran las ruinas de la antigua ciudad romana de Clunia Sulpicia, una de las mayores y más importantes urbes de la Hispania Romana.
Antes de la llegada de los romanos, Clunia fue un asentamiento indígena de los arévacos, solar de cántabros y vascones. Tiberio fundó en ella un “municipium” romano y más tarde, en tiempos del emperador Galba o Adriano, obtuvo el rango de Colonia, “Colonia Clunia Sulpicia”. Capital de uno de los Conventos jurídicos de la Hispania Citerior o Tarraconense, Sertorio resistió en ella a Pompeyo, en el año 72 a.C. Aquí, en el año 69 d.C. , Servio Sulpicio Galba se proclamó emperador de Roma. 


Las Termas

La ciudad, asentada sobre una meseta, llegó a tener más de 30.000 habitantes. De su antiguo esplendor dan fe el teatro excavado en la roca, con capacidad para 9.000 espectadores, el conjunto termal de “Los Arcos”, con sus 7.000 metros cuadrados de baños públicos, el foro (plaza pública, centro religioso, administrativo y comercial), donde se levantaban el templo dedicado a Júpiter y los tribunales de justicia, así como el magnífico conjunto de mosaicos descubiertos en muchas de sus casas señoriales.


Teatro romano

Por estos caminos nos acercamos a Caleruega, patria de Santo Domingo de Guzmán, patrón de la Provincia. En la torre de los Guzmanes, dentro del convento habitado por monjas dominicas, un pozo que las gentes quieren de agua milagrosa, señala el lugar donde nació el Santo el año 1170.

En dirección a Roa, Villalba de Duero ve correr el río aupada en una colina, en su margen derecha. En la otra orilla queda Castrillo de la Vega y más al sur asoma Haza, fuerte bastión en las avanzadas de la repoblación castellana. Apenas sombra de lo que fue su pasado, hoy recorta sobre la ladera su silueta de murallas y torres abandonadas. Desde el torreón abandonado del pueblo se divisan los campos donde antaño corrieron algaradas los condes Gonzalo Fernández, Gonzalo Téllez y Nuño Núñez, defendiendo las fronteras de la Castilla condal. En este lugar nació y vivió Santa Juana, madre de Santo Domingo de Guzmán.

A la vista queda Fuentemolinos, con su pequeña ermita románica dedicada a San Juan, el único resto románico que encontraremos al Sur del Duero. Fuentecén, Fuentelisendo, Hoyales de Roa y Berlangas de Roa quedan en la vega, en el arco que dibuja el río llegando a Roa.

Suena Roa en la historia como la antigua Rauda de los pueblos vacceos. Roma hizo discurrir por ella la calzada de Clunia a Astorga y, siglos después, fue plaza conquistada por el Islam, hasta que, en el año 912, es de nuevo arrebatada para la cristiandad por el conde Nuño Núñez.

En Roa murió en 1517 el cardenal Cisneros, mientras esperaba, en vano, la llegada del rey Carlos V. Siglos después, agosto de 1825, la villa era de nuevo trágica plaza, al morir en ella, tras varios meses de prisión infame, Juan Martín Díez, “El Empecinado”. Un monumento levantado por la villa raudense recuerda al héroe popular de la Guerra de la Independencia.


Caleruega

La iglesia parroquial de Santa María fue en otro tiempo colegiata importante. Construida en el siglo XVI por Pedro Francisco Tello de Sandoval, obispo de Osma y de los Condes de Siruela, escoltando el grupo de la Asunción de María. Y en su interior, la capilla de los Burgos, una notable sillería, y un bello grupo escultórico de la Adoración de los Magos, procedente de un retablo renacentista hoy desaparecido, cercano al estilo de Diego de Siloé. Como en Aranda, también aquí el asado de cordero, el célebre “lechazo”, es plato obligado, así como los vinos de la comarca, los buenos Riberas de Pedrosa de Duero, que queda a un paso. La Cueva de Roa y Mambrillas de Castrejón acompañan al río hasta su salida de Burgos por San Martín de Rubiales.

Desde el paseo del Espolón, en Roa, se ve la fértil vega por la que corre el río camino de otras tierras, de otros lares, bendiciendo campos de Valladolid y Zamora hasta Fermoselle, donde el padre Duero nos dice adiós, para adentrarse en Portugal camino de la mar océana.

Los danzantes de Fuentelcésped

Fuentelcésped es conocido en la comarca ribereña por sus famosos danzantes. Ocho niños vestidos con graciosos ropajes y tocados con alegres sombreros de flores, bailan ante la Virgen de la Nava, en las fiestas de su “traída” y “llevada” de la ermita a la iglesia del pueblo. Estas tienen lugar desde la víspera de San Antonio (hoy el sábado más próximo al 13 de junio), en que se “trae” a la Virgen, hasta el día de San Juan, fecha de la “llevada” o devolución de la venerada imagen a la ermita. Pero el  ambiente de fiesta, comienza ya a sentirse a mediados de mayo, cuando, en los preparativos de la fiesta, se eligen los mayordomos, así como a los danzantes, el “zagarrón” que dirige las danzas y los “angelitos”, niños de corta edad, que adornan la carroza de la Virgen simulando, agarrados de cintas, tirar de ella.
 

El encanto de Peñaranda de Duero

Situada a los pies de su castillo medieval, Peñaranda de Duero aparece en los campos ribereños, como una de las villas más bellas y pintorescas de la provincia de Burgos. La población conserva su casco medieval, extendiendo su caserío alargado recostado en la ladera, cercado en otro tiempo por una muralla de la que aún se conservan algunos lienzos.
Destacan en ella, entre viejas casonas de piedra y adobe, la mole de su iglesia parroquial y excolegial de Santa Ana, construida a mediados del siglo XVI, con trazas de Gil de Hontañón, y el palacio renacentista de los Avellaneda,(Condes de Miranda) obra encargada por don Francisco de Zúñiga y Avellaneda, al parecer, a Francisco de Colonia hacia el 1530. Su portada, con escudo de los Zúñiga entre tenantes, se abre señorial a la gran plaza y en su interior lucen, alrededor del elegante patio central habitaciones bellamente decoradas como el Salón de Embajadores, presidido por una finísima chimenea de estucos, sobre la que se abre una tribuna cerrada con fina celosía, desde la que la música sonaba en las grandes fiestas palaciegas.Ambos edificios se encuentran en la plaza Mayor que, presidida por el rollo jurisdiccional, es, sin duda, una de las más hermosas de España.  Enfrentada a la plaza del Duque se abre una plazuela por la que discurre al fondo la calle Real, en el que se encuentra el Ayuntamiento y algunas casonas renacentistas y barrocas, así como la farmacia de los Jimeno, que conserva la antigua botica del siglo XVII.


Colegiata de Peñaranda de Duero

Más humilde, a las afueras de la villa, el convento de San José del Carmen también fue levantado en el siglo XVI. Y en lo alto del cerro los restos del castillo medieval aparecen como una nave rota, anclada en tierra. Entre el folklore popular ribereño debemos señalar la “jota peñarandina”.

En el centro de la extensa vega que riega el río Duero, se encuentra la capital de la extensa comarca ribereña: Aranda de Duero.
Ciudad antiquísima, de los pueblos antiguos tomó su nombre, Aranda (vega amplia)y del río el sobrenombre de Duero. Lugar de realengo, ya en el siglo XIII la villa había obtenido de Sancho IV y Pedro I el privilegio de su condición de realenga, condición a la que nunca quisieron renunciar los arandinos. De ello dieron pruebas cuando, durante la minoría de edad de Fernando IV, Diego López de Haro quiso hacerse con la villa. La torre de la iglesia de Santa María, levantada en el siglo XII como elemento defensivo de la población, es testigo de aquellas intrigas cortesanas.
Corte en el reinado de Enrique IV, Diego López de Haro quiso hacerse con la villa. La torre de la iglesia de Santa María, levantada en el siglo XII como elemento defensivo de la población, es testigo de aquellas intrigas cortesanas.
Corte en el reinado de Enrique IV, en ella el arzobispado Alfonso Carrillo convocó un Concilio el año 1473, celebrado en la iglesia de San Juan. Leal la villa a causa de la princesa Isabel para la sucesión a la corona, es en esta época cuando, a finales del siglo XV, comienzos del XVI, se realiza, entre otras obras, la portada de la iglesia de Santa María, en la que lucen los escudos reales.
La iglesia, de estilo gótico, construida en el siglo XV, conserva en su interior, entre otras obras de arte, un retablo del siglo XVII y un bellísimo púlpito renacentista, tallado por Miguel Espinosa y Juan de Cambray.
También gótica, aunque anterior a la de Santa María, es la iglesia de San Juan. Adorna su fachada una portada de arcos apuntados sostenidos por delicados capiteles, y una imagen posterior  de San Juan Bautista. En la capilla de las Calderonas puede admirarse un retablo plateresco, con pinturas de un autor desconocido de principios del siglo XVI.
Pero al lado del casco viejo, con su plaza mayor asoportalada, sus callejas y sus bodegas, que constituyen un patrimonio arquitectónico tan importante como desconocido, algunas de las cuales tan antiguas como la propia villa, se levanta la ciudad moderna, próspera y acomodada. Punto neurálgico en las comunicaciones con Madrid, Burgos y Valladolid, Aranda de Duero es la tercera población en importancia de la provincia, volcado su futuro en el polígono industrial, donde los transformados agrícolas, la fabricación de neumáticos, la industria química, la avicultura y el vino son sus industrias básicas, sin olvidar el turismo, atraído por sus monumentos y por su buena mesa, donde el rey es el cordero asado, acompañado de los no menos famosos vinos tintos de Ribera.
Cercana ya la época de la vendimia, a primeros de septiembre, Aranda de Duero celebra sus fiestas en honor, precisamente, de la Virgen de las Viñas.

La buena mesa de Aranda de Duero

Además de por sus monumentos, que los tiene e importantes, Aranda de Duero ha traspasado las fronteras en la fama de sus asados.
En la capital de La Ribera, como en toda la comarca, el plato fuerte es el lechazo, asado en horno de leña, a la vieja usanza. No tendrá el recental más de un mes y, por supuesto, no habrá probado la hierba. La época ideal para comer y saborear el lechazo es la primavera, ya que entonces la oveja come los nuevos pastos que, sin duda, dan un mejor sabor a la carne de las crías.
 En una cazuela de barro, troceado en cuartos y a fuego lento, se deja asar el lechazo, que se irá haciendo en su propia sustancia. Aunque, como siempre en las artes culinarias, el secreto de un buen asado se esconde en la maestría y en el buen hacer de los maestros mesoneros.
Otra de las especialidades de la cocina ribereña son las “chuletillas” de cordero (chuletillas que no chuletas), asadas sobre las brasas de sarmientos.
Como postres los quesos de oveja, blancos y blandos con miel, semicurados y curados, plenos de aroma y cuerpo. Dulces típicos las yemas y empiñonados de Aranda, el arroz con leche, y las rosquillas y pastas caseras cuyas recetas se guardan celosamente en las cocinas de los conventos, como las de las Dominicas de Caleruega.
Acompáñese el asado de un pan de hogaza o torta de aceite, ensalada y un buen vino, joven, crianza o reserva de La Ribera del Duero.Y, ¡buen provecho!

Gumiel de Izán queda a unos doce kilómetros al Norte de la capital ribereña, en la carretera Nacional de Burgos a Madrid. Solar de antiguos linajes, en su iglesia parroquial, que se alza en el centro de la población, se guarda un monumental retablo gótico, obra anónima de finales del siglo XV, bellamente policromado.
No muy lejos, el otro Gumiel, esta vez del Mercado, conserva su iglesia gótica en Santa María, donde relucen los oros del barroco en su retablo mayor. Lugar de paso para acercarnos al convento de “Domus Dei”, en La Aguilera, a 10 kilómetros de Aranda, donde San Pedro Regalado, patrono de los toreros, sigue atrayendo por su fiesta, el 13 de mayo, a los fieles de la comarca.
Cerca de Gumiel del Mercado queda Sotillo de la Ribera. Su Ayuntamiento, porticado, y la botica, fueron construidos en el siglo XVII, así como la iglesia parroquial que presenta bella portada renacentista, muy parecida a la de Gumiel de Izán. La construyó el cantero Domingo de Ondátegui. En su interior guarda tres bellas imágenes: el “Ecce Homo”, el “Cristo del Perdón” y un Niño Jesús de mármol, obra del escultor Michelángelo Nacherino.

Al Norte queda el valle del Esgueva, regando el río, Santibáñez, Torresandino y Tórtoles de Esgueva antes de entrar en la provincia de Palencia.

Remontando el curso del Duero nos acercaremos a La Vid, en cuyo monasterio premostratense una Virgen de bello rostro, dulce y maternal, sonríe. Es Santa María de la Vid, acaso aquella misma hermosa imagen que, según la tradición, apareció en tiempos de Alfonso VII entre unos, a la ribera del Duero. La fachada de la iglesia está labrada según estilo churrigueresco y se compone de un gran portal y airosa espadaña que alcanza los 33 metros de altura. El espléndido conjunto merece el apelativo de “El Escorial de la Ribera”.
 
 

Guía de viaje

Aranda de Duero queda a 80 Km de Burgos, en la carretera N-1 de Madrid a Irún. La cruza, en Aranda la carretera N-122, Zaragoza-Portugal. Por carreteras comarcales, desde Gumiel de Izán, a 68 Km de Burgos, podemos dirigirnos a Caleruega, Clunia y Peñaranda de Duero. Al otro lado de la Ribera queda Roa, a 84 Km de Burgos.
Como lugares de interés, además de Aranda de Duero, la capital, Caleruega, Peñaranda de Duero, el Monasterio de la Vid y las ruinas romanas de Clunia. En el entorno de Roa de Duero queda la villa fortificada de Haza, el convento de la Aguilera, así como las típicas bodegas de Fuentecén, Pedrosa de Duero y la Horra.
 

Poblaciones e Itinerarios:
Aranda de Duero-La Vid-Peñaranda de Duero – Caleruega – Gumiel de Izán.

ARANDA DE DUERO

Capital de la comarca de la Ribera, junto al río de su nombre. Tercera ciudad en importancia de la provincia de Burgos. En su casco urbano alternan antiguos palacios y casonas junto a edificios modernos. En muchas casas antiguas se conservan las típicas bodegas.
Iglesia de Santa María. Gótica, del siglo XV. De bellísima portada, atribuida a Simón de Colonia. En el interior, de tres naves y crucero, destaca la capilla de los Salazar, la escalera del coro de estilo gótico mudéjar y el púlpito renacentista, obra de Juan de Cambray y Miguel de Espinosa.
Iglesia de San Juan. Su torre fortificada formó parte de las defensas de la villa. En ella se celebró en 1473 el Concilio de Aranda. Gótica, anterior a la de Santa María. Elegante portada con la imagen del Bautista. Dentro de la iglesia, en la capilla de las Calderonas, podemos admirar un bello retablo con tablas de pintura, de principios del siglo XVI.
Palacio de los Verdugo. Elegante mansión señorial mandada construir en el siglo XV por Martín Durango.
Humilladero. A la salida de la villa. Fue levantado en el siglo XVI  y en él destaca su artesonado y las imágenes góticas de la Virgen y el Cristo.
Santuario de la Virgen de las Viñas. Construido en el siglo XVII. En él se encuentra la Patrona de Aranda, una bella imagen de la Virgen con el Niño del siglo XV.
Puente de las Tenerías. De origen medieval, sobre el río Bañuelos.
En los alrededores de Aranda de Duero se encuentra Sinovas. Su iglesia parroquial tiene portada románica y en su interior escalera del coro y retablo mayor del siglo XVI. Extraordinario artesonado del siglo XV.

Fiestas. “La Bajada del Angel”, el Domingo de Resurrección. El primer domingo de mayo, fiesta de la Cruz. En septiembre, fiestas patronales en honor de la Virgen de las Viñas.

FUENTESPINA
Conjunto interesante de arquitectura popular. Iglesia de San Miguel y ermita del Padre Eterno.

FUENTELCÉSPED
Iglesia renacentista de San Miguel y ermita de la Virgen de la Nava.
Fiestas. En junio, popular “traída” y “llevada” de la Virgen de Nava desde su ermita a la iglesia parroquial acompañada de típicos danzantes.

SANTA CRUZ DE LA SALCEDA
Conjunto  tradicional de bodegas y lagares.

VADOCONDES
Interesante recinto urbano, rodeado por murallas con un arco con las armas de los Austrias, y rollo jurisdiccional. Su iglesia de la Asunción, de primitiva construcción gótica con añadidos posteriores, conserva varios retablos de interés y un valioso Cristo.

LA VID
Monasterio premostratense, hoy de agustinos, fundado en el siglo XII en el lugar donde, según la tradición, fue encontrada la imagen de la Virgen escondida entre unos pámpanos de vid. La primitiva fábrica románica fue sustituida por otra gótica a la que se añadieron elementos renacentistas en tiempos del abad Iñigo López de Mendoza. Elegante fachada barroca. La cabecera de la iglesia, de planta ochavada y cúpula sobre trompas fue construida por Sebastián de Oria y Pedro de Resines. En el retablo mayor, destaca la imagen de Nuestra Señora de la Vid, del siglo XIV, en piedra policromada. Interesantes son, también, la sillería del coro, el claustro, la sala capitular y la biblioteca.

PEÑARANDA DE DUERO
Amparado bajo el castillo medieval de los Avellaneda se extiende el caserío en torno a la calle Real y la elegante plaza del Duque, donde se encuentra el rollo jurisdiccional. Cuenta con varias casonas nobles y viviendas tradicionales de piedra y adobe. Singular casco urbano, con restos de muralla.
Iglesia de Santa Ana. De portada barroca. En ella se alojan tres bustos romanos de Clunia. La iglesia es del siglo XVI, de una sola nave.
Palacio de los Zúñiga y Avellaneda. Construido a principios del siglo XVI se atribuye a Francisco de Colonia. Elegante portada plateresca, magnífico patio y estancias nobles con artesonados góticos, mudéjares y renacentistas.
Botica de los Jimeno. Perteneciente a una tradicional familia de boticarios, conserva la botica tradicional del siglo XVII.

CORUÑA DEL CONDE
Sitio histórico, conserva restos de su castillo medieval. Ermita del Santo Cristo, románica, de principios de siglo XII.
En 1793, Diego Marín Aguilera, vecino del pueblo, logró volar con un rudimentario aparato, construido por él, desde un cerro próximo, convirtiéndose en uno de los pioneros de la aviación.-

CLUNIA
Antigua ciudad romana de gran importancia y cabeza del Convento Jurídico de la Hispania Citerior. Sertorio resistió en ella a Pompeyo, en el año 72 a.C.  y en el año 69 d.C. Galba se proclamó emperador de Roma. Quedan numerosos restos: el teatro con capacidad para 9.000 espectadores (uno de los mayores de España), casas con mosaicos, edificios del foro y las termas imperiales.

CALERUEGA
Cuna de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores y patrono de la provincia de Burgos. Destaca el conjunto conventual construido alrededor del torreón de los Guzmanes. La iglesia se levanta sobre la casa donde nació Santo Domingo en 1170. La iglesia parroquial de San Sebastián cuenta con portada y torre románicas y guarda la tumba de Santa Juana, madre del Santo.
Fiestas. El 8 de agosto, fiesta de Santo Domingo de Guzmán.

BAÑOS DE VALDEARADOS
En la villa romana de “Santa Cruz” se conservan tres mosaicos del siglo IV, entre ellos uno espléndido dedicado al dios Baco.
Fiestas. Las “marzas” se cantan el último día de febrero.

GUMIEL DE IZAN
Solar de antiguos linajes. Su iglesia parroquial dedicada a Santa María fue construida en los siglos XV y XVI, añadiéndose su monumental fachada en el siglo XVII. En su interior destaca el retablo mayor, de autor anónimo, realizado a finales del siglo XV. Otras piezas de interés se conservan en su museo sacristía.

La Aguilera-La Horra – Roa – Haza

LA AGUILERA
Convento-Santuario franciscano “Domus Dei”, donde se encuentran las reliquias de San Pedro Regalado, nacido en Valladolid y patrono de los toreros. Aquí vivió y murió en loor de santidad en 1556. La iglesia conventual es del siglo XVIII y en su cabecera se encuentra la capilla-camarín del Santo, barroca.
Fiestas. Popular romería el domingo más próximo al 13 de mayo.


La Aguilera

GUMIEL DEL MERCADO
Interesante conjunto urbano con casas nobles, arcos de muralla y la iglesia gótica de San Pedro con torre almenada, del siglo XV. La iglesia de Santa María tiene también torre fortificada y en su interior luce el retablo barroco presidido por una imagen sedente de la Virgen con el Niño, del siglo XV.

SOTILLO DE LA RIBERA
Paisaje típicamente ribereño, viñedos abundantes y  bodegas. Caserío con elegantes edificios blasonados, entre los que destacan el Ayuntamiento, la Casa de la Botica, y la Casa Grande, de los siglos XVII y XVIII. La iglesia  parroquial dedicada a Santa Águeda presenta su retablo mayor neoclásico y en ella se guardan un conmovedor Cristo arrodillado sobre la bola del mundo y un Niño Jesús de mármol, obra del escultor Michelángelo Nacherino.
Fiestas. Semana Santa. Procesiones o “carreras” del Jueves y Viernes Santo.

LA HORRA
Importante población de la Ribera por sus vinos y por sus bodegas con zarceras cónicas. Iglesia renacentista de la Asunción.

GUZMÁN
Palacio de los Guzmanes, de comienzos del siglo XVII. La Iglesia parroquial, con su torre barroca, está dedicada a San Juan Bautista y en ella luce un retablo barroco dedicado a Santo Domingo de Guzmán, de 1665.

ROA
La antigua Rauda romana, y anterior asentamiento vacceo, se asienta sobre un espolón rocoso dominando el valle del Duero. Plaza fuerte en la Reconquista. Aquí murió el Cardenal Cisneros en 1517 y Juan Martín Díez, “El Empecinado”, héroe de la Guerra de la Independencia fue ajusticiado en 1825.
Iglesia Colegial de Santa María. De estilo gótico tardío, edificada en el siglo XVI por Pedro de Rasines. Interior de tres naves y  planta salón, notable sillería, capillas laterales y pila bautismal del siglo XIV. Precioso grupo escultórico de la Adoración de los Magos, atribuido a Diego de Siloé.
Ermita de la Virgen de la Vega. Patrona de la villa. Puente sobre el río Duero y paseo del Espolón.
Fiestas. Tradicionales celebraciones de Semana Santa. La Asunción de Nuestra Señora y San Roque, en agosto.

HAZA
Espectacular conjunto fortificado de recia estampa medieval. Repoblada por el conde Gonzalo Fernández, conserva restos del castillo y del recinto amurallado. Iglesia de San Miguel con interesante retablo del siglo XVI. Aquí nació la madre de Santo Domingo de Guzmán.

Gastronomía
La Ribera ha pasado las fronteras en la fama de sus asados, acompañados de sus vinos de Denominación de Origen “Ribera del Duero”. Escabechados. Caza y pesca. Quesos de oveja, “yemas” y “empiñonados” de Aranda. En las semanas siguientes a la Pascua se celebran en Aranda de Duero las Jornadas del Lechazo.

Compras
Cerámica y otros productos de arteasanía.

HORARIOS DE VISITAS DE MUSEOS Y MONUMENTOS

ARANDA DE DUERO
IGLESIA DE SANTA MARÍA
Martes- domingo: 10.00-14.00 y 17.00-19.00.
Cerrado lunes.
BODEGAS TRADICIONALES
Oficina de Turismo
C/ de la Sal, s/n. Tel.: 947 51 04 76

BAÑOS DE VALDEARADOS
VILLA ROMANA DE SANTACRUZ
Tel.: 947 53 43 21
Cerrado: lunes y martes
Del 20 de mayo al 18 de septiembre
Todos los días de 10.00-14.00 y 17.00-19.00
Visitas guiadas: concertar

CALERUEGA
CONJUNTO CONVENTUAL Y TORREÓN DE LOS GUZMANES
Tel.: 947 53 40 61
Inv.: 10.00-13.00 y 16.00-19.00
Ver.: 10.00-13.00 y 17.00-19.30

GUMIEL DE IZÁN
IGLESIA DE LA ASUNCIÓN
Martes a domingo: 10.00-14.00 y 17.00-19.00
Cerrado lunes

LA VID
MONASTERIO DE LA VID
Tel.: 947 53 05 10
Lunes cerrado.
Inv: martes-domingo: 10.30-13.00 y 16.30-18.00
Ver.: martes-domingo: 10.30-13.00 y 16.00-19.30
Tarifa: 300 ptas. Grupos: 100 ptas.

PEÑALBA DE CASTRO
RUINAS ROMANAS DE CLUNIA
Tel.: 947 38 84 41. 
Lunes cerrado.
1 octubre-30 abril: 10.00-14.00 y 15.00-18.00
1 mayo – 30 septiembre: 10.00-14.00 y 16.00-20.00
Tarifa: visita guiada: 450 ptas.
Jubilados y estudiantes, grupos de más de 10 pax: 350 ptas.
Grupos de más de 50 pax: 250 ptas.
Visita no guiada: 300 ptas; jubilados y estudiantes con carnet y grupos: 150 ptas.

PEÑARANDA DE DUERO
IGLESIA EXCOLEGIAL DE SANTA ANA
Tel.: 947 55 20 08
Cerrado lunes.
Martes-Domingo: 10.00-14.00 y 17.00-20.00

PALACIO DE PEÑARANDA DE DUERO
Tel.: 947 55 20 13
Lunes cerrado
Martes-domingo: 10.00-13.30 y 16.00-19.00

MUSEO DE FARMACIA. BOTICA DE PEÑARANDA DE DUERO
Tel. : 947 55 20 06
Cerrado domingos y festivos
Lunes-sábado: 10.30-13.00 y 17.00-19.00

ROA
COLEGIATA DE SANTA MARÍA
Martes-domingo: 10.00-14.00 y 17.00-19.00
Cerrado lunes
AULA ARQUEOLÓGICA DE ROA
Tel.: 947 54 01 61/ 947 54 00 24
Visita previa petición
 


(C) PATRONATO DE TURISMO DE LA PROVINCIA DE BURGOS
C/ Asunción de Nuestro Señora, 3
09003 Burgos
Tel.: 947 279432
Fax: 947 279433
E-mail: info@patroturisbur.es

OFICINA DE INFORMACIÓN TURÍSTICA DE LA JUNTA DE COMUNIDADES DE CASTILLA Y LEÓN
Pza. Alonso Martínez, 7
09003 Burgos
Tel.: 947 203125
Fax: 947 276529

INFORMACIÓN TURÍSTICA DE CASTILLA Y LEÓN
Tel.: 902 203030
www.jcyl.es/turismo